Garnet D. Matlock
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
305
290
119
97
375
368
144
337
406
140
Día 7 de Invierno Año 14 - 7:04 a.m.
Solar Karma - Rumbo a Isla Gyojin -
El comienzo de un nuevo día daba lugar con el astro rey poniéndose en el horizonte, y bañando radiantemente con su luz y calor el Solar Karma. O eso habría pasado de no ser que los Alas Negras seguían sumergidos en el abismo del Grand Line. La oscuridad que acechaban en las profundidades del mar era, cuánto menos, desorientativas, al ser prácticamente imposible no saber con certeza la hora del día a la que se encontraban. No obstante, Garnet ya llevaba un buen rato remoloneado en la cama de su camarote, dando vueltas con impaciencia. No paraba de pensar en el concierto privado a sí mismo que se había dado la noche anterior. Francamente, estaba que irradiaba motivación y emoción por cada poro de su piel. Quería seguir tocando su música, porque la amaba y porque quería convertirse en el mejor músico del mundo viajando por el mundo junto a sus amigos. Y, por ello mismo, también estaba ardiente por hacerse más fuerte, mejorar en todos los aspectos que fueran posibles para evitar que ocurriera lo del día anterior y que se llevaran a uno de los suyos tal y como ocurrió con Yojimbo. Y para ello, el pelirrojo sabía a ciencia cierta en que debía invertir su tiempo en primer lugar.- Si el haki del menda hubiera sido más fuerte... - Musitó el skypiean, mirando hacia el techo de su habitación. Si hubiera podido recubrir su cuerpo de esa armadura negro mate, estaba seguro de que habría podido resistir mucho mejor los ataques del cazador enmascarado. Y por el otro lado, con la percepción mejorada del Haki de Observación, quizás habría podido predecir los movimientos de la tuerta que se les coló en el barco y haberle impedido hacer cuanto hubiera querido a sus anchas.- Otro ñordiki habría cantado, ¿es o no es? - Terminó la frase, incorporándose en ese momento, desnudo y levantándose de la cama. Era hora de terminar de dominar los hakis que le había terminado de enseñar el calvo del brazo biónico. Pero no había entrenamiento que no valiera con un buen desayuno.
Sin ponerse siquiera nada de ropa, y dando ya por sentado la confianza que tenía con el resto de los Alas Negras - además de que ya estarían acostumbrados de ver su vigoroso y extraordinario miembro viril -, Garnet se dirigió hacia la cocina del Solar Karma. Estando allí, cogió el tetabrik de leche que había en la despensa, la vertió en una olla y, tras calentarla un par de minutos, al echó en un vaso y, junto a unas 10 galletas, fue el tentempié mañanero que se tomó para empezar, de la mejor forma el día.
Nada más acabárselo, volvió a dirigirse a su habitación ya que, sentía, que quería practicar por su cuenta. Al menos uno de los dos hakis. Se colocó en mitad de su camarote y, sentándose en el suelo, adoptando la postura de loto tal y como le enseñó su primer maestro del haki, extendió su rango del Kenbunshoku hasta un radio de 50 metros. Cerró los ojos y, más allá del aura de sus nakamas, lo que buscaba sentir era el resto de presencias que nadaban junto a ellos. Las intenciones más superficiales y primitivas peces y criaturas marinas que entraban en su radio de acción no tenían ningún misterio para Garnet. Era lo básico que aprendió del Haki de Observación, sin lugar a dudas. Pero quería ir un paso más allá. Quería sacar provecho a la crueldad y crudeza de la ley del más fuerte para practicar y terminar de pulir ese nuevo estadio del Kenbunshoku. No podía verlo desde su habitación pero, quería sentir y predecir, que pez se comía a quién, algo que con el nivel básico de su haki no sería capaz de realizar. Si tenía algún indicio y, seguidamente, había alguna aura que sentía que se desvanecía, eso significaba que iba por muy buen camino. La teoría la tenía pero la cuestión ahora era ponerla en práctica.
Garnet D. Matlock
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
305
290
119
97
375
368
144
337
406
140
Garnet, sentado ya en el suelo de su camarote adoptando la pose de la flor de loto, cerró los ojos y afinó sus sentidos, a la par que activaba su Kenbunshoku Haki hasta los 50 metros de radio, pudiendo percibir multitudes de auras, todas muy diferenciables entre sí, destacando entre todas ellas una emoción que recordaba a la adrenalina, puro instinto de supervivencia. Estaba claro que, por más que fuera basta la variedad de criaturas marines en la profundidad del océano, todas tenían en común la supervivencia. Del mismo modo, también estaba claro que el uso básico de su Haki estaba extremadamente pulido. Era capaz de monitorizar en todo momento las posiciones de los seres vivos que le rodeaban en su radio de acción aunque aún le fallaba el objeto de mejora: percibir las intenciones hostiles de los seres de su alrededor.
