06-09-2026, 08:16 PM
Kael se animó a probar el ejercicio que había ideado para él, realmente no sabía cuáles eran sus cualidades físicas para este tipo de entrenamientos. En otra época, si fuese el Juan de hace algunos años, seguramente le habría subestimado por su pequeño tamaño y su rostro sereno, pero a día de hoy no era así. Ya había podido experimentar en varias ocasiones la sorprendente fuerza que podían demostrar personas que físicamente no eran tan espectaculares. Probé los golpes de Enji, quien fue capaz de atravesar mis defensas una y otra vez durante nuestros entrenamientos, también pude ver la demostración de fuerza de aquella chica en Skypiea o la del pequeño chico topo, sin dudas eran de temer.
Con todo eso en mente, estaba deseoso de ver lo que mi viejo conocido y nuevo compañero, Kael, tenía para ofrecer. El marine de cabello azabache se lanzó a por mí con decisión, no era el más rápido, aunque yo tampoco era el más adecuado para hablar en ese sentido, pero eso no era algo importante para este entrenamiento, no era su velocidad lo que estaba poniendo a prueba. Fue cuando llegó a agarrarme, que descubrí de lo que realmente estaba hecho.
En un solo movimiento, empezando desde la cintura, me alzó en los aires. —¡Uooo! —exclamé ante la situación que desde fuera debía verse un poco ridícula, como si se tratara de Atlas levantando el mundo sobre sus hombros. —¡Jajajaja! —Reí desde las alturas, justo antes de deshacerme de su agarre con un movimiento sobre mí mismo, provocando que cayese al suelo sobre mis piernas a pocos metros suyos. —¡Nada mal, nada mal! Eres mucho más fuerte de lo que pareces, compañero. —Tras mis sinceros elogios, mi cuerpo empezó a mutar, embriagado por la emoción de ver cómo un marine iba a tener que enfrentarse a sus límites.
Mi cuerpo rojizo empezó a verse adornado por un patrón de escamas verdosas, mi tamaño aumentó de forma considerable al mismo tiempo que mis gruesas patas se hundían en la arena y de mi espalda comenzó a brotar lo que a todas luces era un enorme caparazón de tortuga. Tras transformarme, estiré ligeramente mi cuerpo, girando mi torso de lado a lado para mejorar la movilidad de mi cintura. —¿Tú tienes algún tipo de habilidad especial, Kael? En todos nuestros encuentros has sido bastante reservado con tus capacidades. —Mi pregunta cortó ligeramente el ritmo del entrenamiento, pero la verdad era que me mataba la curiosidad, quería conocer lo mejor posible a mis compañeros. Kael, quien no parecía ser muy resistente, demostró ser todo un bastión a la hora de recibir golpes. Él, quien parecía ser alguien sin mucha fuerza física, era capaz de levantar más de cuatrocientos kilos como si nada. ¿Qué más sorpresas se estaba guardando?
Una vez terminó de hablar, regresé a mi postura de combate. —¡En guardia! —fueron mis palabras antes de cargar contra él como un toro desbocado, agarrando la cintura de su pantalón con mi pinza y colocando mi mano izquierda sobre su hombro.
Con todo eso en mente, estaba deseoso de ver lo que mi viejo conocido y nuevo compañero, Kael, tenía para ofrecer. El marine de cabello azabache se lanzó a por mí con decisión, no era el más rápido, aunque yo tampoco era el más adecuado para hablar en ese sentido, pero eso no era algo importante para este entrenamiento, no era su velocidad lo que estaba poniendo a prueba. Fue cuando llegó a agarrarme, que descubrí de lo que realmente estaba hecho.
En un solo movimiento, empezando desde la cintura, me alzó en los aires. —¡Uooo! —exclamé ante la situación que desde fuera debía verse un poco ridícula, como si se tratara de Atlas levantando el mundo sobre sus hombros. —¡Jajajaja! —Reí desde las alturas, justo antes de deshacerme de su agarre con un movimiento sobre mí mismo, provocando que cayese al suelo sobre mis piernas a pocos metros suyos. —¡Nada mal, nada mal! Eres mucho más fuerte de lo que pareces, compañero. —Tras mis sinceros elogios, mi cuerpo empezó a mutar, embriagado por la emoción de ver cómo un marine iba a tener que enfrentarse a sus límites.
Mi cuerpo rojizo empezó a verse adornado por un patrón de escamas verdosas, mi tamaño aumentó de forma considerable al mismo tiempo que mis gruesas patas se hundían en la arena y de mi espalda comenzó a brotar lo que a todas luces era un enorme caparazón de tortuga. Tras transformarme, estiré ligeramente mi cuerpo, girando mi torso de lado a lado para mejorar la movilidad de mi cintura. —¿Tú tienes algún tipo de habilidad especial, Kael? En todos nuestros encuentros has sido bastante reservado con tus capacidades. —Mi pregunta cortó ligeramente el ritmo del entrenamiento, pero la verdad era que me mataba la curiosidad, quería conocer lo mejor posible a mis compañeros. Kael, quien no parecía ser muy resistente, demostró ser todo un bastión a la hora de recibir golpes. Él, quien parecía ser alguien sin mucha fuerza física, era capaz de levantar más de cuatrocientos kilos como si nada. ¿Qué más sorpresas se estaba guardando?
Una vez terminó de hablar, regresé a mi postura de combate. —¡En guardia! —fueron mis palabras antes de cargar contra él como un toro desbocado, agarrando la cintura de su pantalón con mi pinza y colocando mi mano izquierda sobre su hombro.
Cajita de tortuga

![[Imagen: Gemini-Generated-Image-j5xm8yj5xm8yj5xm.jpg]](https://i.ibb.co/DX21hrt/Gemini-Generated-Image-j5xm8yj5xm8yj5xm.jpg)
