Krave
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Krave estaba bastante nervioso, aquel muchacho guaperas de pelo rojo le había dado unos golpes terribles al pobre Gyojin, el cual se había dedicado simplemente a recomponerse tras lo sucedido.Ahora y después de amenazarle el humano amenazó a Krave y al Gyojin con usar su técnica secreta. El chico Vociferaba y hacia muchos aspavientos y cuando lanzó la amenaza Krave asió fuerte el escudo esperando un gran golpe o quizás algo más extraño por parte de aquel chico. Sea como fuerte si la cosa se ponía muy chunga Krave pensaba salir corriendo hasta entrar en el agua. Sabía que había humanos capaces de nadar y bucear durante largos ratos pero tarde o temprano tendría que salir a respirar. Después de sus gritos finalmente el muchacho salió corriendo lo que dejo a Krave ojiplatico, se esperaba de todo menos eso. Krave comprobó el estado del Gyojin amarillo y lo vio algo tocado pero como un resorte salió corriendo detrás del Humano, a quien le gritaba mientras daba zancadas cada vez más rápido.
Oye tú! ¡Que no te vamos a comer ni nada! Comemos comida normal!-Dijo mientras comenzaba a zancar a su máxima velocidad detrás de aquel escurridizo humano.
Krave se preguntaba si había más humanos como este de fuerte. Si en algún momento alcanzaba al muchacho no sabía que iba a hacer pero si sabía que quería entrenar con el.
¡Alto Teite, tanto, tinto!-Decia Krave. - Necesito entrenar y volverme más fuerte, no voy a comerte.
Krave miro hacia atrás para gritarle al Gyojin. ¡ Vamos que se escapa y lo perderemos Aham! Después de eso Krave volvió a mirar hacia delante mientras veía como Taito Corría a varios metros por delante de el.
Voy tan rápido como me lo permiten mis piernas hacia Taito, me giro para gritarle a Wheke que vayamos con él
Wheke Ta Moko
Fuerza
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C. de Haki
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14-10-2026, 12:44 AM
(Última modificación: 14-10-2026, 06:42 PM por Wheke Ta Moko.)
Me quede mirando durante unos instantes como Krave salia disparado detras del pelirrojo. Parpadee un par de veces contemplando la escena con una mezcla de desconcierto y diversion. Hacia apenas unos momentos estabamos tranquilamente en la playa y ahora mi viejo amigo habia decidido convertir la situacion en una competicion de atletismo.
— ¿En serio...?— murmure, mientra me llevaba una de mis tentaculares manos a la frente. — Krave choom, ¿tu has pensado en como puede sonar eso desde tu perspectiva?
Me incorpore, aunque un tic en uno de mis tentaculos hizo que cayese al suelo de nuevo. Volvi a intentarlo, sacudi la arena que se me habia quedado en las piernas y con las molestias del combate ya desaparecidas pero con aun el daño recibido palpitando en mi cuerpo, senti que no tenia ningun problema para moverme, asique comence a correr tras ellos, aunque sin demasiada prisa por intervenir. Al fin y al cabo, si el pelirrojo habia decidido salir huyendo despues de anunciar su tecnica secreta, quiza lo mas sensato fuese dejarle disfrutar de su brillante estrategia.
Aunque pensandolo mejor, aquello tenia su gracia. Creo que Krave no parece comprender que quiza gritarle a alguien que no pensaba comerselo mientras corria detras de el probablemente no fuese la mejor manera de ganarse su confianza.
— ¡Oye Krave!¡Igual si dejas de perseguirlo como si fuera la cena de esta noche se plantee el escucharte!—le grite, acompañando lo que decia con un gesto exagerado en uno de mis brazos. — ¡Aunque tengo que reconocer que tu metodo para hacer amigos es bastante peculiar!¿Siempre corres detras de la gente mientras les gritas que no vas a comertelos o quiza es que hoy estas especialmente inspirado BURUBURUBURUBURU?
La situacion era completamente absurda, pero habia algo que si me habia llamado la atencion. Aquel humano no solo habia tenido el valor de enfrentarse a dos gyojin de un tamaño considerable, sino que ademas habia presumido de su kung-fu. No podia negar que sentia cierta curiosidad por conocer la clase de combate que practicaba alguien capaz de repartir semejantes golpes y, acto seguido, anunciar su retirada como si formase de una gran estrategia.
