30-07-2026, 12:37 AM
Rayos, mi movimiento fue demasiado, la hice que terminará por despertar. Mis dedos sintieron el relieve de su piel moverse con determinación. Su patron de tigre en su piel, el reflejo que hace con el sol, su postura, si todo aquello muy sugerente, motivador. La sangre comenzaba a fluir pues mi mente rebuscó en ese corto segundo en las memorias, recrear las imagenes de aquello que pasó, diablos, hay imagenes y hay video pero es borroso y mientras más, veo más pienso y más imagino.
Entonces tu risa descarrila el tren de perversidad que estaba acelerando en mi cabeza y tus movimientos me toman por sorpresa. Atrapado, pero no con vergüenza de ello. Sonrio. — Tampoco tienes que exagerar. HAJAHAS — Claro solo me queda reirme y admirar su silueta mientras toma agua. Tomo una postura relajada, pues ha saltado del a cama despojandome de la sabana que me protegía de la energía que hay allí afuerta. Su energía me relaja, me hace que mi atención se enfoque en ella, aunque ver su cola y su trasero no me ayuda, lo cierto es que ya no estoy pensando en ello.
Recosté mi cara sobre mi mano en forma de puño, el codo del mismo en la cama y me posaba de lado mientras la veía toda cargada de energía. La luz que entra realza y brilla de vuelta a mis ojos. Ojos que ven con atención y dibujan una sonrisa relajada. Bueno en definitiva a noche no lo pasó mal, aunque me bromee con eso y eso era suficiente, mientras no se regara un rumor negativo sobre mi entre sus amigas gyojins, todo excelente.
Su sonrisa atiburonada, sus gestos. — No soy el unico con energía por lo que veo. Pero está bien, con el calor que hace no puedes gastarte todas las energías durante la noche. — Pasé a sentarme en el copete de la cama para extender mi mano hacia ella, ambas manos, pero no para coger el vaso solamente si no tambien a sumano y ayudarme de esta para ponerde de pie. La diferencia para beber el agua fue distinta, siendo la mía algo lenta. compara con la suya.
— El clima aquí tiene toda la pinta que no es facil. No quiero salir, pero no mejorará con las horas.— Me acerqué hasta ella para abrazarla, pero por la espalda. No quería que el momento terminara, sentir su piel en coontacto con la mía era una sensación vigorizante. Quería saber si había una diferencia de relieve en sus escamas perso sentir su piel me erizaba llevaba mis manos curiosas a su abdomen y la atraia hacía mi.
—Dime que tus cumpañeros no te van a buscar hoy, así podemos salir a explorar, mas tarde, creo que el ron de ayer me pegó fuerte y no puedo quedarme solo en este estado. ¿Quíen cuidaría de mi? — Le hacia pucheros y hacia una voz quebradiza para mostrarme fragil por un corto instante. Esos pucheros besaron su cuello a los pocos segundos y aunque podríamos ser vistos por la ventana, lo cierto es que no la cerraría era la unica ventilación de la habitación.
Claro que la sugerencia tenía que verse con intenciones de que mis deseos eran carnales, que quería compartir su compañia tanto como lo habíamos hecho anoche. —Tiene que ser alguien fuerte, dedicada, atenta, con un patron de escamas ocre. — Digo antes de soltar una risilla y detenerme tras aquellos besitos. Mis ojos se cerraron un momento inhalé aire fuerte mente y exhalé muy lento. En ese momento de detenerme pensé cosas, cosas que no quería pensar y me tomé el momento para que todo fluyera de mi mente como las olas fluyen en el mar.
— Así me acompañas y buscamos algo para recuperar energías. No es como que pueda decir que yo invito, lo que si puedo si podemos es buscar algo de fruta. — Miré por la ventana hacia afuera, no es como esperase que hay gente mirando hacia nosotros y si lo hacian no me percaté. Sentí el olor de Mizuki. No había un olor a pescado, era lo que percibía, eso me gustó, no me había imaginado que esto terminaría así cuando la conocí en el barco. Miré con atención a la mujer. Acomodé mi cabeza sobre su hombro y si bien podría parecer que yo quería seguir acaramelado, que si me gustaría, mis manos acariciaban su piel, podría verse que deseaba convencerlas con cariños y exceso de comportamiento meloso. La verdad es que me gustaba mucho la sensación de sus escamas, no me raspaban las manos y bueno si habíamos pasado la noche juntos y no me había visto herdia la piel hasta que sentí una punzada en mi deltoide izquierdo.
