29 de Otoño, Año 18, cerca del alba
En el puerto, Reino Mogaro República Popular Bananera de Mogarolandia
Territorio Revolucionario, Nuevo Mundo
Hacía días que habíamos terminado lo que cada uno había venido a hacer a este lugar. Ashura había tenido su pelea de sables con el caudillo local, Quetzalli se había ido de copas con el enorme oso panda sin gabardina, y yo me había limitado a pasar el rato sin hacer realmente nada reseñable. Podría haber ido a dar un paseo para conocer mejor el lugar, o también podría haber aprovechado e ido a conseguir los materiales para aquellas cositas que quería hacer.
Me rasqué la cicatriz de mi mano izquierda, suspirando pesadamente. Estaba realmente cansado. Tal vez fuera porque me iba tarde a dormir, o porque nos habíamos despertado temprano para partir de este lugar.
El amigo de los cuernos y los malos humos volvió bastante entero de su duelo y dijo que ya quería irse de este lugar. Supuse que al igual que yo tenía alergia al pescado, el amigo tenía a su vez algún tipo de alergia a las repúblicas bananeras. No le culpaba, pues al fin y al cabo, no somos los culpables de nuestras propias alergias. La cosa es que tardamos algo más de lo esperado en tener listas las provisiones y el resto de preparativos para la partida.
Pero ya habíamos terminado, y ahí estaba yo, en el muelle frente al Niebla de Guerra, el cual se encontraba iluminado por las lámparas del puerto y por los rayos de la Luna otoñal. Subí de un salto a cubierta, dirigiéndome después a mi lugar al timón. Miré la chapa de Willow, aquella que me acompañaba allá donde fuera. Pasé los dedos por el relieve, antes de volver a guardarla
Esperé a que mis dos acompañantes de viaje llegaran a cubierta, antes de dirigirme al más alto de ellos.
- ¿Todo listo, buen señor? - pregunté con una sonrisa - Ya sabes que lo mejor es salir de madrugada, que así luego si llegas pronto al destino tienes todo el día para hacer lo que quieras - me llevé la mano a la boca, cerrando los ojos y suspirando - Espero que tengas pensado donde quieres ir, que si luego tenemos que cambiar de dirección en medio del viaje es un lío de tres pares de narices.
Info
Resumen
Terminan los preparativos del Niebla de Guerra, por lo que Korg se prepara para partir.
Karmas relevantes
Tic
Karmas
negativo
1 punto
Descripción: Tu personaje tiene un tic recurrente. [Tendrás que mostrarlo una vez por tema] (Rascarse la cicatriz de su mano izquierda)
Código: tickorg001
Risa excéntrica
Karmas
negativo
1 punto
Descripción: Tu personaje se ríe de una manera diferente y única. (IS IS IS)
Código: risaexcentricakorg001
Charlatán
Karmas
negativo
2 puntos
Descripción: En todos los posts donde tu personaje hable, deberá pronunciar al menos una frase de como mínimo diez palabras. Si en el post no dice nada, no es necesario.
Código: charlatan001
Valor sentimental
Karmas
negativo
6 puntos
Descripción: Tienes un objeto de gran valor. En caso de perderlo sufres una penalización permanente de -20 a tu Voluntad. [Debes rolear que llevas siempre contigo ese objeto] (Chapa de Willow, su último perro)
Código: valorsentimentalkorg001
Navegación
Vamos en el siempre confiable buque insignia de los Piratas Mushoku, el Niebla de Guerra
Niebla de Guerra
Barcos
corbeta
Equipado
Especificaciones
3Tier
23000/23000
Puntos de vitalidad
500Res/Pas
14Espacios
1000Velocidad
-4Riesgo
Modificaciones(Disponibles 2)
Suelo
Cañones
Forja
Refuerzo estructural
Madera reforzada
Recubrimiento
-
-
Descripción
El Niebla de Guerra es una corbeta pirata grande y robusta, diseñado con detalles ornamentales y un estilo claramente intimidante. Su estructura principal es de color claro, blanco hueso, con decoraciones doradas y múltiples ventanas en los laterales. En el mascaron esta tallado con la forma de una mujer que sostiene una esfera luminosa de color azul.<br>Las velas principales son moradas moradas, varias de ellas desgarradas en los bordes. La vela frontal lleva un emblema distintivo: una calavera blanca con cuernos rojos, humo gris a los lados y dos espadas cruzadas por detrás, la bandera pirata de los Mushoku. En la cubierta y la zona delantera del casco aparecen pequeñas calaveras decorativas, también con cuernos rojos evocando al capitán de la tripulación.<br>En la parte trasera del barco hay una vela adicional con franjas verdes y naranjas, acompañada de una linterna verde que emite un brillo intenso. El barco está equipado con un timón elevado y diversos mástiles con banderas pequeñas que repiten el emblema pirata, sobre la zona de dormitorios hay un ring que sirve para los entrenamientos de la tripulación.
