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[Pasado] Paco Tilla, Investigador Privado - Korg - 01-10-2026
Leyenda (Guía de color)
36 de Verano, Año 18, 20:45h Habitación de Korg, Hachinosu Territorio Mushoku, Nuevo Mundo A pesar de ser verano, la noche de hoy parecía algo fresca. Me encontraba en mi habitación, la cual estaba iluminada únicamente por la luz de las velas, pues las nubes impedían que la luz de la Luna llegara hasta mi ventana. De vez en cuando miraba en aquella dirección, cerrando brevemente los ojos. Me rasqué la cicatriz de mi mano izquierda y suspiré. Abrí los ojos para ver aquello que había sobre mi escritorio - Que sorpresa, parece casi como si no hubiera sido yo el que lo ha traído y dejado aquí - sonreí, mirando a los carteles de Se Busca. También estaba, para sorpresa de nadie, aquella edición de "Teo se va de vacaciones: Atlas interpretativo del Grand Line" que me había agenciado de la oficina de Ashura, para así poder investigar más en profundidad acerca de aquel lugar que aparentemente era una gran mierda - Chika... - murmuré, pensativo, aunque aquello no era lo que tenía secuestrada mi mente en este momento - Me suena muchísimo... creo... no, estoy seguro de que lo he visto antes en algún sitio. Un nombre así no se ve todos los días - mi mirada estaba fija en aquella mujer de lengua bífida. Volví a abrir el periódico, leyendo con detenimiento palabra por palabra de las noticias que había - Nada - me quejé, dando tres toquecitos en la madera de la mesa - Si no está aquí, tal vez esté en algún otro - me acerqué a los dos Den Den Mushi que tenía. Pensaba llamar a alguno de los ayudantes de Ashura para que me trajera todos los ejemplares que tuviera, pero entonces recordé que tenía varios periódicos en mi estantería - Sí, mejor miro aquí y me ahorro que empiece a hacer preguntas, o peor todavía, que Ashura empiece a preguntar o reirse - asentí, decidido, levantándome para ir hasta la estantería. Comencé a rebuscar, en la balda de libros y demás cosas no relacionadas directamente con cartitas - Vale, esperemos que sea este - cogí la edición de verano del año pasado, antes de ir de vuelta a la mesa. La abrí, viendo a Ashura en portada - Un nuevo héroe... Bueno, la verdad es que lo venden bastante bien, si hasta dan ganas de decirle que cuide a los chavales IS IS IS IS - continué leyendo. No había nada. Dejé el periódico sobre la mesa y volví a la estantería - Tiene que haber otro como poco. Recuerdo uno con una foto de Triana Tempesta en portada - continué rebuscando, hasta encontrarlo finalmente. Desdoblé el periódico, día uno de invierno del año pasado. En la portada, una noticia acerca de la caída de Punk Hazard a manos de los temidos y malvados Alas Negras. Bajo eso, una imagen de Triana Tempesta, aunque la perspectiva no favorecía demasiado su punto fuerte - Vaya mujer - definitivamente, aquel era el periódico del que estaba hablando
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RE: [Pasado] Paco Tilla, Investigador Privado - Maria Merlot - 04-10-2026 Narrador / María Merlot
Día 36, Año 18.
Verano. Hora: 8:45 p.m. Cocina del Flush Royal, Chika, Paraise. ¿Día?
¿Noche? ¿Tarde? Difícil saberlo bajo tierra. Basuropolis la hacia sentir marchita, como si la fotosíntesis no pudiera realizarse por culpa de la falta de algo. ¿De qué? ¡Qué iba a saber ella! No era botánica. Por suerte, el reloj analógico en la habitación le dio la respuesta que buscaba: Era de noche. Así que se lavó muy bien, detrás de las orejas también. Se puso su pijama amarilla apeluchada de pato amarillo con sus pantuflas a juego. María Merlot tenia un armario muy extenso, le gustaba la ropa y Hyákinthos la dejaba comprar hasta cansarse. ¿De dónde sacaba tanto dinero el médico? De eso, obviamente… la medicina legal y altruista.
