13-05-2025, 10:12 PM
(Última modificación: 13-05-2025, 10:13 PM por Max D. Bambú.)
—No te preocupes, que no te voy a dejar como ningún trapo, honhonhonhon... Creo, vamos. —Afirmó el panda, quizás no con toda la seguridad con la que lo debería haber afirmado. Se aseguró junto con Kisuke de que la distancia con el marrano enormérrimo era prudencial. También se aseguró de que no se ponían demasiado cerca de la barandilla del barco, porque uno tenía que tener mucho cuidado con cómo se movía. Golpear la burbuja que protegía el navío supondría el inmediato fallecimiento del trío revolucionario. Ante la duda de Kisuke el oso panda asintió sin darle mayor importancia. —Sí, creo que te será más fácil si usas tus espadas como catalizador. Con que uses la parte que no tiene filo ya llega. —Una vez todo estuvo en orden y la duda fue aclarada, Don Bambú le dedicó unos segundos a meditar cómo iba a explicarle el haki a su compañero. —A ver. —Empezó. Las palabras hacían fila en su cabeza y él las ordenaba de la mejor manera posible. Kisuke era listo y él también y sabía hasta dónde podía llegar con sus explicaciones. —La mejor manera de desarrollar esta versión avanzada del haki armadura es la de concentrar toda tu atención en un sólo punto. Digamos tu espada favorita de esas dos. No es otra cosa que una forma más refinada y concentrada de su forma básica. Si el nivel que tienes tú ahora mismo es un vino tinto, en su siguiente forma es un vaso de aguardiente. Evidentemente esto también supone un gasto mayor de energía. Te darás cuenta en seguida de que mantener una espada con la cobertura negra que empleaba la marine gorila aquella no es difícil, pero luego le sumas la otra espada y luego quieres cubrirte el vientre porque te están atacando mucho ahí... Poco el esfuerzo espiritual va sumando hasta que te quedas sin fuelle. Creo que eso es lo que le pasó a aquella mujer, que agotó su energía espiritual al emplear sin mesura alguna su armadura. —Una vez su largo discurso llegó a su fin, levantó su brazo derecho para hacer una pequeña demostración. Éste se tornó completamente negro en seguida. —Vamos, que esto es fácil. Y esto... —Rápidamente, la negrura que envolvía el brazo del panda se expandió por todo su cuerpo. El hombre animal pareció crecer en tamaño y su musculatura se expandió como si acabase de inflarla como un globo. No quedaba un ápice de blanco en aquella criatura y cualquier cosa que chocase contra él tendría que traspasar la poderosa barrera que acababa de crear. —...es más difícil. Pero es un malgasto de energía de todas formas. Así me lo explicó mi maestro. —Dicho lo cual deshizo su transformación y se cruzó de brazos mirando a su camarada.
—Centrémonos pues en la primera espada. Has de concentrar tanto tu haki sobre ella que se vuelva completamente negra. Luego ya veremos cómo vamos haciendo con la otra espada y diversas partes del cuerpo.
—Centrémonos pues en la primera espada. Has de concentrar tanto tu haki sobre ella que se vuelva completamente negra. Luego ya veremos cómo vamos haciendo con la otra espada y diversas partes del cuerpo.
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