28-08-2026, 02:01 PM
(Última modificación: 29-08-2026, 04:59 PM por Nyra Kuroshiro.)
5 de Primavera, Año 18
Está empezando a anochecer y nuestras chicas siguen de compras
De camino a la casa asignada a Akira después de las compras, nos sorprende un grupo de curiosos frente a su puerta. ¿Están… mirando un papel? Mis orejas se movieron solas, tratando de captar sus palabras. ¿Una solicitud de ayuda…? ¿Estará todo bien?
Asiento a las palabras de Akira y, dejándome llevar por ella, nos acercamos al pequeño grupo. Justo en ese momento, uno de los transeúntes agarra el papel, cosa que obviamente molesta a la inquilina. Sin embargo, me llama la atención que, a pesar de lo que había oído, todos están sonrientes. ¿Emocionados…?
En cuanto Akira toma la tarjeta, me coloco a su lado para poder leer.
―¿Qué dice? ¿¿Qué dice??
“Bienvenidos a Shandora”… ¿Colaboración? A mi compañera no se le pasa por alto la parte de la recompensa, y no puedo evitar emocionarme con ella.
―¡Puede ser! ¡¿Te imaginas?! ―comienzo a fantasear en voz alta, imaginando mil aventuras―. En el Reino de Briss ayudé en secreto al rey para desvelar un desvío de suministros de alquitrán. No podía confiar en nadie, e hizo bien, porque yo me encargué de investigar en el palacio y descubrí que el jefe de su guardia y al menos un soldado fueron los responsables. ¡¿Y si pasa algo parecido con el emperador?! ¡Sería muy emocionante!
Mientras fuera pura fantasía, mi cola se movería por la emoción. La realidad, sin embargo, aguardaría secreta hasta el día siguiente.
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6 de Primavera
10:00 a.m.
Entrada de Shandora
No puedo evitar soltar un bostezo. Me había costado bastante dormir… Una vez sola en mi propia casa, y repasando el contenido de mi propia tarjeta, caí en algo evidente: la invitación era para todos los marines. Y eso incluía a…
Suspiré. No… me apetece verlo tan pronto. Por eso, cuando, después de haberme costado mucho dormir, me desperté de nuevo a las pocas horas sin poder volver a conciliar el sueño, me dediqué el resto de la madrugada a cocinar lo que se me fue ocurriendo con los ingredientes que tenía. Por un momento pensé en llevar aperitivos para todos, pero quizás entonces quisieran comer juntos y yo prefería irme lo antes posible.
Así pues, cuando las primeras luces de la mañana atravesaron la ventana, me puse en marcha. Llevé conmigo, eso sí, mis bos. Los tenía enganchados en mi mochila, en la que llevaba los botiquines que me dio Kael. No debería ser una trampa, no en un sitio tan cerca de la torre del emperador, pero no quería ni pensar en que pudiera equivocarme. Mejor prevenir que curar, ¿no?
Con paso ligero a pesar del uniforme, me dirijo hasta el lugar, asegurándome de llegar a tiempo. Allí llegamos varios casi al mismo tiempo.
―¡Hola, chicos! Buenos días~. ―Sonriendo, saludo con la mano acercándome a ellos antes de responder a Juan―. No, ni idea, no sé nada más… ―Las palabras del comodoro de su división sobre la recompensa me llaman la atención―. Bueno, habían invitado a todos los marines, así que… ¿supongo que sí?
Unas voces captaron mi atención y dirigí la vista a una familia que estaba tomándose una foto con un Mushi Mushi visual. No tardan en acercarse, y aunque la chica parece emocionada por el aspecto de algunos de los nuestros, lo que me hace sonreír por el comentario de Juan, el primero en alcanzarnos es un pequeño que se acerca emocionado por la pinza de cangrejo, cosa que a Enji no le hizo mucha gracia y pretendía cobrar al crío por tocarla. ¡¿Y por qué le dice “pollo mal tostado”?!
―Enji, es un niño… Y ni siquiera estamos de servicio, ¿no debería decidir Juan si le deja tocarla o no? ―lo regaño con las manos en la cintura. ¡Pobrecito!
