30-08-2026, 01:08 PM
(Última modificación: 30-08-2026, 01:19 PM por Garnet D. Matlock.)
Aspros, con su natural elegancia aceptó en su quietud la invitación de Garnet, comenzando a sentarse junto a él, en el bordillo del escenario. Con la melodía sonando de fondo en la cubierta del Solar Karma, la reina Okama comenzó a responder a las cuestiones del músico quién admitió que, su duelo con la anterior soberana del reino Kamabakka era mucho más dura de lo que podía llegar a parecer. Resultaba que el timonel de los Alas Negras, no ansiaba en sí el trono del reino rosado, sino que lo necesitaba era ver una renovación en los estándares de aquella isla - aunque luego alegara que el verse divino con la corona puesta era algo que le llamaba en demasía -. Ciertamente, como artista, Garnet entendía a la perfección la motivación del hombre de cabellos sedosos y verdosos. Quedarse estancado en un único estilo, y en una única idea, era lo peor que podría pasarle a un artista. El arte se trataba de conocerse a sí mismo, al mundo, tus emociones, y buscar la manera de expresarlas de una forma única y distinguida. Y ante un mundo en pleno cambio, al igual que las emociones e incluso lo que piensa uno mismo, es inevitable que el mismo concepto del arte cambiara igualmente. Ante ese pensamiento, el pelirrojo se dedicó a mirarle sonriente, con cierto orgullo, por el motivo y razón que había detrás de su ascenso al trono.- Todo digno de una superestrella, ¿es o no es? - comentó de forma concisa ante la proeza que había logrado su amigo, quién se rió de una manera algo dramática para, a continuación, quedarse cabizbajo.
Parecía que había algo que le rondaba por la cabeza, algo que no terminó de exteriorizar, declarando que, conforme más tiempo pasaba allí reinando Kamabakka, más presionado se sentía por las expectativas que tenía su gente sobre él. Garnet puso su boca en forma de morritos, pensativo.- Heavy is the crown... ¿Huh? - se dijo a sí mismo. Seguidamente, Aspros añadió que otro de los motivos por los que terminó por abandonar fue porque - por mucho que le costara reconocerlo - les echaba de menos. Además, con sus logros, sentía que dejaba al reino lo más preparado posible a pesar de su ausencia. Garnet miró de soslayo a la diva del pareo hawaiano, con una mirada que denotaba cierta picardía.- Así que el increíble e inigualable Aspros echándonos de menos, ¿huh? - expresó, con sorna para, seguidamente, alzar su vista hacia el cielo.- Por aquí también se te ha echado en falta, colegui, ¡sobre todo Triana! ¿Con quién iba marujear y chismosear sin ti? Ni sabía que era bollera hasta poco PUAJAJAJAJA - Soltó una carcajada, mientras Aspros se recolocaba sus gafas para ponerse sobre su cabeza, haciéndola parecer una verdadera reina. Desde luego que cualquier cosa que se pusiera, y como lo hiciera, le sentaba de escándalo. Era la viva imagen y reflejo de lo que suponía ser un ídolo de la moda.
La ex-reina, tras encarar a Garnet, finalizó por hacerle saber al marrano que había estado siguiendo sus pasos gracias al periódico.- Eso parece sí... - afirmó, de forma más reflexiva, recordando por lo que habían pasado desde la separación de Aspros en Momoiro. Desde luego que habían vivido un montón de aventuras.- No se puede decir que no nos lo hayamos currado hasta llegar aquí, pero aún queda un largo trecho hasta cumplir nuestras metas, ¿es o no es? - sonrió con determinación, pasando a mirar fijamente al artista.- Si queremos que Yoji sea el Rey de los Piratas, tenemos que ser más fuertes y ser los mejores. - Y en ese momento, el skypiean cesó de tocar su instrumento. Se giró hacia su izquierda, apoyando tanto su mano como su pie izquierdo en la superficie del escenario, para terminar de subirse sobre este y ponerse de pie.- Por eso el menda... - Empezó a caminar hacia el centro del escenario, pasando a imaginarse en ese entonces como los focos le iluminaban y el rugido de los vítores y aplausos le envolvían en un onírico ambiente. Situándose allí, y girándose para encarar a Aspros, alzó de manera súbita su brazo derecho hacia el cielo, con los dedos índice y meñique extendidos. - ¡¡Será la mayor superestrella que jamás haya existido!! - exclamó eufórico, sin apartar la mirada de la criatura más bella de la faz de la tierra, esbozando una sonrisa llena de picardía.- Aunque eso signifique superarte, Aspros, pueje - Le declaró a su amigo, sabiendo que él tenía un espíritu de artista que brillaba como el mismísimo sol. Por mucho que él no quisiera ostentar aquel título, no tenía sentido que Garnet se alzara con él si no era la estrella que más brillaba en todo el firmamento.
