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⌈ Otro poder más — Kisuke ☪ Entrenamiento, P.R ⌋ - Shirohime Hild - 03-10-2026 ⌈ Día 30 en Primavera Año 17 con Kisuke ⌋ Ya estaba lista para seguir. Otro entrenamiento más y otra lucha para librar sin parar. Lo necesitaba, deseaba fortalecerse y ganar ese poder, despertar ese potencial oculto latente para volver a la batalla una vez más, luchar en otro entrenamiento otra vez, otra vez y otra vez hasta finalmente llegar al campo de batalla como una guerrera del Nuevo Mundo hecha y derecha. Pero por desgracia aún era demasiado pronto para ella; no podía volar aún. Era un pajarillo con las alas demasiado cortas como para remontar el vuelo como un poderoso halcón en busca de presas en esta tormentosa marea como lo es la segunda parte del Nuevo Mundo. Aún no estaba lista, no. Lo sabía bien. Tenía que seguir entrenando con sus dos mentores hasta alcanzar un nivel digno, semejante al de sus maestros; como si ella hubiera viajado a su lado desde el primer minuto. Alcanzar el poder, la fortaleza que un maestro le tomaría años alcanzar... en poco tiempo, por eso debía luchar, se esforzaba, se ponía sobre la balanza de su vida cada una de sus actividades en pos del mayor poder ya que de otro modo, sabía que moriría. El mundo era vasto y cruel. No era ilusa. El enemigo no perdona; no lo hace. Aunque para ella sea una "heroína", es consciente de que para el gobierno y los marines no es más que una revoltosa criminal y es por eso que debe entrenar y hacerse fuerte. Para vencer, arrasar contra cualquiera que se le oponga y si la situación la fuerza a ello; matar. No los odiaba. No estaba en su contra, pero respeta su camino y lo que su justicia representa y al mismo tiempo, respeta y mantiene la suya propia. Y si las palabras no son suficientes, solamente la fuerza demuestra la resolución más firme. Para demostrar su punto debía tener poder. Mucho poder. El suficiente como para acabar con las más grandes potencias si los lobos se le venían encima. No estaba confiada. Sabía que esto no iba a ser un baile de gala. Iba a ser un camino de espinas y eventualmente, llegaría gente deseando hacerle daño de verdad incluso si ella no lo desea. Es allí que quizás, se atreva a matar. Pero por un acto de supervivencia, es el enemigo o ella. El cazador o la presa. Y Shirohime, la dama de blanco y férreas ideas, no deseaba ser la presa. Deseaba ser la cazadora que destroce y arrase. Kisuke y Bambú no la podrían proteger por siempre. Ni a ella ni a Kelvin. Por eso debía entrenar más. Y es allí que esperaba a Kisuke en el bosque central de la isla, de día, a las nueve y media de la mañana con su uniforme y prendas habituales, en medio de una gran cantidad de árboles y ubicada a un metro de uno detrás suyo. Era un lugar tranquilo. Donde pensaba que no molestaría a nadie, aunque lo lamentaba por las plantas si empleaba de más sus habilidades. Pero era necesario. Y hoy para ello estaba lista para la acción; con Le Reinés en su mano zurda y unas balas preparadas para actuar, es que aguarda ansiosa. Un arma cargada, un espíritu cargado y una fuerza de superación que no deseaba parar. Era otra vez. Una vez más. Hay que practicar a volar.
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RE: ⌈ Otro poder más — Kisuke ☪ Entrenamiento, P.R ⌋ - Kisuke Kageyama - 03-10-2026 Un día más Kisuke se dispuso a seguir con el adiestramiento de la joven Shirohime. Sin duda, el entrenamiento del día anterior había supuesto un antes y un después en aquella instrucción exprés que estaban tratando de darle a la joven los veteranos de los Toros Negros. La actitud, la resolución, la inventiva de la muchacha en situaciones francamente desfavorables, todo, estaba encarrilándose en la forja de una valiosa e importante persona para el objetivo de la Armada Revolucionaria, y, por consiguiente, para el escuadrón de los Kuro no Bõgyu, los Toros Negros. Por otra parte, más allá de las capacidades bélicas, que aún estaban muy verdes, y la férrea convicción escondida en esa maraña de fantasía y disociación que copaban la mente de la chiquilla, el antiguo pescador estaba empezando a tomarle cariño a la muchacha, y ya era para él, como su hermana pequeña. Sin duda se divertía mucho entrenando con ella, y le enorgullecía ver como iba pasito a pasito progresando en sus capacidades.
