[Presente Relativo - Entrenamiento de haki] El siguiente paso
#11
La tensión arraigada en el gigante parece profunda. Don Bambú se da cuenta de ello sin grandes dificultades gracias a la potencia en bruto de su percepción extrasensorial. Puede darse cuenta de que su aura está turbada, más turbada que de lo que debería si Kelvin aspira a llegar a dominar el haki armadura algún día. Debía de estar reviviendo algún episodio traumático de su infancia, pero en aquel momento no estaban en ninguna sesión de psicología. Bambú no podía ofrecerle consejo sobre cómo enfrentar a los traumas del pasado más allá de relatarle sus propias vivencias. Ni siquiera consideró que fueran vivencias mínimamente parecidas, ya que Bambú tenía lo que se conoce en el mundo de las calles al que tanto apelaba Tucrow como daddy issues. Para más inri, luego se murieron todos sus amigos. Un drama, vamos. Veréis cuando se de cuenta de que Berry se ha ido para siempre. Al menos ahora tenía a tres compañeros en los que apoyarse y, mucho más importante, dos discípulos a los que transmitir todos sus conocimientos.

Las palabras de Bambú llegaron al gigante, tal vez como una fresca brisa primaveral, porque éste empezó a destensionarse. Su aura, aunque todavía turbulenta, ya no estaba tan alborotada como hacía unos minutos. Bambú sonrió levemente por ello. —Bien, Kelvin, continúa así. —Le indicó. Todavía estaba demasiado nervioso quizás, pero poco a poco iría encontrando la paz. —Inspira profundamente, sígueme el ritmo. —Sonoramente, Bambú empezó a aspirar aire por la nariz. Cuando sus pulmones se llenaron del todo, lo contuvo unos instantes y lo liberó por la boca como si expulsara un hilo continuo de aire hacia el exterior. —Tres veces, vamos. —Y empezó con la segunda de ellas, que al concluir fue sucedida por una tercera respiración controlada. —Y ahora céntrate en tu mano izquierda, la mano con la que le devolvemos al pueblo lo que le pertenece y le damos al Gobierno lo que merece. Imagínatela recubierta por una densa capa de energía espiritual, como si te pusieras un guante invisible. Cuéntame qué sientes... y sigue respirando, que es importante. —Y volvió a inspirar.

Datos
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Cambios en estadísticas
Vitalidad: 12931 + 0 = 12931
Energia: 8752 + 0 = 8752
Espiritu: 3834 - 35 = 3799
#12
La perturbación del joven rebelde se va calmando, las palabras de su actual mentor logran hacer que su mente se centre en profundizar en su cuerpo, en su mente, pero sin permitir que los traumas y dolores del pasado, aquellos que se encontraban enterrados en lo más profundo de él, perturbaran su calma y serenidad. Poco a poco el joven acompasa la respiración con la de su mentor, quien logra guiarlo bastante bien en el procedimiento y proceso.

Su ritmo cardíaco acompaña la respiración, haciendo que todo su cuerpo comience a relajarse más y más, cada respiración logra que el joven deje más lejos ese sufrimiento, esa tensión. Aunque es comprensible, revivir la escena donde sus padres son asesinados, junto con todos los demás de su aldea, frente a sus ojos, solamente por ser de la raza que son, no es un recuerdo grato, ni fácil de borrar.

El joven centra su mente en su mano siniestra, aquella que según algunas creencias, es portadora del mal, símbolo de lo oscuro y demoníaco, pero para ellos, es el símbolo de la libertad, de la lucha por la liberación de los oprimidos, del castigo de los opresores que se aprovechan de los más débiles.

Su mente se centraba cada vez más en aquello, en su mano, en la imagen que el joven ha de hacerse, buscando cubrir correctamente su mano con el guante, buscando sentir como esa energía emana de su interior, como si fuera una parte de sí mismo que normalmente es imperceptible, manifestándose como una capa que permite impactar en algo que normalmente no se puede impactar.

Al menos esa es la interpretación que el joven comienza a tener de lo que es el haki, una fracción del propio ser que emana al exterior, permitiendo que este haga cosas que de normal no es capaz, como por ejemplo, tocar a los usuarios de akuma no mi del tipo logia, cuyos cuerpos son intocables, salvo situaciones muy concretas.

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#13
El gigante estaba completamente mudo, centrado en las sensaciones que debían de estar aletargando sus sentidos terrenales. Si era capaz de meditar a ese nivel probablemente sería un buen adepto para aprender el haki de observación bajo la tutela del panda. Pero el haki de observación sería algo que aprenderían en otro momento, pues en aquel momento sólo había una cosa que explorar: el poder de herir a un logia.

El gigante estaba completamente relajado. Quizás fuera por las palabras de Bambú o quizás por sus propios méritos meditativos, pero fuera como fuese, se había relajado completamente. Respiraba al compás que el panda marcaba y obedecía sus instrucciones. Bueno, casi todas. Kelvin no le estaba contando qué estaba sintiendo, pero lo atribuyó a una concentración sublime en sus poderes espirituales. —¿Lo notas? —Le animó a responder, aunque quizás fuera una estrategia inefectiva. Sin embargo, como parecía estar escuchándole a pesar de todo, continuó hablando. —Alrededor de tu mano ahora debería haber una película invisible de energía espiritual. Intenta estirarla para recubrir tu brazo izquierdo, después tu hombro, tus omóplatos, tus pectorales, tu región lumbar y abdominal... —Mientras Bambú le instaba a hacer todo esto, él mismo lo llevaba a cabo con el nivel inferior del haki de armamento, como si estuviera vistiendo unos ropajes invisibles. —Debería ser como sentir una prenda de ropa ajustada, pero que en realidad no está ahí. Puedes extenderla ahora por la cabeza, como si la tuvieras recubierta de unos vendajes invisibles que ni siquiera te aplastan el pelo... Después por tu pierna izquierda, la pierna por la que debe empezar uno a vestirse los pantalones y, de forma lamentablemente inevitable, recubre tu pierna derecha también. ¿No te da la sensación de que te protegen estos ropajes? Pues es errónea, el haki de armadura a este nivel no te protegerá de gran cosa. —El gigante no debía hacerse una idea equivocada de aquel poder. Si ahora mismo le propinase un puñetazo en toda la frente, el daño sería el mismo que si no estuviera concentrándose en el haki. —Ahora las botas, Kelvin, siente su peso sobre tus pies, su etérea densidad, pero fíjate en que tus pies todavía pueden sentir el suelo perfectamente. Apoya las plantas en el suelo si gustas... Ya sólo queda una parte del cuerpo, el brazo derecho que ahora se recubre lentamente y, al final de su recorrido, la mano derecha con la que asistimos a la izquierda cuando es necesario. Siente el haki por todo tu cuerpo, Kelvin. Y sobre todo siente cuánto te desgasta este poder. —Y en efecto, aquello debía de estar haciendo sudar al joven gigante, pues mantener el haki armadura por todo el cuerpo es verdaderamente agotador a nivel espiritual.

Datos
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Cambios en estadísticas
Vitalidad: 12931 + 0 = 12931
Energia: 8752 + 0 = 8752
Espiritu: 3799 - 535 = 3264


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