Leyó un rato un libro sobre armería. Escribió otro rato en su cuaderno. Repaso el ultimo periódico, dónde volvió a sentir tristeza por aquel pobre hombre perro ¿o era gato? Que prestaba sus servicios en una línea caliente… ¿Debería llamarlo para preguntarle si necesitaba ayuda? Seguro su Unnie, Algodón de Azúcar, Vivi y El Macho se unían a una cruzada para rescatarlo de sus proxenetas. Anoto el número, lo guardo en su den den mushi. Al levantarse de su cómodo sitio, esa biblioteca con cojines que la Valkiria Besada por El Sol le construyo, miro cada uno de los wanteds pegados en la pared. Primero su amado médico, tan hermoso como siempre. Recordó a Thrym, que seguro estaba siendo un papá bonachón con los huérfanos del Reino de Drum. Ahí estaba la fabulosa reina Aspros. El tímido y difamado peluche VaroGanchin. El héroe comunista salvador Ashura. También había colocado algunos recortes adicionales: Su esposo de mentiras y al Malvavisco, al ver a este ultimo suspiro. ¿Qué estaría haciendo? Lo llamaría luego… para saludarlo. Sin más salió de la habitación, se dirigió a la enorme cocina. El doctor le recomendó comer más, así que a eso iba… a asaltar la nevera como un pato hambriento de… ¿qué comían los patos? ¡Migas de pan! Se hizo un sándwich de lechuga relleno de tomate y calabacín, y además exprimió un jugo verde a base de manzana, celery y pepino. Se sentó en la encimadera a comer, no tenia hambre pero necesitaba engordar, o esa fue la petición del masculino de hebras rosadas. De pronto algo salió de su bolsillo, y se acerco a un trozo de lechuga… ¡Dos de sus piruletas! La chica les sonrió acercándoles más hojas para que comieran, quizás también querían aumentar de peso. Fue entonces cuando pensó en que aun no llegaban las quesadillas que pidieron hace ya seis días… ¿Se habrán perdido en las corrientes de la vida? Tal vez se desorientaban como ella… ¿Debería comprobar por dónde venían? Solo una llamada.
Por salubridad. Tanto tiempo. Estarían dañadas. ¿Venderían comida en mal estado? ¿Por eso eran piratas? Tenía sentido para ella. Pero como la comerciante del grupo. No se dejaría engañar. Con eso en mente, y aprovechando la cercanía de la piruleta telefónica, se encargó de marcar al número que le suministraron de Quesadillas Yeguas Catatónicas.
Bere bere bere bere bere.
— Bere bere bere bere bere bara bara bara bara bara buru buru buru buru biri biri biri biri boro boro boro boro — la voz de la mestiza se dejo escuchar imitando al animal, aunque era obvio que alguien contesto al otro lado, cuando se dio cuenta de que la oían se enfoco en la conversación — ¿Hola? ¿Hablo con Quesadillas Yeguas Catatónicas? ¿Quesi? ¿Señor Paco Gerte? — preguntó dando un sorbo a su jugo para continuar — No sé si me recuerdan pero hicimos un pedido hace más de seis días, o tal vez menos, no llevo bien el tiempo, el punto es que aun no nos llega… ¿Por dónde vienen? ¿Hacia dónde van? ¿Cual es el sentido de la vida? No sé si lo saben pero al perderse la cadena de frio o calor los alimentos se dañan y luego nos dolerá la panza… lo leí en un libro de Algodón de Azúcar… — comentó con su habitual alegría dejándose caer hacia atrás para acostarse en la encimadera, se acomodo para que su cabeza quedara al lado del den den mushi al tiempo que ella veía el techo, muy alto techo — … o acaso… ¿Necesitan que los ayudemos? ¿Están en problemas? ¿Hay piratas malvados metiéndose con ustedes? Parpadeen tres veces si no pueden hablar… le diré a mi Unnie, ella es muy fuerte, los rescatará con una mano atada a la espalda y una quesadilla en la boca — la voz salió preocupada, pensando lo peor… como que fueron atacados y como eran simples piratas gastronómicos los tenían sometidos. ¡Que terrible! Pobre gente.
