29-08-2026, 06:58 PM
Maki se hacia la tonta, disfrutaba tanto esto de que el doctor no recordara ni pija quien era quien, de hecho, cada que se cambiaba de cabello Maki o Merlot era media tarde para convencerle que eran la misma persona. Era jocoso. Pero ya era demasiado, casi que podía ver a la muchacha medio contrariada e incómoda… era un deleite ese punto de incomodidad para Maki que era una hija de puta que disfrutaba de las situaciones límite. —Supongo que si, aunque el maestro con el que entrene dijo que tenía que ver más con el espíritu que la energía. De lo que menciona Cherry, solo tengo suposiciones vagas. Solo lo he visto en la pelea del Sandwichero gigante y el chico de luz que Merlot desea depredar.— Menciono mirando la leche. Hace mucho tiempo que no tomaba un buen trago, desde que tenía… 6 años. —Genial… Leche…— Busco en el refrigerador un par de cervezas antes de salir al patio. —Para aprenderlo cariño?... creo que necesitaremos imaginación… con Hyak nunca estoy segura… ya sabes… esta medio cucu…— Giro el dedo sobre su cabeza haciendo el gesto de locura. Aunque… mirando a Mandarinotas podía intuir que si venia con ellos, le daría un cáncer de rosa en los ojos, estaba harta del color.
Bebió casi la mitad de una de las cervezas, mientras admiraba el hermoso paisaje del patio de la casa donde estaban. Una cerveza dorada y brillante, elaborada con cebada cultivada en los valles entre las nubes seguro, el tono a miel mmm…. mmm… seguro recolectada de flores de algún campo con luz intensa. Al beberla, su espuma desprende un aroma cálido y dulce, y mientras lo hacía, los ojos de Maki se cerraban casi solos, recordando amaneceres hermosos de su natal Marine Fort. Su sabor comenzó suave, con delicadas notas de miel silvestre y un gusto como a pan recién horneado, para luego revelar matices de caramelo, frutos secos y especias, tenía un cuerpo bastante ligero y agradable, dejando una especie de dulce resplandor en el paladar. Seguro se llevaría unas cajas una vez bajar de Skypea… dios… cuanto deseaba recorrer esta mágica isla celeste. —Vamos vamos… explícanos que me hago vieja.— Bebió otro poco… —Espíritu… Kaelith me lo dio a entender como espíritu.— Trato de aclarar ante la confusión del doctor. Pero cuando vio… eso… mierda…
Agarro una porción de nube, su mano parecía igual que siempre a sus ojos. pero claramente el hizo algo para cambiar su… densidad?... eso… podría explicarse de esa forma? Claro. Pero como. Dejo la cerveza en la mesa con solo un sorbo por terminar mientras abría bien los ojos y miraba su propia mano chamuscada por las decisiones del pasado. Para ser Hyakinthos el doctor lunático de la muerte su explicación fue bastante clara.
Explico todo con una claridad absurda. Y su golpe, demonios, tenia fuerza suficiente para partir a Maki en dos, pero pegarle a una nube. Si que era descabellado. —HOOO ya veo, no se quien putas es Jin, pero si recuerdo al Gigantón, entiendo la idea. Con esto… esto lo cambia todo.— Su emoción era evidente. Aprender cosas nuevas era lo suyo… y experimentarlas también.
—sisi yo primero vamos vamos VAMOS CARAJO— Se quito la chaqueta y la tiro al suelo quedando solo con su camiseta blanca. Y parándose frente a esas nubes comenzo a lanzar puñetazos a las nubes sin efecto alguno sin apenas sentir algo… cada golpe quedaba en nada y la nada se burlaba de ella y la temperatura en su mente comenzó a aumentar… —TOMEN TOMEN NUBES DE MIERDA AGUA EVAPORADA DE LOS MIL COJONES LAS HARE PAPILLA JAJAJAJAJA MUERAN MUERAN!!! HIJAS DE PUTA!!!— Grito medio desencajada de la mente con cada golpe que daba.