Código: niebladeguerra001
Según la guía de viajes, el riesgo para viajar en el Nuevo Mundo es de 10. Al ser yo un Maestre y viajar en una Corbeta, reduzco este valor en 6 + 4 = 10, quedando el valor final en 0.
Leyendo la misma guía, dice que el tiempo de viaje por defecto es de dos días on rol. Al ser yo todo un Maestre, también pone que puedo reducir la duración en un día off rol por cada 290 puntos de velocidad de mi embarcación. El Niebla de guerra tiene una velocidad de 700 puntos, lo que nos dejaría en 700 / 290 = 2.41 => 2 días de reducción
Esto debería ser suficiente para reducir la duración por completo. Supongo que, si bien no voy a llegar al instante, sí que lo haré el mismo día (Es más que nada para saber cuando fechar la llegada a nuestro destino)
Hace 3 horas (Última modificación: Hace 2 horas por Ashura.)
Eché un último vistazo a aquel lugar endemoniado. Era mejor marcharse cuanto antes. El día se desperezaba para nosotros, que partiríamos de nuevo con nuestro querido Niebla.
Llegué a cubierta con la calma que caracterizaba, mientras Korg mantenía su alegría natural incluso a estas horas de la mañana.
A la vez que llegaba, Quetzalli aparecía en cubierta.
- No hemos tenido tiempo para hablar. Qué, ¿Qué te dijo? ¿Qué es ese poder tan extraño? ¿Es una fruta? - pregunté de manera directa mientras seguía moviéndome hacia el timón y me quedaba al lado izquierdo de él, mirando el ancho mar con mi único ojo.
No era alguien versado en las frutas, mucho menos en los diferentes poderes, era capaz de diferenciarlas a duras penas. Había tres tipos: Las elementales, las de los fenómenos que se transformaban en animales y otra que eran las raras, hacían cosas extravagantes y como no sabía meterlas en ningunas de los dos grupos eran raras, fin. Era sencillo, cada fruta hacía una cosa y cada pelea con ellas era un mundo, excepto los fenómenos, los fenómenos siempre eran fuertes y rápidos, eso tenía poco misterio. Las raras eran el problema por ser raras y su naturaleza misteriosa, por suerte solo había conocido a un tipo con una fruta rara, que controlaba el metal a su antojo... Eso no era elemental y mucho menos era un fenómeno. Por eso mismo era rara.
Cuando me quise dar cuenta, había pasado un tiempo en silencio, perdido en mi pensamiento, mirando el mar con el ceño fruncido, como si hubiera estado pensando a dónde dirigiríamos con el navío, cuando simplemente había divagado de más. Estaba contento y estar contento me dispersaba, hacía que mi mente dejase de maquinar planes y estrategias para fantasear con poderes.
- Sí - dije sacándome de mi cabeza de nuevo para no volver a divagar - Pon rumbo a dónde sea que esté Triana Tempesta - y me giré para mirar seriamente al navegante, subido en aquel timón enorme que movía con gracia, a veces con los pies y otras colgándose de los agarres. Sin duda, no era un timón diseñado para alguien tan pequeño, lo cual dejaba claro que Korg era uno de los mejores navegantes que había en el nuevo mundo, pues con sus dificultades era capaz de mover nuestro navío con un gracia que nunca antes había visto.