Pero el lunarian y la skypean no tardan en explicarnos la situación y no puedo evitar sonreír al escuchar su historia. Es normal que admiren a Kuraku Natta. ¡Todavía me duele no haber podido hablar con él! Podría aprender tanto sobre su persona… Pero, sorprendentemente, también sienten admiración por la Marina. Supongo que, quizás, en una isla donde no se tienen problemas ni con unos ni con otros, es fácil que eso pueda ocurrir.
Pero, ante cierta palabra clave, mi cola se agita al mismo tiempo que se iluminan mis aguamarinas. ¡¡Una sesión de fotos!! ¡Esto es lo más parecido que podía encontrar al concurso de belleza que mencionamos en el coliseo! ¡Y encima quieren bajar al Mar Azul y venderlo por todas partes!
En cuanto el hombre termina de hablar, me falta tiempo para responder.
―¡Yo digo que sí, yo digo que sí, yo digo que síiiii! ―exclamo entre saltitos emocionados con una mano en alto durante unos segundos antes de bajarla de nuevo y enlazar las manos en la espalda―. Yo me llamo Nyra. Nyra Kuroshiro. Tengo veinticinco años, soy humink zorro y… soy un soldado raso, así que en realidad no hay más que decir.
Pero una frase basta para que mis iris queden fijos en Kael. ¿Ha… hecho una broma? ¡¿Y la ha seguido Stroud?! Observo a ambos con interés, preguntándome si habrán hecho algo juntos últimamente que los haya puesto de especial buen humor.
Mientras el resto va dando sus especificaciones, Shin hace su esperadamente llamativa entrada. Procurando centrarme en el presente, sonrío ante su actitud improvisada y dejo escapar una pequeña risita ante su divertido error. Sin embargo, prefiero dejar que sea el propio Iktan quien lo corrija esta vez. ¿Quién mejor que él?
Poco después llega Akira disculpándose como loca. Y… ¡¿tiene un álbum de fotos de de piratas?! La observo con genuina sorpresa y mi mirada se desvía hacia el resto de marines, preguntándome cómo serían recibidas por ellos esas palabras.
Nyra
NARRACIÓN
Los iris rojizos del pequeño parecieron resplandecer en cuanto descubrió que el gyojin de la pinza gigante fue también la tortuga ganadora de su prueba. Sin embargo, su sonrisa se transformó en un mohín de enfado ante las palabras de Enji, e ignoró las palabras de la humink porque él era perfectamente capaz de defenderse solito.
―¡¿Ah, sí?! ¡Pues tú eres un muerto viv…! ―Su madre le tapó la boca antes de terminar la frase.
―¡Katu! ¿Qué hemos dicho de tus modales?
―¡Hem a mphago! ―intenta exclamar antes de librarse y alejarse unos pasos―. ¡Él ha empezado!
―Pues no termines tú ―riñe ella con calma, cruzándose de brazos.
Mientras tanto, confiando en su mujer, Iktan explicó en qué consistía la actividad y dio la mano para cerrar el acuerdo a todos los que le fueron devolviendo el gesto.
―Denme un momento, por favor ―solicitó el lunarian antes de sacar de una bolsita una pequeña libreta con un lápiz―. Tomé nota de sus nombres durante los juegos, pero quiero añadir toda esta nueva información, si me lo permiten. Juan Sebastián, comandante, División ochenta… Stroud R. Nanashi, comandante, División 60… Enji, “La Salamandra”, Capitán de las Fuerzas Armadas del Norte Profundo”…
Mientras anotaba, unas brillantes destellos dorados anunciaron la épica llegada de Shin. La chica, que hasta entonces se había estado intentando acercar a Kael de forma discreta para mirarlo más cerca de reojo, ahoga una exclamación con las manos cubriendo sus mejillas. Ignorando por completo las palabras del albino, recorre ligera los metros que la separan de él e interviene antes de que su padre pudiera hacerlo.
―¡Tú eres al que se le acercó esa chica pelirrosada durante los juegos! ¡¿Es tu novia?! ¡El amor imposible entre un marine y una pirata es taaaan romáaantico~! ¡Estoy escribiendo una historia sobre eso! ¡Mis amigas están locas por que termine el capítulo siete!
