02-09-2026, 03:34 PM
A KIbai le hizo ilusión como los niños habían reconocido los poderes de su Akuma no mi y les pareciese algo divertido. La mayoría de la gente que había visto sus poderes hasta aquel momento habían tenido reacciones mucho más alarmistas, llegando al punto de salir corriendo o mostrar hostilidad hacia el mink. Aquellos niños en cambio, estaban felices, como debería ser cualquier crío con los bichos.
Acto seguido, la pareja les intruyó para colocarse y hacer la foto grupal. Kibai posó entre los comandantes Hasegawa y Redgrave,en la línea trasera, mientras que Kael, Nyra, y lo que ahora al parecer era Akira (seguía oliendo bastante similar solo que su apariencia había sufrido notables cambios, aparte del pequeño detalle de que ahora era una mujer) se posicionaban en la fila inferior. Mientras el Den Den Mushi Visual se iluminaba una y otra vez a medida que iba tomando las imágenes del grupo de marines, hasta que finalmente el matrimonio quedó satisfecho con el resultado.
A continuación, dado que tanto el comandante Juan como Moja habían manifestado su deseo de ser fotografiados en la naturleza, Iktan se llevó a la curiosa pareja que conformaban la tortuga terrestre y el mink pantera para buscar un lugar apropiado para que el encuadre de las imágenes saliese bien. Por otro lado, su esposa optó por acercarse a la zona dónde Shin y el propio Kibai se encontraban, junto a Akira y Nyra.
― Disculpad todo este caos… ¿Habéis podido visitar la ciudad? ¿Qué os está pareciendo?
El mink esbozó una agradable sonrisa a la vez que se giraba hacia la mujer.
― Pues lo cierto es que si. Aunque el tiempo que nos ha dado su Majestad el Emperador para permanecer en esta isla es limitado, he podido perderme a ratos entre la ciudad en si y los terrenos de alrededor. Lo cierto es que, quitando el hecho de que aquí los ríos estén hechos de nubes, la isla me recuerda mucho a mi hogar en la mayoría de aspectos. Obviamente no tenemos una ciudad tan impresionante como Shandora, pero si que tenemos una jungla muy similar.
Kibai dejó por un momento su mirada perdida hacia el sol. Si bien Zou efectivamente era similar en muchos aspectos, había un pequeño detalle que siempre prefería no revelar, algo muy simple, pero la vez bastante descorazonador: nunca había podido disfrutar de su isla por el día, ya que su tribu era nocturna. Con una pequeña mueca de nostalgia, el mink volvió a centrar la atención en su interlocutora
― Por suerte, el Emperador nos ha permitido recorrer toda la ciudad y empaparnos de sus conocimientos. Ha sido una auténtica lástima que no haya tenido más tiempo para pasarlo en las bilbiotecas de la ciudad, aunque si me ha llamado muchísimo la atención la enorme campana dorada. Es más, tenía la intención de tratar de verla en persona antes de salir de la isla, si eso es factible y no es una zona vedada por los custodios.
Chasqueando los dedos al iluminársele la mente con una idea repentina, el mink se acercó un poco más a la mujer.
― Ya sé! Podríamos tratar de incluir la campana en el reportaje de fotos, no cree? Por lo poco que he podido leer, se trata de una ubicación bastante icónica para la gente de esta isla. Estoy seguro de que a todo el mundo le encatará ver como es representada y difundida gracias a vosotros, qué te parece?
Acto seguido, la pareja les intruyó para colocarse y hacer la foto grupal. Kibai posó entre los comandantes Hasegawa y Redgrave,en la línea trasera, mientras que Kael, Nyra, y lo que ahora al parecer era Akira (seguía oliendo bastante similar solo que su apariencia había sufrido notables cambios, aparte del pequeño detalle de que ahora era una mujer) se posicionaban en la fila inferior. Mientras el Den Den Mushi Visual se iluminaba una y otra vez a medida que iba tomando las imágenes del grupo de marines, hasta que finalmente el matrimonio quedó satisfecho con el resultado.
A continuación, dado que tanto el comandante Juan como Moja habían manifestado su deseo de ser fotografiados en la naturleza, Iktan se llevó a la curiosa pareja que conformaban la tortuga terrestre y el mink pantera para buscar un lugar apropiado para que el encuadre de las imágenes saliese bien. Por otro lado, su esposa optó por acercarse a la zona dónde Shin y el propio Kibai se encontraban, junto a Akira y Nyra.
― Disculpad todo este caos… ¿Habéis podido visitar la ciudad? ¿Qué os está pareciendo?
El mink esbozó una agradable sonrisa a la vez que se giraba hacia la mujer.
― Pues lo cierto es que si. Aunque el tiempo que nos ha dado su Majestad el Emperador para permanecer en esta isla es limitado, he podido perderme a ratos entre la ciudad en si y los terrenos de alrededor. Lo cierto es que, quitando el hecho de que aquí los ríos estén hechos de nubes, la isla me recuerda mucho a mi hogar en la mayoría de aspectos. Obviamente no tenemos una ciudad tan impresionante como Shandora, pero si que tenemos una jungla muy similar.
Kibai dejó por un momento su mirada perdida hacia el sol. Si bien Zou efectivamente era similar en muchos aspectos, había un pequeño detalle que siempre prefería no revelar, algo muy simple, pero la vez bastante descorazonador: nunca había podido disfrutar de su isla por el día, ya que su tribu era nocturna. Con una pequeña mueca de nostalgia, el mink volvió a centrar la atención en su interlocutora
― Por suerte, el Emperador nos ha permitido recorrer toda la ciudad y empaparnos de sus conocimientos. Ha sido una auténtica lástima que no haya tenido más tiempo para pasarlo en las bilbiotecas de la ciudad, aunque si me ha llamado muchísimo la atención la enorme campana dorada. Es más, tenía la intención de tratar de verla en persona antes de salir de la isla, si eso es factible y no es una zona vedada por los custodios.
Chasqueando los dedos al iluminársele la mente con una idea repentina, el mink se acercó un poco más a la mujer.
― Ya sé! Podríamos tratar de incluir la campana en el reportaje de fotos, no cree? Por lo poco que he podido leer, se trata de una ubicación bastante icónica para la gente de esta isla. Estoy seguro de que a todo el mundo le encatará ver como es representada y difundida gracias a vosotros, qué te parece?
La caja de Pandora