Bufé y giré la cabeza rápido para volver a mirar al mar, perdiendo mis pensamientos entre la espuma de sus olas ¿Qué me pasaba? No paraba de divagar. Odio estar contento. Odiaba a Kisuke y por eso ganar aquel combate me hacía estar contento y de alguna manera hacía que odiase mucho más a Kisuke por haberle ganado, por que me hacía estar contento por ganarle. Esa rata comunista nunca me dejaría en paz ¿verdad?
resumen
Nos vamos por donde hemos venido pero para otro lado.
Habia llegado el momento de partir del soviet revolucionario, Ashura habia barrido con el comandante de los Ejércitos del Oeste, pero tuvo la delicadeza de dejarle vivo, así que no hubo necesidad de que interviniera por el espadachín pelinegro para que mi señora viniera a por él, que visto lo visto, iba a venir por él si o si, se lo pidiera o no.
Salí de mi habitación en el Barco, ataviado con mi mascara y toda mi indumentaria de heraldo de la santa muerte, mientras veía a Korg ir al timón y a mi capitan aparecer, quien se posiciono a mi lado izquierdo y sin miramientos me pregunto que era el poder extraño que el panda y Gaeru tenían, que, si provenía de alguna fruta, negué con la cabeza y le dije. – Ahora les explico. – Lo seguí hasta el timón donde ya estaba el pequeño y más hábil navegante de todo este planeta, Ashura pidio ir a por una mujer llamada Triana Tempestad, mi memoria fallo una vez más al intentar recordar su rostro, pero si sabía yo que era alguien importante.
Ya estando los 3 al lado del timón me aclaré la garganta y dije. – Bueno, préstenme atención ambos por favor. - Hice una pequeña pausa y mis ojos azules se movieron al capitan y luego a Ñorgo, estabamos solo nosotros tres, así que nadie podia escucharnos, luego de un segundo más en silencio proseguí. – Luego de llegar me fui a charlar con los comunas, confirmo que son tipos raros, pero no son idiotas, de todos con quien mejor relación hice fue con el Panda, el tema es que me llevaron a un Bar y estando allí le pregunté al peluche sin rodeos que carajo era eso que tenía Gaeru y poseía él. – Volví a mirar a Ashura y retomé la charla. – Y el amigo de muchos pelos, no dudo en contármelo, se llama Haoshoku Haki….Es el tercer haki, uno con el que se nace, no se puede aprender, este es la voluntad de un rey, es la voluntad del conquistador, es el haki que sirve para doblegar las voluntades, por eso puede paralizar, por eso infunde miedo…..Ashura. – Pronuncie el nombre de mi capitan, con un tono serio, pero con una sonrisa gigante en mi rostro. – Eso fue lo que emano de ti cuando matamos a esos desgraciados que nos quisieron robar la isla, ¿recuerdas como él cerdo de Grim y las perras de las tiradoras quedaron tiesos en su sitio?, eso fue Haoshoku haki amigo mío, impusiste su voluntad sobre ellos y tambien lo hiciste sobre mí, si bien yo me pude mover, confieso que me llene de miedo…. Así que tu posees ese poder estoy seguro, al igual que Gaeru, al igual que el Barto, al igual que él peluche. – Calle un segundo, mientras le miraba, esto nos iba a ayudar en nuestra cruzada y retomando mi charla concluí. - Ademas estoy seguro, me juego la máscara, que como los otros dos hakis, este tambien se puede refinar, solo hay que buscar a alguien que te lo enseñe.
Luego de esta charla me quede sentado al lado del timón, he hice girar mi brazo derecho describiendo un circulo y luego el izquierdo y pense que mi estancia en aquella isla controlada por los Toros Negros no habia sido nada mala, sinceramente lo habia pasado bien entre ellos y esperaba que en algun momento volver o recibir una llamada por parte del peluche….. Me gustaría poder decir que habia dejado a algun amigo allí.