En ese momento, Kibai hace una entrada espectacular con un salto que agitó su capa de manera heroica, captando muy especialmente la atención del pequeño, quien apenas espera a que termine de hablar para correr hacia él, adelantándose a la reacción de su padre.
―¡Eres es superguepardo de los bichos! ¡Cuando sea mayor voy a comprar tu fruta! ¡Voy a ser el rey de los bichos!
Cuando el mink saca dos frutos y se los lanza con suavidad a los menores, ambos las cogen al vuelo, pero Katu la observa como si fuera de oro antes de comérsela a una velocidad alarmante.
―¡Soy… el Rey… DE LOS BICHOS! ―exclama antes de estirar ambos brazos hacia el cielo y girarse hacia su hermana―. ¡He venido a comerme todas las frutas malignas del diablo! ¡Entrégame la tuya! ―ordena extendiendo hacia ella su brazo.
―No voy a jugar contigo, enano, y desde luego no pienso dártela. ¡Es mía!
―¡No puedes derrotarme! ¡Superataque límite! ¡Aguijones de las mil avispas!
Al ver como el chico agita ambos brazos andes de extenderlos hacia ella moviendo los dedos, la chica suspira.
―¡Déjalo, plasta! Ya te he dicho que no…
―¡Es inmune! ¡Pero no podrás vencer mi…! ―Katu se agacha sobre el césped y levanta algo con ambas manos―. ¡… Ataque Superbiscoso de Babosa!
―¡Aaaaah! ¡Qué asco, mamá! ¡Dile algo!
―¡Es superefectivo! ¡No escaparás!
―¡Que no me toques! ¡¡Mamáaaaaaaaaa!!
Ya hacía rato que ambos habían echado a correr, pero sus gritos seguían siendo perfectamente audibles. Ante eso, Asiri suspira con suavidad antes de posar su mano sobre el brazo del lunarian con una dulce sonrisa.
―Intentaré que no se maten mientras se distraen. Te dejo trabajando tranquilo.
―Gracias, cariño ―responde él dando un suave beso en la mano con que ella lo había rozado―. Te prometo que esta tarde me encargo yo de ellos y de la cena para que puedas descansar.
Mientras ella se marcha, Iktan se vuelve de nuevo hacia el grupo y, más concretamente, Shin y Akira, pues Kibai ya había comentado que había escuchado sus palabras antes de llegar y Moja ya había aceptado.
―Curioso su gusto por coleccionar imágenes de piratas, señorita ―sonríe el lunarian―. Si me permiten ponerles en contexto, quisiera hacer un calendario para poder promocionar la Marina y hacer llegar a todos los logros que han alcanzado ustedes aquí. Sus nombres los apunté durante los Juegos del Emperador, pero puedo añadir su rango en la Marina, edad, habilidades o cualquier otra cosa que deseen. Por supuesto, también saldrá el puesto que consiguieron en los juegos en los que participaron. Lo único que necesito es hacer una foto individual de cada uno en distintos lugares de la ciudad de Shandora, para poder anunciarla también, además de una grupal. Por supuesto, recibirán remuneración. Aunque… quizás deban ser dos fotos grupales ―añade rascándose pensativo el mentón―. Había contado con un marine más, pero al parecer no se ha presentado. En fin, ¡no pasa nada! ¿Me acompañan, por favor?
En realidad, apenas se movió unos cuantos pasos. El grupo ya se encontraba en las puertas de la ciudad, y el fotógrafo simplemente quiso asegurarse de que el ángulo que daba bien cuadrado y centrado.
―Listo, pueden colocarse donde gusten. El caballero Enji había expresado su deseo de colocarse en el centro, con lo cual no hay ningún problema. Mientras todos queden perfectamente visibles, estaré encantado con el resultado.
Dejando al grupo tiempo para pelea…, digo, organizarse, sacó varias imágenes para luego poder elegir alguna de ellas con tranquilidad.
![[Imagen: L6x064W.jpeg]](https://i.imgur.com/L6x064W.jpeg)
Una vez estuvo listo, asintió complacido.