— ¡EH, PELIRROJO!—llame, alzando otro de mis tentaculos para hacerme notar mientras trataba de mantener la distancia con ambos.— ¡Antes has dicho que sabias Kung-fu, ¿no? Eso si me interesa!
Mi mirada se desvio un instante hacia Krave, que seguia empeñado en perseguir a su nuevo objeto de interes para despues dirigirme de nuevo al humano.
— Porque lo de tu tecnica secreta estoy todavia intentando de entenderlo PURU. ¿Consiste en gritar mucho y salir corriendo? Si es asi, creo que acabamos de descubrir una disciplina revolucionaria BURUBURUBURUBURU.
Solte una breve carcajada, mas de diversion que de burla. No tenia intencion de provocar una pelea, aunque tampoco podia prometer que fuese a desperdiciar una oportunidad tan buena como para tomarle el pelo a un amigo.
— En fin choom, si de verdad no quieres que te comamos, quiza podrias explicarnos porque estas tan convencido de que vamos a hacerlo— añadi ladeando ligeramente la cabeza. — Mi amigo quiere entrenar contigo, yo quiero saber que demonios es ese kung-fu tuyo que mencionaste antes y si tienes hambre quiza puedes añadirle esta almeja al cangrejo que te lanzo Krave antes como guarnicion— levante el brazo despues de sacar de mi bolsa la concha que me habia encontrado antes para que la viese.
Mantuve la mirada en el pelirrojo, esperando a ver si se dignaba en contestar aunque fuese mientas corria. Aunque despues de todo, empece a sospechar que conseguir mantener una conversacion con el iba a ser mas complicado que cualquier entramiento.
Me levanto y salgo corriendo detras de Krave y Taito con curiosidad mientras enseño la concha que encontre
Taito
Fuerza
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Mi acelerada carrera hacia la salvación huyendo de morir devorado por dos seres del abismo estaba regada por la amenaza del grande azul, diciendo que me escapaba y me perderían, y de una verborrea enorme y plural en cuanto a temas proveniente del pequeño naranja... y mientras me decía que su amigo quería entrenar y él quería aprender kung-fu... me adelantó.
— QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE —
Los ojos se me salían de las órbitas, frené en seco clavando los talones y hundiéndome poco a poco en la playa con el derrape de mi propia inercia, con los brazos alzados por encima de mi cabeza mientras contemplaba como aquella amalgaba de extremidades podía correr no sólo más rápido que yo, si no que encima no me atacaba. Con lo rápido que iba y con todos esos brazos, si hubiera querido atacarme - y más después de los dos golpes que le había dado - me habría podido agarrar y atraparme y meterme en el mar para que me comiesen los percebes.
— ¡Piedad por favor! Los pelirrojos estamos endemoniaos ¡¡no sabemos bien!! — dije saliendo del agujero con torpeza, resbalando un poco en la arena — Vamos a llegar a un acuerdo ¿si? A todo el mundo le gusta el conejo ¡hasta a los seres de las profundidades como vosotros seguro que os encantaría! — ya en pie sobre la arena, me sacudía esta de encima mientras caminaba de espaldas en dirección opuesta al mar, con el naranja a la izquierda y el azul, aun llegando, a la derecha — Pues conozco a una coneja de dos metros con unas piernas capaces de partir sandías-hmmm ¡seguro que estaría deliciosa si os la coméis! Yo me la comería desde luego... en otros términos, porque madre mía, cuanto arroz y cuánto pollo... ¡conejo! ¡Cuanto conejo! — sacudí la cabeza — ¡Perdón por el desvío! Wajajajaja Vosotros os la podéis comer como queráis ¿si?. Os apuesto... no se, una montaña de conchas como esa a que os saciará y os encantará ¡además está pringada de salsa de almejas siempre! — añadí, definiendo claramente a Vixen. Obviamente no pensaba dársela, pero los carrillos rojos por recordarla no me los quitaba nadie. Solamente estaba tratando de encontrar una forma de escapar de aquí, de irme caminando y no volver a acercarme a una cueva al borde de una playa en la vida. Era aterrador pensar que unas criaturas así podían salir de cualquier parte.
