[AUTONARRADA T3 ] El Okama y el gato
#1
Atributos Personaje


El banquete de Joe fue una pasada, se notaba que ese lugar y esa planta estaban preparados para que las visitas pudieran ser atendidas de la mejor de las maneras con el mejor producto, yo no era una experta ni nada por el estilo, pero la cocina de Joe era inmejorable, durante el banquete Joseba no paraba de maullar pidiendo comida así que le solté y le iba dando sobras sin que nadie se enterara, hasta que de repente Joe llegó con un plato suculento también para él. Tras esto el adorable gato de nuestra tripulación se asomaba cada dos por tres buscando la compasión del nuevo comodoro y este se reía, contento por su ascenso y accediendo a sus dotes de michi malvado.

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Bebimos y celebramos todo lo que pudimos y tras un tiempo me di cuenta de que Joseba hacía mucho que no pedía nada ni se restregaba contra mi pierna cuando quise darle un último trozo de atún que era casi delito darle al animal, pero yo le quería mucho.


-¿Joseba? ¿alguien ha visto un gato negro por aquí?


Pregunté a todos los que me encontré por ahí pero nadie había visto salir a mi gato, enfadada y asustada, salí corriendo buscando al gato en todas las habitaciones donde estaba autorizada a pasar, sin esperar la ayuda de mis compañeros que también se habían preocupado por el paradero de mi gato. Pasé por las grandes pasillos enormes y puertas vigiladas por enormes guardias, galerías inmensas bien vigiladas, pero de alguna manera, Joseba no había sido detectado por ningún guardia del nivel 1 al que pregunté ¿y si ha conseguido bajar? ¿y si alguien se lo ha encontrado y ha pensado que era un prisionero buscando escapar? ¿Cómo era posible que no le hubiera visto nadie? No estaba ni en la cocina, ni en ninguna parte del salón, ni en los pasillos, así que salí a buscarle al embarcadero. Finalmente lo encontré tirado tomando el sol y moviendo su colita, atiborrado de la comida que le habíamos dado, en la zona más apartada del astillero, mi primer instinto fue gritarle y darle un capón, pero ese desgraciado era demasiado bonito como para regañarle, me tenía conquistada.

-Vuelve a la mochila anda pequeño ser inmundo de mi corazón, no me abandones tú también.


Con un ligero miau, Joseba obedeció y yo me volví a poner la mochila a cuestas, cuando de repente escuché como un marine se comunicaba por denden mushi, no era mi intención espiarle, pero instintivamente me oculté pues no sabía si mi gato y yo estábamos ahora en un área autorizada, probablemente sí, pero con los nervios intenté pasar desapercibida.

- La infiltración ha sido un éxito, tengo un pase y una identidad autorizadas para entrar al nivel 3 de la prisión. Sacaré a nuestro amigo en común después del cambio de guardia y saldremos en uno de los barcos destino a la isla del cielo, te llamaré cuando pasemos el Belt y abandonaremos el barco. Nadie se enterará ni siquiera de que ha habido una fuga.

No me lo podía creer ¿Acaso este tipo estaba loco? Por lo que habían dicho Kiki y Daison nunca nadie jamás había escapado de aquella prisión y dudaba mucho que el plan de ese delincuente tuviera éxito, pero era mi deber como miembro de la marina detener esos planes de fuga. Me fije en mi rival antes de ir a por él, era un humano bajito de cabello rubio y una apariencia afeminada, vestía con un traje de la marina que le quedaba algo grande y para nada parecía una amenaza. Tal vez esa era la clave de que hubiera podido llegar tan lejos, nunca se me hubiera pasado por la cabeza que un tipo con aspecto tan inofensivo imaginara realizar tamaña tarea con éxito.

No había nadie a mi alrededor así que me dispuse a echar mano de mi dendenmushi, abrí lo más sigilosamente el bolsillo de mi mochila donde lo tenía, de cuclillas, detrás de un contenedor que evitaba que el enemigo no identificado me viera, aquel tipo no parecía una amenaza pero preferí ser precavida.  Sin embargo, al abrirla Joseba soltó un miauuu pidiendo mimetes o salir de allí otra vez, o comida o vete tú a saber qué.