―¡Perfecto! Si no les molesta, quisiera que vinieran conmigo ustedes dos ―señala con la palma hacia arriba a Moja y a Juan―. Ya que estamos aquí, quisiera fotografiar la hermosa naturaleza de los alrededores de la ciudad. ¿Me acompañan, por favor? Por el camino pueden indicarme cómo prefiere que aparezca su nombre y cualquier otro tipo de información que deseen que salga en el calendario.
En cuanto tuviera el visto bueno de ambos, comenzaría a caminar hacia el río.
JUAN Y MOJA
―Como tenemos aquí mismo el río, creo que sería buena idea empezar por aquí ―explica una vez en el recodo, girándose hacia Juan―. Aunque tenga una fruta, no deja de ser un gyojin… ¿Le gustaría una foto en la orilla? ¿Desea utilizar su forma de cangrejo o la que usó como tortuga en los juegos? Mi prioridad es la comodidad del modelo, y estoy convencido de que ambas formas se venderán estupendamente.
Una vez decidiese, esperaría a que Juan se colocase en el sitio pactado. Con unas cuantas indicaciones sobre su postura y ángulo, finalmente quedó una foto maravillosa.
![[Imagen: vwCNZ6W.jpeg]](https://i.imgur.com/vwCNZ6W.jpeg)
Una vez con eso listo, el lunarian les indicó que lo siguieran y usó sus alas para cruzar el río. Asumió que ellos no tendrían ningún problema, ya que los había visto de lejos llegar por la ruta cinco el día de los juegos, por lo que no le dio mayor importancia.
Esta vez era el turno del mink pantera.
―Tienes un aire muy imponente. ¿Puedes subir allí? Como puedo volar, puedo hacerte una imagen con ángulo cenital que creo que será de lo más interesante. Además, las hojas de las ramas más altas darán cierta sombra, lo que hará que el color de tus iris destaque más. ¿Cómo lo ves?
Una vez acordaron la foto y se siguieron sus indicaciones, el fotógrafo quedó nuevamente satisfecho.
![[Imagen: 7JshZxz.jpeg]](https://i.imgur.com/7JshZxz.jpeg)
Aunque a bastante distancia, nunca dejaron de ser visibles para el grupo que aguardaba a las puertas de Shandora, y todos pudieron ver cómo se ponían de nuevo en marcha para regresar.
GRUPO
Para cuando el trío se marchó, Illari había logrado trepar a una rama baja de un árbol cercano y se había comido allí su fruta ante el fantasioso escándalo de su hermano menor. Tras las indicaciones de Asiri para que ambos se lavaran las manos en el río, los tres volvieron con el grupo.
Por supuesto, el primero en llegar es el pequeño hiperactivo, quien llega corriendo.
―¡Oye, ¿cómo lo hiciste?! Ese tipo era enooooooooorme ―exclama con los brazos estirados hacia el cielo, dirigiéndose a Kael―, ¡y aguantaste ese superviento más que él! ¿Y tú, y tú? ―continúa, girándose hacia Stroud―. ¡¿Qué era esa cosa que sacaste durante tu prueba?! ¡¿Era una fruta malvada?!
Por su parte, la joven prefirió acercarse a Bertram con una sonrisa juguetona.
―¿A ti también te gusta esa pelirrosa~? ―inquirió observándolo con absoluto interés, tratando de captar cada pequeño cambio en su expresión―. Te vi yendo a hablar con ella antes de que se acercara el otro chico. ¡Y luego os quedasteis un buen rato juntos! Aún no he decidido con quién se queda ella en la historia, ¡el triángulo amoroso puede ir hacia cualquier parte! Si me cuentas de qué hablasteis, a lo mejor me haces decidirme~. ―Tras escuchar su respuesta, sus ojos rojizos se dirigen hacia Enji mientras se enreda el índice en un mechón de su cabello―. ¿Y a ti te gusta alguien~?
Mientras tanto, algo agotada pero sin dejar de echar un vistazo a sus hijos, la mujer se dirige a las féminas del grupo, acompañadas por Shin y Kibai.
―Disculpad todo este caos… ¿Habéis podido visitar la ciudad? ¿Qué os está pareciendo?
Primer Calendario de la Marina