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Parecía que había algo que le rondaba por la cabeza, algo que no terminó de exteriorizar, declarando que, conforme más tiempo pasaba allí reinando Kamabakka, más presionado se sentía por las expectativas que tenía su gente sobre él. Garnet puso su boca en forma de morritos, pensativo.- Heavy is the crown... ¿Huh? - se dijo a sí mismo. Seguidamente, Aspros añadió que otro de los motivos por los que terminó por abandonar fue porque - por mucho que le costara reconocerlo - les echaba de menos. Además, con sus logros, sentía que dejaba al reino lo más preparado posible a pesar de su ausencia. Garnet miró de soslayo a la diva del pareo hawaiano, con una mirada que denotaba cierta picardía.- Así que el increíble e inigualable Aspros echándonos de menos, ¿huh? - expresó, con sorna para, seguidamente, alzar su vista hacia el cielo.- Por aquí también se te ha echado en falta, colegui, ¡sobre todo Triana! ¿Con quién iba marujear y chismosear sin ti? Ni sabía que era bollera hasta poco PUAJAJAJAJA - Soltó una carcajada, mientras Aspros se recolocaba sus gafas para ponerse sobre su cabeza, haciéndola parecer una verdadera reina. Desde luego que cualquier cosa que se pusiera, y como lo hiciera, le sentaba de escándalo. Era la viva imagen y reflejo de lo que suponía ser un ídolo de la moda.
La ex-reina, tras encarar a Garnet, finalizó por hacerle saber al marrano que había estado siguiendo sus pasos gracias al periódico.- Eso parece sí... - afirmó, de forma más reflexiva, recordando por lo que habían pasado desde la separación de Aspros en Momoiro. Desde luego que habían vivido un montón de aventuras.- No se puede decir que no nos lo hayamos currado hasta llegar aquí, pero aún queda un largo trecho hasta cumplir nuestras metas, ¿es o no es? - sonrió con determinación, pasando a mirar fijamente al artista.- Si queremos que Yoji sea el Rey de los Piratas, tenemos que ser más fuertes y ser los mejores. - Y en ese momento, el skypiean cesó de tocar su instrumento. Se giró hacia su izquierda, apoyando tanto su mano como su pie izquierdo en la superficie del escenario, para terminar de subirse sobre este y ponerse de pie.- Por eso el menda... - Empezó a caminar hacia el centro del escenario, pasando a imaginarse en ese entonces como los focos le iluminaban y el rugido de los vítores y aplausos le envolvían en un onírico ambiente. Situándose allí, y girándose para encarar a Aspros, alzó de manera súbita su brazo derecho hacia el cielo, con los dedos índice y meñique extendidos. - ¡¡Será la mayor superestrella que jamás haya existido!! - exclamó eufórico, sin apartar la mirada de la criatura más bella de la faz de la tierra, esbozando una sonrisa llena de picardía.- Aunque eso signifique superarte, Aspros, pueje - Le declaró a su amigo, sabiendo que él tenía un espíritu de artista que brillaba como el mismísimo sol. Por mucho que él no quisiera ostentar aquel título, no tenía sentido que Garnet se alzara con él si no era la estrella que más brillaba en todo el firmamento.
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![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