MARÍA CUAK CUAK MERLOT
RE: [Pasado] Paco Tilla, Investigador Privado - Korg - 04-10-2026
Leyenda (Guía de color)
- Sigo sin saber de quién fue la idea de sacar esta foto. Si todo el mundo sabe que se vería mucho mejor si le dieran más importancia a esos pedazo de brazos - negué con la cabeza, decepcionado y en parte molesto por aquella decisión periodística. Pasé página, en más de un sentido, para comenzar a leer la noticia. Trataba de la banda que lideraba Triana Tempesta y de lo malos que eran por acabar con el genio científico - Me pregunto si a Triana Tempesta no la tratan de heroína porque herirá la masculinidad de alguno en la redacción, o simplemente porque era demasiado complicado intentar vender como algo bueno eso de cargarse a un científico - me llevé la mano a la barbilla, leyendo los diferentes nombres - Muerte púrpura... con lo mucho que le gusta a Ashura el morado, seguro que este le cae bien - pensé, tratando de recordar su cara que a fuerza había tenido que ver en algún cartel - Jolyne "Gatillo Loco" Jones. Suena a peligro andante y a que si hubiera competición deportiva entre bandas de asesinos de Shichibukai, me tocaría contra ella, lo cual no se si es algo bueno o malo - continué leyendo, abriendo los ojos como platos - Espera ¿Desde cuando Ashura tiene un hijo? - me pregunté, realmente extrañado con eso de Heredero del Diablo - Hostia, sí que se lo tenía bien guardado IS IS IS IS Tendré que preguntarle la próxima vez que le vea a ver si toca pasarle pensión o si mejor hacerse los locos y decir que se han confundido de Machete Ponzoñoso cuando vengan los de servicios sociales - me guardé la nota mental, antes de pasar a la siguiente hoja. Pasé por encima la siguiente, leyendo únicamente los titulares y admirando durante unos instantes las grandes dotes de la que parecía ser la líder del Ejército Revolucionario. Leer la siguiente página fue, como decirlo, de cierta forma vergonzoso. No vergonzoso porque fuera algo embarazoso de ver o porque me encontrara leyendo las pajas mentales (y físicas) de dos adolescentes delante de un auditorio. Bueno, eso en vez de vergonzoso sería cuanto menos extraño. No, vergonzoso porque después de la cuarta vez que leí el titular ya no sabía si es que estaba sufriendo una embolia o si es que estaba borracho y ya no sabía leer o que se yo - ¿Qué cojones es eso de que es el alcalde el que quiere a los vecinos? - me enfadé, para qué negarlo. Me enfadé tanto que pasé de golpe a la siguiente hoja. Y entonces, el Den Den Mushi comenzó a sonar. Bere bere bere bere bere
Descolgué e iba a mandar a la mierda a quienquiera que hubiera tenido la mala fortuna de llamar en el único momento que recuerde en toda mi vida en el que me haya enfadado, pero escuché una suave voz cantando al otro lado. De alguna misteriosa forma, aquella voz, o más bien aquella inocente y alegre canción hizo que me olvidara por completo de lo que estaba haciendo y de que iba a mandarla a la mierda. ¿La voz de quién? os preguntaréis. Pues, ni más ni menos que la voz de Maria Merlot, presuntamente. Bueno, presuntamente porque aunque las palabras de aquel misterioso médico y mi rápida investigación apuntaban a que la joven con la que había hablado primero (la clienta número uno de Quesadillas Yeguas Catatónicas) era Maria Merlot, no terminaba de estar seguro de que realmente no fuera alguien que se estuviera haciendo pasar por aquella pirata de aspecto tan alegre, no presuntamente porque no estuviera seguro de que estaba hablando con la misma persona que al mediodía. De eso no tenía ninguna duda. - Hola hola, señorita - saludé, bastante más alegre que instantes antes de recibir aquella llamada. No voy a negar que aquella llamada me había pillado completamente de imprevisto. Eso de pedirles un contacto y darles el número de respaldo esperaba que me sirviera para entretenerme en algún momento, pero no me imaginaba que fueran a llamarme, la verdad - Espera, espera, espera ¿cómo que hace seis días? - pregunté, completamente desubicado. Algo en mi interior me decía que aquello era imposible, pero estaba algo desorientado y nervioso. No me sonaba haber hablado con nadie hacía seis días. ¿Acaso lo había