26-08-2026, 12:04 AM
Mientras se encargaba de vigilar la carne, escuchando a cada persona mencionar u punto favorito para esta e identificando mentalmente trozos diferentes para cada uno, así podría sacar cada uno a tiempo, Varo se acercó. - Estaba dormida aún. Le preparé una habitación y la dejé descansar, incluso le dejé una nota en caso de que despierte antes de que yo vuelva, así que no debería haber problemas -. Mientras hablaba, se encargó de hacer espacio en la parrilla improvisada para que el mink pueda poner su preparación al fuego también. - Si, no hay de que preocuparse... -. Colocó su mano entre Cardan y las llamas, solo por si acaso, pero tampoco se inmutó si el animal trató de trepar por su brazo o morderlo.
Con una tabla de madera, comenzó a sacar los trozos de carne que parecían estar al punto adecuado pedido por cada miembro de la fiesta. Fue Eros quien propuso que todos contaran sus historias, luego de ser molestado por Kiyoshi sobre su relación con Onizuka. Parecía interesante compartir sus relatos entre ellos, pero una parte de Uker seguía sin confiar lo suficiente en esos tipos como para contar cosas que su propia tripulación apenas sabía. - ¿Necesitas ayuda con algo, Varo? -. Preguntó, para luego terminar de sacar la carne y colocarla toda en la tabla de madera para avanzar hacia la mesa donde se encontraba el gentío. - El simple hecho de ser vencedor en algo no significa que tus obligaciones se terminen -. Respondió ante los dichos del otro espadachín, justo a tiempo para llegar junto a su capitán y poner la parte asignada para él en su plato. - Esto para ti… esto para ti… -.
Mientras ellos contaban sus historias de origen, fue uno por uno dejando en sus platos el trozo de carne en el punto exacto en el que lo pidieron. Escuchó lo contado por los demás, sin saber muy bien si hablar sobre sí mismo o que partes de todo eso ocultar, pero tampoco pudo pensar mucho más antes de la llegada de una invitada sorpresa.
No se sobresaltó al escucharla, simplemente giró el rostro para verla y se preguntó quién podía ser tan sinvergüenza para presentarse a un lugar sin ser invitado y más encima exigir cosas. ¿Acaso era otra integrante de la tripulación contraria? Claramente no era de los Sepultura, en ese barco solo había hombres.
Pero entonces la otra rubia mencionó esas palabras prohibidas. “Perro del gobierno”, podía significar muchas cosas, pero en el mundo de la piratería y estando en una isla tan repleta de marines ahora… - ¿Una marine? -. Tomó con fuerza el cuchillo que había usado para cortar la carne, tentado a apuntar con este a la recién llegada. No podía creer que uno de esos imbéciles se presentara así como así, su sangre hervía de pronto y para todos era evidente el odio que emanaba del cocinero en dirección a la mujer. - No sirvo a marines -. Lo dijo con desprecio, dejando el último trozo de carne en su propio plato antes de retirarse de nuevo hacia la parrilla, poniendo una segunda tanda de comida solo por si acaso.
Si se trataba de una marine, pues bien podría considerar no acercarse a él. Si no era el caso y Tezca se refería a otra cosa, pues bien podría decirlo y simplemente hacerle entender que no tenía porque guardarle rencor.
- Bueno, lo mío no es tan impresionante -. Dijo tras que Norova contara su historia. - Mi familia fue asesinada, por marines, un hombre me adoptó y me entrenó, fue asesinado, por un marine también. 10 años después una mujer me invitó a formar parte de una tripulación, y entre problemas con cazadores y con otros marines… -. Enfatizó esas últimas palabras, observando por un momento a la recién llegada al soltarlas. - Pues, la abandoné y me uní con estos 3 para formar una tripulación, y poder cargarles mis problemas y yo solucionar los suyos -. Mientras hablaba, se había estado sirviendo un poco del vino que él mismo trajo en uno de los vasos.
