22-05-2025, 11:41 PM
Panda no parecía molesto porque hubiese atacado más de lo planeado, de hecho parecía satisfecho con el progreso que estaba mostrando el antiguo pescador. Kisuke estaba cansado, le estaba costando mantener ya la concentración y el sudor empapaba su camiseta, goteando de su frente y con la nuca mojada del sudor que escurría de su pelo. El mink quería seguir avanzando, parecía querer finiquitar de una vez aquel asunto, y Kisuke, a pesar del cansancio, estaba de acuerdo. Había que solucionar aquello cuanto antes. Por eso mismo, el enorme panda, le dijo que era el momento de probar la defensa de su busoshoku, es decir, esta vez, tendría que soportar él los ataques de su úrsido compañero.
-Nada de caricias, peluchito, ataca con todo... kuhahaha...
Y vuelta a empezar, esta vez no cerró ni los ojos, había mecanizado tanto como hacerlo que ya no necesitaba cerrar los ojos para concentrar su haki, y una vez acumulado, comenzó a dirigirlo por sus brazos hacia sus katanas, tornándose de color negro desde debajo del codo hasta las manos y pasando hacia sus katanas que absorbían ese haki como irlandés en un bar recién cobrado. Ambas katanas se volvieron de color negro completando así su preparación. En esta ocasión se había reducido ligeramente el tiempo de activación lo cual también era importante y se puso en guardia, dispuesto a recibir el ataque del mink.
-Estoy listo, cuando quieras.
Estaba expectante ante lo que se venía. Se suponía que la habilidad más importante del haki de armamento era esa precisamente, la defensa, aunque pudiese usarse para aumentar la potencia de los golpes, se notaba que estaba pensado para ser un elemento defensivo, así que era una prueba de fuego. Esperaba poder mantener el haki lo suficientemente concentrado como para aguantar la embestida del panda, mantener la concentración viniese lo que viniese, esa era la clave de aquello.
-Nada de caricias, peluchito, ataca con todo... kuhahaha...
Y vuelta a empezar, esta vez no cerró ni los ojos, había mecanizado tanto como hacerlo que ya no necesitaba cerrar los ojos para concentrar su haki, y una vez acumulado, comenzó a dirigirlo por sus brazos hacia sus katanas, tornándose de color negro desde debajo del codo hasta las manos y pasando hacia sus katanas que absorbían ese haki como irlandés en un bar recién cobrado. Ambas katanas se volvieron de color negro completando así su preparación. En esta ocasión se había reducido ligeramente el tiempo de activación lo cual también era importante y se puso en guardia, dispuesto a recibir el ataque del mink.
-Estoy listo, cuando quieras.
Estaba expectante ante lo que se venía. Se suponía que la habilidad más importante del haki de armamento era esa precisamente, la defensa, aunque pudiese usarse para aumentar la potencia de los golpes, se notaba que estaba pensado para ser un elemento defensivo, así que era una prueba de fuego. Esperaba poder mantener el haki lo suficientemente concentrado como para aguantar la embestida del panda, mantener la concentración viniese lo que viniese, esa era la clave de aquello.
resumen de turno
karma
haki y akuma no mi
inventario
