23-05-2025, 07:28 PM
Desde la transformación equina de Tenoch todo fue un caos, el propio enmascarado parecía no entender lo que le sucedía y el propio capitán, el cual después de tener ese breve desmayo parecía desorientado. Alegó querer amputar la parte animal de mi hermano de otra madre.
El único que pareció actuar de forma racional y con algo de cabeza fue el señor Gin, el cual mencionó la posibilidad de que este extraño suceso fuera a consecuencia de la fruta que le robó al viejo zorro, el mismo que se inmoló llevándose mi brazo izquierdo con él. Pero tras esto, nos pidió que tratásemos de contener al capitán mientras él corrió a las habitaciones. Esto lo hizo antes de que pudiera siquiera corregir el dato que Quetzalli y yo éramos novios. Soplé un poco mientras corrí hacia donde estaban todos, y saltando sobre la cabeza de mi noble corcel alado, aterricé sobre su lomo. Adopté una posición de cuclillas mientras me llevaba la mano a mi arma. -Aléjate de Ashura, no creo que te haga mucha ilusión perder tu tren inferior~gero. -Sugerí a mi amigo mientras mis ojos se centraban en el demonio.
Entre todo aquel caos me llegó también a llamar la atención otro detalle, algo exhausto y todo vendado salía Artur de la zona de los camarotes a la par que entraba Rapax. “Menos mal, al final está bien” llegué a pensar a la par que recordaba la trifulca contra Fuguwu, me reconfortaba que al final pasara lo de aquella explosión repentina y le dejara marchar. Es cierto que tuvimos suerte en ese aspecto. Pero lo conseguimos, habíamos logrado escapar con vida. No obstante estaba alerta. Este era un lugar peligroso y más rivales fuertes se interpondrían en mi camino de ahora en adelante.
-Korg, Ben. Haced que entre en razón, no soy doctor pero estoy casi seguro que si le amputamos la mitad del cuerpo se muere~gero. -Llegué a pronunciar esperando que alguno de los dos pudiera detener las intenciones homicidas del capitán.
El único que pareció actuar de forma racional y con algo de cabeza fue el señor Gin, el cual mencionó la posibilidad de que este extraño suceso fuera a consecuencia de la fruta que le robó al viejo zorro, el mismo que se inmoló llevándose mi brazo izquierdo con él. Pero tras esto, nos pidió que tratásemos de contener al capitán mientras él corrió a las habitaciones. Esto lo hizo antes de que pudiera siquiera corregir el dato que Quetzalli y yo éramos novios. Soplé un poco mientras corrí hacia donde estaban todos, y saltando sobre la cabeza de mi noble corcel alado, aterricé sobre su lomo. Adopté una posición de cuclillas mientras me llevaba la mano a mi arma. -Aléjate de Ashura, no creo que te haga mucha ilusión perder tu tren inferior~gero. -Sugerí a mi amigo mientras mis ojos se centraban en el demonio.
Entre todo aquel caos me llegó también a llamar la atención otro detalle, algo exhausto y todo vendado salía Artur de la zona de los camarotes a la par que entraba Rapax. “Menos mal, al final está bien” llegué a pensar a la par que recordaba la trifulca contra Fuguwu, me reconfortaba que al final pasara lo de aquella explosión repentina y le dejara marchar. Es cierto que tuvimos suerte en ese aspecto. Pero lo conseguimos, habíamos logrado escapar con vida. No obstante estaba alerta. Este era un lugar peligroso y más rivales fuertes se interpondrían en mi camino de ahora en adelante.
-Korg, Ben. Haced que entre en razón, no soy doctor pero estoy casi seguro que si le amputamos la mitad del cuerpo se muere~gero. -Llegué a pronunciar esperando que alguno de los dos pudiera detener las intenciones homicidas del capitán.
