15-09-2026, 01:46 PM
Después de que Garnet volviera a hacer gala de su increíble talento - y, por supuesto, dulce trasero, causando que el propio Aspros le implorara que se alejara de él -, el rey de corazones, con una sonrisa afilada capaz de cortar hasta un trozo de mantequilla recién sacado del congelador, alabó el espectáculo y despliegue artístico del pelirrojo, quien ahora sonreía con absoluta confianza. Ciertamente había arrasado con el escenario tras haber hecho rugir de esa manera tanto su guitarra como su alma.
Sin embargo, Aspros no se quedó allí, sino que declaró que, en un duelo entre superestrellas, hacía falta algo más que un mero solo.- ¿Huh? - emitió como un papagayo desconcertado, mientras observaba como comenzaba a chasquear los dedos de manera sonora, hasta tres veces, procediendo a gritar hacia la playa ciertas indicaciones. En ese momento, los ojos de Garnet se abrieron como platos.- Oye oye... No le digas al menda qué... - comentaba entre dientes.
Con suma curiosidad, los ojos del músico se desviaron y anclaron en la playa, observando como una docena de figuras se aproximaban hacia el Solar Karma, haciendo retumbar el suelo arenoso con el pisar.- Y una polla... - comenzó a decir, boquiabierto, conforme llegaba a distinguir a musculosos, aguerridos y varoniles expresidiarios, vestidos con un ajustadísimo mono negro, y desfilando de manera precisa y coordinada sobre sus pies con unos tacones de color fucsia.- ... Como una olla... - terminó de formular su frase, cerrando la boca de sopetón, al mismo tiempo que divisaba a los ángeles de Aspros aterrizar en cubierta, y dirigirse hacia el escenario hasta colocarse tras el timonel de los Alas Negras, en una perfecta "V". Honestamente, no podía dejar de sonreír, aquello que estaba observando, era la mismísima esencia de ser una superestrella.
Y tras un grito al unísono de los presos, y Aspros marcando el compás, la ambiciosa interpretación por parte de la artista mocatriz daría comienzo, causando que Garnet empezara a caminar lentamente, hacia uno de los bordes laterales del escenario, para dejarles paso a que comenzaran su función. Fue sencillamente hipnótico. Teniendo a Aspros en el mismo centro como la reina que era, encabezando toda la obra y marcha con sus llamativos y firmes pasos - además de su gloriosa voz -, los doces fugitivos en mono danzaban con agresividad, sensualidad y descaro, causando que el skypiean no pudiera desviar su mirada del escenario ni aunque quisiera.- ¿Cuándo ha preparado este show, huh? - se preguntaba el pelirrojo ante la completa sincronización que había en cada paso, cada nota y cada taconeo. No era algo que se pudiera conseguir de un día para otro.
Por si fuera poco, el número culminó con los doces prisioneros abriéndose de piernas en una coordinación milimétrica, haciendo que dos de ellos - los más cercanos a Aspros -, sirvieran de apoyo a la reina okama, quién se elevaba y erguía con los brazos alzados hacia el cielo, emulando una figura divina.- ¡Me cago en san Pito Puta! Es demasiado brillante... - pensaba con cierta exageración, mientras se tapaba parte de su rostro con su mano izquierda, como si estuviera recibiendo un haz de luz intenso.
Tras aquello, Aspros se deslizó hacia el suelo, con la misma gracilidad que un cisne, dejando claro que era el turno del pelirrojo. Ante aquella obra de arte, Garnet no pudo hacer otra cosa que aplaudir.- Me jode que te cagas, pero tú y tus coleguis os la habéis sacado, ¿es o no es? - Aplaudía el espectáculo que acababa de presenciar, mientras se acercaba al centro de escenario a paso lento.- Me has dejado en bolas, las cosas como son puejeje. - añadió, una vez que estaba a unos dos metros de Aspros.- Ahora bien... - Emitió una sonrisa socarrona.- Si crees que eres el único que no ha estado practicando con estos extras, ¡puajá! ¡Subestimas al menda! - exclamó, señalándose a sí mismo con su pulgar derecho, pasando a juntar la yema de dicho dedo con el índice de esa misma mano, formando una especie de "O". Tras eso, Garnet llevó ambos dedo a su boca, introduciéndolos y colocándolos junto a su lengua para, una vez expulsara la cantidad de aire, producir un estruendoso silbido que resonaría en todo el Solar Karma y en la zona de la costa más próxima al galeón.- ¡VAMOS PEÑUQUI TOSTADA! ¡QUÉ NO SE DIGA! - vociferó una vez que terminó de silbar y extrajo sus dedos de su boca.