Sólo esperaba que mi propuesta de conejo les fuera suficiente como para "dejarme ir a buscarla" y no volver a verlos más.
Krave
Fuerza
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16-10-2026, 12:17 AM
(Última modificación: 16-10-2026, 12:19 AM por Krave.)
Krave seguía corriendo detrás del pelirrojo, la arena se resbalaba debajo de las botas con cada zancada y se notaba que el esfuerzo era mayor y poco a poco veía como se iba quedando atrás del pelirrojo.
- Si que corres rápido pelo fuego,Aham!-Gritaba Krave mientras una mancha amarilla de 2 metros le adelantaba muy rapido por el lado mientras gritaba como loco.
Pocos metros más adelante el humano frenaba en seco mientras nos decía que conocía un conejo que estaba muy rico. Krave no sabía exactamente a lo que se estaba refiriendo pero estaba seguro que este chico era la cosa más extraña que le había ocurrido en la vida. Mucho más que cuando encontró su cofre de monedas y más incluso que cuando comió un limon por primera vez.Correr por la playa aquel día le trajo recuerdos a Krave. Comenzó a recordar cuando era más pequeño y había hablado por primera vez con un humano. Le había tratado muy bien pero no por ello todos los humanos habían sido buenos con el Wotan. En ocasiones le había señalado y cuchicheado a sus espaldas mientras paseaba por la ciudad comprando cosas o haciendo algún recado para Max el tendero. Por no hablar de aquella vez que pusieron un cartel junto a la cala donde vive Krave donde ponía "Cuidado con el Monstruo". Aunque no paraba de pensar que habían sido niños su yo del pasado recordaba con vergüenza como había cosificado a todos los humanos por igual pensando que eran todos iguales y no podía estar equivocado. Algunos de ellos le habían dado a Krave trabajo, comida y en algún caso conocimientos, pues gracias a alguno de ellos podía leer y escribir y fue gracias a eso y al tiempo que pasó surcando el mar debajo de los barcos que había aprendido a navegar.
Me interesa lo que dices Joven Humano, Cuéntame más,aham-Dijo Krave cuando los alcanzo. Freno a cierta distancia y mientras respiraba más profundo poniendo los dos brazos en jarras escuchaba con atención a lo que ellos dos decían.
Me acerco a Taito y Wheke quien me ha adelantado y cuando me aproximó les escucho con atención
Wheke Ta Moko
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C. de Haki
C. de Akuma
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Aprovechando la diferencia de velocidad que tenia respecto a mis dos compañeros, consegui adelantar al pelirrojo durante la carrera y dejarlo atras con facilidad. Sin embargo, no tarde en percatarme de que el humano habia frenado en seco poco despues de que lo superara, hundiendo los talones en la arena mientras alzaba los brazos por encima de su cabeza y comenzaba a soltar aquella atropellada explicacion.
Reduje ligeramente el ritmo y me gire hacia el, observandolo con una mezcla de curiosidad y desconcierto. Despues de aquella huida tan poco discreta, esperaba cualquier cosa de su parte, pero desde luego no que pasara de suplicar por su vida a intentar llegar a un acuerdo con nosotros. Aunque despues de escuchar sus palabras, no estaba del todo seguro de que la situacion hubiese mejorado demasiado.
Me quede escuchando aquella explicacion atropellada sobre la coneja, las sandias y lo deliciosa que estaba supuestamente estaba su carne. Por un momento no supe muy bien que cara poner. Aquel humano habia pasado de suplicar por su vida a describirnos las bondades culinarias de una conocida suya, y todo ello sin apenas tomar aire. Aunque he de decir que despues de tanta carrera y los golpes que habia recibido me estaba entrando el hambre.
— Espera, espera...¿Me estas diciendo que, para salvarte el pellejo, has empezado a contarnos lo apetitosa que podria resultar una conocida tuya PURU?— pregunte, señalandolo con uno de mis tentaculos—. Menuda forma de hablar de tus amistades pelirrojo BURUBURUBURUBURU.
Solte una carcajada y negue con la cabeza.
