22-06-2026, 11:41 PM
El joven marine es alguien con una cualidad que muchos pasan por alto y que es menospreciada y subestimada por la mayoría, percepción y una fijación por prestar especial atención a los detalles y en estudiar el comportamiento ajeno, tanto de animales como de personas, permitiendo que perciba con mayor facilidad las intenciones de sus interlocutores, especialmente útil para saber si le están tratando de engañar o mintiendo de alguna manera. Eso y su costumbre de no confiar ciegamente en la gente y lo que le dicen sin más, asumiendo que no todos son honestos o tienen buenas intenciones, y que incluso el hombre más honesto y honrado del mundo puede mentir si de ello depende la vida de un ser querido son herencias de su entrenamiento como cazador, pues si algo aprende uno de vivir en armonía con la naturaleza y crecer en el bosque rodeado de animales y otros cazadores es que las apariencias no siempre indican la verdadera naturaleza de algo y que incluso la criatura más inofensiva puede convertirse en una bestia peligrosa si sus crías están en peligro. Por eso mismo es que el arquero desconfió en un inicio del hombre, sobre todo tras lo sucedido en el bosque con los lobos y su silencio, pero tras eso el hombre respondió con total tranquilidad a las preguntas del marine, y nada en sus gestos o su tono indicaba que estuviera mintiendo, por lo que demostró que al menos no era alguien que mintiera de forma habitual.
Al llegar a la señal caída y escuchar las palabras del hombre sobre los comerciantes el joven Bertram decidió confiar en lo que dice y seguir el camino indicado, pues no conoce la zona y tampoco tiene motivos para desconfiar de que esté mintiendo sobre la ruta hacia el pueblo. Mientras siguen avanzando empieza a hablar sobre los animales que crían en el pueblo, siendo la mayoría destinado a la producción de abrigos y carnes, algunos crían cabras por la leche y el queso y unos pocos crían renos, pero lo más raro es criar hipopótamos lanudos, siendo que por lo que dice Krain muerden bastante fuerte cuando no están bien adiestrados, haciendo que Bertram acaricie suavemente tras las orejas de su compañero quien es bastante dócil en la mayor parte del tiempo y obedece bastante las indicaciones del arquero pelirrojo. En cuanto al tema de seguridad al parecer al ser un pueblo relativamente pequeño y conocerse entre todos, además de que al no haber tenido realmente ingresos demasiado atrayentes hasta ahora no se molestaron en mejorar su seguridad antes y ahora aún se estarán acostumbrando a tener nada de tanto valor como para que alguien se interese por robar.
En cuanto a la posibilidad de que sea un forastero quien esté haciendo eso parece tener sus reparos al respecto, al parecer hace años no llega nadie a vivir al pueblo y el hombre parece conocerlos a todos y que la ciudad está demasiado lejos como para que alguien vaya solo a robarles algunos animales cuando no están mirando. El pelirrojo se rasca tras la cabeza, un tic que tiene a veces y que se incrementa cuando procesa información con calma y encajando las piezas como un puzle difuso y sin ninguna guía o referencia. El hombre parece sentir que se está dejando algo en alguna parte, pero no parece acordarse de lo que es, mientras siguen avanzando con fortuna, pues realmente tomaron el camino correcto hacia el pueblo Bighorn haciendo que el marine sonría contento de que sus instintos no le fallaran.
Ya casi están, la entrada al pueblo es ya visible estando a lo que parecen ser unos cinco minutos de viaje, pareciendo que han logrado superar el viaje sin tener que lamentarse por el clima, pero la suerte no parece estar del todo de parte del marine, pues el viento y la ventisca empiezan a ganar fuerza reduciendo la velocidad de avance y aumentando la sensación de frío en el joven arquero, quien no está para nada acostumbrado a ese tipo de climas y quien sufre especialmente por ello, pues los temblores involuntarios que sufre de forma suave afectan a su capacidad de usar correctamente el arco al afectar a su capacidad de mantener el arco firme y bien apuntado. Lo peor es que al echar un vistazo a Rasmussen se percata que su compañero no solo tiene más dificultades de avanzar por el viento fuerte, al no padecer por el frío al ser un animal hecho a la nieve y con una gran capacidad de aguantar esas temperaturas, pero hay algo en su comportamiento que hace que el arquero tome su arco y una flecha preparándose para lo que pueda ocurrir mientras observa lo que hace el guía y escucha sus palabras.
