⌈ Entrenando bajo el sol — Bambú ☪ Presente relativo ⌋
#11
Desde el cielo aterrizó. Se desplomó contra el duro suelo en picada cual pedrusco desde el cielo y su cuerpo se rompió en múltiples fragmentos en consecuencia. Unos más pequeños, otros más grandes. Sus piernas y brazos mostraron la imagen de una estatua gélida enteramente destrozada, una musa destruida, arrollada por la realidad.

Era doloroso. Molesto. Aunque no sufría daño real, esa sensación de la caída y el "dolor" quedaba registrado en su memoria: pero no por ello cedería o se dejaría amedrentar aunque si agradecería una relajante siesta con comodidades después de una elongación. A los segundos su cuerpo comenzó a emerger nuevamente como si nada hubiese ocurrido, se levantaba, allí; Su apariencia era la de una Shirohime de hielo con una esclerótica enteramente transparente y una boca abierta con dientes brillantes que después fue tomando color. El cabello, antes transparente se volvía rubio y las partes de su cuerpo que antes mostraban a una mera estatua de hielo reflejaron a la misma chica de antes, tan excéntrica como siempre.

— ¡Ru-haaaaaa! —, se quejó, como una niña pequeña lo haría, como una dama indefensa ante la adversidad, — Qué dolor. No, no, no. Definitivamente, luego de esto necesitaré un baño y una siesta cómoda, ay no, espero que esto no repercuta en mi bella piel. Ay no, necesitaré una manicurista urgente como siga así, siento que se me partió una uña. —. No fue realmente el caso, pero a ella a veces le gustaba sobreactuar y exagerar las cosas, pero era parte del color y los lienzos que brindaba con esos momentos que solo ella podía brindar. — Me pregunto si usar tanto Haki podría mejorar mi manicura. Me encantaría tener unas uñas resistentes como el acero, oh, ahorraría tanto en ello. Y quién sabe, ru-ha, con ello tendría las uñas más bellas de la revolución. —, nada más importaba ahora. La prioridad era su belleza, tanto que incluso desconectó por unos pocos segundos del mundo exterior para centrarse en ella y solamente en ella.

— Es hora, mi queridísimo Bambú, ¡ruuuuuuuuu-ha! —, recurrió a una táctica simple como lo es usar su Akuma en un pie y buscar dar una ligera "barrida" golpeando la antepierna derecha ajena para derribar a su oponente aunque no fuese eso lo que podría lograr, sin embargo, el contacto era útil para causar daño residual.

Luego de ello se distanció un par de pasos, y más exactitud; unos tres metros. — Quiero hacerte una pregunta, mi queridísimo Bambú, antes de pensar en más... ¿por qué es tan importante pagar la deuda de Kelvin? —, indagó en el asunto, cuya curiosidad la invadía desde hace lo suyo, — Quizás peque de curiosa, ru-ha, pero me gustaría saber un poco más de la situación en la que nos encontramos todos nosotros en el Nuevo Mundo y por supuesto, conocer más, más de su pasado y de su historia. El qué los llevó hasta aquí. —.

Además... necesitaba trabajar más en sus técnicas. De forma urgente.

Información
⌈ — Diálogo — ☪ “ Pensamiento ” ☪ Narración ⌋

Baúl de los recuerdos
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 741 + 0 = 741
Energia: 749 + 19 = 768
Espiritu: 471 + 0 = 471
#12
Su discípula se encontraba completamente fragmentada en el suelo. Cuando estaba rota, completamente transformada en su elemento, Shirohime parecía una estatua de hielo como las que podría haber en las fiestas de gente rica. Le hizo pensar en lo absurdo que le parecía el concepto de "estatua de hielo". Una estatua hecha para durar unas cuantas horas y después desvanecerse en un charco de agua como si nunca hubiera existido. ¿Y ese agua a dónde iba? Probablemente a las alcantarillas. Se perdía en las entrañas de la ciudad, entre excrementos y ratas, y terminaba desperdigada por el Grand Line, manchando con su delirante ponzoña sus prístinas aguas de libertad.

Le fascinaba cómo se iba recomponiendo la muchacha poco a poco. El hielo se reformaba como si el propio aire a su alrededor se congelase para formar parte de ella. Se preguntaba cómo se sentiría un usuario de logia cuando cosas como aquella sucedían. ¿Sería perfectamente consciente de su cuerpo elemental o sería como si se recompusiera en una suerte de sueño en el que no llegas a sentir del todo las cosas, pero sabes que suceden? Nunca podría averiguarlo, pues había sellado su destino al consumir una paramecia y no era un destino al que le fuera a dar la espalda. El día que consumió aquella fruta hizo una promesa, pero la susodicha y sus repercusiones en el Bambú del presente son una historia para otra ocasión. Shirohime empezó a quejarse cual princesa, muy en su personaje. —Honhonhon. Bueno, menos dramas mujer, que es un poco de tierra en tu espalda. —Bambú le quitaba importancia al asunto como si realmente hubiera importancia que quitarle. Ella quería un manicurista. —Eres consciente de que no cobramos un salario, ¿verdad? Creo que el Ejército no puede permitirse un manicurista que te atienda, Shirohime honhonhon. —Y qué ideas tenía la muchacha. Quería dominar el haki de armamento para tener unas uñas perfectas y poderosas. ¡Pero ella era una tiradora! Además de una usuaria de logia claramente centrada en el dominio de sus poderes sobrenaturales, no como Bambú, que primero era artista marcial y luego era una libertaria tuneladora úrsida. Tras el anuncio de su ofensiva, Bambú se limitó a dar un pequeño salto para dejar que la pierna de la muchacha pasase por debajo de él sin tocarle. Dejó que se levantase y se alejase de él, y también dejó que le preguntase lo que ocupaba su mente en aquellos instantes.