Instantes después de que Garnet exclamara aquel grito al cielo, - y como si de alguna manera esto estuviera guionizado por una clase de dios omnisciente y omnipotente que lo único que quiere es darle el show y espectáculo que se merece a Aspros -, desde la playa surgieron otras doce figuras que caminaban hacia el propio barco del Solar Karma. Diez musculosos y aceitosos hombres, acompañados de dos mujeres también musculadas y con una buena curvatura que caminaban de forma solemne, silenciosa y, ante todo, en ropa interior. Más concretamente, todos llevaban un tanga rojo, salgo las mujeres, que llevaban un trikini de ese mismo color. Uno de los hombres cargaba con una especie de pergamino enorme mientras que, el otro, lo hacía con lo que parecían ser dos focos, llevando uno en cada mano.
Con todo ello, las doce entidades subieron también a la cubierta del navío, aproximándose y dirigiéndose hacia el escenario, hasta que subieron en él.- ¿Estáis listos para enseñarles de que pasta estamos hecha, troncos? - preguntaba Garnet a los doce prisioneros. Intentaba no enfocarse demasiado en las dos mujeres en trikini para no perder la concentración. - ¡SÍ, GARNET-SAMA! - gritaron al unísono, haciendo que el pelirrojo sonriera mientras dirigía su mirada hacia Aspros.- ¡Cojonudo! ¡Al loro, colegui! Ahora verás de verdad como se las gasta el gran Garnet Matlock PUAJAJAJA - soltó una gran carcajada, mientras esperaba a que todos se pusieran a sus puestos. La verdadera función comenzaría ahora.
Sin embargo, Aspros no se quedó allí, sino que declaró que, en un duelo entre superestrellas, hacía falta algo más que un mero solo.- ¿Huh? - emitió como un papagayo desconcertado, mientras observaba como comenzaba a chasquear los dedos de manera sonora, hasta tres veces, procediendo a gritar hacia la playa ciertas indicaciones. En ese momento, los ojos de Garnet se abrieron como platos.- Oye oye... No le digas al menda qué... - comentaba entre dientes.
Con suma curiosidad, los ojos del músico se desviaron y anclaron en la playa, observando como una docena de figuras se aproximaban hacia el Solar Karma, haciendo retumbar el suelo arenoso con el pisar.- Y una polla... - comenzó a decir, boquiabierto, conforme llegaba a distinguir a musculosos, aguerridos y varoniles expresidiarios, vestidos con un ajustadísimo mono negro, y desfilando de manera precisa y coordinada sobre sus pies con unos tacones de color fucsia.- ... Como una olla... - terminó de formular su frase, cerrando la boca de sopetón, al mismo tiempo que divisaba a los ángeles de Aspros aterrizar en cubierta, y dirigirse hacia el escenario hasta colocarse tras el timonel de los Alas Negras, en una perfecta "V". Honestamente, no podía dejar de sonreír, aquello que estaba observando, era la mismísima esencia de ser una superestrella.
