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[Pasado] Misión pastelillos... [Priv Aria Aster] - Versión para impresión

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[Pasado] Misión pastelillos... [Priv Aria Aster] - Vesper Nero - 24-10-2026

75 de Verano del año 18, mañana
Isla del Kárate.
El problema de hacer promesas era que, tarde o temprano, uno tenía que cumplirlas..
Vesper, por supuesto, consideraba que aquella regla admitía numerosas excepciones, ya que las promesas hechas bajo los efectos del alcohol, las pronunciadas durante una pelea, las que involucraban cantidades absurdas de dinero o aquellas que uno aceptaba por simple cortesía y luego olvidaba convenientemente... Sin embargo, había una categoría particularmente peligrosa: las que incluían pastelillos gratis.
Y allí estaba él, caminando por las calles de Karate con el laúd colgado al hombro y el estómago dispuesto a recordarle sus prioridades.
-Una invitación es una invitación, aquella chiquilla me debe unos pastelillos y eso es algo sumamente relevante, se podrá jugar con muchas cosas, pero no con los pastelillos de un hombre... o coyote, en fin...- //murmuró, como si necesitara justificar su presencia ante un tribunal imaginario//. -Rechazarla sería una descortesía imperdonable, es más ¡Casi un crimen!- //Aseveró//.
Naturalmente, no tenía nada que ver con que hubiera recordado la sonrisa de Aria al recibir el medallón... Ni con aquel abrazo inesperado que lo había dejado más desconcertado de lo que estaba dispuesto a admitir... Muchísimo menos con la promesa de volver a encontrarse.
No, señor. Vesper Nero tenía asuntos importantes que atender, cuestiones gastronómicas, principalmente... O eso quería pensar.
Mientras avanzaba, sus dedos comenzaron a juguetear con las cuerdas del laúd, arrancando una melodía que había estado ensayando desde la noche anterior. Era sencilla, todavía incompleta, pero tenía algo de aquella conversación bajo las estrellas y cada vez que llegaba al final, cambiaba un acorde y volvía a empezar...
-¡Bah! Demasiado triste para una canción sobre pastelillos, estrellas y promesas... No, sobre pastelillos, recuerda lo importante son los pastelillos...- //seguía hablando en voz alta// (Diablos... ese pastelito... digo, esa chica me tiene pensando en todo menos en lo que debería...)
//Sacudió la cabeza y probó una variación más alegre con el laúd, Esta vez sonrió, satisfecho, antes de continuar su camino silbando//. (Ñenguele, nyejejeje)
Cuando finalmente llegó la cafetería, se detuvo frente a la entrada y observó el establecimiento como si estuviera a punto de enfrentarse a una fortaleza enemiga. Se acomodó el sombrero, se pasó una mano por el cabello y miró de reojo su reflejo en el cristal.
-Muy bien, Vesper... Lo has hecho antes... Entras, saludas, comes y te marchas...- //susurró// (Nada de interrogatorios, nada de discursos y, por todos los mares, nada de regalar estrellas... o... verla a los ojos... ¡Dios, que complicado es...! Recuerda lo que te decia Charlo para estas situaciones:  Paso 1: Hacer que ella sonría... Paso 2: Dile que su sonrisa es muy linda... Paso 3: Invitarla a salir esa misma noche, para que tenga menos tiempo de pensar en lo feo que eres, porque eres feo... Lo digo en serio...) Pensó //Hizo una pausa solo para susurrar// -Maldito viejo cabrón...- 
-Aunque, si tienen tarta de moras...- //La sonrisa volvió a dibujársele en el rostro, mientras empujó la puerta y entró con la naturalidad de quien jamás había dudado de nada en su vida//. 
El tintineo de la entrada anunció su llegada mientras sus ojos recorrían el lugar en busca de una cara conocida, //Fue entonces que la vió... (Ahí fue donde comenzaron mis problemas... esa sonrisa... esa maldita y adorable sonrisa...) pensó para si mismo.
Entonces levantó una mano a modo de saludo mirando a la joven dependienta -¡Buenos días, que honorable establecimiento! ¡Espero que estén preparados para recibir a uno de los clientes más distinguidos de los cuatro mares, el gran Vesper Nero...- //Su discurso se desinfló al verla inspeccionarlo y pensar que se daría cuenta de que consiguió ropas un tanto más adecuadas a la ocasión, sin perder su característico estilo//.
Se acomodó el laúd sobre el hombro y dejó escapar una carcajada.
-Nyejejeje, ahora, la pregunta verdaderamente importante: ¿dónde está mi periodista favorita y qué tan generosa piensa ser con esos pastelillos?- //Terminó esbozando una sonrisa coqueta//.



