10-11-2025, 07:00 PM
(Última modificación: 10-11-2025, 07:01 PM por Berry.
Razón: Error en código de spoiler
)
Lo que sintió del turista fué revelador, no se esperaba encontrar a alguien tan poderoso por esos lugares, si bien podía desafiarle en ese momento prefería esperar. No todas las personas poderosas tenían que ser enemigos y si bien la naturaleza de su tribu era el encontrar rivales poderosos también estaba en su naturaleza de cazadora encontrar el lugar indicado para tales negocios. Negocios como el que tenía ahora entre mano, lo que si había visto era que muchas de las mujeres de la isla necesitaban un doctor, le confundían con otro animal cuando era evidente que ella era una zorra ¿No veían su colita felpuda o sus orejitas tan lindas? Prefirió no vociferar demasiado, buscando el lugar que los ancianos le habían mencionado, la carnicería olía bien usando su olfato pudo notar la mercadería y su condición pese a que no estaba en la labor de comprar nada siempre era bueno asegurarse donde vendiesen buena mercadería y para esas ocasiones confiaba en su olfato más que en su chaki. — Interesante, no se llevaron nada de mercadería pero si ingresaron... puede que buscasen algo que no fuese material a lo mejor un objeto o algo más especifico... — masculló para sí misma mientras a su lado pasaba el hijo del carnicero, no había mucha más información al parecer todos contaban la misma historia. Unos malandrines o jóvenes de poca monta, un ataque a lugares muy precisos y la falta total de pruebas para que la marina interviniese. Pero si todo eso era cierto había algo que no encajaba ¿Por qué razón enviarían a alguien poderoso del supuesto gobierno a esa isla si no tenían evidencia de nada? ¿Por qué también el señor Fabrizio estaría tan enojado si no se le perdió nada según las autoridades?
Se alejó de la carnicería pensando, intentando hilar las cosas, había alguien poderoso en la isla ese turista que quizás estaba de vacaciones o podía ser ese supuesto investigador. Habían ocurrido robos pero nadie parecía estar alerta, como si fuese solo una travesura, las autoridades tampoco habían aportado grandes avances y toda su atención parecía estar en desviar los rumores ya que en la carnicería pese al silencio nadie dijo de ver a alguien o de haber estado en la escena casi como si les hubieran pedido que dieran la mínima información posible. A juzgar por la reacción del carnicero había llegado antes a ese lugar que el investigador, por lo que seguía jugando con ventaja. Observó la casa con forma de huevo, bastante curiosa y llamativa, demasiado para que de ser un ataque improvisado o una travesura se diese justo en ese lugar ya que claramente era más sencillo robar una carnicería que un lugar que le gritaba a todos "mirénme" casi como si fuese un hospital en pleno centro recreativo. — ¿Buenos días? Busco a Ergé, vengo por el incidente... — se presentó abriendo un poquito más la puerta y golpeando con las garritas, sabía que había alguien muy tranquilo dentro pero había aprendido a disimular el gran poder de su haki, no quería asustar a todos o que creyesen que en lugar de una zorra era una especie de radar andante.
Se alejó de la carnicería pensando, intentando hilar las cosas, había alguien poderoso en la isla ese turista que quizás estaba de vacaciones o podía ser ese supuesto investigador. Habían ocurrido robos pero nadie parecía estar alerta, como si fuese solo una travesura, las autoridades tampoco habían aportado grandes avances y toda su atención parecía estar en desviar los rumores ya que en la carnicería pese al silencio nadie dijo de ver a alguien o de haber estado en la escena casi como si les hubieran pedido que dieran la mínima información posible. A juzgar por la reacción del carnicero había llegado antes a ese lugar que el investigador, por lo que seguía jugando con ventaja. Observó la casa con forma de huevo, bastante curiosa y llamativa, demasiado para que de ser un ataque improvisado o una travesura se diese justo en ese lugar ya que claramente era más sencillo robar una carnicería que un lugar que le gritaba a todos "mirénme" casi como si fuese un hospital en pleno centro recreativo. — ¿Buenos días? Busco a Ergé, vengo por el incidente... — se presentó abriendo un poquito más la puerta y golpeando con las garritas, sabía que había alguien muy tranquilo dentro pero había aprendido a disimular el gran poder de su haki, no quería asustar a todos o que creyesen que en lugar de una zorra era una especie de radar andante.
Resumen
Karmas
inventario
Akuma
