Kasui escucho las palabras de Mizuki, realmente ella tenía razón…no pronto iban a acabar los golpes y le iba a tocar a ella. No podía negarlo, en cierta parte estaba nervioso pues no es como que le gustara recibir golpes como el que le dio el panda de que le hizo sacar todos los dulces que había comido esa semana.
El niño observo a Mizuki y se dio cuenta de le había volado un pedacito de diente. Esto hizo sentir cierto orgullo al niño pues le indicó que pese a su inferioridad, quizás albergaba algo de talento al poder tan si quiera romper un trozo de diente de un ser que estaba aguantó los golpes del Dino Nino como si no fueran nada. Para Kasui, al lado de Mizuki se sentía un niño normal y corriente en cuanto a poder se trata.
El joven escuchó las palabras de la Gyojin, tenía razón, qué sentido tenía usar dos armas si solo estaba golpeando con una, pero es que su manera de hacer más daño era el mangual, la cadena no era más que un objeto de control en ese momento, pero no podía controlarle a ella. De todas formas esto fue el principio de un entrenamiento para adaptarse a ambas armas con el tiempo.
Kasui asintió y movió su antebrazo izquierdo para dirigir la cadena hacia el rostro de Mizuki. Para cuando esta estuvo a punto de golpear la cara de la revolucionaria se escucharía un ruido parecido al que genera un látigo, ruido que se genera en el momento en el que la curvatura de la cadena rompe la barrera del sonido (tengo entendido que eso hacen este tipo de armas).
Al parecer, Kasui controló el movimiento de la cadena de modo que el golpe no fuera más que al aire pues no era un golpe como tal si no un amague. La cadena resonó al lado de la cara de Mizuki, pero esto solo fue un engañoso movimiento que hizo con el fin de generar una distracción buscando que no viera llegar el mangual que de forma ascendente entraría de golpear su mandíbula. Este fue el cuarto golpe. El golpe seguramente, por el contexto en el que estamos, impactaría en la mandíbula de la Gyojin de manera que, si bien no podría causar un gran daño si pudo sacudir su cabeza haciéndole mirar hacia arriba.
Esto Kasui lo aprovecharía para empezar a girar sobre sí mismo y agarrar inercia, preparando así su siguiente golpe.
El niño observo a Mizuki y se dio cuenta de le había volado un pedacito de diente. Esto hizo sentir cierto orgullo al niño pues le indicó que pese a su inferioridad, quizás albergaba algo de talento al poder tan si quiera romper un trozo de diente de un ser que estaba aguantó los golpes del Dino Nino como si no fueran nada. Para Kasui, al lado de Mizuki se sentía un niño normal y corriente en cuanto a poder se trata.
El joven escuchó las palabras de la Gyojin, tenía razón, qué sentido tenía usar dos armas si solo estaba golpeando con una, pero es que su manera de hacer más daño era el mangual, la cadena no era más que un objeto de control en ese momento, pero no podía controlarle a ella. De todas formas esto fue el principio de un entrenamiento para adaptarse a ambas armas con el tiempo.
Kasui asintió y movió su antebrazo izquierdo para dirigir la cadena hacia el rostro de Mizuki. Para cuando esta estuvo a punto de golpear la cara de la revolucionaria se escucharía un ruido parecido al que genera un látigo, ruido que se genera en el momento en el que la curvatura de la cadena rompe la barrera del sonido (tengo entendido que eso hacen este tipo de armas).
Al parecer, Kasui controló el movimiento de la cadena de modo que el golpe no fuera más que al aire pues no era un golpe como tal si no un amague. La cadena resonó al lado de la cara de Mizuki, pero esto solo fue un engañoso movimiento que hizo con el fin de generar una distracción buscando que no viera llegar el mangual que de forma ascendente entraría de golpear su mandíbula. Este fue el cuarto golpe. El golpe seguramente, por el contexto en el que estamos, impactaría en la mandíbula de la Gyojin de manera que, si bien no podría causar un gran daño si pudo sacudir su cabeza haciéndole mirar hacia arriba.
Esto Kasui lo aprovecharía para empezar a girar sobre sí mismo y agarrar inercia, preparando así su siguiente golpe.
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