04-09-2026, 09:16 AM
Una reunión, nuevas personas, ví y fui participe de ayudar a poner las mesas, a poner la decoración, a vigilar que la pequeña Mahou no se vaya de incursión. De acuerdo al traductor certificado, el único que podía transmitir lo que dice Bai, está reunión era importante.
No me imaginaba quien podría llegar, la verdad es que era bastante impresionante que se decidió hacer una despedida. Era agradable que tuviesen amigos en otras partes. Son mucho mejor de lo que yo esperaba, la verdad me tomé mi tiempo para prepararme. Venía de un día muy difícil al tratar de entrenar en el Dojo de Kaelith, a pesar de haber usado todas mis herramientas para ingresar no se dignó a enseñarme. Demasiado complicado ese Lunarian, es una persona que tiene unos lineamientos demasiados fuertes y que no permiten aprender de los otros.
Viendo lo difícil que estaba la situación del entrenamiento lo mejor sería aprovechar la oportunidad de reunión para descansar. Poner la mente en algo diferente. Me di una buena ducha usando el agua caliente de la posada, un buen baño de espuma que me sacó toda la tierra de las plumas. Limpiando bien, con una exfoliación utilizando diversos implementos de limpieza que habíamos adquirido al ir de compras con Shandora.
El agua caliente me relajaba la mente y me ayudaba con mi muy peculiar hinchazón. Que dolor me generaba tener aquella firmeza acumulada contra mi voluntad. Generaba un dolor punzante, insoportable y tras varios días de ir al médico las soluciones para el alivio eran demasiado escasas. Lo mejor sería ya cual bajaramos y yo pudiera verme con otras opciones, tal vez un viaje lleno de adrenalina me ayudaría a cambiar esta situación tan erecta.
Las ropas con las que me vestí, sencillas pues lo espectacular estaba en mi fabuloso, plateado, brillante y bien cuidada cabellera. Shandora tenía los mejores productores de artículos de limpieza que me había podido encontrar jamás. Todo mi cuerpo agradece tener acceso a todo esto y siempre que salía de bañarme me sentía rejuvenecido, como un bebé.
Pantalón oscuro, unas sandalias sencillas, uñas bien cuidadas y brillantes sin ningún color en especial salvo un transparente que me ayuda a cuidarlas. Acicalado perfectamente y perfumado ya que era una ocasión especial, normalmente no suelo usar estas fragancias de flores locales, pero por una vez no hace daño.
Al salir de mi habitación bien cuidado ya la visita había llegado, rostros conocidos, muy famosos, mi mirada asombrada, encantada al punto que no pude reservar mis expresiones. Siendo el más nuevo del grupo era complicado que yo quisiera tomar la palabra, pero aquello en mi pecho me empujó a ello.
Arreglado caminé hasta estar junto a mi compañera Bai, la cual ya conocía sus borracheras. Rompí el momento con mi presencia y una gran sonrisa. — ¡Que bueno! Ya llegaron, ¡sirvance todos! gracias Varo por venir. — No sabía se alguno de los visitantes me recordaría, sin pedir mucho permiso me hice centro de todo. — Me alegra mucho que vinieran, aun sabiendo que han sido días movidos. Estoy muy contento de que se dieran un momento de acercarse. —
Junté mis manos, sin estar muy nervioso, solo fue un reflejo instintivo. Una mirada cuidadosa de los que habían llegado. Uker, Varo, Maki, Hyakinthos…
— No se cohiban. Conseguí prestado esto y podemos poner algo de música que trae. — Me moví hasta una máquina cuadrada con una palanca que se le daba giró varias veces, repetido cada vez más hasta el punto que un sonido de engranajes arrancó. ¿Dónde la conseguí? Ese será un secreto entre Mahou, Silencio y yo. A los pocos segundos comenzaron a sonar unas tonadas tras otras que nos servirían un poco de fondo. Tenía entendido que la música no la podía escoger yo pues las traía pre-establecidas, una maravilla shandorana que supera mi inteligencia, pero seguro que habría manera de alimentarlas con diferentes músicas.
La copa de vino que vi estaba peligrosamente cerca de mi compañera Birka y sabiendo como es su relación con el alcohol busque postergar ese encuentro lo más posible y serví un poco de agua en varias copas para dejar una entre los dedos de Bai y que recordarle lo importante que es mantenerse hidratado. Repetí un par más de estas copas dejándolas próximas a los demás y con disimulo de aquella acción anterior buscaría hacer disfraz en apoyar como buen anfitrión.
— ¡Varó! Que bueno que viniste, ¿Ya probaste las aceitunas?— Tras ello dejé una copa de agua cerca de él. — Fué muy divertido hacer equipo y miranos aquí, el equipo del locho del morocho está reunido otra vez. — Dije recordando al caballero de cabello rosado que había acompañado a la mujer calva. — Ese galanazo tambien está aquí, estamos todos. — Aclaré indicando con el pulgar. —¿Encontraste algo interesante aquí en Shandora? — Pregunté para hacer conversación. Mi atención fue afilada y no quería que se sintiera abrumado por mi energía así que di pasos rodeando un poco a compas de la pista y aproximarme un poco a Zhang.
— Si es el ganador de la semifinal. Muy buen espectaculo señor. — De la misma manera traté de integrar a Uker sin saber si el me recordaría. Seguramente no, Maki no lo hizo, Mahou tampoco, imaginate, recordar a un lunarian en especifico en Shandora. Imposible, pero hice mi mayor esfuerzo por integrar. De igual forma estaba claro que por él sentia cierta admiración, más luego de verlo en persona y en acción. Era como ver a un protagonista pues solo acumulaba proesas en su nombre. Ya me gustaría a mi poder poner una proesa en el mio.