-Okama Kenpo ! Grand fouetté: Ano fuyu no sora no memoir!!


Escuché un grito desde arriba y vi como una figura dando vueltas como en una danza se disponía a darme una patada en la cara, sin que me diera tiempo a reaccionar recibí una potente patada en mi pómulo derecho que me derribó y me hizo soltar la mochila. Intenté levantarme rápidamente, pero aquel extraño rubio empezó a dar vueltas sobre sí mismo como en una especie de ballet y me hizo una zancadilla.
-Lo siento Darling, pero me temo que no puedo dejar que eso que has escuchado salga de aquí. ¿Nunca te han enseñado que espiar a otras personas es de mala educación, eh?
Aquel extraño intruso me había pillado totalmente por sorpresa, su velocidad no era para nada desdeñable, pero necesitaría algo más que un par de patadas para salirse con la suya, intuyendo que volvería a intentar asestar otro golpe directo y con la mirada fija en sus movimientos, aquel rubio volvió a elevarse para intentar golpearme de nuevo con una patada descendente, pero esta vez pude cogiendo impulso con mis manos y moviéndome hacia atrás consiguiendo por fin ponerme de pie a unos cuantos metros de mi rival, su patada falló y aproveché el momento para pasar a la ofensiva, realicé un soru para ponerme en frente de él y propinarle un buen puñetazo en su pómulo derecho.

-¿Tú sabes dónde te has metido, chaval? .- Le espeté furiosa

Él se levantó y escupió sangre:

-¿chaval? Por favor, llámame SE-ÑO-RI-TA. Señorita Sundance si no te impor..

Antes de que pudiera terminar de presentarse aproveché para propinarle un capón y hundirlo contra el suelo pero antes de que pudiera pedirle que se rindiera contratacó.

-Okama Kenpo Ohikae na fouetté!!

La corta distancia a la que me encontraba y de nuevo su velocidad me hicieron recibir una lluvia de golpes, mucho más fuerte que la anterior que me dejó desorientada. Cuando me quise dar cuenta y recobrar los cinco sentidos me encontré a ¿la intrusa? Jadeando y con una brecha que manchaba el mecho rubio de su cabello, agarrando mi mochila.

-Señorita... no me gusta para nada pelear, no es lo mío y además, usted no tiene los modales necesarios para batirse en duelo con este monumento. Un paso más y tiro esta mochila al mar con tu mascota dentro.

Desde la ventana de cristal de la mochila que había creado para que Joseba pudiera ver mundo mientras viajábamos, el gato arañaba el cristal y bufaba inútilmente intentando salir de ahí, al verlo la furia se apodero de mí y fui corriendo a por mi mochila y acabar con ese ser, fuera hombre o mujer o lo que sea, sin miramientos embistiéndole. Tras un momento de duda, Sunflower sorprendida, cumplió su promesa y lanzo la mochila con el gato dentro dirección al mar.

-Joseba NOOOOOOOOOOO

Casi automáticamente y sin esfuerzo mientras corría me transforme en mi forma completa, y rápida como nunca en mi vida y casi ya a ras de suelo, o más bien de agua, recuperé la mochila y a mi gato agarrándola con las garras de mis pies.

Obviamente esto llamó la atención de la seguridad y tan pronto como un pollo enorme y azul sobrevoló Pipi Now, las alarmas empezaron a sonar y cañones y disparos empezaron a volar hacia mi desde los barcos de la marina de la costa que me tenían al alcance, dando una voltereta esquivé las primeras dos ráfagas de disparos pero pronto empezaron a llover balas desde las torretas de vigilancia, fallando por los pelos.

Intenté gritar que pararan, que era miembro de la marina, pero desde aquella altura, y con aquel estruendo de alarmas y disparos, mi voz caía en saco roto, rápidamente volé descendiendo hacia abajo evitando los cañones y saliendo de la zona de visión de las torretas, cuando alguien por megafonía dio un comunicado.
-Alto el fuego. El objetivo no es hostil. Se trata de un marine. Alto el fuego. Repito. Alto el fuego, el objetivo no es hostil. Se trata de la comandante Karlglass de la nueva división 21 de la marina. Alto el fuego.
Gracias al cielo. Alguien me había reconocido y había parado el ataque, de repente me acordé de porque estaba en esa situación.

