Una herida descuidada, una llegada silenciosa y un lugar humilde. [P.A llegada Kasui]
#1
Día 39 de otoño del 18. Hora: 6:00A.M

Kasui llegó en aquel barco a la isla, al parecer el tatuaje con un boli y un mechero no fue una buena idea. Está se había infectado y había empezado a curarse muy chungo, pero como no sabía nada de medicina se limitó a limpiarse la herida con un poco de agua y jabón, por suerte para el, no iba a perder la cara ni nada por el estilo.

~~Si es que…quien me manada~~ ajá

El muchacho agitó un poco la cabeza.  En fin, al fin había llegado a kutsukku. La ciudad no parecía ser la más agradable de todas aún que, a decir verdad, aquella aura de abandono le hacía notarse algo cómodo. Aún que, realmente no parecía un sitio donde perdieras estar con la guardia baja, cuando un lugar está desdichado, el pueblo suele ceder a sus instintos más primitivos y conflictivos. O al menos así pensaba el muchacho.

Tras bajar de aquel barco con un libro que no era suyo, el joven decidió buscar algún pequeño grupo de rebeldes que le pudieran dar algún tipo de información de donde se encontraba. Era complicado viajar por el East blue de barco encontraba barco, de hecho, tampoco tenía claro por qué lo hacía. La vida del niño secuestrado? Aquello fue algo que no se mantuvo demasiado tiempo en su mente, estaba seguro que su antiguo compañero se encargaría de eso.

Kasui volvió a preguntarse a sí mismo que estaba haciendo, las palabras de una de las primeras personas con las que empezó a desarrollar algún tipo de relación social fuera de Heras  empezaron a sonar nuevamente en su cabeza.

¿Cuál era su objetivo? ¿Tenía alguno?

Por suerte o por desgracia, actualmente Kasui carecía de obligaciones, su única obligación a parte de sobrevivir era tener cuidado de que no lo pillen pues, a pesar de desear lo contrario su cabeza tenía precio, pero estaba bien, toda acción tiene reacción.

El muchacho estuvo unas cuantas horas buscando, analizando gente, hasta que finalmente consiguió hallar un grupo de rebeldes comandado por un joven que le pareció ver alguna vez en baltigo. Nunca habló con el, mas, fue uno de los hombres que observó el combate de entrenamiento que hizo con Mizuki.

El joven revolucionario lo acechó des de las sombras, y cuando vio que no parecía haber nadie, salió de las mismas para usar el saludo revolucionario.

Aquel tipo respondió de una y lo primero que comentó fue sobre las heridas de su rostro, esto lo hizo arquear ambas cejas y contraer el abdomen en un tic nervioso.

~~Ajá…chivaton…supongo que son muy evidentes, ajá. Tienes algo de ropa?

El tipo guió a Kasui junto al pequeño y humilde escondrijo que tenían aquel pequeño grupo de rebeldes.

Kasui los observó detenidamente, mientras masticaba sus chucherías. Todos eran tipos de apariencia desgastada, algunos más rudos, algunos más enclenques, no parecían estar muy bien alimentados y ni tan si quiera tenían armas de calidad. Pero sus ojos transmitían aquello que transmitían los de muchos revolucionarios, aquella tristeza, aquella seriedad…seguramente todos los presentes habían tenido una vida dura, incluso el, quizás eso es lo que los llevó a donde están, muchos tenían ese deseo de cambiar las cosas…otros…simplemente estaban por ahí.

Pero…esto era lo más bajo en el ejército revolucionario? Como serían las cosas cuando estuvieras más profundizado en el asunto? Aquello le generó curiosidad.


Resumen


Viaje
[Imagen: FVeewks.jpeg]
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