Una cosa que quería hacer era bailar, pero no quería ser el primero en hacerlo, quería ver si había animos por parte de los invitados.
No me imaginaba quien podría llegar, la verdad es que era bastante impresionante que se decidió hacer una despedida. Era agradable que tuviesen amigos en otras partes. Son mucho mejor de lo que yo esperaba, la verdad me tomé mi tiempo para prepararme. Venía de un día muy difícil al tratar de entrenar en el Dojo de Kaelith, a pesar de haber usado todas mis herramientas para ingresar no se dignó a enseñarme. Demasiado complicado ese Lunarian, es una persona que tiene unos lineamientos demasiados fuertes y que no permiten aprender de los otros.
Viendo lo difícil que estaba la situación del entrenamiento lo mejor sería aprovechar la oportunidad de reunión para descansar. Poner la mente en algo diferente. Me di una buena ducha usando el agua caliente de la posada, un buen baño de espuma que me sacó toda la tierra de las plumas. Limpiando bien, con una exfoliación utilizando diversos implementos de limpieza que habíamos adquirido al ir de compras con Shandora.
El agua caliente me relajaba la mente y me ayudaba con mi muy peculiar hinchazón. Que dolor me generaba tener aquella firmeza acumulada contra mi voluntad. Generaba un dolor punzante, insoportable y tras varios días de ir al médico las soluciones para el alivio eran demasiado escasas. Lo mejor sería ya cual bajaramos y yo pudiera verme con otras opciones, tal vez un viaje lleno de adrenalina me ayudaría a cambiar esta situación tan erecta.
Las ropas con las que me vestí, sencillas pues lo espectacular estaba en mi fabuloso, plateado, brillante y bien cuidada cabellera. Shandora tenía los mejores productores de artículos de limpieza que me había podido encontrar jamás. Todo mi cuerpo agradece tener acceso a todo esto y siempre que salía de bañarme me sentía rejuvenecido, como un bebé.
Pantalón oscuro, unas sandalias sencillas, uñas bien cuidadas y brillantes sin ningún color en especial salvo un transparente que me ayuda a cuidarlas. Acicalado perfectamente y perfumado ya que era una ocasión especial, normalmente no suelo usar estas fragancias de flores locales, pero por una vez no hace daño.
Al salir de mi habitación bien cuidado ya la visita había llegado, rostros conocidos, muy famosos, mi mirada asombrada, encantada al punto que no pude reservar mis expresiones. Siendo el más nuevo del grupo era complicado que yo quisiera tomar la palabra, pero aquello en mi pecho me empujó a ello.
Arreglado caminé hasta estar junto a mi compañera Bai, la cual ya conocía sus borracheras. Rompí el momento con mi presencia y una gran sonrisa. — ¡Que bueno! Ya llegaron, ¡sirvance todos! gracias Varo por venir. — No sabía se alguno de los visitantes me recordaría, sin pedir mucho permiso me hice centro de todo. — Me alegra mucho que vinieran, aun sabiendo que han sido días movidos. Estoy muy contento de que se dieran un momento de acercarse. —
Junté mis manos, sin estar muy nervioso, solo fue un reflejo instintivo. Una mirada cuidadosa de los que habían llegado. Uker, Varo, Maki, Hyakinthos…
— No se cohiban. Conseguí prestado esto y podemos poner algo de música que trae. — Me moví hasta una máquina cuadrada con una palanca que se le daba giró varias veces, repetido cada vez más hasta el punto que un sonido de engranajes arrancó. ¿Dónde la conseguí? Ese será un secreto entre Mahou, Silencio y yo. A los pocos segundos comenzaron a sonar unas tonadas tras otras que nos servirían un poco de fondo. Tenía entendido que la música no la podía escoger yo pues las traía pre-establecidas, una maravilla shandorana que supera mi inteligencia, pero seguro que habría manera de alimentarlas con diferentes músicas.
La copa de vino que vi estaba peligrosamente cerca de mi compañera Birka y sabiendo como es su relación con el alcohol busque postergar ese encuentro lo más posible y serví un poco de agua en varias copas para dejar una entre los dedos de Bai y que recordarle lo importante que es mantenerse hidratado. Repetí un par más de estas copas dejándolas próximas a los demás y con disimulo de aquella acción anterior buscaría hacer disfraz en apoyar como buen anfitrión.
— ¡Varó! Que bueno que viniste, ¿Ya probaste las aceitunas?— Tras ello dejé una copa de agua cerca de él. — Fué muy divertido hacer equipo y miranos aquí, el equipo del locho del morocho está reunido otra vez. — Dije recordando al caballero de cabello rosado que había acompañado a la mujer calva. — Ese galanazo tambien está aquí, estamos todos. — Aclaré indicando con el pulgar. —¿Encontraste algo interesante aquí en Shandora? — Pregunté para hacer conversación. Mi atención fue afilada y no quería que se sintiera abrumado por mi energía así que di pasos rodeando un poco a compas de la pista y aproximarme un poco a Zhang.
— Si es el ganador de la semifinal. Muy buen espectaculo señor. — De la misma manera traté de integrar a Uker sin saber si el me recordaría. Seguramente no, Maki no lo hizo, Mahou tampoco, imaginate, recordar a un lunarian en especifico en Shandora. Imposible, pero hice mi mayor esfuerzo por integrar. De igual forma estaba claro que por él sentia cierta admiración, más luego de verlo en persona y en acción. Era como ver a un protagonista pues solo acumulaba proesas en su nombre. Ya me gustaría a mi poder poner una proesa en el mio.
Una cosa que quería hacer era bailar, pero no quería ser el primero en hacerlo, quería ver si había animos por parte de los invitados.