Normalmente el arquero preferiría llegar cuanto antes, pero al crecer rodeado de animales e incluso cazar junto a algunos durante un tiempo, desarrolló cierta capacidad de leer los comportamientos de los animales, y Rasmussen no está en condiciones de avanzar sin riesgo de salir herido, y el arquero no se perdonaría provocar que su amigo salga herido por lo que mira a Krain y dice
-Confiaré en que regresarás sir, hasta ahora has demostrado que puedo confiar en ti, en el camino fíjate en las proximidades del pueblo, sobre todo donde sepas que haya algún lugar que pueda servir de refugio sin estar dentro de la aldea, puede que alguien quiera provocar que os peleéis entre vosotros para luego hacerse con todos los ganados para él.-
Bertram se baja de su compañero y prepara el arco para pelear en caso de ser necesario, espera no tener que hacerlo antes de llegar al pueblo, pero si el causante de todo eso aparece al ver un marine y trata de librarse de él aprovechando la ventisca, tendrá que pelear y no requerirá de buscar al culpable al final.
Al llegar a la señal caída y escuchar las palabras del hombre sobre los comerciantes el joven Bertram decidió confiar en lo que dice y seguir el camino indicado, pues no conoce la zona y tampoco tiene motivos para desconfiar de que esté mintiendo sobre la ruta hacia el pueblo. Mientras siguen avanzando empieza a hablar sobre los animales que crían en el pueblo, siendo la mayoría destinado a la producción de abrigos y carnes, algunos crían cabras por la leche y el queso y unos pocos crían renos, pero lo más raro es criar hipopótamos lanudos, siendo que por lo que dice Krain muerden bastante fuerte cuando no están bien adiestrados, haciendo que Bertram acaricie suavemente tras las orejas de su compañero quien es bastante dócil en la mayor parte del tiempo y obedece bastante las indicaciones del arquero pelirrojo. En cuanto al tema de seguridad al parecer al ser un pueblo relativamente pequeño y conocerse entre todos, además de que al no haber tenido realmente ingresos demasiado atrayentes hasta ahora no se molestaron en mejorar su seguridad antes y ahora aún se estarán acostumbrando a tener nada de tanto valor como para que alguien se interese por robar.
En cuanto a la posibilidad de que sea un forastero quien esté haciendo eso parece tener sus reparos al respecto, al parecer hace años no llega nadie a vivir al pueblo y el hombre parece conocerlos a todos y que la ciudad está demasiado lejos como para que alguien vaya solo a robarles algunos animales cuando no están mirando. El pelirrojo se rasca tras la cabeza, un tic que tiene a veces y que se incrementa cuando procesa información con calma y encajando las piezas como un puzle difuso y sin ninguna guía o referencia. El hombre parece sentir que se está dejando algo en alguna parte, pero no parece acordarse de lo que es, mientras siguen avanzando con fortuna, pues realmente tomaron el camino correcto hacia el pueblo Bighorn haciendo que el marine sonría contento de que sus instintos no le fallaran.
Ya casi están, la entrada al pueblo es ya visible estando a lo que parecen ser unos cinco minutos de viaje, pareciendo que han logrado superar el viaje sin tener que lamentarse por el clima, pero la suerte no parece estar del todo de parte del marine, pues el viento y la ventisca empiezan a ganar fuerza reduciendo la velocidad de avance y aumentando la sensación de frío en el joven arquero, quien no está para nada acostumbrado a ese tipo de climas y quien sufre especialmente por ello, pues los temblores involuntarios que sufre de forma suave afectan a su capacidad de usar correctamente el arco al afectar a su capacidad de mantener el arco firme y bien apuntado. Lo peor es que al echar un vistazo a Rasmussen se percata que su compañero no solo tiene más dificultades de avanzar por el viento fuerte, al no padecer por el frío al ser un animal hecho a la nieve y con una gran capacidad de aguantar esas temperaturas, pero hay algo en su comportamiento que hace que el arquero tome su arco y una flecha preparándose para lo que pueda ocurrir mientras observa lo que hace el guía y escucha sus palabras.
Normalmente el arquero preferiría llegar cuanto antes, pero al crecer rodeado de animales e incluso cazar junto a algunos durante un tiempo, desarrolló cierta capacidad de leer los comportamientos de los animales, y Rasmussen no está en condiciones de avanzar sin riesgo de salir herido, y el arquero no se perdonaría provocar que su amigo salga herido por lo que mira a Krain y dice
-Confiaré en que regresarás sir, hasta ahora has demostrado que puedo confiar en ti, en el camino fíjate en las proximidades del pueblo, sobre todo donde sepas que haya algún lugar que pueda servir de refugio sin estar dentro de la aldea, puede que alguien quiera provocar que os peleéis entre vosotros para luego hacerse con todos los ganados para él.-
Bertram se baja de su compañero y prepara el arco para pelear en caso de ser necesario, espera no tener que hacerlo antes de llegar al pueblo, pero si el causante de todo eso aparece al ver un marine y trata de librarse de él aprovechando la ventisca, tendrá que pelear y no requerirá de buscar al culpable al final.
Carcaj de Bertram