"Debería hacer lo mismo con Kelvin... no puede quedarse atrás..." Con Yamigiri en su cintura, solo llevaba esa cuando entrenaba con Shirohime, al menos de momento, se encaminó hacia el sitio de entrenamiento, fumando un cigarrillo mientras paseaba por las calles de Kamome dirigiéndose a la zona boscosa. Desde que regresasen de Báltigo, habían pasado muchas cosas, de eso no cabía la menor duda, pero realmente habían limitado mucho todo a entrenar a los nuevos reclutas y poco a socializar y conectar entre ellos. Forjar unos fuertes vínculos entre los compañeros de escuadrón era una buena manera de fortalecer el equipo, y tendrían que trabajar en ello. Quizá sería buena idea organizar una comida juntos los cuatro y hablar de cosas más allá del puro entrenamiento, conocerse mejor entre todos, vaya. "Sería buena idea, ya que están avanzando bien en su entrenamiento, un fin de semana de relax... se lo propondré a Pandita cuando regresemos hoy..." Sabía que un par de socios muy avispados habían instalado una especie de refugio rural con aguas termales, equipado con zonas de barbacoa y demás cosas en la zona más apartada de la zona industrial y urbanizada de la isla, por lo que sería un buen lugar para hacer un poco de, como dicen los modernos, "team building". Pero eso tendría que esperar aún, en ese día esperaba que la joven Shirohime le mostrase más y no hubiese renunciado a llevar su arma. Era muy normal cuando te convertías en usuario de akuma no mi, dejar de lado tu propia habilidad bélica y centrarse en desarrollar al máximo el potencial de su habilidad como usuario de fruta, sobre todo siendo portador de habilidades del tipo logia tan poderosas como le pasaba a la excéntrica joven, pero aquello podía ser fatal. Kisuke, en cambio había sido al revés, puesto que consiguió su poder mucho más avanzado su camino desde que saliese de su isla, así que había dejado aparcado mucho tiempo su poder de usuario como algo de apoyo muy residual, y ahora estaba tratando de corregir ese desbalance entre sus habilidades. "Sin duda no es sencillo mantener un equilibrio entre todas tus capacidades... pero espero que eso lo haya entendido y siga mejorando como artillera..." Tras un rato de caminar, llegó a la zona de entrenamiento. Ya era una muy buena señal de que la joven estuviese allí esperando a Kisuke, porque demostraba el ansia de mejorar, las ganas de hacerse más fuerte, la voluntad de hacerse más poderosa. Aquella era la clave, por lo que Kisuke sonrió al verla allí dispuesta a entrenar un día más con el antiguo pescador. Pudo ver al acercarse que llevaba su arma en la mano izquierda; la sonrisa del Comandante se acentuó, lo había entendido a la perfección. -Muy bien, Pajarito, me siento orgulloso que sin decirte nada hayas entendido que no puedes descuidar tu habilidad como tiradora... Eso demuestra que estás aquí para hacerte más fuerte de verdad... KUHAHAHAHA... Se acercó a ella y le puso la mano en la cabeza, como señal de aprobación y se agachó un poco para mirarla directamente a los ojos quedando los grises ojos del antiguo pescador a apenas treinta centímetros de los de la muchacha, buscando la determinación y la gélida y acerada voluntad que le mostró el día anterior en su entrenamiento en algún momento. -Hoy quiero que vengas con todo, quiero que lleves todas tus capacidades al límite por que un entrenamiento solo es bueno si al día siguiente eres más fuerte que el día anterior... ¿entiendes? Dio una profunda calada mientras se alejaba a cinco metros de la muchacha, dándole la espalda. -Ayer me demostraste tu voluntad, tu deseo imperioso de mejorar... La voluntad es algo muy poderoso y te puede llevar a alcanzar cotas que jamás sospecharías... Por lo que, te pregunto, Shirohime... ¿estás lista para mostrarme si tus habilidades siguen a tu voluntad? Con una sonrisa que se tornó algo siniestra, desenvainó a Yamigiri y adoptó una postura de guardia de Ittoryuu, agarrando la empuñadura con ambas manos y la hoja en vertical frente a sus ojos, con el pie derecho ligeramente adelantado respecto al izquierdo, en una postura un pelín ladeada. Era una postura muy básica de kendõ, pero era lo adecuado, para alcanzar la cima tienes que subir todas las escaleras, si no, caerás a medio camino porque olvidaste o no aprendiste algo básico que cimentase tu poder y tu habilidad, por lo que, irían paso a paso. -¡VAMOS, PAJARITO...!¡ENSÉÑAME SI PUEDES VOLAR!
