04-09-2026, 02:50 AM
Eros se mantuvo en un silencio imperturbable pues, mientras todos hablaban contando sus historias como él mismo había propuesto él se limitó a comer y beber escuchando como alguien se sabía mucho mejor oyente que vocal. Si bien no todos los Mahana parecían tener historias que los hiciesen portar resentimiento con la misma magnitud que ellos, Tezca parecía tener una opinión tan severa como la de Uker y Kiyoshi al respecto. No los podía culpar, tomando otro trago de su vino mientras observaba el devenir de los acontecimientos.
Finalmente el capitán de los Mahana fue quien dispuso aligerar un poco el ambiente con un poco de cordialidad y buena música, la marine no parecía ser de mal corazón por la simpleza de sus palabras, solo un tonto honesto como Kiyoshi asumió. Sin decir mucho más, el capitán de los Sepultura se levantó dispuesto a despedirse. Si bien el motivo era festivo, ahora que el torneo había acabado no tenían tiempo que perder si pensaban aprender sobre el poder de ver sin ver y hacer trampas antes de salir hacia el siguiente objetivo de su aventura.
Comenzó a mover los labios, pero por supuesto, la música era un poco más alta que su voz por lo que nadie podría escuchar lo que dijo. Tras unos instantes notó que nadie lo había notado... Estaba comenzando a sentir un atisbo de sueño, pero no quería retirarse sin despedirse y agradecer por la invitación. Esperó unos segundos, cinco para hacer exactos hasta que finalmente se le ocurrió cómo llamar la atención de todos.
Tomó la botella de vino en su diestra y la detonó contra el suelo. Entonces palmeó su frente reprimente de lo que acababa de hacer, pero ya era tarde para revertirlo.
— Disculpas por el exabrupto. Me retiro, ha sido un placer poder compartir un momento con ustedes... Si alguien necesita contactarme mi número de Den Den Mushi es... 777...
Lo dijo completo por supuesto, pero justo en ese momento se escuchó un estornudo desde otra casa tan pronunciado que solo aquellos en el asado podrían haber escuchado ese número de contacto por encima de la música que sonaba. Que cosas.
— Eso también aplica para ustedes, marina armada. Los Sepultura no nos escondemos y estamos dispuestos a tomar la llamada cuando sea necesario.
Era incierto si el capitán estaba siendo poético, ofreciéndoles diplomacia o desafiándolos pues su inexpresiva fachada hacía complejo leer su tono. Lo que siguió fue una reverencia hacia los Mahana y el marine, finalmente levantando la diestra en dirección a sus compañeros de tripulación.
— Me voy a trabajar al barco, hoy no dormiré. Si me necesitan llámenme.
Así fue como el tímido capitán de los piratas de la Sepultura se retiró del asadito despidiéndose de sus nuevos amiguitos, y nuevos adversarios.
Finalmente el capitán de los Mahana fue quien dispuso aligerar un poco el ambiente con un poco de cordialidad y buena música, la marine no parecía ser de mal corazón por la simpleza de sus palabras, solo un tonto honesto como Kiyoshi asumió. Sin decir mucho más, el capitán de los Sepultura se levantó dispuesto a despedirse. Si bien el motivo era festivo, ahora que el torneo había acabado no tenían tiempo que perder si pensaban aprender sobre el poder de ver sin ver y hacer trampas antes de salir hacia el siguiente objetivo de su aventura.
Comenzó a mover los labios, pero por supuesto, la música era un poco más alta que su voz por lo que nadie podría escuchar lo que dijo. Tras unos instantes notó que nadie lo había notado... Estaba comenzando a sentir un atisbo de sueño, pero no quería retirarse sin despedirse y agradecer por la invitación. Esperó unos segundos, cinco para hacer exactos hasta que finalmente se le ocurrió cómo llamar la atención de todos.
Tomó la botella de vino en su diestra y la detonó contra el suelo. Entonces palmeó su frente reprimente de lo que acababa de hacer, pero ya era tarde para revertirlo.
— Disculpas por el exabrupto. Me retiro, ha sido un placer poder compartir un momento con ustedes... Si alguien necesita contactarme mi número de Den Den Mushi es... 777...
Lo dijo completo por supuesto, pero justo en ese momento se escuchó un estornudo desde otra casa tan pronunciado que solo aquellos en el asado podrían haber escuchado ese número de contacto por encima de la música que sonaba. Que cosas.
— Eso también aplica para ustedes, marina armada. Los Sepultura no nos escondemos y estamos dispuestos a tomar la llamada cuando sea necesario.
Era incierto si el capitán estaba siendo poético, ofreciéndoles diplomacia o desafiándolos pues su inexpresiva fachada hacía complejo leer su tono. Lo que siguió fue una reverencia hacia los Mahana y el marine, finalmente levantando la diestra en dirección a sus compañeros de tripulación.
— Me voy a trabajar al barco, hoy no dormiré. Si me necesitan llámenme.
Así fue como el tímido capitán de los piratas de la Sepultura se retiró del asadito despidiéndose de sus nuevos amiguitos, y nuevos adversarios.
Resumen & Karmas
![[Imagen: xNGUFie.png]](https://i.imgur.com/xNGUFie.png)
