26-08-2026, 08:05 PM
Día 45 del año 18, Primavera - 17:32 a.m.
Punk Hazard. Solar Karma.
Punk Hazard. Solar Karma.
Aún no se podían creer que Yojimbo y Aspros hubieran regresado después de estar más de tres años separados de los Alas Negras. Aquellos cuarenta y tantos días que habían vivido seguramente habían sido los más felices y salvajes de todas sus vidas, no parando prácticamente de celebrar de la manera más grande que podían el aclamado regreso de sus dos amigos. Y desde luego, que junto al capitán y navegante mocatriz de los Alas Negras, hubieran llegado más de medio millar de bocas que alimentar, no ayudaba a descansar de la buena vida festera.
De manera extraña e incomprensible, Garnet había encontrado un pequeño momento de paz y para sí mismo en el Solar Karma. Los expresidiarios debían estar al pie de la isla, haciendo lo propio de un expresidiario - seguramente no hacer nada -, mientras que el resto de sus compañeros parecían estar cada uno a lo suyo. El pelirrojo, que llevaba un tanga con estampado de cebra, estaba en ese momento en su camarote, observando fijamente a su instrumento, Sabertones. Esbozó una sonrisa ladeada.- Al menda le apetece tocar algo de música tranquilito, ¿es o no es? - comentó a la nada, agarrando a su mayor tesoro, para colgárselo acto seguido a la espalda, comenzando a salir de su habitación. Comenzó a caminar hasta la cubierta la cuál, para su sorpresa y fortuna, parecía estar completamente vacía.- Algo de paz... Que Garnet Matlock diga esto... Pueje. - expresó el músico ante la calma que se respiraba en el galeón después de tanto día movidito, continuando su paso hasta llegar al escenario, el que era su santuario dentro del propio barco.
Una vez allí, pegó un saltó, que le hizo subirse al borde del escenario para, a continuación, sentarse en él. Se quitó su guitarra eléctrica de sus espaldas, para posicionarla frente a su torso, agarrando el mástil del instrumento con su zurda, mientras que el cuerpo lo tenía sujeto con su diestra. Antes de tocar, el skypiean alzó su cabeza, observando con anhelo el cielo. Hacía un día increíble de primavera, un cielo completamente despejado, con un radiante color azul que invitaba a salir al exterior. El astro rey, por su parte, se encontraba algo alejado de su punto cénit, acercándose cada vez al horizonte por el oeste, pero aún brindando de una luz natural y calor que resultaba reconfortante, no sólo por el propio clima tropical de la isla, sino también por la época en la que se encontraban. La suave y fresca brisa del mar era el culmen de la satisfacción, sintiendo como el vello de Garnet se erizaba con cada soplo de viento que su cuerpo recibía encantado. Ante todo este estímulo de sensaciones positivas, el pelirrojo suspiró. - Esto es vida... - expresó, bajando su mirada, ahora sí, a Sabertones, y comenzando a tocar una serie de acordes, componiendo lo que quizás podría ser un futuro tema de su carrera musical.
![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
