04-09-2026, 07:06 PM
La verdadera incomodidad y repugnancia se pudo reflejar en el rostro de Aspros cuando Garnet hizo una desafortunada referencia a poner encima la tercera antena del skypiean, pero nada tenía que ver cuando la nueva sensación del Distrito del Placer comparó la proeza del okama con la hazaña que realizó el músico al ejercer el acto sexual con una entidad cibernética con skin de primate sobre-musculado. Incluso se atrevió a dudar sobre al veracidad del peso de Pretty, aludiendo que lo único que podía pesar de esa manera era el culo de Triana. En esos momentos, Garnet se mordió el labio inferior, mientras llevaba sus pupilas hacia el cielo de su cabeza. - Y vaya buyate... - No podía dejar de pensar en la última edición del periódico, en la que favorecían de sobremanera el trasero de la vicecapitana gracias a la excelente perspectiva que se habían labrado los periodistas... Así sí, Intha, así sí.
Y sin embargo, Aspros no conocería el verdadero terror hasta conocer cuál sería su "castigo" si era el perdedor del duelo y es que, ser maquillado por Jolyne, cuando uno tenía tanto amor y orgullo por uno mismo, era casi peor que sufrir una pena de muerte. El pelirrojo no podía sino observar con sumo regocijo el rostro de espanto de la antigua reina de Kamabakka. Su sonrisa socarrona y ladeada no hacía otra cosa que crecer y crecer.
Tras estar algunos segundos con el mental por los suelos, el timonel de los Alas Negras recobró la compostura, recolocándose la - prácticamente - única prenda que llevaba encima, mostrándose con esa actitud tan orgullosa que tanto le caracteriza. Con ello, aceptó el duelo, con las consecuencias que aquello acarreaba, dándose por claro vencedor al comunicarle a Garnet que se fuera preparando para vestir camisa y pantalón. - ¡Más quisieras! Antes de cubrir mi cuerpo de escándalo de ropa, el menda se viste de marine, ¿es o no es? - declaró, exhalando aire a presión por la nariz, mientras llevaba su diestra hacia el cuerpo de su guitarra, al mismo tiempo que su siniestra empuñaba ya con fuerza el mástil de Sabertones.
Al escuchar como Aspros le cedía el honor de empezar con el duelo, Garnet sonrió, semiflexionando sus piernas, bajando su centro de gravedad, a la vez que inclinaba ligeramente su cuerpo hacia delante.- Al loro, colegui, ¡vas a ver que mi música puede hablar incluso sin palabras de por medio! ¿Es o no es? - afirmó, dando un ligero hacia atrás, para mantener una separación de unos cinco metros con respecto a su amigo momento en el que, al aterrizar, deslizó su mano derecha a través de las cuerdas de su querido instrumento, emitiendo así los primeros acordes de su solo. Con sus ojos anclados en su guitarra, el show empezaba.
Dejando que la primera nota reverberaba sobre el ambiente en cuestión de casi diez segundos - como una especie de anuncio de que el duelo daba al fin comienzo -, los virtuosos dedos de Garnet comenzaron a moverse y posarse con gran velocidad y precisión en cada una de las cuerdas de Sabertones, produciendo así un sinfín de notas, que conformaban un intenso y frenético solo de guitarra, que el pelirrojo acompañaba zarandeando el tren superior de su cuerpo hacia atrás, haciendo que su rojizo cabello se meciera con violencia, mas con elegancia, de manera rítmica. Su cuerpo se detuvo de forma abrupta, al desplazar su diestra hacia abajo con agresividad, tocando todas la cuerdas y produciendo una segunda reverberación que el músico dejaría que se extendiera durante otros seis segundos. Tras eso, nuevamente, volvería a tocar a toda velocidad una serie de notas intimidantes que serían igual o incluso más feroces que la primera parte de su solo. Pero eso sólo era un simple tentempié.
Una vez que culminó con aquella parte de su tonada, con todas las cuerdas de Sabertones aún vibrando, Garnet posó los dedos de su mano derecha sobre la parte más cercana al mástil, en cada una de las cuerdas, momento en el que empezó a desplazar con soltura dicha mano hacia el cuerpo de la guitarra, alternando dichos movimientos con la activación de la palanca de vibrato. Tocando en ese momento su instrumento con su siniestra, el músico produjo que la melodía se distorsionara de sobremanera, hasta el punto de que parecía que la propia guitarra era capaz de hablar por su cuenta. - *Aspros... Bzzzz... Prepárate... Bzzz... Para... Bzzzz... Morder... Bzzz... El polvo...* - Se podía escuchar con claridad si se prestaba la suficiente atención mientras que el pelirrojo se mantenía callado, ahora con su mirada fijada en su rival.