-SUN FLOWEEEEER TE MATARÉ POR LO QUE HAS INTENTADO HACER SER DESPRECIABLEEEE

Pero en el lugar donde estábamos luchando ya no había absolutamente nadie, mi objetivo había conseguido escapar. O eso creía yo. Aterricé y volví a mi forma normal tras dejar la mochila suavemente en el suelo, el pobre Joseba estaba mareado y todo el cristal estaba manchado de vomito, pero no tenía tiempo ahora para atender a mi pobre gato, al menos parecía que no estaba herido. Me puse la mochila y corrí buscando dónde podría haberse escondido el intruso, cuando fui interrumpido por una división de marines acompañados de la capitana Hopkings, que me miraba con desprecio absoluto, junto a ellos y completamente derrotado y esposado, se encontraba Sunflowers

-          Enhorabuena Marine.- dijo con sorna. -Acabas de joder meses de investigación con tus imprudentes actos.
Yo no entendía nada.

Horas más tarde y teniendo Joe que responder de mí, pidiendo disculpas a la capitana Hopkings por mi torpeza, me explicaron lo sucedido. Sunflowers había llegado infiltrado con nosotros en el barco que nos había llevado a la prisión, algo de lo que la capitana era completamente consciente. Su Denden Mushi estaba completamente intervenido y le habrían incluso permitido meterse él solito en la boca del lobo, al parecer el tal SunFlowers pertenecía a una célula revolucionaria y la prisión y la división donde creía estar infiltrados  conocían perfectamente su posición y sus movimientos, no obstante, estaban permitiéndole comunicarse  porque buscaban a algún pez más gordo que ese.

Tal y como yo pensaba, era imposible que alguien así se infiltrara o saliera de aquella prisión, pero por más que intenté excusarme y le expliqué lo sucedido a Joe, el daño ya estaba hecho. Me daba rabia, porque mi primer impulso había sido pedir refuerzos y no actuar por mi cuenta pero las circunstancias y Joseba, lo habían impedido. Y estaba aún más enfada ante el hecho de no haberle podido dar una paliza a ese sujeto.

Mis compañeros fueron en general comprensivos con lo que había sucedido tras explicarles todo, al parecer, ellos habían estado también buscando a Joseba y estaban preocupados por mí, aun así me llevé una reprimenda por parte de Sephirot que no tuve ganas de contestar porque me sentía totalmente avergonzada, aunque Joe le quitó hierro al asunto.
Más tarde Daison me explicó lo que era un Okama y que había una isla llena de ellos y también que mucha de su gente estaba alistada en la revolución, al igual que otras islas no afines al gobierno. No obstante, el pez pequeño que había venido en misión suicida a por un antiguo amante ahora encerrado en el nivel 2 de la prisión, finalmente no tenía información de importancia (o no habían conseguido sonsacársela) e iba a tener la “suerte” de reencontrarse nuevamente con su amigo, para esta vez no volver a salir jamás.

Al final de todo esto había aprendido algo, a pesar de que una vez más consideraba que la mala suerte me había jugado una mala pasada, al final mi rango no fue revocado  y había aprendido un montón de cosas en esa prisión. Ahora sabía que Vergas era de una especie de pequeños seres llamada Tonttata, que existía una isla en el cielo donde se celebraban unos extraños juegos, lo que era un Okama, que había países que no pertenecían al gobierno y estaban revolucionados contra él y había conocido a un almirante.  Además me sentía más fuerte que nunca a pesar de que ese delincuente escapó con malas artes, había salvado a Joseba y me sentía más fuerte y preparada que nunca para nuestra próxima misión.

Por una vez pensé en positivo.


[Imagen: 9GdOzk1.png]
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#2
Aventura Auto Inválida
Razón: Vulneración del Lore del foro.
  • No puedes establecer, y menos en una Auto T3, que un NPC oficial como es la capitana Jenkins hace absolutamente nada
  • Tampoco puedes involucrar actos de otros usuarios. 
  • Ni que hablar de que Impel Down es inexpugnable y todo esto carece de sentido.

No se otorga recompensa y este post no sucede.
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