08-07-2026, 03:59 AM
(Última modificación: 08-07-2026, 04:11 AM por Devon Drakkar.)
Intentaba concentrarse en lo que pensaba, en lo que leía, en lo que meditaba pero no parecía ser suficiente. Es como si una fuerza mayor le estuviese diciendo que parara, que sería mejor hacerlo más tarde o incluso otro día. No es que estuviese cansada, simplemente sentía que no había inspiración suficiente para seguir por hoy.
Largó un suspiro largo por la nariz, tendido mientras bajaba un poco de la silla, estirando las piernas. Tiró la cabeza hacia atrás, mirando el cielo infinito mientras otro suspiro aburrido se escapaba de sus labios. Por el rabillo del ojo, notó una sombra, una humana pero no le prestó atención hasta que escuchó su voz. La reconocía, la conocía y demasiado bien.
Agarró los apoyabrazos con un poco de fuerza para sentarse bien mientras giraba la cabeza en dirección a la chica y sin poder evitarlo, sonrió al escuchar su nombre.
¿Yo? Sólo estaba esperando a ver cuando es que volvíamos a encontrarnos… Por ahí quieres que vuelva a hacerte cantar - bromeó la chica y negó con la cabeza - Ven, siéntate, cuéntamelo todo mientras bebemos - mostró los dientes con confianza.
¿Qué historia tenían estas dos? Bueno… Muchas. Tantas historias que podían sacarse en temporadas. Primero, se conocieron cuando Devon apenas había entrado al mundo de los cazarrecompensas, cosa que Vex ya tenía bien claro. Y convengamos que las primeras veces se llevaban bastante bien y luego evolucionó a una cosa mayor. Se forjó una amistad de tal palo, tal astilla.
Combatían y viajaban juntas, tenían buena sinergia y también, eso evolucionó a otra cosa. Era un amor imposible para Devon pero jamás le dijo nada, aún así, logró que fueran a la cama varias veces pero siempre quería más, al menos con ella. Luego la vida las llevó por caminos distintos. Vex se fue al mar, se cambió de lado, se hizo pirata y tuvieron encuentros casuales y Devon, bueno, siempre fallaba “de casualidad” cuando se trataba de cazar a esta chica. A este punto, no sé si era tonta o simplemente ya le parecía imposible escapar de esos hermosos ojos rojizos. Aguanta soldado, que si bien no es tu enemiga, tampoco puede ser tu amiga.
Mira… - le enseña su libro - Yo ando todavía coleccionando historias y escribiéndolas en mi libreta. Todavía quedan varias islas del Sur por recorrer, así que… Bueno, a veces vengo aquí a mirar el mar y ver si te bajas de algún barco pirata para tenerte una noche a mi lado de nuevo - se ríe y niega con la cabeza - Esas fueron lindas épocas, cuando éramos como carne y uña - bebe un poco de su cerveza y ve a la mesera venir - Ah, espera, te va a pedir - la chica se quedó esperando la orden de Vex mientras le dejaba la nueva cerveza a Devon y se llevaba el reciente vaso vacío.
La cazadora se pasó la lengua por los labios para limpiarse la espuma y le dio un fuerte trago a su fría y rica cerveza nueva. Suspiró satisfecha, fresca y bien fría era mejor.
Entonces Vex… ¿Qué haremos hoy? ¿Dónde terminaremos? - mira la serpiente y estira la mano para ver si le puede rascar debajo de la cabeza como si fuese un gatito.
Largó un suspiro largo por la nariz, tendido mientras bajaba un poco de la silla, estirando las piernas. Tiró la cabeza hacia atrás, mirando el cielo infinito mientras otro suspiro aburrido se escapaba de sus labios. Por el rabillo del ojo, notó una sombra, una humana pero no le prestó atención hasta que escuchó su voz. La reconocía, la conocía y demasiado bien.
Agarró los apoyabrazos con un poco de fuerza para sentarse bien mientras giraba la cabeza en dirección a la chica y sin poder evitarlo, sonrió al escuchar su nombre.
¿Yo? Sólo estaba esperando a ver cuando es que volvíamos a encontrarnos… Por ahí quieres que vuelva a hacerte cantar - bromeó la chica y negó con la cabeza - Ven, siéntate, cuéntamelo todo mientras bebemos - mostró los dientes con confianza.
¿Qué historia tenían estas dos? Bueno… Muchas. Tantas historias que podían sacarse en temporadas. Primero, se conocieron cuando Devon apenas había entrado al mundo de los cazarrecompensas, cosa que Vex ya tenía bien claro. Y convengamos que las primeras veces se llevaban bastante bien y luego evolucionó a una cosa mayor. Se forjó una amistad de tal palo, tal astilla.
Combatían y viajaban juntas, tenían buena sinergia y también, eso evolucionó a otra cosa. Era un amor imposible para Devon pero jamás le dijo nada, aún así, logró que fueran a la cama varias veces pero siempre quería más, al menos con ella. Luego la vida las llevó por caminos distintos. Vex se fue al mar, se cambió de lado, se hizo pirata y tuvieron encuentros casuales y Devon, bueno, siempre fallaba “de casualidad” cuando se trataba de cazar a esta chica. A este punto, no sé si era tonta o simplemente ya le parecía imposible escapar de esos hermosos ojos rojizos. Aguanta soldado, que si bien no es tu enemiga, tampoco puede ser tu amiga.
Mira… - le enseña su libro - Yo ando todavía coleccionando historias y escribiéndolas en mi libreta. Todavía quedan varias islas del Sur por recorrer, así que… Bueno, a veces vengo aquí a mirar el mar y ver si te bajas de algún barco pirata para tenerte una noche a mi lado de nuevo - se ríe y niega con la cabeza - Esas fueron lindas épocas, cuando éramos como carne y uña - bebe un poco de su cerveza y ve a la mesera venir - Ah, espera, te va a pedir - la chica se quedó esperando la orden de Vex mientras le dejaba la nueva cerveza a Devon y se llevaba el reciente vaso vacío.
La cazadora se pasó la lengua por los labios para limpiarse la espuma y le dio un fuerte trago a su fría y rica cerveza nueva. Suspiró satisfecha, fresca y bien fría era mejor.
Entonces Vex… ¿Qué haremos hoy? ¿Dónde terminaremos? - mira la serpiente y estira la mano para ver si le puede rascar debajo de la cabeza como si fuese un gatito.