— Aunque ahora me has dejado con la curiosidad. ¿Quien es esa tal Vixen? Porque, por como la describes, parece que deberia preocuparme mas por ella que por ti.
No sabia quien era aquella tal Vixen, pero por la descripcion que acababa de escuchar me habia dejado mas preguntas que respuestas. ¿Una coneja de dos metros? ¿Y que clase de persona iba por ahi hablando de sus conocidos como si fueran platos de una taberna? Desde luego, aquel humano tenia una manera bastante peculiar de presentar a la gente.
Poco despues Krave consiguio alcanzarnos y freno a cierta distancia de nosotros. Me hice ligeramente a un lado para dejarle espacio mientras retomaba la conversacion con el pelirrojo. Mi compañero parecia realmente interesado en conocer mas sobre aquel humano, y no solo por la fuerza que habia demostrado durante nuestro anterior enfrentamiento.
Mientras tanto, mi mirada permanecio un instante sobre el humano. Su reaccion me hizo recordad que no todo el mundo estaba acostumbrado a encontrarse a alguien como nosotros. Para algunos, bastaba con ver nuestro tamaño o nuestra apariencia para decidir que clase de criaturas eramos, sin molestarse siquiera en averiguarlo.
No pude evitar pensar en las veces que me habia ocurrido algo parecido. En Water Seven, mas de una mirada habria bastado para hacerme entender que no era bienvenido y mas de una puerta se me habia cerrado antes de que pudiera demostrar nada. Claro que, en mi caso, tampoco habia ayudado demasiado mi costumbre de pintar paredes ajenas y meterme en problemas con quienes creian tener derecho a decidir donde podia expresarme.
Una sonrisa ladeada aparecio en mi rostro al recordar aquellos tiempos. No podia decir que todas las personas que me habia encontrado hubieran sido iguales, ni que yo hubiese puesto siempre de mi parte para causar una buena impresion. Al fin y al cabo, nunca habia sido especialmente bueno obedeciendo normas que consideraba absurdas. Aun asi, habia una diferencia entre que alguien te juzgara despues de conocerte y que decidiera quien eras con solo echarte un vistazo.
Volvi a prestar atencion al pelirrojo, sin dejar que aquellos pensamientos me borrasen del todo la expresion divertida. Parecia convencido de que tenia delante a dos monstruos hambrientos, y, aunque su manera de demostrarlo resultaba bastante comica, tampoco podia reprocharle que desconfiara de unos desconocidos.
— Bueno, al menos parece que no todos los humanos son tan malos como para salir corriendo nada mas verte —comente finalmente, dirigiendole una sonrisa burlona a Taito—. Aunque este casi nos ha organizado una competicion de velocidad antes de darnos la oportunidad de hablar tranquilamente BURUBURUBURUBURU.
Deje escapar una pequeña risa y me encogi de hombros. Despues de todo, juzgar a alguein por su primera impresion podia llevarte a equivocarte bastante, Y, aunque el pelirrojo se habia esforzado en hacernos creer que eramos un par de monstruos hambrientos, empezaba a sospechar que su comportamiento tenia mas que ver con su peculiar manera de afrontar las situaciones que con una verdadera intencion de buscar problemas.
Volvi a fijarme en el, esta vez con una curiosidad mas sincera que burlona.
— Bueno pelirrojo, despues de toda carrera que nos has hecho echar, creo que te debemos al menos una conversacion normal— comente, mirando de reojo a Krave—. Aunque viendo como ha empezado todo, tampoco se si deberiamos esperar demasiado de ti.
Solte otra pequeña carcajada antes de cruzarme de brazos, dejando que mis tentaculos se acomodaran a mi alrededor aunque uno de ellos llego mas tarde a colocarse porque senti como sufria un ligero espasmo.
— Pero hay algo que si me interesa. Antes has dicho que sabes kung -fu, ¿verdad? ¿Que clase de combate practicas? Despues de como te las has arreglado para golpearnos de esa manera y salir corriendo, no voy a negar que me has despertado curiosidad PURU.
