26-06-2026, 10:24 PM
Bertram está decidido a hacer pagar al francoatirador por sus actos, primero porque seguramente es el responsable de todo lo que está sucediendo en el pueblo de Bighorn, siendo que las sospechas de que el culpable de los problemas sea alguien de fuera se incrementan. Además, no tiene por qué ser el autor intelectual del problema, puede ser simplemente un mercenario que cumple con un encargo de alguien que tenga real interés en evitar que ese pueblo avance por el motivo que sea. Por otro lado el sujeto cometió el peor crimen posible, atacar a su compañero peludo, y eso no es algo que el pelirrojo pase por alto con facilidad, siendo Rasmussen una parte muy valorada e importante para el cazador, al igual que sus compañeros de división. El arquero con el primer ataque aprendió que un ataque directo al enemigo no surtirá efecto, por lo que se decide por un enfoque diferente, y es ahí cuando una de sus técnicas brilla, pues no sirve solo para potenciar un ataque, lo cual siendo honestos hubiera ayudado a terminar más rápidamente con él, sino que su función principal es desviar un lanzamiento previo, de forma que pueda sorprender al enemigo, como fue el caso.
El tirador se confía al ver como el disparo falla y no presta atención más que al marine, disparándole al momento de verlo cargar la segunda flecha, pero su velocidad de disparo no se equipara a la del arquero, que logra disparar antes de recibir el golpe, provocando lo que pretendía desde el inicio, que la primera flecha cambie de dirección e impacte de lleno en su cabeza nuevamente. Mientras el joven aguanta el dolor del disparo, esta vez más suave que los anteriores, escucha un jolgorio a su espalda y se percata de que proviene de la dirección del pueblo, apareciendo casi al poco tiempo Krain junto a un enorme grupo de granjeros, campesinos y demás gente del pueblo que quiere ayudar al marine con la situación, así como al pobre Rasmussen, cuyo grito alertó a todos haciendo que vinieran.
El cobarde sigue intentando huir hacia el bosque, manteniéndose a una distancia de unos 10 metros del arquero que salta hacia él con fuerza, recorriendo un total de 8m durante el cual lanza un primer disparo hacia el tirador, cargando la flecha con electricidad y apuntando directamente a su garganta, para acto seguido, sin dejar hueco entre un disparo y otro lanzar tres flechas eléctricas seguidas hacia el hombre gritando -Lähmende Stiche.- Lanza las flechas justo tras la primera, aprovechando que por lo que ha visto tiene una mayor velocidad de disparo que él y por lo tanto no podrá lidiar con su segundo ataque dirigido a su ojo izquierdo tras el primero, aunque las lanza en curvas diferentes para que si intenta bloquear con un disparo no pueda parar todas a la vez. Tras eso grita a la gente del pueblo -Como marine es mi deber protegeros sir, no hagan nada que os ponga en peligro, si pueden curen a mi fiel amigo peludo, esta sabandija le disparó cobardemente.-
El joven contramaestre no tiene intención de dejarle escapar, pero tampoco va a poner a gente inocente en riesgo solo por atraparlo, por lo que buscará que el enemigo se centre en él y evitar que los civiles hagan algo que los ponga en peligro, siendo que prefiere que al menos un par de ellos empiecen a tratar a su compañero antes de lanzarse a una pelea delicada. Sea como sea, el marine sigue acercándose al enemigo aprovechando su ventaja en velocidad y que él está a la defensiva ahora mismo.
El tirador se confía al ver como el disparo falla y no presta atención más que al marine, disparándole al momento de verlo cargar la segunda flecha, pero su velocidad de disparo no se equipara a la del arquero, que logra disparar antes de recibir el golpe, provocando lo que pretendía desde el inicio, que la primera flecha cambie de dirección e impacte de lleno en su cabeza nuevamente. Mientras el joven aguanta el dolor del disparo, esta vez más suave que los anteriores, escucha un jolgorio a su espalda y se percata de que proviene de la dirección del pueblo, apareciendo casi al poco tiempo Krain junto a un enorme grupo de granjeros, campesinos y demás gente del pueblo que quiere ayudar al marine con la situación, así como al pobre Rasmussen, cuyo grito alertó a todos haciendo que vinieran.
El cobarde sigue intentando huir hacia el bosque, manteniéndose a una distancia de unos 10 metros del arquero que salta hacia él con fuerza, recorriendo un total de 8m durante el cual lanza un primer disparo hacia el tirador, cargando la flecha con electricidad y apuntando directamente a su garganta, para acto seguido, sin dejar hueco entre un disparo y otro lanzar tres flechas eléctricas seguidas hacia el hombre gritando -Lähmende Stiche.- Lanza las flechas justo tras la primera, aprovechando que por lo que ha visto tiene una mayor velocidad de disparo que él y por lo tanto no podrá lidiar con su segundo ataque dirigido a su ojo izquierdo tras el primero, aunque las lanza en curvas diferentes para que si intenta bloquear con un disparo no pueda parar todas a la vez. Tras eso grita a la gente del pueblo -Como marine es mi deber protegeros sir, no hagan nada que os ponga en peligro, si pueden curen a mi fiel amigo peludo, esta sabandija le disparó cobardemente.-
El joven contramaestre no tiene intención de dejarle escapar, pero tampoco va a poner a gente inocente en riesgo solo por atraparlo, por lo que buscará que el enemigo se centre en él y evitar que los civiles hagan algo que los ponga en peligro, siendo que prefiere que al menos un par de ellos empiecen a tratar a su compañero antes de lanzarse a una pelea delicada. Sea como sea, el marine sigue acercándose al enemigo aprovechando su ventaja en velocidad y que él está a la defensiva ahora mismo.
Carcaj de Bertram