RE: [Pasado] Misión pastelillos... [Priv Aria Aster] - Aria Áster - 24-10-2026

Pensó que, una vez hubiera comprado el regalo para Vesper, se quitaría un peso de encima y podría respirar tranquila. Que equivocada había estado. El día anterior había ido a comprar el regalo y desde que lo compró no pudo calmar su intranquilidad. ¿Y si se había equivocado? De por sí era indecisa, dudaba y dudaba y dudaba. No tenía mucha experiencia haciendo regalos, y eso solo empeoraba su situación. Suspiró con frustración mientras ordenaba unos vasos, más centrada en sus preocupaciones que en su tarea. No llevaba mucho tiempo fuera de casa, poco menos de un mes tal vez. Le había costado un poco acostumbrarse a su nueva vida civil, y parecía que justo cuando se había habituado a su nueva forma de vida, volvía a cambiarla. Pero no pudo evitarlo, mientras revisaba qué ropa comprar, vio el vestido y supo, por el tacto de la tela y su composición, que sería tan cómodo de llevar como bonito. Tal vez ese era su lado “Aria” más difícil de dejar. Luna en ese sentido era bastante más simplista. Pero bueno, el vestido también era bastante simple, así que también pegaba como Luna, ¿cierto? No es que estuviera tratando de dar una mejor imagen. De todos modos nada aseguraba que volviera a ver a Vesper en un futuro cercano. Y tampoco es como si Vesper tuviera nada que ver en nada. Simplemente le había gustado el vestido y ya, eso era todo.

El tintineo que anunciaba un nuevo cliente le hizo dar un respingo, y le recordó que estaba en el trabajo y no podía distraerse de ese modo. ¡Debía dejar de preocuparse tanto! En primer lugar, el regalo ya estaba comprado, ya no había nada que pudiera hacer. ¿Y quién sabe?, tal vez ni siquiera volvería a ver a Vesper nunca. Él era un pirata y ella una civil, tal vez, tras despedirse, sus caminos se habían separado para siempre. Así que apartó todas las preocupaciones de su cabeza y se dispuso a saludar al cliente. — Bienvenido… — Se interrumpió a sí misma al notar que quien había entrado no era nadie más que Vesper. No estaba segura de por qué, pero parecía brillar o destacar más que la última vez. Aria aún no se había recuperado de la sorpresa cuando él hizo una de sus características entradas teatrales.

[Imagen: fuVHRQ6t.jpg]

— ¡Vesper! — Exclamó con emoción, ensanchando su sonrisa sin darse cuenta. — No sabía si realmente vendrías. — Confesó acercándose al mostrador sin borrar su sonrisa. — Será todo un honor atenderte~ — Bromeó haciendo una pequeña reverencia. Vesper también había hecho un cambio de armario, o por lo menos parecía llevar ropa más cuidada que la última vez. La hizo sentir un poco más nerviosa, y más presionada, temerosa de cometer algún error. Hacía tiempo que no se sentía de ese modo, por lo que la pillaba por sorpresa. — Me aseguraré de preparar suficientes como para que puedas llevarte. — Terminó por decir, tratando de no sonar muy nerviosa, aunque dudaba haberlo logrado. Detuvo su mirada sobre el laúd de Vesper unos segundos de más, confirmando mentalmente que el tamaño que ella recordaba era correcto. Eso la hizo sentir relativamente más tranquila. Por lo menos en eso no se había equivocado. — Es una suerte que hayas venido hoy, ayer compré los ingredientes y estuve preparándolo todo por si acaso. ¿Dónde quieres sentarte? ¿Y quieres algo aparte de los pastelillos?, tal vez algo para tomar... — Comenzó a preguntar mientras dejaba el mostrador. Tenía suerte de que trabajara en una cafetería no muy concurrida, por lo menos podrían estar tranquilos.