- Okay makey... Esto está hecho, ahora el menda solo tiene que ir más allá, ¿es o no es? - Comentó, sin abrir los ojos y relajando aún más su mente, buscando enfocarse, en vez de en todas las presencias a la vez, en una sola. Quizás, si iba a por la más notoria de ellas, el esfuerzo para saber cuando iba a atacar a alguien era menor. Además, era capaz de sentir en él cierta sensación de hambre por lo que, era bastante probable, que ese pescado, calamar o lo que fuera, fuera devorar pronto a uno de sus acompañantes marinos. Sólo esperaba que no le diera por darle un bocado al barco. Si estallaba la burbuja, estarían en problemas. Aún así, confiaba en que sus amigos estarían pendientes también del exterior y se asegurarían la protección del navío. Garnet suspiró y acomodó ligeramente su cuello, mientras seguía concentrado en su "espécimen" particular. Cuando se quiso dar cuenta, se aproximó a una presencia con un aura menor. El pelirrojo apretó los músculos de sus piernas a sentir lo que se venía. Era la suya, el grandullón seguramente iba a devorar al más pequeño. Debía ser capaz de leer sus intenciones. Sin embargo, cuando quiso darse cuenta, la presencia del otro ser, ya había desaparecido, quedando en esa zona sólo la de la criatura que monitorizaba. Había engullido al más renacuajo en un abrir y cerrar de ojos y no había podido percibir nada de sus intenciones.- Aghhhh, ¡mierda! - Se quejó el músico, abriendo los ojos y llevándose sus manos a su desmelenado pelo, revolviéndoselo caóticamente hasta dejárselo aún más revuelto. Estaba claro que a la primera no podía salir, pero aún así daba coraje. Ahora debería esperar a que el grandullón fuera a atacar a algún otro pescadito. Garnet suspiró. Esto era igual o más aburrido que salir a pescar.- Nanai, hay que currárselo más... ¡Que no decaiga! - Se animó, abofeteándose las mejillas con las dos palmas de sus manos y volviendo - como diría Jolyne - al ruedo.
La dinámica del ejercicio siguió igual. Tomando de ejemplo al pez más notorio, volvió a prestar atención a los momentos en los que su aura se aproximaba a otra. En cinco intentos después, la última de las veces pudo percibir algo sobre la criatura dominante. Era una tasa del 20% de éxito, pero el skypiean no podía evitar sonreír al ver que había podido dar un primer paso. Ahora sólo le quedaba aumentar ese porcentaje. Y así fue que, en tandas de cinco intentos, fue variando la tasa en la que Garnet conseguía predecir los movimientos del depredador marino. Así siguió hasta que, durante dos tandas seguidas, el músico de los Alas Negras pudo vaticinar la hostilidad del devorador de peces al 100%.- ¡Eso es, joder! - Celebró, con el puño derecho en alto y levantándose del tirón del suelo, sintiendo al acto como su cabeza empezaba a dar vueltas y su vista se emborronaba.- La puta... - Dijo, desfallecido, y dejándose caer sobre su cama.- Mantener este haki mucho tiempo... Agota más que el otro... ¿Es o no es? - Comentó, jadeando y desconcertado por lo cansado que estaba a pesar de no haber movido ni un músculo.- Pero ya lo tiene dominado el menda... Pueje... Pueje... - Añadió, cerrando levemente sus ojos. Debía quedar algo más de una hora para prepararle la comida a los Alas Negras, pero ahora necesitaba descansar.- A echarse la siesta del borrigo... Y luego seguimos, ¿es o no es? - Y el pelirrojo guarrindongo cayó agotado en los brazos de Morfeo.
Garnet D. Matlock
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
305
290
119
97
375
368
144
337
406
140
Después del agotador entrenamiento de Garnet, no tardó en venir la reparadora y borrega siesta de antes de comer, siesta que duraría alrededor de una hora. El rugido de su estómago reclamando comida fue quién despertó al skypiean de que iba siendo hora de terminar la siesta.- Buah, vaya resaca... - Se irguió el pelirrojo, bostezando de par en par y espabilándose después de la gran cabezadita que se había dado el bribón.- Tiene que ir siendo la hora de jalar, ¿es o no es? - Se estiraba y enderezaba, levantándose de una vez de la cama.- Habrá que ir preparándole la comida a estos, ¿es o no es? - Se dijo a sí mismo, saliendo del cuarto con su emblemática semidesnudez y su fantástico tanga de estampado de tigre.
Una vez allí, y tras haberse preparado un nutritivo plato de albóndigas con lo que sobró del día anterior, Garnet, después de interactuar con sus nakamas y saber como les había ido la mañana, volvió en dirección al cuarto para seguir entrenando. En esta ocasión, con el Kenbunshoku Haki ya estando plenamente dominado, era el turno del Busoshoku. Si con el primero, debía afinar y pulir su concentración, su psique y su poder mental, con este otro debía llevar más allá sus capacidades físicas. Tal y como el afamado ex-pirata y calvo le había enseñado a base de hostias y puñetazos. Sin embargo, ahora estaba sólo en esto. Si bien podía llamar y pedirle a alguno de sus amigos, como Kenzo o Sasha que le golpearan a muerte hasta dominarlo al 100%, tampoco era cuestión de que le vieran en un estado tan lamentable. Por tanto, no le quedaba otra que hacer toda clase de dominadas, flexiones, sentadillas, hasta que tuviera que echar la pota por la boca.- Pues vamos al lío, tigre, que hay que hacerse con todos los hakis, ¿es o no es? -
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