Tras aquella ruidosa declaración de intenciones, Garnet apartó ambas manos tanto de las cuerdas como de la palanca de Sabertones, dejando que ahora la melodía vibrara en una última nota plana pero intensa, que terminó de reverberar en los confines del escenario del Solar Karma. Una vez que el sonido se desvaneció al completo, el pelirrojo puso un rostro extasiado, emplazando su lengua hacia fuera de su boca.- Para ser un calentamiento, ha sido la polla... - alabó su propia música, agitando su cabeza hacia los lados, para quitarse el éxtasis de su faz.- Dale, colegui, es tu turno, ¡enséñale al menda que eres capaz de hacer! ¿Es o no es? - indicó al duelista, extendiendo su brazo derecho hacia él, moviendo todos sus dedos desde delante hacia atrás. Le estaba diciendo de manera silenciosa "ven, aquí te estoy esperando".
Y sin embargo, Aspros no conocería el verdadero terror hasta conocer cuál sería su "castigo" si era el perdedor del duelo y es que, ser maquillado por Jolyne, cuando uno tenía tanto amor y orgullo por uno mismo, era casi peor que sufrir una pena de muerte. El pelirrojo no podía sino observar con sumo regocijo el rostro de espanto de la antigua reina de Kamabakka. Su sonrisa socarrona y ladeada no hacía otra cosa que crecer y crecer.
Tras estar algunos segundos con el mental por los suelos, el timonel de los Alas Negras recobró la compostura, recolocándose la - prácticamente - única prenda que llevaba encima, mostrándose con esa actitud tan orgullosa que tanto le caracteriza. Con ello, aceptó el duelo, con las consecuencias que aquello acarreaba, dándose por claro vencedor al comunicarle a Garnet que se fuera preparando para vestir camisa y pantalón. - ¡Más quisieras! Antes de cubrir mi cuerpo de escándalo de ropa, el menda se viste de marine, ¿es o no es? - declaró, exhalando aire a presión por la nariz, mientras llevaba su diestra hacia el cuerpo de su guitarra, al mismo tiempo que su siniestra empuñaba ya con fuerza el mástil de Sabertones.
Al escuchar como Aspros le cedía el honor de empezar con el duelo, Garnet sonrió, semiflexionando sus piernas, bajando su centro de gravedad, a la vez que inclinaba ligeramente su cuerpo hacia delante.- Al loro, colegui, ¡vas a ver que mi música puede hablar incluso sin palabras de por medio! ¿Es o no es? - afirmó, dando un ligero hacia atrás, para mantener una separación de unos cinco metros con respecto a su amigo momento en el que, al aterrizar, deslizó su mano derecha a través de las cuerdas de su querido instrumento, emitiendo así los primeros acordes de su solo. Con sus ojos anclados en su guitarra, el show empezaba.
Dejando que la primera nota reverberaba sobre el ambiente en cuestión de casi diez segundos - como una especie de anuncio de que el duelo daba al fin comienzo -, los virtuosos dedos de Garnet comenzaron a moverse y posarse con gran velocidad y precisión en cada una de las cuerdas de Sabertones, produciendo así un sinfín de notas, que conformaban un intenso y frenético solo de guitarra, que el pelirrojo acompañaba zarandeando el tren superior de su cuerpo hacia atrás, haciendo que su rojizo cabello se meciera con violencia, mas con elegancia, de manera rítmica. Su cuerpo se detuvo de forma abrupta, al desplazar su diestra hacia abajo con agresividad, tocando todas la cuerdas y produciendo una segunda reverberación que el músico dejaría que se extendiera durante otros seis segundos. Tras eso, nuevamente, volvería a tocar a toda velocidad una serie de notas intimidantes que serían igual o incluso más feroces que la primera parte de su solo. Pero eso sólo era un simple tentempié.
Una vez que culminó con aquella parte de su tonada, con todas las cuerdas de Sabertones aún vibrando, Garnet posó los dedos de su mano derecha sobre la parte más cercana al mástil, en cada una de las cuerdas, momento en el que empezó a desplazar con soltura dicha mano hacia el cuerpo de la guitarra, alternando dichos movimientos con la activación de la palanca de vibrato. Tocando en ese momento su instrumento con su siniestra, el músico produjo que la melodía se distorsionara de sobremanera, hasta el punto de que parecía que la propia guitarra era capaz de hablar por su cuenta. - *Aspros... Bzzzz... Prepárate... Bzzz... Para... Bzzzz... Morder... Bzzz... El polvo...* - Se podía escuchar con claridad si se prestaba la suficiente atención mientras que el pelirrojo se mantenía callado, ahora con su mirada fijada en su rival.
Tras aquella ruidosa declaración de intenciones, Garnet apartó ambas manos tanto de las cuerdas como de la palanca de Sabertones, dejando que ahora la melodía vibrara en una última nota plana pero intensa, que terminó de reverberar en los confines del escenario del Solar Karma. Una vez que el sonido se desvaneció al completo, el pelirrojo puso un rostro extasiado, emplazando su lengua hacia fuera de su boca.- Para ser un calentamiento, ha sido la polla... - alabó su propia música, agitando su cabeza hacia los lados, para quitarse el éxtasis de su faz.- Dale, colegui, es tu turno, ¡enséñale al menda que eres capaz de hacer! ¿Es o no es? - indicó al duelista, extendiendo su brazo derecho hacia él, moviendo todos sus dedos desde delante hacia atrás. Le estaba diciendo de manera silenciosa "ven, aquí te estoy esperando".
REFERENCIA
![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