Entró rápidamente a la cocina, solo para recoger un delantal, y volvió donde Vesper. — Yo invito, por supuesto. — Aclaró mientras se colocaba el delantal sobre el vestido. Se le hacía un poco extraño llevar delantal, podía contar con los dedos de una mano las veces que lo había llevado, pues por lo general no era ella quien cocinaba en la cafetería. Pero bueno, había estado practicando, así que seguramente todo saldría bien. Esperaba que así fuera…





Pensamiento || Diálogo || Narración

Apariencia Alter-Ego



RE: [Pasado] Misión pastelillos... [Priv Aria Aster] - Vesper Nero - 25-10-2026

La sonrisa de Aria consiguió que Vesper olvidara por un instante el discurso que había preparado durante el camino. (¡Vaya recibimiento!) pensó el músico parlanchín.

-¡Nyejejejeje! ¡Por supuesto que he venido! ¡Un hombre debe cumplir sus promesas, especialmente cuando involucran pastelillos!- //exclamó, llevándose una mano al pecho//. -Además, rechazar la invitación de una dama tan amable sería una mancha imperdonable en mi historial de caballero... Aunque, siendo sinceros, ese historial ya tiene unas cuantas!- //dijo apenado un poco rascandose la nuca como reflejo involuntario//.

Soltó una carcajada y siguió a Luna con la mirada quien se dirigía a la cocina

-Nyejeje, ¿Así que has estado practicando? ¡Espero que tengas cuidado con los ingredientes! He oído historias terribles sobre cocineros que confunden el azúcar con la sal y provocan auténticas tragedias nacionales... Y no te voy a decir quien fuí porque esa vez me metieron una paliza y no me dejaron regresar a la cocina nunca-

Tras elegir una mesa tranquila, dejó el laúd a un lado y se acomodó en la silla.

-Por cierto, Lunita querida, ¿siempre trabajas aquí por las mañanas? La última vez hablamos de estrellas, promesas y los misterios del universo, pero ni diquiera fuiste a trabajar... y no fue sino hasta el final que eres un dulce pastelillo...Digo...- //Corrigió con un rojo carmesí en la cara// -¡Que preparas dulces pastelillos y que eres repostera! Empiezo a sospechar que tienes más secretos que una isla desierta...-

Sonrió con picardía, sin insistir en la pregunta, //y volviendo a tomar el laúd para afianzarse a algo tras su bochornoso lapsus// Por lo que sus dedos encontraron las cuerdas del laúd y comenzaron a arrancar una melodía suave, todavía incompleta. Era la misma que había estado ensayando durante el camino, aunque aún no lograba encontrarle un final.

-Estoy trabajando en algo nuevo- //comentó, mirandola a ella y después a su instrumento//. -Todavía no tiene nombre, pero estoy seguro de que no será una canción sobre pastelillos...-

Hizo una pausa y alzó una ceja.
-Aunque un buen pastelillo de moras merece su propio himno... ¡Quizá termine revolucionando la música de los cuatro mares!- //Se rio antes de volver la mirada hacia ella//. -Pero cuentame Lunita, como han ido tus nuevos actos de terrorismo poético... Y sí me refiero a que si has vuelto a tener manitas veloces nyejeje- //Dijo mientras la mirada y observaba como se acomodaba su moño esperando una respuesta//.

-En fin..., hoy podemos hablar de lo que quieras o hacer lo que desees, considera todas la alternativas posibles, podríamos hablar de música, de tus investigaciones o de mis extraordinarias desventuras...-

En ese momento toda la cafetería comenzó a oler a pan recien hecho dejando un regusto a moras caramelizadas

En eso Vesper se quitó el sombrero y añadió con una sonrisa traviesa:
-Con ese olor debo advertirte que, pienso declararlos mis favoritos antes de probarlos. ¡Hay que reconocer el talento cuando uno lo ve y lo huele nyejeje!-




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