17-01-2026, 01:56 AM
Su mente divagaba entre las posibilidades que se le presentaban, las caras de aquellos que le habían traicionado se pasaban por su mente como una tormenta de malas ideas, de perturbadoras ideas, no es que fuese el gallo más listo del corral pero el odia que sentía le otorgaba la capacidad de recordar los nombres de todos así como varias de su facciones y es que si quería vengarse eficazmente tendría que descubrir a estos traidores en sus facetas más humanas y desapercibidas, pero una cosa estaba más que clara, Gustoso era un payaso que cumplía las ¿que decía.
Entonces una voz lo sacó de su trance, este giró la cabeza lentamente con los ojos abiertos de par en par y sonrisa tensa al punto de parecer que las comisuras iban a desgarrarse en cualquier momento, se agachó para observarla a la cara tenías ojos como dos rubís y pelaje blanco que le recorría partes del cuerpo además de unas enormes orejas de conejo pero sin embargo parecía muy humana aún ¿Qué era? Vaya, vaya, vaya... ¿De que chistera has salido pequeña conejita? un hilo de saliva comenzó a caerle de la boca, nunca había comido conejo... no de la manera que estás pensando, el animal, ¡Maldita sea! ¿Sería la carne de esta muchacha algo similar a ese sabor? Una comerciante no hace negocios en los callejones... usó lo que quedaba de aquel pañuelo para limpiarse la saliva entonces comenzó a hablarle de las lágrimas y de la herida, Gustoso levantó su dedo poniéndolo entre ambas ¿Esta herida dices? , no te preocupes pequeña criaturita ¡Los payasos no sentimos dolor ni tristeza! ¡Sudamos por los ojos! ¡No tienes que preocuparte por Gustoso!
Y ahí llegó la oferta, Hiragi la conejita le ofrecía un plan divertido dice ¿Qué pensaría ella que era la diversión? El payaso parpadeó con pesadez y rigidez algo que sus ojos agradecieron y entonces metió su mano derecha por la bragueta de los pantalones buscando con tesón algo. Tengo un regalo para ti, dame un segundito nada maaaas... y entonces sacó un globo de color naranja y otro de color verde de aquel lugar, lo sopló y comenzó a doblarlo Un girito por aquí... otro por allá y... ¡Aquí está! Tras con una destreza mayor de lo que podría decirse y unos movimientos habia hecho de aquel globo la figura de una zanahoria que le extendió a la chica ¿Os gustan las zanahorias no? , yo acepto pasear contigo y tú aceptas llevar mi Zanahoria ¿Sí? asentía repetidamente mientras no para de mirarla, se incorporó sus lágrimas habían cesado el día se le presentaba interesante, si la muchacha lograba divertirlo a lo mejor no se la comía, la vida tenía estos giritos cómicos ¿No? La vida era así, un día te abandona tu familia y al siguiente una coneja cañón te espera en un callejón ¡Vaya que no era interesante la vida! ¡Lo era y mucho!
Entonces una voz lo sacó de su trance, este giró la cabeza lentamente con los ojos abiertos de par en par y sonrisa tensa al punto de parecer que las comisuras iban a desgarrarse en cualquier momento, se agachó para observarla a la cara tenías ojos como dos rubís y pelaje blanco que le recorría partes del cuerpo además de unas enormes orejas de conejo pero sin embargo parecía muy humana aún ¿Qué era? Vaya, vaya, vaya... ¿De que chistera has salido pequeña conejita? un hilo de saliva comenzó a caerle de la boca, nunca había comido conejo... no de la manera que estás pensando, el animal, ¡Maldita sea! ¿Sería la carne de esta muchacha algo similar a ese sabor? Una comerciante no hace negocios en los callejones... usó lo que quedaba de aquel pañuelo para limpiarse la saliva entonces comenzó a hablarle de las lágrimas y de la herida, Gustoso levantó su dedo poniéndolo entre ambas ¿Esta herida dices? , no te preocupes pequeña criaturita ¡Los payasos no sentimos dolor ni tristeza! ¡Sudamos por los ojos! ¡No tienes que preocuparte por Gustoso!
Y ahí llegó la oferta, Hiragi la conejita le ofrecía un plan divertido dice ¿Qué pensaría ella que era la diversión? El payaso parpadeó con pesadez y rigidez algo que sus ojos agradecieron y entonces metió su mano derecha por la bragueta de los pantalones buscando con tesón algo. Tengo un regalo para ti, dame un segundito nada maaaas... y entonces sacó un globo de color naranja y otro de color verde de aquel lugar, lo sopló y comenzó a doblarlo Un girito por aquí... otro por allá y... ¡Aquí está! Tras con una destreza mayor de lo que podría decirse y unos movimientos habia hecho de aquel globo la figura de una zanahoria que le extendió a la chica ¿Os gustan las zanahorias no? , yo acepto pasear contigo y tú aceptas llevar mi Zanahoria ¿Sí? asentía repetidamente mientras no para de mirarla, se incorporó sus lágrimas habían cesado el día se le presentaba interesante, si la muchacha lograba divertirlo a lo mejor no se la comía, la vida tenía estos giritos cómicos ¿No? La vida era así, un día te abandona tu familia y al siguiente una coneja cañón te espera en un callejón ¡Vaya que no era interesante la vida! ¡Lo era y mucho!
