23-09-2026, 06:53 AM
¿Otras prioridades? Podía ser pero Devon era demasiado idiota en algunas cosas y en este momento, no podía evitar pensar en estar haciéndolo por toda la cama con Vex. ¿Y si luego no la veía más? ¿Y si llegaba a odiarla por no recordar la noche de pasión? Y peor aún, ¿Qué tal si un día la traicionaba por ser pirata? Sus dudas empezaron a tomar un poco de fuerza en su cabeza, y entonces, recordó aquel cerdo que hacía unos días la estaba siguiendo y parecía ser su mascota nueva.
Por supuesto que no lo había traído al bar y tampoco podía dejarlo sólo mucho tiempo. Suspiró levemente por la nariz mientras terminaba su cerveza y luego dejó las monedas de oro correspondiente para pagar por ambas.
¿Sabes Vex? - dijo mientras de su bolso quitaba una tela particular, de esas que parecen para envolver comida para algunos viajes y empezó a guardar bastantes cosas de la comida - Creo que sería bueno que veas algo - sonrió suavemente y agarró la cerveza ajena para dejarla a un costado y siguió guardando comida - Te daré un poco de esto más tarde o iremos a comer luego pero necesito que veas algo - y sin decir más, estiró la mano para empujarla un poco hacia arriba, como queriendo que se levante de la silla y luego salió caminando mientras la soltaba, a ver si la seguía.
Honestamente, no sé si puedo volverme pirata, ya sabes… - hizo una pausa - Mi historia no es de las que podría permitírselo pero creo que bajo ciertas circunstancias extremas, puede que lo haga - movió los hombros mientras terminaba de guardar la comida en su bolso - Pero lo más importante en esta vida, es que no estés ligada a nadie. Tu debes de tener siempre tu libertad, sin importar quién tengas enfrente - sonrió - Así que si un día me vuelvo pirata, no vengas conmigo - y lo decía porque no podía protegerla de todos, incluso de sus propios “amigos”.
Tras decir eso, continuó caminando en silencio, sólo escuchando algunas gaviotas a lo lejos. El paisaje cambió a uno mucho más despoblado, las partes del borde del puerto donde por lo general había algunos establos, casas medio abandonadas y del estilo. Fue entonces que giró en una esquina y tras pasar la segunda casa abandonada, se metió a lo que parecía ser el patio delantero de una.
Hola dormilón - se rio al ver al cerdo y sacó la mitad de la comida de la bolsa para dejárselo en el suelo - Te traje esto, aunque no tengo ni idea de porqué me sigues hace unos días - acarició el costado de la bestia - Ella es Vex, y es una amiga, ¿Si? Trátala bien - amenazó levantando el índice y el cerdo largó un par de ronquidos por la nariz, casi como aprobando el trueque entre “comida” y “portarse bien” - No muerde, creo que está acostumbrado a la gente y creo que le gusto porque lo ando tratando bien… Aunque come más que yo - se ríe y le sigue acariciando el costado - Ven, acércate, no muerde, deja que te huela - la invitó a acercarse, estirando su mano hacia Vex.
Por supuesto que no lo había traído al bar y tampoco podía dejarlo sólo mucho tiempo. Suspiró levemente por la nariz mientras terminaba su cerveza y luego dejó las monedas de oro correspondiente para pagar por ambas.
¿Sabes Vex? - dijo mientras de su bolso quitaba una tela particular, de esas que parecen para envolver comida para algunos viajes y empezó a guardar bastantes cosas de la comida - Creo que sería bueno que veas algo - sonrió suavemente y agarró la cerveza ajena para dejarla a un costado y siguió guardando comida - Te daré un poco de esto más tarde o iremos a comer luego pero necesito que veas algo - y sin decir más, estiró la mano para empujarla un poco hacia arriba, como queriendo que se levante de la silla y luego salió caminando mientras la soltaba, a ver si la seguía.
Honestamente, no sé si puedo volverme pirata, ya sabes… - hizo una pausa - Mi historia no es de las que podría permitírselo pero creo que bajo ciertas circunstancias extremas, puede que lo haga - movió los hombros mientras terminaba de guardar la comida en su bolso - Pero lo más importante en esta vida, es que no estés ligada a nadie. Tu debes de tener siempre tu libertad, sin importar quién tengas enfrente - sonrió - Así que si un día me vuelvo pirata, no vengas conmigo - y lo decía porque no podía protegerla de todos, incluso de sus propios “amigos”.
Tras decir eso, continuó caminando en silencio, sólo escuchando algunas gaviotas a lo lejos. El paisaje cambió a uno mucho más despoblado, las partes del borde del puerto donde por lo general había algunos establos, casas medio abandonadas y del estilo. Fue entonces que giró en una esquina y tras pasar la segunda casa abandonada, se metió a lo que parecía ser el patio delantero de una.
Hola dormilón - se rio al ver al cerdo y sacó la mitad de la comida de la bolsa para dejárselo en el suelo - Te traje esto, aunque no tengo ni idea de porqué me sigues hace unos días - acarició el costado de la bestia - Ella es Vex, y es una amiga, ¿Si? Trátala bien - amenazó levantando el índice y el cerdo largó un par de ronquidos por la nariz, casi como aprobando el trueque entre “comida” y “portarse bien” - No muerde, creo que está acostumbrado a la gente y creo que le gusto porque lo ando tratando bien… Aunque come más que yo - se ríe y le sigue acariciando el costado - Ven, acércate, no muerde, deja que te huela - la invitó a acercarse, estirando su mano hacia Vex.
