32 de Verano del año 18
21:11. Afueras de Ciudad Pinion.
21:11. Afueras de Ciudad Pinion.
— Vamos a flipar para distinguir hostias de caricias, Grigori-hmm — dije parándome a unos cincuenta metros del círculo de las caravanas a las afueras de la Ciudad Pinion. Esas cosas no cambiaban nunca, sabía que si era verano estarían en esta ciudad y así era. Demasiadas tradiciones y costumbres arraigadas. La luz tenue de los farolillos de las caravanas colocadas en círculo lanzaba las sombras en todas direcciones como los números de un reloj y el leve sonido de la algarabía y la felicidad de la noche en el clan reinaba en el ambiente como un murmullo en la distancia y arropaban la noche con una calidez que hacía demasiados años ya no sentía. Las voces animadas de los niños, el ritmo de unas palmas y las risas junto con el crepitar del fuego de la hoguera. Cinco años sin ver a mi familia. A mis padres y a mi hermana. A todos los primos de todas las caravanas...
Respiré hondo y exhalé una bocanada de aire más que un suspiro. Grigori me picó suavemente en la cabeza tratando de llamar mi atención — Ya, ya — dije agitando la mano junto a él para que parase — Es que este es el final del viaje ¿sabes? Si entro en ese círculo de ahí, si cruzo esa línea de caravanas... sabes que ya seré un hombre para el clan. Tendré mi propia caravana y llevaré mi propio negocio para ayudar a todos. Formaré mi propia familia con... yo que sé... una pelirroja con el culo super grande pero buen corazón, que cocine guisos calentitos, y que cante regando las plantas, y que sea algo guarrindonga cuando vayamos a dormir, y no lo sé, yo que se Grigori, porque luego vendrán los niños, y me pondré gordo y me dolerá la espalda, y los prepararé para su Aramenté y ellos formarán sus propias familias y se irán y todo vuelta a empezar el círculo — alcé la mirada para observar las estrellas, mezcladas con el ligero humo de la fogata del campamento, respirando agitadamente por haberme acelerado ansiosamente con estos pensamientos. Me tomé unos segundos para respirar hasta calmarme, respirando despacio mientras Grigori clavaba su ojo amarillo en mi
— No quiero que mi viaje sea el mismo viaje de todos los demás — confesé, cerrando los ojos con fuerza.
— Quiero que sigamos viajando. Quiero viajar por todo el mundo — volví a abrir los ojos y relajé el gesto, volviendo a mirar hacia el corro de caravanas sin parar de dudar. Apreté los puños y noté como mis brazos se tensaban un poco el corazón se me aceleraba mientras el viento cambiaba de dirección y el olor de la comida en la fogata venía hasta nosotros. Grigori se sacudió todo el plumaje y abrió el pico, haciendo un amago de graznar sin hacerlo, llamando mi atención.
Me llevé la mano a la nuca y sonreí con dudas — Ya lo sé. Tenemos que entrar ahí y decírselo a todos. Después de esta noche no vamos a volver a la caravana — de un rápido impulso Grigori comenzó a volar, al tiempo que yo empezaba a caminar hacia el destino, a esos cincuenta metros de distancia, con ese pedazo de hierro como espada en la cintura y mi bolsa de berrys al otro lado, mientras me recolocaba el anillo en el dedo con nerviosismo y comenzaba a sonreír dándome confianza a mi mismo para cumplir con mi papel. Grigori volvió a posarse en mi hombro después de haber inspeccionado todo — Es hora de que empiece el primer capítulo de la historia — entonces mi emplumado amigo graznó a mi oído dos veces y me hizo mirarlo con molestia — ¿Cómo que qué historia? ¡La mía! — Grigori comenzó a graznar más fuerte y continuadamente mientras yo cruzaba entre las dos caravanas del límite del círculo que conformaban, entrando en el terreno del clan — La historia de un fracasado que se negó a serlo — le dije a mi mejor amigo.
Info
![[Imagen: siCzVIk.png]](https://imgur.com/siCzVIk.png)
— [color=#C2A14F ]