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RE: ⌈ Otro poder más — Kisuke ☪ Entrenamiento, P.R ⌋ - Shirohime Hild - 05-10-2026 La espera. Los segundos, los minutos. El reloj. Tic, tac. Tic, tac. Y finalmente allí estaba él, Kisuke, con el mismo temple férreo de siempre y la convicción al límite de contemplar que la dama en cuestión, no descuidó sus capacidades más allá de su fruta. Aunque aún... no tenía nada más desarrollado debido a la falta de estrategia en lo que respecta su habilidad o más bien, falta de poder. No tenía un maestro o maestra artillera aún que le guíe en sus capacidades pero no por ello se frustraba, sino que se limitaba a aprender por su cuenta. Debía entrenar en todo lo que pudiese, cubrir un balance lo más equitativo posible para que a la hora del campo de batalla sus cartas sean amplias pero más allá de eso, pensar más. La expresión en ella se suavizó, “ Claro que no, comandante. No puedo hacerlo, o moriré. No quiero dejarlos. ”. Pero ocultó ese sentimiento y se centró pura y exclusivamente en su comportamiento por encima de la realidad de su ser que tanto buscaba no demostrar, ya que, no deseaba una fachada débil de sí misma. No se lo permitía. No lloraba en frente de otros de real tristeza más allá de berrinches cómicos. No lloró delante de nadie sobre la desaparición y segura muerte de Dean, no lloró delante de nadie acerca de Berry. Prefirió gritar, patalear y gritar apartada de todos. — ¡Fu~! —, su cara mostró convicción. Alzó su mentón. — Por supuesto que no, mi queridísimo comandante, ru-ha, necesito la fuerza y el poder para sobrevivir en este tormentoso mar lleno de espinas de oro y de plata, ¡el mundo necesita mi temple, mi fuerza, RU-HA! —, y cerró los ojos por unos momentitos cortos al sentir la mano sobre su cabeza, pero después de abrir los ojos lo único que se halló fueron los ojos brillantes y cargados de fantasía. La actitud de antes solo tendía a descubrirla en momentos clave, ya que estaba protegida por esa cara tan alegre y fantástica de heroína que tanto se empeñaba en mostrar, sonrió. — ... —, no llegó a responder absolutamente nada directamente, solamente la sonrisa de siempre, “ Lo sé. Por eso debo entrenar mucho, mucho más para tener un nivel semejante al de ustedes o mayor. No puedo quedarme atrás. No es lo que desean de mí, ¿no es verdad, comandante? ”, solamente respondió de forma directa en su cabeza. — ¡¡RU-HA!! ¡Aaaah, más que lista para luchar y combatir, guerrear y avanzar~! ¡Síiii, lo deseo y lo ansío! ¡Deseo volar, planear y alcanzar el zafiro, el rubí y la esmeralda~! ¡El poder ancestral y la fuerza... — No tardó tanto en hacer un movimiento ágil para ponerse derecha, erguida y finalmente usar su brazo zurdo para apuntar con el cañón de su arma hacia su destino que era la mano de su oponente, ya que intuía era la única zona de él tangible. A diferencia de ella; que era un elemento sólido e incluso su mano podría ser tangible convertida en su propio elemento, aprendió e intuyó que en el caso de su comandante para emplear su arma debería hacer tangibles sus manos. Sólidas. La única parte de su cuerpo disponible para el ataque con su arma era esa zona; los dedos de su oponente asi que allí fue que finalmente disparó la bala. — RUUUUUUU-HA! —, después de eso buscó adelantarse un par de pasos en línea recta unos dos metros con un par de pasos haciendo una seña de manos con la diestra. Alzaba y bajaba los dedos, uno detrás de otro, simulando el movimiento de las olas. Y había un porqué para ello.
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