—Mizuki, anoche con la pasión y la emoción, ¿me mordiste cierto? — No quería revisarme por que seguro luego de su respuesta lo inmediato sería vestirnos y salir, pero la punzada me molestaba un poco. Cuando vi habían unas marcas como puntos. Rayos creo que esto será dificil de ocultar.
Entonces tu risa descarrila el tren de perversidad que estaba acelerando en mi cabeza y tus movimientos me toman por sorpresa. Atrapado, pero no con vergüenza de ello. Sonrio. — Tampoco tienes que exagerar. HAJAHAS — Claro solo me queda reirme y admirar su silueta mientras toma agua. Tomo una postura relajada, pues ha saltado del a cama despojandome de la sabana que me protegía de la energía que hay allí afuerta. Su energía me relaja, me hace que mi atención se enfoque en ella, aunque ver su cola y su trasero no me ayuda, lo cierto es que ya no estoy pensando en ello.
Recosté mi cara sobre mi mano en forma de puño, el codo del mismo en la cama y me posaba de lado mientras la veía toda cargada de energía. La luz que entra realza y brilla de vuelta a mis ojos. Ojos que ven con atención y dibujan una sonrisa relajada. Bueno en definitiva a noche no lo pasó mal, aunque me bromee con eso y eso era suficiente, mientras no se regara un rumor negativo sobre mi entre sus amigas gyojins, todo excelente.
Su sonrisa atiburonada, sus gestos. — No soy el unico con energía por lo que veo. Pero está bien, con el calor que hace no puedes gastarte todas las energías durante la noche. — Pasé a sentarme en el copete de la cama para extender mi mano hacia ella, ambas manos, pero no para coger el vaso solamente si no tambien a sumano y ayudarme de esta para ponerde de pie. La diferencia para beber el agua fue distinta, siendo la mía algo lenta. compara con la suya.
— El clima aquí tiene toda la pinta que no es facil. No quiero salir, pero no mejorará con las horas.— Me acerqué hasta ella para abrazarla, pero por la espalda. No quería que el momento terminara, sentir su piel en coontacto con la mía era una sensación vigorizante. Quería saber si había una diferencia de relieve en sus escamas perso sentir su piel me erizaba llevaba mis manos curiosas a su abdomen y la atraia hacía mi.
—Dime que tus cumpañeros no te van a buscar hoy, así podemos salir a explorar, mas tarde, creo que el ron de ayer me pegó fuerte y no puedo quedarme solo en este estado. ¿Quíen cuidaría de mi? — Le hacia pucheros y hacia una voz quebradiza para mostrarme fragil por un corto instante. Esos pucheros besaron su cuello a los pocos segundos y aunque podríamos ser vistos por la ventana, lo cierto es que no la cerraría era la unica ventilación de la habitación.
Claro que la sugerencia tenía que verse con intenciones de que mis deseos eran carnales, que quería compartir su compañia tanto como lo habíamos hecho anoche. —Tiene que ser alguien fuerte, dedicada, atenta, con un patron de escamas ocre. — Digo antes de soltar una risilla y detenerme tras aquellos besitos. Mis ojos se cerraron un momento inhalé aire fuerte mente y exhalé muy lento. En ese momento de detenerme pensé cosas, cosas que no quería pensar y me tomé el momento para que todo fluyera de mi mente como las olas fluyen en el mar.
— Así me acompañas y buscamos algo para recuperar energías. No es como que pueda decir que yo invito, lo que si puedo si podemos es buscar algo de fruta. — Miré por la ventana hacia afuera, no es como esperase que hay gente mirando hacia nosotros y si lo hacian no me percaté. Sentí el olor de Mizuki. No había un olor a pescado, era lo que percibía, eso me gustó, no me había imaginado que esto terminaría así cuando la conocí en el barco. Miré con atención a la mujer. Acomodé mi cabeza sobre su hombro y si bien podría parecer que yo quería seguir acaramelado, que si me gustaría, mis manos acariciaban su piel, podría verse que deseaba convencerlas con cariños y exceso de comportamiento meloso. La verdad es que me gustaba mucho la sensación de sus escamas, no me raspaban las manos y bueno si habíamos pasado la noche juntos y no me había visto herdia la piel hasta que sentí una punzada en mi deltoide izquierdo.
—Mizuki, anoche con la pasión y la emoción, ¿me mordiste cierto? — No quería revisarme por que seguro luego de su respuesta lo inmediato sería vestirnos y salir, pero la punzada me molestaba un poco. Cuando vi habían unas marcas como puntos. Rayos creo que esto será dificil de ocultar.
