24-09-2026, 08:18 PM
Después de su escatológica salida y su consiguiente aventura, Vixen volvió proponiendo una celebración en la que ella pagaba las copas y había que beber más deprisa que el otro — No bebo — dije, mintiendo, pero poco o nada le importó a la humink coneja porque se adentró en el primer bar que vio y pidió dos botellas - que se iba a beber ella - para celebrar que ya no era cocinera de aquel trabajo y ahogar sus penas o sus dichas en alcohol barato y portuario. Suspiré y me encogí de hombros, mirando hacia Grigori quien se acurrucaba y sentaba en mi hombro, pues sabía que íbamos a estar un rato largo ahí dentro y no podría estar volando por libre, pero al menos había podido estirar las alas antes en el vuelo a ras del mar.
La coneja bebió una tras otra, como si yo la estuviera siguiendo el ritmo, pero sólo acercaba el vaso a la boca y sin disimular mucho ni tan siquiera sorbía, y llegó a un punto en el que se sujetaba las tetas con ambas manos y las agitaba, en una danza sinuosa y voluptuosa de proporciones siderales que amenazaba con engullirme y tragarme por completo ahí mismo. Dos titanes del tamaño de dos sandías de temporada de verano, y con la textura de un flan de huevo al que sólo le faltaba mi la nata por encima. Mis ojos se abrieron de par en par y un ligero hilo de baba emergió de la comisura de mi labio mientras observaba aquel grotescamente enorme fenómeno de la naturaleza — Que bailen, que bailen — dije quitándole importancia a sus palabras sin dejar de mirar aquellas moles indecentes e imaginar cómo serían libre de toda licra, tela, o lo que fuera que vistiera en ese momento.
Por suerte para mi riego sanguíneo continuó bebiendo dejando aquello de lado y tiempo después, y aun sin poder sacarme la imagen de la cabeza, me llamó para preguntarme que qué coño hacíamos aquí. Me encogí de hombros e iba a responderla que ella era la que nos había hecho entrar en este antro, pero continuó hablando, diciendo que qué hacíamos en esta isla y proponiendo que nos fuésemos al mar.
— ¡¡Wajajaja!! — reí con alegría y negué con la cabeza — A mi no se me ha perdido nada en el mar... no... — callé por un segundo, mirando a la nada al fondo del bar — Yo tengo a mi familia y mis costumbres, sólo estoy viajando para descubrir el mundo por mi mismo — añadí, resumiendo mi Aramenté de la mejor forma posible. Pero por un instante imaginé lo que sería viajar en barco con ella... en algún momento se tendría que bañar, en el mar o en el barco, y nadie se baña con ropa, y esas dos sin ropa... — ¡PERO! — dije interrumpiéndome y poniéndome un poco colorado por el pensamiento — Mi viaje sólo durará cinco años... si, se que pueden parecer un montón de años pero, comparados con toda una vida no son nada. Cuando termine tenemos que volver a vernos para que me hagas la misma propuesta y podamos bañarnos juntVIAJAR JUNTOS — me autocorregí sobre la marcha, esperando que con lo borracha que estaba no se diese cuenta del despiste que había tenido, rápidamente continuando hablando — Si sigues aquí para entonces, nos vemos en cinco años en Ciudad Pinion, repetimos esto, y me vuelves a preguntar y a hacer la danza esa — me levanté de golpe, por suerte la mesa sólo mostraba mi torso de cinturón para arriba — ¿Trato o salsa de almejas? — tendí la mano hacia delante ofreciendo a Vixen aceptar o rechazar aquel trato.
La coneja bebió una tras otra, como si yo la estuviera siguiendo el ritmo, pero sólo acercaba el vaso a la boca y sin disimular mucho ni tan siquiera sorbía, y llegó a un punto en el que se sujetaba las tetas con ambas manos y las agitaba, en una danza sinuosa y voluptuosa de proporciones siderales que amenazaba con engullirme y tragarme por completo ahí mismo. Dos titanes del tamaño de dos sandías de temporada de verano, y con la textura de un flan de huevo al que sólo le faltaba mi la nata por encima. Mis ojos se abrieron de par en par y un ligero hilo de baba emergió de la comisura de mi labio mientras observaba aquel grotescamente enorme fenómeno de la naturaleza — Que bailen, que bailen — dije quitándole importancia a sus palabras sin dejar de mirar aquellas moles indecentes e imaginar cómo serían libre de toda licra, tela, o lo que fuera que vistiera en ese momento.
Por suerte para mi riego sanguíneo continuó bebiendo dejando aquello de lado y tiempo después, y aun sin poder sacarme la imagen de la cabeza, me llamó para preguntarme que qué coño hacíamos aquí. Me encogí de hombros e iba a responderla que ella era la que nos había hecho entrar en este antro, pero continuó hablando, diciendo que qué hacíamos en esta isla y proponiendo que nos fuésemos al mar.
— ¡¡Wajajaja!! — reí con alegría y negué con la cabeza — A mi no se me ha perdido nada en el mar... no... — callé por un segundo, mirando a la nada al fondo del bar — Yo tengo a mi familia y mis costumbres, sólo estoy viajando para descubrir el mundo por mi mismo — añadí, resumiendo mi Aramenté de la mejor forma posible. Pero por un instante imaginé lo que sería viajar en barco con ella... en algún momento se tendría que bañar, en el mar o en el barco, y nadie se baña con ropa, y esas dos sin ropa... — ¡PERO! — dije interrumpiéndome y poniéndome un poco colorado por el pensamiento — Mi viaje sólo durará cinco años... si, se que pueden parecer un montón de años pero, comparados con toda una vida no son nada. Cuando termine tenemos que volver a vernos para que me hagas la misma propuesta y podamos bañarnos juntVIAJAR JUNTOS — me autocorregí sobre la marcha, esperando que con lo borracha que estaba no se diese cuenta del despiste que había tenido, rápidamente continuando hablando — Si sigues aquí para entonces, nos vemos en cinco años en Ciudad Pinion, repetimos esto, y me vuelves a preguntar y a hacer la danza esa — me levanté de golpe, por suerte la mesa sólo mostraba mi torso de cinturón para arriba — ¿Trato o salsa de almejas? — tendí la mano hacia delante ofreciendo a Vixen aceptar o rechazar aquel trato.
![[Imagen: siCzVIk.png]](https://imgur.com/siCzVIk.png)
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