—La deuda de Kelvin... —Levantó la mirada hacia el cielo pensativo. —Tienes derecho a tu curiosidad, mi estimada discípula. La deuda de nuestro excéntrico gigante es importante no por los intereses que crecen sin pausa con cada mes que transcurre, sino por las personas que van a venir a cobrar la deuda cuando se impacienten. —Ellos no tenían manera de saber si vendría Viktor, Sohem o ambos, de modo que lo mejor era asumir que vendría la dupla y prepararse para las consecuencias cataclísmicas que podría acarrear no saldar la deuda por entero. —Dos individuos: un enmascarado con muy mala hostia al que no soporto y un espadachín usuario de zoan mitológica que forma parte del Shichibukai. Te voy a ser sincero, el espadachín no me importa. Ese es problema del comandante, que ha desarrollado cierta rivalidad con él. El otro es al que no soporto, y si viene a cobrar la deuda me va a tocar coserme la boca para no insultarle. —La mera idea de tener a Sohem cerca durante cualquier unidad medible de tiempo le provocaba urticaria. —Y yo tampoco es que le caiga genial, así que seguro que me intenta provocar para que le insulte y tener una excusa para liarla. La última vez que peleamos me tumbó de una hostia, y eso que estaba en mi forma de sulong. No me dejó marca de milagro. —Se abrió la camisa blanca sin mayor ceremonia y desveló su peludo pecho de mink panda. En su plexo solar había una zona en la que su pelaje tenía una pequeña calva. Bajo este pelaje, no había mayor cicatriz que una pequeña marca circular. —Y hablando de milagros, que siga aquí es otro de ellos. Cuando desperté ya se habían ido. Esa fue la última vez que los vi en persona. —Volvió a abrocharse la camisa mientras miraba a Shirohime. La verdad es que casi nunca hablaba de lo sucedido en Chisi. No porque pretendiera ocultarlo, sino porque nadie le preguntaba y Bambú no era un panda que hablase de sí mismo en demasía.

—En cuanto a lo de la manicura... —Bambú sonrió. Su mano izquierda se había envuelto en el haki de armamento más avanzado que conocía en aquel momento. El pelaje negro y la cobertura negra que lo acababa de recubrir eran indistinguibles el uno del otro. —Te enseñaré lo que podrías hacer con una manicura reforzada con haki. —Sin mayor aviso que aquel, Bambú salió disparado hacia Shirohime. Su zarpa izquierda surcaba el aire con aparentes intenciones homicidas hacia la princesa, que no soportaría ni el más débil de los ataques del mariscal en su estado actual. Sin embargo, no fue la izquierda la que cercenó su abdomen por la mitad, sino su derecha que hendió el hielo con apabullante facilidad y dividió en dos a la muchacha. Bambú detuvo su carrera a dos metros de la rubia. —Es broma, honhon-hon. S-si te golpease con haki menuda la a-a-armaba. —Sacudió su zarpa izquierda como si pretendiese sacudirse algo de la misma. El haki la abandonó por completo. —¿Q-qué tal si vamos a me-r-rendar algo? Me muero de ham-m-bre. —Sugirió el panda, con frío.

Datos
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 12768 - 50 = 12718
Energia: 8681 - 786 = 7895
Espiritu: 3878 + 0 = 3878
#13
La importancia que recibió el asunto de parte de su compañero de entrenamiento fue mínima, como un asunto sin real importancia. Pero no era una respuesta lejos de sus expectativas ya que estaba rodeada de hombres, y muchos de ellos, o al menos cómo los imaginaba; no eran tan asiduos a ser unos maniáticos de su imagen. Ellos preferían la fuerza y el deber antes que perder el tiempo en fiestas y bailes con trajes de galas, en concursos y competencias, pero Shirohime era una dama y pese a que exhibía gran parte de su cuerpo sin miramientos ya que se creía muy hermosa como para que otros no la puedan admirar, y su imagen, era lo primero. De otro modo, no podría ofrecer el ciento por ciento de sí misma a sus tan amados fanáticos.