Y tras un grito al unísono de los presos, y Aspros marcando el compás, la ambiciosa interpretación por parte de la artista mocatriz daría comienzo, causando que Garnet empezara a caminar lentamente, hacia uno de los bordes laterales del escenario, para dejarles paso a que comenzaran su función. Fue sencillamente hipnótico. Teniendo a Aspros en el mismo centro como la reina que era, encabezando toda la obra y marcha con sus llamativos y firmes pasos - además de su gloriosa voz -, los doces fugitivos en mono danzaban con agresividad, sensualidad y descaro, causando que el skypiean no pudiera desviar su mirada del escenario ni aunque quisiera.- ¿Cuándo ha preparado este show, huh? - se preguntaba el pelirrojo ante la completa sincronización que había en cada paso, cada nota y cada taconeo. No era algo que se pudiera conseguir de un día para otro.
Por si fuera poco, el número culminó con los doces prisioneros abriéndose de piernas en una coordinación milimétrica, haciendo que dos de ellos - los más cercanos a Aspros -, sirvieran de apoyo a la reina okama, quién se elevaba y erguía con los brazos alzados hacia el cielo, emulando una figura divina.- ¡Me cago en san Pito Puta! Es demasiado brillante... - pensaba con cierta exageración, mientras se tapaba parte de su rostro con su mano izquierda, como si estuviera recibiendo un haz de luz intenso.
Tras aquello, Aspros se deslizó hacia el suelo, con la misma gracilidad que un cisne, dejando claro que era el turno del pelirrojo. Ante aquella obra de arte, Garnet no pudo hacer otra cosa que aplaudir.- Me jode que te cagas, pero tú y tus coleguis os la habéis sacado, ¿es o no es? - Aplaudía el espectáculo que acababa de presenciar, mientras se acercaba al centro de escenario a paso lento.- Me has dejado en bolas, las cosas como son puejeje. - añadió, una vez que estaba a unos dos metros de Aspros.- Ahora bien... - Emitió una sonrisa socarrona.- Si crees que eres el único que no ha estado practicando con estos extras, ¡puajá! ¡Subestimas al menda! - exclamó, señalándose a sí mismo con su pulgar derecho, pasando a juntar la yema de dicho dedo con el índice de esa misma mano, formando una especie de "O". Tras eso, Garnet llevó ambos dedo a su boca, introduciéndolos y colocándolos junto a su lengua para, una vez expulsara la cantidad de aire, producir un estruendoso silbido que resonaría en todo el Solar Karma y en la zona de la costa más próxima al galeón.- ¡VAMOS PEÑUQUI TOSTADA! ¡QUÉ NO SE DIGA! - vociferó una vez que terminó de silbar y extrajo sus dedos de su boca.
Instantes después de que Garnet exclamara aquel grito al cielo, - y como si de alguna manera esto estuviera guionizado por una clase de dios omnisciente y omnipotente que lo único que quiere es darle el show y espectáculo que se merece a Aspros -, desde la playa surgieron otras doce figuras que caminaban hacia el propio barco del Solar Karma. Diez musculosos y aceitosos hombres, acompañados de dos mujeres también musculadas y con una buena curvatura que caminaban de forma solemne, silenciosa y, ante todo, en ropa interior. Más concretamente, todos llevaban un tanga rojo, salgo las mujeres, que llevaban un trikini de ese mismo color. Uno de los hombres cargaba con una especie de pergamino enorme mientras que, el otro, lo hacía con lo que parecían ser dos focos, llevando uno en cada mano.
Con todo ello, las doce entidades subieron también a la cubierta del navío, aproximándose y dirigiéndose hacia el escenario, hasta que subieron en él.- ¿Estáis listos para enseñarles de que pasta estamos hecha, troncos? - preguntaba Garnet a los doce prisioneros. Intentaba no enfocarse demasiado en las dos mujeres en trikini para no perder la concentración. - ¡SÍ, GARNET-SAMA! - gritaron al unísono, haciendo que el pelirrojo sonriera mientras dirigía su mirada hacia Aspros.- ¡Cojonudo! ¡Al loro, colegui! Ahora verás de verdad como se las gasta el gran Garnet Matlock PUAJAJAJA - soltó una gran carcajada, mientras esperaba a que todos se pusieran a sus puestos. La verdadera función comenzaría ahora.
INFO
![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