Incline ligeramente la cabeza, esperando su respuesta. Como alguien acostumbrado a luchar cuerpo a cuerpo, me interesaba conocer otras formas de lucha y descubrir que diferencias podia haber entre las tecnicas humanas y las que yo conocia. No todos los dias te encontrabas con alguien que presumia de saber kung-fu, te plantaba cara y despues anunciaba su retirada como si todo formara de un plan perfectamente calculado.
— Eso si, si vuelves a anunciar una tecnica secreta, espero que esta vez sea algo mas espectacular que salir corriendo PURU— añadi con una sonrisa traviesa—. Aunque reconozco que la huida ha tenido su merito choom, BURUBURUBURUBURU.
Solte una pequeña carcajada y dirigi mi mirada de reojo a Krave, intentando contener la risa por la posicion tan divertida en la que se habia parado a hablar. Despues volvi a centrar mi atencion en el humano, dispuesto a escuchar que tenia que decir sobre aquel misterioso kung-fu, y si se daba la ocasion, descubrir algo mas sobre la peculiar gente que conocia.
— Y para darte un poco mas de confianza— dije con determinacion y una sonrisa en mi rostro— mi nombre es Wheke Ta Moko. Quiza antes no pudiste escucharlo por el susto de nuestras apariencias, pero creo que siempre es importante saber bien los nombres de las personas con las que hablas para poder formar un vinculo con ellos PURU.
Al menos, ahora que habiamos dejado atras la persecucion, quiza pudieramos mantener una conversacion sinque nadie tuviera que salir corriendo. Aunque, tratandose de el, tampoco me habria atrevido a darlo por seguro.
Descripción: Tu personaje tiene un tic recurrente.
[Tendrás que mostrarlo una vez por tema]
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Taito
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C. de Haki
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16-10-2026, 09:30 PM
(Última modificación: 16-10-2026, 09:30 PM por Taito.)
— Loco — dije atónito tras escuchar toda la verborrea del calamar naranja — Por mi vieja que tienes turé o una cosa de esas de grillaos de la cabeza como se llamen, no paras de decir puru chom y pim pam pum — me rasqué por detrás de la nuca, atónito realmente — Entre que no te callas y que no te entiendo hablando no me he enterao de nada wajajajajaja — en contra de lo que yo tenía pensado, parecían buena gente... o estaban trazando un plan para que bajase la guardia y devorarme. Cualquiera de las dos cosas era un final inesperado para lo que había esperado de mi día al comenzar la mañana, y aunque tuviera un favorito dentro de las dos opciones, esperaba más bien que esto quedase con un teletransporte por mi parte hacia una cama mullida, cómoda y con alguna pechugona fresca en ella.
Un graznido me sacó de mi ensoñación, Grigori sobrevolaba la zona y me hacía saber que estaba ahí. Ahora tenía que librarme de estos dos como si tal cosa o, si es que de verdad venían en son de paz, poder aprovecharme de su buena disposición en el futuro — Bueeeno pues es un placer conoceros Wheke Ta Moko y... — dudé mirando al azul — ¿Whoko Ta Meke? — pregunté, tratando de no sonar demasiado racista por mi ignorancia. Y yo qué iba a saber cómo se llamaban estas cosas del mar, hasta ahora no sabía ni que podían hablar. Era la primera vez que veía un bicho de estos, que... a todo esto ¿qué eran? — Me encantan los mariscos espaciales, siempre he sido fan. Yo voté por vuestro último presidente — dije, mintiendo y sin saber lo que estaba diciendo, simplemente tratando de demostrar apoyo a esos dos enormes bicharracos.
— Yo soy Taito, un nombre sencillo, normal, cortito, sin onomatopeyas de por medio, sin tics raros y ¡sin escamas! — extendí los brazos de lado a lado — Wajajaja — reí con alegría entrecerrando los ojos pero sin perderlos de vista — Y había quedado con mi abuela para ayudarla a preparar un puchero de super puta madre para dar de comer a los niños perdidos y llego un poquito tarde así que me voy a tener que ir yendo — mentí de nuevo, rascándome la nuca como podía — Suelo viajar por aquí y por allá, seguro que nos vemos en otra ocasión ¿no? — dije dudando de mis propias palabras — A todo esto, ¿qué coño hacéis vosotros en la superficie? No estoy diciendo que me parezca mal oh seres abisales, sólo digo que nunca había visto uno de los vuestros aquí — expresé con sinceridad, por primera vez en toda la conversación, relajando un poco el gesto y bajando la guardia un mero instante por mi propia curiosidad, que como se solía decir: mató al gato.