olvidado? No, sólo había hablado con una persona, bueno, tres, de quesadillas, así que sí o sí tenía que ser ella, pero eso de hacía seis días no me encajaba para nada - Ay, ay, ay. Espera, dame un momento, que pienso - nervioso, comencé a mirar a los lados, pensando en cómo ganar tiempo - Vale, un momentito. Hola hola, yo soy Pato, Pato Marte. Pido perdón por las molestias. ¿Podría, estimada y alegre señorita, proporcionarme su nombre para que busque en mi agenda su pedido y así comprobar si es que hay algún problema con ello? - mentí. No tenía ninguna agenda, pero tal vez con el nombre podría aclarar mis ideas - Mientras tanto, responderé a sus preguntas. Las dos primeras no puedo responerlas hasta que no tenga la información. Sobre el sentido de la vida, horario u antihorario, depende de hacia que lado te guste más hacer los círculos - expliqué - ¿Sabías que el cómo cierras los círculos dice mucho de ti? - pregunté. Era una curiosidad que había aprendido hacía algún tiempo y que en aquel momento y fruto de mis nervios había decidido compartir - Sí, nos aseguramos de que se mantengan las cadenas, frías y calientes. Si lele pancha será por comer demasiadas quesadillas porque están demasiado buenas - negué con la cabeza ante su siguiente pregunta, aunque no pudiera verme - No, no. Estamos bien. Es solo que hace un tiempillo se nos fue el cocinero, y claro, ahora me encargo yo de las quesadillas, y todavía me cuesta un poquito - no mentía cuando decía que ya no teníamos cocinero. Era sin duda algo triste que ya no estuviera Gaeru entre nosotros, aunque me diera alergia - Por ahora no se mete nadie con nosotros, pero descuide, señorita, si en algún momento sucede serás la primera a quien pida ayuda
Off
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RE: [Pasado] Paco Tilla, Investigador Privado - Maria Merlot - 05-10-2026 Narrador / María Merlot
María Merlot sabía algo con certeza…
Había gente muy mala en el mundo… Y tal vez, esos pobres Piratas Sandwicheros Quesilleros… Eran unas indefensas victimas… Pobre Gente… Necesitaban un héroe o heroina. En la mente de la mestiza, mil escenarios catastróficos se levantaron. Uno tras otro, cada uno peor que el anterior. Un pequeño restaurante, unos maleantes desalmados, destrozado todo: sillas, mesas, platos... vaciando las salsas en las paredes en arte abstracto vandálico o como le decían ahora “grafitis”, diciendo cosas terribles como “Odiamos el sándwich”, “Larga vida a la proteína”, “Dile no al borde” y quien sabe que más obscenidades. ¡Los nakamas de EL MACHO estaban en problemas! ¿Debía ir a decirle? ¡Tenía que despertar a todos los Valars! Necesitábamos navegar hasta ellos, llegar a su humilde restaurante y golpear a los que arruinaron su agujero… Porqué eso había sucedido ¿No? Por eso no llegaron las quesadillas ¿No?
María se levantó, lista para comenzar su cruzada salvadora de Piratas Gastronómicos. Salto de la encimadera, dio un mordisco a su emparedado de lechuga, un sorbo a su jugo verde. Se giró con fuerza y corrió… pero un latigazo la devolvió a su lugar — ¡Auggghhh! — gimió de dolor. ¿Qué paso? Al girarse para salir de ahí, e ignorando al den den mushi, el largo cabello se le enredó en una de las agarraderas de los gabinetes inferiores del mesón impidiendo que fuera más allá. Hola hola, señorita.
La voz al otro lado de la piruleta la hizo congelarse en su lugar… ¿Señor Paco Gerte? Si, sonaba a él, ese cantadito rítmico y bonachón. ¡Estaba a salvo! No le habían hecho tragarse la mostaza los bandoleros… aún. Lo escuchó con atención mientras tiraba del mechón rosado atorado en la cosa esa de la gaveta. ¿Por qué parecía enredarse más y más?
Espera, espera, espera ¿cómo que hace seis días?
— Si, quita… o pon horas, minutos y segundos — le respondió inclinando la cabeza hacia un lado mientras sacaba cálculos mentales sobre el tiempo transcurrido desde la orden y la nula llegada de las quesadillas… ¡PERO COMO CULPARLOS SI ESTABAN SIENDO ATACADOS POR ODIADORES DE SÁNDWICHES! Necesitaba despertar a sus nakamas, necesitaban ir a ayudarlos rápidamente… ¿A dónde? Luego se preocuparía por eso, seguro Bartolomiau sabia o Vivi se ubicaba en la cartografía para ello.