Solo tres minutos después. Se dio cuenta que estaba haciendo el ridículo. No había entendido nada. Cayo de rodillas y miro a Miyori la Mandarinotas. —ARfff… ha ha ha… demonios… tu turno cariño, ya las tengo blandas para ti… pégales… hagggg haggg, ya casi las siento… vamos… aaaaa…ggg….— bajo la cabeza algo triste pero atenta a lo que quizás ella había entendido.
Bebió casi la mitad de una de las cervezas, mientras admiraba el hermoso paisaje del patio de la casa donde estaban. Una cerveza dorada y brillante, elaborada con cebada cultivada en los valles entre las nubes seguro, el tono a miel mmm…. mmm… seguro recolectada de flores de algún campo con luz intensa. Al beberla, su espuma desprende un aroma cálido y dulce, y mientras lo hacía, los ojos de Maki se cerraban casi solos, recordando amaneceres hermosos de su natal Marine Fort. Su sabor comenzó suave, con delicadas notas de miel silvestre y un gusto como a pan recién horneado, para luego revelar matices de caramelo, frutos secos y especias, tenía un cuerpo bastante ligero y agradable, dejando una especie de dulce resplandor en el paladar. Seguro se llevaría unas cajas una vez bajar de Skypea… dios… cuanto deseaba recorrer esta mágica isla celeste. —Vamos vamos… explícanos que me hago vieja.— Bebió otro poco… —Espíritu… Kaelith me lo dio a entender como espíritu.— Trato de aclarar ante la confusión del doctor. Pero cuando vio… eso… mierda…
Agarro una porción de nube, su mano parecía igual que siempre a sus ojos. pero claramente el hizo algo para cambiar su… densidad?... eso… podría explicarse de esa forma? Claro. Pero como. Dejo la cerveza en la mesa con solo un sorbo por terminar mientras abría bien los ojos y miraba su propia mano chamuscada por las decisiones del pasado. Para ser Hyakinthos el doctor lunático de la muerte su explicación fue bastante clara.
Explico todo con una claridad absurda. Y su golpe, demonios, tenia fuerza suficiente para partir a Maki en dos, pero pegarle a una nube. Si que era descabellado. —HOOO ya veo, no se quien putas es Jin, pero si recuerdo al Gigantón, entiendo la idea. Con esto… esto lo cambia todo.— Su emoción era evidente. Aprender cosas nuevas era lo suyo… y experimentarlas también.
—sisi yo primero vamos vamos VAMOS CARAJO— Se quito la chaqueta y la tiro al suelo quedando solo con su camiseta blanca. Y parándose frente a esas nubes comenzo a lanzar puñetazos a las nubes sin efecto alguno sin apenas sentir algo… cada golpe quedaba en nada y la nada se burlaba de ella y la temperatura en su mente comenzó a aumentar… —TOMEN TOMEN NUBES DE MIERDA AGUA EVAPORADA DE LOS MIL COJONES LAS HARE PAPILLA JAJAJAJAJA MUERAN MUERAN!!! HIJAS DE PUTA!!!— Grito medio desencajada de la mente con cada golpe que daba.
Solo tres minutos después. Se dio cuenta que estaba haciendo el ridículo. No había entendido nada. Cayo de rodillas y miro a Miyori la Mandarinotas. —ARfff… ha ha ha… demonios… tu turno cariño, ya las tengo blandas para ti… pégales… hagggg haggg, ya casi las siento… vamos… aaaaa…ggg….— bajo la cabeza algo triste pero atenta a lo que quizás ella había entendido.
Play Me!

![[Imagen: Maki_NNM.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Maki_NNM.gif)
![[Imagen: mikiocheja.png]](https://i.ibb.co/Cs5LLpXR/mikiocheja.png)