Le dio un trago a la bebida en cuanto terminó de hablar, notando que el sabor era bueno, pero que podía mejorar. - Existen otras cosas que pasaron, pero entrar en detalles sería aburrirlos -. Al fin y al cabo, su tripulación ya conocía la historia, los mahana no iban a estar muy interesados y tampoco iba a develar mucho más teniendo a una posible marine presente.
Tampoco es como que todo sea super interesante. ¿Qué podría contar alguien reconocido por tener el mayor wanted en la historia de los Blues?
Con una tabla de madera, comenzó a sacar los trozos de carne que parecían estar al punto adecuado pedido por cada miembro de la fiesta. Fue Eros quien propuso que todos contaran sus historias, luego de ser molestado por Kiyoshi sobre su relación con Onizuka. Parecía interesante compartir sus relatos entre ellos, pero una parte de Uker seguía sin confiar lo suficiente en esos tipos como para contar cosas que su propia tripulación apenas sabía. - ¿Necesitas ayuda con algo, Varo? -. Preguntó, para luego terminar de sacar la carne y colocarla toda en la tabla de madera para avanzar hacia la mesa donde se encontraba el gentío. - El simple hecho de ser vencedor en algo no significa que tus obligaciones se terminen -. Respondió ante los dichos del otro espadachín, justo a tiempo para llegar junto a su capitán y poner la parte asignada para él en su plato. - Esto para ti… esto para ti… -.
Mientras ellos contaban sus historias de origen, fue uno por uno dejando en sus platos el trozo de carne en el punto exacto en el que lo pidieron. Escuchó lo contado por los demás, sin saber muy bien si hablar sobre sí mismo o que partes de todo eso ocultar, pero tampoco pudo pensar mucho más antes de la llegada de una invitada sorpresa.
No se sobresaltó al escucharla, simplemente giró el rostro para verla y se preguntó quién podía ser tan sinvergüenza para presentarse a un lugar sin ser invitado y más encima exigir cosas. ¿Acaso era otra integrante de la tripulación contraria? Claramente no era de los Sepultura, en ese barco solo había hombres.
Pero entonces la otra rubia mencionó esas palabras prohibidas. “Perro del gobierno”, podía significar muchas cosas, pero en el mundo de la piratería y estando en una isla tan repleta de marines ahora… - ¿Una marine? -. Tomó con fuerza el cuchillo que había usado para cortar la carne, tentado a apuntar con este a la recién llegada. No podía creer que uno de esos imbéciles se presentara así como así, su sangre hervía de pronto y para todos era evidente el odio que emanaba del cocinero en dirección a la mujer. - No sirvo a marines -. Lo dijo con desprecio, dejando el último trozo de carne en su propio plato antes de retirarse de nuevo hacia la parrilla, poniendo una segunda tanda de comida solo por si acaso.
Si se trataba de una marine, pues bien podría considerar no acercarse a él. Si no era el caso y Tezca se refería a otra cosa, pues bien podría decirlo y simplemente hacerle entender que no tenía porque guardarle rencor.
- Bueno, lo mío no es tan impresionante -. Dijo tras que Norova contara su historia. - Mi familia fue asesinada, por marines, un hombre me adoptó y me entrenó, fue asesinado, por un marine también. 10 años después una mujer me invitó a formar parte de una tripulación, y entre problemas con cazadores y con otros marines… -. Enfatizó esas últimas palabras, observando por un momento a la recién llegada al soltarlas. - Pues, la abandoné y me uní con estos 3 para formar una tripulación, y poder cargarles mis problemas y yo solucionar los suyos -. Mientras hablaba, se había estado sirviendo un poco del vino que él mismo trajo en uno de los vasos.
Le dio un trago a la bebida en cuanto terminó de hablar, notando que el sabor era bueno, pero que podía mejorar. - Existen otras cosas que pasaron, pero entrar en detalles sería aburrirlos -. Al fin y al cabo, su tripulación ya conocía la historia, los mahana no iban a estar muy interesados y tampoco iba a develar mucho más teniendo a una posible marine presente.
Tampoco es como que todo sea super interesante. ¿Qué podría contar alguien reconocido por tener el mayor wanted en la historia de los Blues?
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