04-06-2025, 04:57 PM
Leyenda
Ataque y me alejé del Ashura de humo, con la cabeza de Nicolás. Pero no me aleje lo suficiente para evitar que la silueta de humo me devolviese el ataque, bueno más bien me empezó a atacar sin parar, lo que me obligo a interponer a Pluma Sangrienta entre la espada de Ashura y mi cuerpo.
Ashura, el real, me decía que primero me defendiese y que luego atacase, pero no conseguía localizar ninguna abertura en las diferentes y continuas estacadas de Nicolas, únicamente podía bloquear, evitando que estas me golpeasen.
“Una vez tu cuerpo no puede aumentar más, aumenta tu espíritu…” Pensé repitiendo las palabras del capitán, podía llegar a entender a lo que se refería, pero aun era demasiado joven para que mi cuerpo no pudiera aumentar, y esos pensamientos recorrían mi mente mientras seguía esquivando los ataques de la silueta, provocando estos ataques también que empezase a dar pequeños pasos hacía atrás, para intentar abrir espacio entre nosotros, pero no me estaba sirviendo de nada.
“Mierda… esto no puede seguir así… Sino acabaré encerrado entre la espada y la pared... nunca mejor dicho” Me dije cuando ya había bloqueado varios ataques y había medio leído los movimientos de mi contrincante, el que parecía seguir una pauta exacta de ataques, los cuales iba repitiendo una y otra vez. El primer ataque venía por mi izquierda en una trayectoria descendiente, el segundo por mi derecha también con trayectoria descendiente y el último era un corte centralizado también descendiente.
“Debo bloquear y desviar el primer ataque y luego atacarlo” Planeen mis movimientos intentando hacer caso al capitán. Y sin esperar mucho más, esperé a que la silueta realizará por completo su pauta y fuera a iniciarla otra vez, para bloquear su espada a media altura y girar sobre mí mismo 360 º de mi cuerpo para desviarla hacía el lado, alejándola de mi cuerpo, seguidamente y, utilizando la inercia del giro, atacar a la silueta con un corte horizontal pero esta vez dirigido a su torso, a la vez que daba un paso hacía mi derecha, colocándome en el costado lateral de la silueta.
Sabía que aquello no iba a funcionar, pero al menos esperaba que aquel movimiento me permitiese evitar acabar encerrado entre la barandilla y la burbuja que cubrían la cubierta y la silueta del ashura de humo.