Ay, ay, ay. Espera, dame un momento, que pienso
Ese “ay ay ay” llego hasta el corazón amable de la fémina — ¡Basta déjenlo! No le hagan tragarse la mostaza, ni el kétchup ni la mayonesa. No se quienes se atreven a atacar a los Piratas Gastronómicos dueños de las Yeguas Catatónicas pero los encontraré y los haré pagar por hacerle daño a los nakamas de EL MACHO… — respondió alarmada por la voz nerviosa y aquella onomatopeya de sufrimiento, amenazado a los ¿enemigos? de la franquicia de comida rápida.
Vale, un momentito. Hola hola, yo soy Pato, Pato Marte.
La voz regreso más calmada… ¿Pato Marte? ¿Quién era ese? ¿Por qué sonaba igual a Paco Gerte? ¿Todos los de atención al cliente tenían la misma voz? Bueno, eso tenia sentido para ella. Él hablo rápido, ella no lo pudo interrumpir. Lo escuchó con atención — Si. El pedido esta a mi nombre, María Merlot… No Chardonnay, Sauvignon Blanc, Albariño o Riesling… tampoco Cabernet Sauvignon, Malbec, Tempranillo o Pinot Noir… solo Merlot… ¿Sabes, no? “ese vino del paso manso y elegante, el que sabe esperar en la barca de roble, un licor que se siente, cordial y vibrante, con cuerpo de guerrero y alma de noble”— le explicó olvidando por un momento que pensaba que estaban siendo atacados, maniatados, sometidos, humillados, esclavizados, maltratados y quien sabe que más torturas humanas y no humanas — Ah…. Si, ahora que lo dices, dependiendo de hacia donde vayan las manecillas podría darle sentido horario o antihorario a la existencia misma sobre la inalcanzable utopía de lo que todos soñamos y buscamos pero no alcanzamos porque la verdadera respuesta esta frente a nosotros — en ese momento su mirada se poso sobre el vaso con el jugo verde —… medio lleno, medio vació… una cuestión de perspectivas. Es usted muy sabio, Señor Pato Venus — habló con admiración analizando a su modo extraño la conversación, creyéndose y llevando lo comentado por la voz a otro nivel de esquizofrenia premium — … los cierro hacia los lados… ¿eso es malo? — indago llevándose una mano a la barbilla pensativa sobre eso de los círculos — … no esperaba menos de ustedes. Me disculpo por dudar de su integridad gastronómica, gourmet y deliciosa — juntó ambas manos frente a ella con una sonrisa en los labios sabiendo que no llegaría ningún alimento dañado a sus amigos porque cuidaban con esmero la cadena de frio y calor.
Si lele pancha será por comer demasiadas quesadillas porque están demasiado buenas.
La sonrisa de la mestiza se amplió, y una suave risa encantadora salió de sus labios. Al principio una chispa que se convirtió en un torrente divertido ante la manera en que el hablante al otro lado del caracol rebatió su punto de la panza — … Pero Señor Pato Venus. ¡Que divertido es usted! — comento aun entre risas cautivadoras llevando las manos a su estómago — Lele pancha ahora mismo — bromeo con su juego de palabras, y porque era la verdad, hasta un par de lágrimas se le salieron.
No, no. Estamos bien.
¡Cierto! Estaban en peligro. ¿Cómo pudo olvidarlo? Aunque, acababa de decir que no. La joven frunció el ceño dudando, tal vez lo tenían amenazado… pero… ¿por qué dudar de su afirmación? O más bien negativa sobre el estatus de su bienestar. Lo escucho hablar de un cocinero ausente, y su nuevo puesto en la franquicia — Me paso igual ¿Sabes? Cuando se fue Trhym-sama, tuve que tomar su lugar, aprender su oficio… al principio fue difícil, sigue siéndolo pero lo logré… aunque sé que no soy la mejor en ello, lo hice por mis amigos y para salir del Reino de los Cerezos… Claro, no era hacer quesadillas sino navegar el Flush Royal, puedo darte tips sobre navegación si quieres... seguro encontramos una relación con hacer comida. Además, estoy segura que usted puede con esas quesadillas y sándwiches y lo que se propongan cocinar los Sandwicheros — lo animo con alegría como esperaba ser animada ella con cada nueva tarea que se propusiera, justo como lo hizo el gigante cuando la vio navegar por primera vez el barco de Valar.