He ignorado todo lo de Vixen porque yo no he mencionado su nombre. Eso no ha sucedido porque si no, sería metarol.
Krave
Fuerza
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C. de Haki
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Krave pensaba que era muy curiosa la capacidad que tenía aquel calamar llamado Wheke de doblar el espacio tiempo, era como muy rápido moviéndose pero se sentía muy lento cuando hablaba porque hablaba mucho... La cosa era que aquel muchacho parecía preocupado por lo que fuéramos a hacerle así que Krave guardo su escudo en la espalda se sentó frente a el para parecer menos amenazante y sosegar su tono de voz. Empezó a hablar calmadamente después de que el tal Taito empezará a preguntar un poco que a qué nos dedicábamos y que hacíamos por allí. Se le notaba un muchacho sincero y bastante hablador como los buhoneros y la gente que mercadea.
-Yo me llamó Krave- Dijo el Wotan. -Vivo en esta cala de aquí y soy Navegante aunque aun no tengo un barco. Me gustaría viajar por el mundo y tener muchas aventuras. Me gusta el oro en forma redonda, lo que vosotros llamáis monedas, dinero pero no los billetes... En el agua acaban rompiéndose Aham.-Dijo el Gigante siendo esta una de las intervenciones más largas que había hecho el gigantón desde que tenía memoria.
Krave miro a los dos esperando a que alguno de los dos dijera algo. Algunas gaviotas sonaban de fondo y las olas se escuchaban cerca.
En estos casos no se bien que hacer. Me gustaría hacer algún amigo. Estaría bien para variar porque Max es majo pero siempre hablamos de lo mismo y estaría bien tener nuevas emociones. ¿Que hacen los amigos? Bueno...veamos que pasa-Pensaba Krave mientras esbozaba una de sus mejores sonrisas.
Wheke Ta Moko
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
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Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
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No pude evitar sonreir al escuchar a Taito. Despues de aquella persecución por la playa parecía que por fin estabamos teniendo una conversacion normal.
—Pues yo llevo practicamente toda la vida en la superficie. Mi familia dejó la Isla Gyojin cuando era pequeño y nos instalamos en Water Seven, asique estoy bastante acostumbrado a tratar con humanos. Aunque veo que algunos todavia teneis ideas bastante curiosas sobre nosotros— comenté, encogiendome de hombros con una sonrisa divertida.
—El arte y los tatuajes siempre han sido parte de mi vida, pero no quiero quedarme estancado en un mismo lugar. Quiero recorrer el mundo, conocer otras culturas y encontrar nuevas fuentes de inspiracion para mi trabajo.— sonreí de medio lado—. En definitiva, ¡quiero ver que aventuras me esperan ahi fuera PURU!
Me rasque la nuca con uno de mis tentaculos, cayendo en la cuenta que quiza antes me habia extendido mas de la cuenta.
—Y perdonad, cuando me da por hablar estas cosas parece que no tengo boton de apagado. ¡Prometo dejarte meter baza la próxima vez BURUBURUBURUBURU!—solté entre risas.
Mire a Krave antes de volver mi atencion hacia Taito.
—Y, por mi, no hay ningun problema en que volvamos a vernos. Ha sido un encuentro bastante peculiar, pero no puedo decir que me haya aburrido BURUBURUBURUBURU— dejé escapar una pequeña carcajada—. ¡Eso si, la proxima vez intenta empezar hablado antes de ponernos a correr por toda la playa!
Le dediqué una sonrisa amistosa al pelirrojo y despues mire a Krave.
—En fin, ha sido un placer compartir este rato con vosotros. A ver si pronto consigues ese barco y podemos acompañarte a descubrir que nos espera ahi fuera.
No sabía que me depararia el futuro, pero estaba dispuesto a averiguarlo. Y, quien sabe, quiza algun dia nuestros caminos volverían a cruzarse.
