27-07-2026, 06:09 AM
Era la mañana siguiente a la llegada del ferry que había partido desde el south blue hasta cruzar los cabos y llevar a decenas de personas hasta la isla conocida como Sabakun, aquella mañana era agradable en muchos sentidos para cierta Gyojin que podía comenzar a sentir el frio de la noche desértica abandonando aquella habitación donde había pasado la noche junto a cierto Lunarian tras haberse reunido por la noche para platicar, compartir información, beber y divertirse de formas que ciertamente serían aptas para los débiles de espalda… o caderas.
Apenas estaba entrando el reflejo del cambio de iluminación por el amanecer cuando Mizuki comenzó a despertarse, podía sentir debajo de ella el calor de otra persona, el hombre con quien había pasado la noche, la rubia se acomodó en la cama envolviendo un poco más su cola en una de las piernas del hombre de cabellos platinados antes de cambiar de postura para no aplastarle el brazo, no quería que dejarlo lisiado simplemente por ella querer quedarse más cómoda de lo necesario. Poder sentir el calor del moreno contra las escamas de la oji azul la hacía recordar los aspectos positivos de la vida, le permitía olvidar las cosas difíciles que habían tenido que aguantar durante ese viaje de múltiples semanas sin descanso.
Aquella sensación relajante hizo sonreír a la mujer tiburón tigre que acarició sus muñecas dándose cuenta que realmente se había desprendido de todo para aquella noche de pasión, tanto la ropa como los accesorios de la gyojin estaban ausentes, por un momento se preocupó, pero al verlos sobre su ropa en el suelo tras girar la cabeza un poco, volvió a relajarse, abrazándose al fornido cuerpo de su compañero de velada, sintió su aroma y recordó cuanto se habían divertido la noche anterior, tenía su memoria intacta pero había una molesta punzada en su nuca por culpa de la bebida, sin deseos de abandonar la compañía ni la limitada comodidad de esa cama Mizuki volvió a cerrar los ojos antes de recostarse apoyando su cabeza en el hombro del que había sido su amante por al menos una noche.
El tiempo pasó, el dolor mermo, pero la gyojin no pudo volver a dormirse, sin embargo pudo permanecer relajada gracias a escuchar la respiración tranquila de Heras a su lado, al menos hasta que cambió de ritmo, probablemente habiendo despertado por el ruido del exterior, el mundo se estaba levantando junto al sol y el tiempo había pasado por más de que la mujer de escamas ocre hubiera deseado que se detuviera mientras ella mantenía sus ojos cerrados. Él había despertado habiéndola saludado ya no podían simplemente seguir con ese papel de serpiente envolviendo a su presa -Buenos días bombón.- saludo dejando salir algo de esa energía que estaba conteniendo por simplemente aparentar estar durmiendo.
El hecho de ver al gran lunarian de dos metros y medio mirar entre las sabanas, como dudando de lo ocurrido con cierta mezcla de inocencia y picardía hizo que la mujer tiburón acabase estallando de risa por un momento -Sha sha sha… Sí, ayer pasó lo que crees que paso querido y no sé tú, pero al menos yo tengo que decir que nunca había estado con alguien tan… dotado en este sentido vamos a decir, me asustaste por un momento y todo Sha sha sha- bromeo la revolucionaria mientras removía la tela que cubría sus cuerpos antes de levantarse enérgicamente de la cama antes de volver a usar la tela para cubrir al peli platinado que seguía momentáneamente recostado.
-Y parece que incluso ahora estás de humor para más.- agregó haciendo un gesto con su cabeza, riendo de forma picara antes de empezar de caminar desnuda hasta la mesa ratona donde había una jarra de agua con un par de vasos, sirviendo en ambos una buena cantidad del líquido dador de vida antes de tomarse de un solo trago el propio y extender el otro a su compañero de cuarto, sin vergüenza alguna por que la viera como vino al mundo o incluso si alguien llegaba a mirar por la ventana entreabierta, Mizuki estaba recién levantada y rebozaba sonrisas así como energía a partes iguales.
Apenas estaba entrando el reflejo del cambio de iluminación por el amanecer cuando Mizuki comenzó a despertarse, podía sentir debajo de ella el calor de otra persona, el hombre con quien había pasado la noche, la rubia se acomodó en la cama envolviendo un poco más su cola en una de las piernas del hombre de cabellos platinados antes de cambiar de postura para no aplastarle el brazo, no quería que dejarlo lisiado simplemente por ella querer quedarse más cómoda de lo necesario. Poder sentir el calor del moreno contra las escamas de la oji azul la hacía recordar los aspectos positivos de la vida, le permitía olvidar las cosas difíciles que habían tenido que aguantar durante ese viaje de múltiples semanas sin descanso.
Aquella sensación relajante hizo sonreír a la mujer tiburón tigre que acarició sus muñecas dándose cuenta que realmente se había desprendido de todo para aquella noche de pasión, tanto la ropa como los accesorios de la gyojin estaban ausentes, por un momento se preocupó, pero al verlos sobre su ropa en el suelo tras girar la cabeza un poco, volvió a relajarse, abrazándose al fornido cuerpo de su compañero de velada, sintió su aroma y recordó cuanto se habían divertido la noche anterior, tenía su memoria intacta pero había una molesta punzada en su nuca por culpa de la bebida, sin deseos de abandonar la compañía ni la limitada comodidad de esa cama Mizuki volvió a cerrar los ojos antes de recostarse apoyando su cabeza en el hombro del que había sido su amante por al menos una noche.
El tiempo pasó, el dolor mermo, pero la gyojin no pudo volver a dormirse, sin embargo pudo permanecer relajada gracias a escuchar la respiración tranquila de Heras a su lado, al menos hasta que cambió de ritmo, probablemente habiendo despertado por el ruido del exterior, el mundo se estaba levantando junto al sol y el tiempo había pasado por más de que la mujer de escamas ocre hubiera deseado que se detuviera mientras ella mantenía sus ojos cerrados. Él había despertado habiéndola saludado ya no podían simplemente seguir con ese papel de serpiente envolviendo a su presa -Buenos días bombón.- saludo dejando salir algo de esa energía que estaba conteniendo por simplemente aparentar estar durmiendo.
El hecho de ver al gran lunarian de dos metros y medio mirar entre las sabanas, como dudando de lo ocurrido con cierta mezcla de inocencia y picardía hizo que la mujer tiburón acabase estallando de risa por un momento -Sha sha sha… Sí, ayer pasó lo que crees que paso querido y no sé tú, pero al menos yo tengo que decir que nunca había estado con alguien tan… dotado en este sentido vamos a decir, me asustaste por un momento y todo Sha sha sha- bromeo la revolucionaria mientras removía la tela que cubría sus cuerpos antes de levantarse enérgicamente de la cama antes de volver a usar la tela para cubrir al peli platinado que seguía momentáneamente recostado.
-Y parece que incluso ahora estás de humor para más.- agregó haciendo un gesto con su cabeza, riendo de forma picara antes de empezar de caminar desnuda hasta la mesa ratona donde había una jarra de agua con un par de vasos, sirviendo en ambos una buena cantidad del líquido dador de vida antes de tomarse de un solo trago el propio y extender el otro a su compañero de cuarto, sin vergüenza alguna por que la viera como vino al mundo o incluso si alguien llegaba a mirar por la ventana entreabierta, Mizuki estaba recién levantada y rebozaba sonrisas así como energía a partes iguales.
-Voz femenina- ||-Voz masculina- ||-Piensa-
Código:
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[i][color=#38A0C2]-Piensa-[/color][/i]