[Aventura Auto narrada T1 - P. Absoluto] El niño perdido
#1
Atributos Personaje


La naturaleza cerca de la aldea era bastante imponente. El sol del amanecer se filtraba entre las copas de los árboles, creando un juego de luces y sombras sobre el suelo. El aire estaba cargado de humedad y de los sonidos de algunos animales:  el canto de las aves, el zumbido de los insectos... Al fondo, lejos de la vegetación se vislumbraba la aldea Yute, lugar de nacimiento de Tozawa. En la zona en la que se encontraba ahora no mucha gente se adentraba, no es que fuera peligroso pero no se le había perdido nada a los lugareños de la aldea tan lejos. No obstante hoy era diferente para Tozawa, estaba buscando a alguien.

- ¿Hola? ¿Hay alguien aquí? -Gritó tozawa

Esa misma mañana una petición había llegado al cuartel de la Marina. Un encargo de búsqueda, seguramente no fuera la gran cosa pero por algún trabajo había que empezar. Parece ser que un chico se había ido de la Aldea Yute el día anterior pero no había vuelto. Sus padres preocupados acudieron a la Marina para ver si podían encontrar el paradero del chico.

- Puedo encargarme yo. Dijo Tozawa a primera hora en la base. Conozco muy bien la zona, he vivido ahí desde siempre y además puedo preguntar a varios lugareños con los que me llevo bien.
- Está bien, pero ten cuidado y si necesitas ayuda no dudes en volver a por refuerzos para la búsqueda. Dijo el Marine al mando

Rápidamente Tozawa cogió sus pertenencias y salió disparado hacia la Aldea. Tras llegar, estuvo recabando información y preguntando a la gente si habían visto al chico en cuestión. Resulta que la última vez que lo vieron fue en dirección a las afueras de la aldea, lo cual era extraño porque la gente no se solía adentrar allí.

Llevaba un par de horas buscando por los alrededores de la aldea sin éxito. Empezaba a hacer calor, ya que el sol llevaba ya bastantes minutos sobre la vegetación, y Tozawa empezaba a preocuparse. ¿Debería ir a por refuerzos a penas un par de horas de comenzar? ¿Sería lo más sensato?

- Por favor, si me escuchas responde, no ha pasado nada malo, ¡solo estamos preocupados! Reptió Tozawa, gritando.

No había muchos peligros en aquella isla, pero los animales salvajes podían suponer uno. Tras otra hora de búsqueda sin éxito, Tozawa decidió ponerse serio, era o usar "eso" o volverse con las manos vacías a la base y admitir su fracaso.

Acto seguido Tozawa empezó a convertirse en lo que parecía una mezcla entre un humano y un elefante. Orejas enormes, 2 colmillos prominentes y una piel dura como el roble aparecieron poco a poco sobre él. Sus pies pasaron a formar pezuñas y de repente empezó a sentirse mucho más fuerte, más veloz, más capaz de moverse por la vegetación.

Usando sus orejas de gran tamaño intentó escuchar todo lo que pudo a su alrededor. En la lejanía consiguió escuchar gritos ahogados, era la primera pista que había tenido en todo el día asi que salió corriendo en esa dirección.

- Tranquilo, ¡voy a por ti! 

Tras una carrera veloz y mientras desenvainaba su katana acabó en un claro del que provenían las voces. Le costó ver de donde surgían, ya que la vegetación del suelo aún era bastante alta. La figura de un niño, de no más de un metro y medio de estatura se dirigía, al parecer en contra de su voluntad, hacia uno de los árboles. Múltiples figuras bastante más pequeñas que él estaban tirando de su ropa.

- ¡EH! ¡Soltadle! Gritó Tozawa, terminando la frase con un ruido que recordaría a un barritar de un elefante.

Resultó que aquel chico, tras una discusión en la aldea, se había adentrado en la vegetación circundante, llegando a pasar la noche a la intemperie. Como ya se sabía el lugar no era peligroso, pero al amanecer, casi una decena de monos habían rodeado al chico y se lo llevaron en contra de su voluntad más adentro.

El chico llevaba comida encima y presa del pánico no había teniendo oportunidad de soltarla. Aquellos monos no parecían la gran cosa, pero tenían colmillos afilados y bastante fuerza para ser tan pequeños.

Con un movimiento veloz y agitando la katana, Tozawa consiguió apartarles del chico.

- ¿Estás bien? Tranquilo, no dejaré que te hagan nada más.

Tras inspeccionar rápidamente al chico, encontró que tenía fruta, una manzana, un platano y unas pocas uvas. Se las quitó y las lanzó lo más lejos que pudo, consiguiendo que los monos perdieran toda su atención sobre ellos. Le ayudó a ponerse en pie y le cargó en su espalda. El chico no se creía que una especie de hombre elefante le estuviera rescatando. Tozawa pensó por un momento que iba a contar al regresar a la base, pero era más importante poner a salvo al pequeño. Con su excepcional fuerza y agilidad adquiridas por el poder de la fruta, corrió hacia la aldea. En unos minutos estuvo allí y entregó al chico a sus padres.

- Estaremos en deuda con usted siempre. Dijo uno de los padres, con voz temblorosa debido a que estaba hablando con un ser bastante extraño...
- Es mi deber. No se preocupen y discúlpenme, debo dar parte a la base. Tengan más cuidado la próxima vez.

Al girar la esquina empezó a cambiar de forma, dejando ver de nuevo a la forma de Tozawa Parres como una persona más. Iba a dar parte en la base intentando ocultar su forma elefante, pero seguramente había demasiados testigos como para seguir ocultándolo. Llegado el momento estaría preparado para hacerlo público.

Al llegar a la base casi antes de la hora de comer, despertó algunas miradas de asombro de marines que sabían su misión. No sabía si era por la rapidez o por si pensaban que no lo había logrado y venía a por refuerzos. Con un paso firme se plantó delante del superior y le comentó todo acerca de su misión. Muy asombrado, le dieron las gracias por su servicio y permiso para volver a la rutina.

El resto del día transcurrió con normalidad, pero antes de ir a dormir, a Tozawa lo llamaron para ver a su superior. Estaba bastante confundido pero acudió sin pensarlo dos veces.

- Hemos confirmado que el chico está a salvo tal y como dijiste. Pero... hemos tenido algun aviso de que un hombre-elefante se ha paseado hoy por la aldea Yute. ¿Tu sabes algo de esto?
- Ese hombre... Soy yo. No lo dije al ingresar porque tenía miedo de mis propios poderes. Espero que no haya un problema por hacer uso de los mismos en favor de la Marina. Lo siento...
- No creo que haya problema... dijo tras pensarlo un momento. Eso sí, deberías mantenerte alejado del mar por ahora. No habría problema si viajas en barco pero si caes al agua no creo que seas capaz de nadar. Quitando ese aspecto... nos vendrá muy bien alguien con tus habilidades. ¡Y con trompa! Je-je-je-je. ¡Buen trabajo!

En aquel momento Tozawa se quitó un gran peso de encima. Alguien más sabía su secreto y no habia pasado nada malo. Al contrario, le había servido para ayudar alguien más. No seguía pescando, pero seguía ayudando a los demás. Sabía que su familia hubiera estado orgullosa de lo que estaba haciendo en la Marina.

RESUMEN
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#2
Aventura Autonarrada T1 - INCOMPLETA
No llegas a los requisitos mínimos para poder otorgarte las recompensas (1.500 palabras)


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