Taito
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
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Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
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Estaba atónito. De verdad ninguno de los dos era hostil. Mis ojos parpadearon dos veces casi de forma sonora mientras los observaba perplejo. ¿Cómo que hacer amigos? ¿Cómo que ver mundo? Eso me recordó directamente a Vixen... — Krave y Wheke — dije repitiendo sus nombres — Por lo que sea seguro que no me olvido wajajajaja — añadí cuando el pulpo terminó de charlar, ahora más comedido tanto en extensión como en tics raros — Pues... — dije dudando, mirándoles y observando su tamaño y su forma y que, realmente, sería increíble tener dos cosas como esas conmigo de ahora en adelante. Imagínate llegar a la caravana escoltado por dos seres de las profundidades... me llamarían "Taito el señor del océano" o algo así. Y eso para un grupo de caravaneros era casi como ser un rey de algo — ...ahora mismo estoy en un viaje, bastante largo — continué hablando sin dejar de mirarles. El azul parecía poder parar cualquier cosa con ese enorme escudo, y me gustaba su forma de expresarse y su forma física. El naranja era rápido como un demonio y aunque hablase como un rimador de ritmos urbanos a doble velocidad, era bastante entrañable con esa sonrisa y esa actitud tan amable — Pero he quedado con una amiga en Ciudad Pinion dentro de cuatro años, el treinta de otoño... No sé qué nos deparará la vida entonces pero, si queréis podéis uniros a la reunión y ¿hacer amigos? — pregunté de forma retórica esto último, suponiendo que era lo que ambos estaban buscando por lo que estaban diciéndome — A ver ella no es cien por cien humana pero como si lo fuera. Tiene un tercio de humana, otro de coneja y otro de diosa. Ya veréis qué jamones wajajajaja — reí con la cara colorada y gesto de pillo cuando dije eso. La verdad es que Vixen estaba muy buena, pero no me atrevería yo a meter la mano ahí a riesgo de que me la triturase con ese mal carácter que tenía.
Los dos peces hombres que tenía frente a mi parecían buenas ¿personas? ¿mariscos?. No sé, tenían buenas vibras, y yo eso lo valoraba. No creía que pudiera llamarlos "mis amigos" así como así, pero eran gente que parecía sencilla y que simplemente quería amistad y buen trato. Y si ese era su plan, yo no era nadie para negárselo si también disfrutaba de lo mismo. No sabía explicarlo pero... igual no era tan mala idea hacer amigos en este viaje, descubrir otras razas, otras culturas, otras formas de hacer las cosas y de vivir la vida. Igual era una buena idea dejar que Krave y Wheke se volviesen mis amigos.
Krave
Fuerza
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Krave pensaba y sentía que Taito se había sincerado con Wheke y con el y aunque en un primer momento se había mostrado hostil hacia Wheke había dejado ver si cara más afable y sincera o al menos eso era lo que Krave pensaba. Taito nos comentó no solo que había conocido a una coneja de dos metros si no que estaba en proceso de un viaje, un viaje importante y largo para el. Que estaba organizando algo y que nos invitaba a unirnos a ese mismo viaje. Krave estaba ilusionado con la idea.
Aquel viaje podría suponer la libertad de Krave para salir de aquella isla y moverse por el mundo. Taito nos contó los detalles exactos del lugar y la fecha donde debían encontrarse 4 años más tarde. Krave solo pensó en una cosa desde entonces. Entrenar y volverse tanto o más fuerte que Taito para poder superarlo o al menos igualarlo en fuerza. Sería un camino duro pero sabía que con tesón y paciencia lo conseguiría. Wheke parecía igual de interesado en el tema y podría ser una buena oportunidad para hacer amigos. Krave estaba un poco cansado de la gente trivial y necesitaba emociones más fuertes. Salir y conocer mundo, hablar con gente de su raza, hacerse fuerte etc En momentos como este se sentía un pececito de colores más que un Wotan de 5 metros de altura.
Krave presto atención a todos los detalles que le dijo Taito y asintió cuando terminó de hablar. -Aham- Dijo Krave. - Puedes contar conmigo- Continuo el Wotan.
-Soy un navegante de primera te lo aseguro.-Dijo Krave.
Dicho lo cual saco un limón de la bolsa y tal como si fuera un caramelo se lo metió en la boca, lo masticó y se lo comió como quien se come un caramelo.
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