— Aaaaaay, mi Bambú, no es un poco de tierra, es la tierra. —, hizo especial énfasis en esa última parte de la oratoria venidera, — La tierra está hecha para que mis bellos pies la atraviesen, y es el sitio donde muchos insectos conviven, ¿cómo yo podría revolcarme en un sitio donde los insectos dejan quién sabe qué? Yo necesito alfombras, almohadas y un piso de mármol como mínimo para considerar recostarme en el suelo plano sin el apoyo de una cama king size, pero ese no es el punto ahora, el punto aquí es que yo todo lo valgo. —, acto a continuación y con orgullo, puso ambas manos sobre sus caderas y alzó ligeramente el pecho a continuación, como si viniese de una travesía heróica. Digna de mención, como si viniese triunfante del campo de batalla lista para recibir los galardones. — ¡¡Pues será la hora de cobrarlo, ru-ha!! —, no tardó en absoluto en responder con el mentón en alto, — Haremos un negocio en nuestros días libres. Amasaremos pan con grasa y con ello podremos abastecer poco a poco nuestras arcas, la gente comprará y degustará, y su sonrisa brillará. El mañana con gloria llegará, ¡y el pueblo reirá! ¡Ru-ha! —, y aunque el ataque, esta vez fuese enteramente inútil no era algo que estuviese lejos de su expectativa. Esto era algo que se esperaba. No estaba desanimada al respecto, claro que no, ya que su cabeza... estaba enteramente concentrada en lo que iba a acontecer después con lo que Kelvin respecta. Eso estaba claro.

Ahora calló.

El que calla otorga. No debía decir nada.

— Lo entiendo. —, su respuesta y expresión a continuación fueron con completa neutralidad. Su postura cambió a una normal, estaba de pie con entera normalidad. Los brazos abajo con las manos a sus costados.

Observó con detenimiento y analizó. La marca de la guerra. La herida de una lucha, y cuando llegó el momento pudo ver la "guadaña" de la parca llegando tan pronto como el destino lo pidió y sin forma de reaccionar no tuvo otra forma que permanecer enteramente inmóvil. Le recordó al día de la reunión. Ese día, la "mano" utilizó el verdadero Haki y asesinó sin miramientos a uno que pretendía ser parte de los suyos, y esta vez casi sería igual... tan solamente que recibió el aparente daño de la zarpa equivocada. Estaba segura de que si hubiese sido la correcta moriría.

— ¡Aaaaaah... ~! ¡Qué miedo! —, acompañó su tono de un puchero ligeramente infantil y sus ojos cerrados con fuerza, para finalizar el correspondiente trato con un suspiro final. Fue otro gran día. — ¡Excelente! Podemos hacer algo, ¡será de maravilla! —, pero al final no pudo contenerlo, — ¿Mañana tienes tiempo? Quisiera seguir entrenando. Me preocupa el día en que me deba topar un oponente al que no pueda reaccionar, ni yo ni nadie. Quiero ser fuerte. No deseo confiarme solamente por ser una Logia... porque no soy la única, estoy segura de que allí fuera, más allá de esta pequeña tierra. Habrá otros que aprovechen su cualidad mejor que yo, y debo estar a la par. Mentalmente y espiritualmente, digo, ru-ha. —, mientras se perdía en sus pensamientos miraba a la nada misma, divagaba e imaginaba.

Aún era un polluelo. Pero un día llegaría el momento dónde debería de verdad ponerse a prueba.

— Esta paz y protección no va a durar para siempre. Si alguna vez, si alguna vez la situación te fuerza... ¿estarías dispuesto a usar tu fuerza al límite para matar? Si un día nos atacasen de repente, ¿estarías dispuesto a perdonar? Si te debo responder esas dos preguntas; la verdad es que no lo sé. Pasar tiempo con ustedes me enseñó cosas, antes... quizás habría dicho que sí sin dudar. Ahora no lo sé. —, ya que, al verlos tan dedicados a su labor, a esa utopía; podía entenderlos y ver cómo apreciaban la vida.

Información
⌈ — Diálogo — ☪ “ Pensamiento ” ☪ Narración ⌋

Baúl de los recuerdos
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 741 + 0 = 741
Energia: 768 + 12 = 780
Espiritu: 471 + 0 = 471
#14
EL entrenamiento no tiene vencedor asi que los resultados son los siguientes:

✓
Entrenamiento
completado



Valoracion Max D Bambu

— Calidad del rol: 1,5

— Personaje: 2

— Estrategia: 0,5

— Rolear acorde a las guias: 2

— Total: 6


Max D Bambu obtiene

— Puntos Mugiwara: 30

— Reputacion: 160 +15 kRMAS




Valoracion Shirohime

— Calidad del rol: 1

— Personaje: 1,75

— Estrategia: 0,5

— Rolear acorde a las guias: 1,75

— Total: 5


Shirohime obtiene

— Puntos Mugiwara: 25

— Reputación: 24 + 5 karmas

— Puntos de atributo: 68

STAFF DE NAKAMA NO MI


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