Por ahora no se mete nadie con nosotros, pero descuide, señorita, si en algún momento sucede serás la primera a quien pida ayuda
— ¡Me alegra escuchar eso! De verdad me preocupe al pensar que los amigos gastronómicos de Bartolomiau podían estar en peligro — suspiró con gracia como si se quitará un gran peso de encima, y lo cierto es que eso evitaba que despertará a la tripulación y emprendieran rumbo hacia quien sabe dónde para enfrentar a quien sabe qué — ¿Entonces? ¿Si tomaron mi pedido? — volvió a preguntar tirando de su cabello por ultima vez, y logrando al fin soltarlo, lo que le permitió subirse a la encimadera de nuevo y seguir comiéndose su emparedado de lechuga — … no me sorprendería que no estemos. Quesi parecía de muy mal humor cuando tomaba el pedido, quizás fingió anotarlo pero no lo hizo, lo que sería muy desagradable de su parte y terrible para su negocio — comento dándole un mordisco a la comida, que crujió bajo sus dientes — … ¿Han pensado en meterlo en uno de esos grupos de autoayuda como los de Alcohólicos Anónimos pero este sería de Rabiosos y Sus Sinónimos? — cuestionó interesada en ayudar a ese pequeño, o quizás muy grande, costal de ira contenida. Si seguía así seguro tendría que salir con máscara a la calle por la vergüenza de ser reconocido como un irascibilillo — Por cierto… — en ese momento cayo en algo, que no sabía mucho del otro lado, solo que eran unos restauranteros — … Bartolomiau es tímido, no habla mucho. A ver, Señor Pato Venus, cuénteme sobre ustedes… ¿Dónde están? ¿Qué hacen los viernes? ¿Cómo se conocieron? ¿Les gusta leer? ¿Cuál es su sándwich favorito? ¿Tienen mascotas? ¿Azul o Rojo? ¿Si tuvieran que escoger entre un molde de sándwich redondo o triangular, cual escogerían? ¿Hay mas de ustedes o solo son Quesi, Paco Gerte y usted? Ahora que lo pienso… ¿Todos riman con Pato, Paco? ¿Es una especie de sufijo dentro de su organización culinaria? — hizo silencio por un momento, volviendo a acostarse en la encimadera — ¿Puedo ser Patun en lata? ¿Patirena en agua? ¿Patinena de noche? ¿Patineta en ruedas? — bromeo volviendo a reírse con su habitual encanto natural — ahora mismo soy una Patimaria Cuak Cuak — las risas estallaron, sin perder la gracia misma que caracterizaba a la semi sirena. El chiste provenía de que justamente su pijama era la de un patito amarillo.
