31-08-2026, 03:35 AM
El joven arquero se encuentra junto al resto de los marines, aunque van llegando de a poco pues primero están solo Juan y Nyra, pero poco a poco van llegando los demás, siendo el primero en aparecer tras el arquero Kael, el soldado raso con una personalidad que recuerda bastante a la de Stroud, y hablando de Stroud es quien aparece en escena tras el soldado raso de pelo negro. Ambos parecen estar dispuestos a participar en la idea del lunarian, quien quiere ganarse la vida como fotógrafo, y vio los marines y los juegos como su gran oportunidad de hacer algo que llegara a todo el mundo y se vendiera con bastante fuerza y a lo largo de todo el mundo, no solo en Shandora. A la llegada de Enji y sus palabras al niño, el joven arquero no puede evitar mirarlo con mucha desaprobación, pero afortunadamente la propia Nyra le recrimina eso al marine exhibicionista. Poco a poco los marines se van reuniendo y presentándose, pero el joven arquero cree que lo más probable es que haya estado presente en los juegos, al haberlos mencionado y los puestos de los marines en cada prueba, le indicó que ya sabía sus nombres y demás de allí.
Ante las palabras de Enji el joven hijo de la pareja responde, pero su madre interviene, sacando una sonrisa nostálgica al arquero al recordar como su propia abuela le corregía de pequeño cuando hacía algo fuera de lugar. El Lunarian va anotando las nuevas informaciones, antes de organizar al grupo para una primera foto grupal, organizándose todos de forma que se encontraran cómodos respetando los deseos de aquellos con alguna preferencia. El joven marine de pelos rojos como el acero cuando lo está trabajando se posiciona para la foto con una calma natural y una postura relajada, siendo que tras la foto el fotógrafo solicita a Juan y Moja que se coloquen para sus fotos individuales. Mientras ellos hacen su parte, el arquero observa el entorno, estudia el bosque pues en lo más profundo desea aprender más de los bosques, recuperar su alma de explorador pues eso le podrá servir para futuras peleas, sobre todo si aprende a confeccionar venenos y toxinas que debiliten a su rival para darle más ventajas. Mientras el marine observa las flores nota como la joven hija de la pareja se le acerca con una sonrisa que le recordaba a su pequeña hermana adoptiva cuando hacía una trastada, y la joven pregunta por MM.
Bertram mira el cielo unos segundos, intentando organizar las palabras y encontrar la mejor forma de explicar la situación entre él y MM a una joven. Bertram se rasca tras la cabeza y dice con calma -Digamos que la primera vez que me crucé con ella no sabía que era una pirata, pero entre todo el caos de ese momento pude verla bien, y tanto su alegría desbordante como su aspecto me recordaron a la única persona que me queda de lo que consideraba mi familia, por eso cuando dijo que era su esposo mi mente se quedó en blanco y no pude decir nada, solo mirarla. Tras eso pues nos encontramos un par de veces, pero sí, podría decirse que la quiero, y básicamente con todo el jaleo de los juegos no pudimos hablar mucho, aunque me hubiera gustado poder contarle de mi pasado. De hecho estas trenzas que llevo las hizo ella aquel día, llevo varios días entrenando por lo que me lavo rápidamente y no modifiqué el peinado sir, pero creo que me dio algo más que un peinado. También hablamos de las cartas que me escribe, de sus aventuras. Se despidió con unas palabras que todavía resuenan en mi mente, dándome ánimos cuando los recuerdos del pasado me superan.-
Ante las palabras de Enji el joven hijo de la pareja responde, pero su madre interviene, sacando una sonrisa nostálgica al arquero al recordar como su propia abuela le corregía de pequeño cuando hacía algo fuera de lugar. El Lunarian va anotando las nuevas informaciones, antes de organizar al grupo para una primera foto grupal, organizándose todos de forma que se encontraran cómodos respetando los deseos de aquellos con alguna preferencia. El joven marine de pelos rojos como el acero cuando lo está trabajando se posiciona para la foto con una calma natural y una postura relajada, siendo que tras la foto el fotógrafo solicita a Juan y Moja que se coloquen para sus fotos individuales. Mientras ellos hacen su parte, el arquero observa el entorno, estudia el bosque pues en lo más profundo desea aprender más de los bosques, recuperar su alma de explorador pues eso le podrá servir para futuras peleas, sobre todo si aprende a confeccionar venenos y toxinas que debiliten a su rival para darle más ventajas. Mientras el marine observa las flores nota como la joven hija de la pareja se le acerca con una sonrisa que le recordaba a su pequeña hermana adoptiva cuando hacía una trastada, y la joven pregunta por MM.
Bertram mira el cielo unos segundos, intentando organizar las palabras y encontrar la mejor forma de explicar la situación entre él y MM a una joven. Bertram se rasca tras la cabeza y dice con calma -Digamos que la primera vez que me crucé con ella no sabía que era una pirata, pero entre todo el caos de ese momento pude verla bien, y tanto su alegría desbordante como su aspecto me recordaron a la única persona que me queda de lo que consideraba mi familia, por eso cuando dijo que era su esposo mi mente se quedó en blanco y no pude decir nada, solo mirarla. Tras eso pues nos encontramos un par de veces, pero sí, podría decirse que la quiero, y básicamente con todo el jaleo de los juegos no pudimos hablar mucho, aunque me hubiera gustado poder contarle de mi pasado. De hecho estas trenzas que llevo las hizo ella aquel día, llevo varios días entrenando por lo que me lavo rápidamente y no modifiqué el peinado sir, pero creo que me dio algo más que un peinado. También hablamos de las cartas que me escribe, de sus aventuras. Se despidió con unas palabras que todavía resuenan en mi mente, dándome ánimos cuando los recuerdos del pasado me superan.-
Carcaj del arquero