MARÍA CUAK CUAK MERLOT
RE: [Pasado] Paco Tilla, Investigador Privado - Korg - 05-10-2026
Leyenda (Guía de color)
Escuchar el nombre de aquella joven y sobre todo aquella tan extraña presentación, me ayudó a ubicarme. María Merlot. Sí, claro, si era una de las piratas sobre las que estaba investigando. Pero, ¿hacía seis días desde que hablé con ella? ¿No, verdad?. Me quedé en silencio, tratando de ubicar en el tiempo aquella conversación - Espera, ¿qué acabo de escuchar? - me pregunté. Sentí como unas cuantas de mis neuronas murieron, tratando de procesar aquella frase acerca de manecillas, utopías, sueños y respuestas. No entendí ni papa, pero tampoco pregunté, por mi propio bien - ¿Pato Venus? - arqueé una ceja, extrañado por ese nuevo mote. ¿De dónde había sacado eso de Venus? La cosa prometía, por lo que cerré aquel periódico que tenía delante y me senté a escuchar, centrando toda mi atención en aquella conversación. Atención que, visto lo visto, me haría bastante falta si quería seguir el ritmo de aquella alegre y enérgica mujer. Anoté aquello de los círculos, así como el tema de los tips sobre navegación. Me daban ganas de responderle al momento, pero se notaba que aquella joven estaba tan metida en lo que estaba diciendo que me daba apuro interrumpirla - Como que Rabiosos y Sus Sinónimos? IS IS IS IS IS - no pude evitar reirme con aquella ocurrencia. No solo por aquella genialidad, si no también porque aquello me hizo pensar en si al ser medio caballo, el amigo de la máscara podría terminar como un perro rabioso. Bueno, un caballo rabioso en su caso. Tras ese comentario, me hizo un montonazo de preguntas, tantas que no me dio tiempo a apuntar todas - IS IS IS IS IS Ay ay ay - dije, no pudiendo evitar reir a carcajadas, llegando a toser de la risa que me había provocado aquel comentario - Espera un momento, Patimaria, que me duele todo de reirme IS IS IS IS - continué riendo, hasta que conseguí calmarme un poco después - Cuak Cuak, ay ay - dije mientras me secaba las lágrimas - Vale, espera un poquito y te voy respondiendo por partes a tus preguntas, ¿vale, señorita Cuak Cuak? - me costó no reírme ante aquel comentario - Uf, uf... Bueno, empecemos. Primera pregunta - comencé a revisar mis anotaciones - Cerrar los círculos a los lados... Por lo que yo sé, no hay nada necesariamente malo en eso - expliqué. La verdad es que nunca había oído de cerrar los círculos a los lados. El que sabía de esas cosas era el oso con gabardina. Pobre Ben. No era el mejor médico, ni tampoco saludaba siempre, y también era un poco psicópata, pero no dejaba de ser un oso polar con gabardina - Mientras los cierres, no hay problema. Otra cosa sería que no lo hicieras. En ese caso, significaría que tiendes a dejar las cosas a medio hacer. ¿Seguro que te terminas la comida siempre, señorita? Espero que no te dejes ninguna de las verduras - dije, con un tono juzgador, mientras intentaba no reirme - A ver a ver, ¿qué va ahora? - pregunté, mirando la lista - Ah, sí, tips. Te vas a reir, yo soy taxista - no mentía, pues me dedicaba a llevar a gente de un lado a otro - Lo de la cocina es más un pasatiempo, para echar el rato y divertirme, como ahora - asentí - Si quieres, Patun en lata, te puedo dar algún tip también. Mira, sí, lo voy a hacer, que hoy me siento generoso. Apunta no se te vaya a olvidar. ¿Estás lista? - no esperé a su respuesta - Ahí va: Si tiendes bien, planchas la mitad. Espera, ese no era. Bueno, da igual, con ese te tendrás que quedar IS IS IS IS Decidí entonces continuar, leyendo las preguntas que malamente había anotado - Pues ahora mismo estoy en mi habitación, que ya es tarde, ¿y tú? Espero que vayas pronto a dormir, que mañana hay clase IS IS IS - me reí por aquel maravilloso comentario - Pues los viernes suelo aprovechar para jugar a las cartitas. ¿Tú juegas? Si no lo haces, no te metas. Está muy divertido, pero es un pozo de dinero. Sobre todo con las versiones especiales. Que si brilli brilli, que si dibujo alternativo... que si edición extraña en la que por alguna razón los bosques tienen dibujo de pizza... - negué con la cabeza. ¿Quién decidió que era buena idea eso de que las tierras tuvieran dibujo de pizza? Realmente horripilante. - No leo, pero si tú quieres leer, me gusta escuchar, tampoco te voy a mentir - no iba a negar mi vena cotilla - Sandwich mejor triangular, siempre. Redondo no porque si se te cae se va rodando, y como tengas mala suerte a ver cómo lo pillas. Triangular cae, hace plof y ya Mis notas terminaban ahí, pues casi me da algo de reirme al final - Por cierto, Patimaria. Se me olvidaba. Estaba pensando en abrir un pequeño negocio de venta de batidos. No se si será buena idea. Se va a llamar "Batidos Pato: Pato Marlos fresquitos" ¿Cómo lo ves? - pregunté - ¿A ti te gustan los batidos? En caso de que sí, del uno al diez cuánto te gustan y por qué diecisiete?
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