26-09-2026, 11:11 PM
Narrador / María Merlot
Recapitulemos.
Unnie modo iguana: Sin cola.
Gigante: Sin saber el idioma.
Mestiza: Histérica.
Unnie modo iguana: Sin cola.
Gigante: Sin saber el idioma.
Mestiza: Histérica.
María Merlot creía genuinamente que la iguana sin cola entre sus manos era la hermana que la vida le dio: Maki D. Zennin. La emoción desbordaba por verla herida, sin cola, se reflejaba en su precioso rostro etéreo. ¿Cuándo volviera a ser humana no tendría nalgas? El pensarlo la hizo casi sollozar, su mejor atributo lanzado a la basura, o más bien cercenado por algún ciudadano paniqueado por un aluvión de reptiles. ¡Tontos y asesinos de traseros! ¿Quién se asustaba por reptiles? Todo el mundo sabia que los malvados animales del planeta eran los delfines, por suerte, a ella la amaban…
Cuando el gigante le prestó atención, le puso frente a una iguana con mostazo. ¿Acaso él creía que su hermana tenia bigotes? Ahora que lo pensaba… ella jamás se había fijado, sabía que habían mujeres que… solían tener esos rasgos pero su hermana no… ¿Verdad? — No, mi herm… — comenzó a reprocharle apuntándolo con su iguana mutilada pero se calló de golpe… los grillos en su cabeza le gritaron “Mejor un mostacho, que estar sin cola” Y tenían razón, mejor asumir que su hermana parecía hombre por delante que ya lo hacia por sus senitos que estar desnalgada por detrás — ¡Unnieeeee! — gritó tirándole la lagartija sin cola al médico que la atacó en el aire mientras María tomaba y apretaba contra su mejilla derecha a la mostiguana — … vuelve a tu forma, dime algo, parpadea 147 veces si no eres tu — se despegó al animal para verlo fijamente, la verdad prefería a esta que al descolado… y si no era… ¿se darían cuenta en su tripulación? ¿Acaso estaba pensando en remplazar a la Valkiria Besada por El Sol con una iguana de verdad? No, no, no…. Bueno, tal vez sí, pero a medidas desesperadas, soluciones igual de alocadas.
Cuando el gigante le prestó atención, le puso frente a una iguana con mostazo. ¿Acaso él creía que su hermana tenia bigotes? Ahora que lo pensaba… ella jamás se había fijado, sabía que habían mujeres que… solían tener esos rasgos pero su hermana no… ¿Verdad? — No, mi herm… — comenzó a reprocharle apuntándolo con su iguana mutilada pero se calló de golpe… los grillos en su cabeza le gritaron “Mejor un mostacho, que estar sin cola” Y tenían razón, mejor asumir que su hermana parecía hombre por delante que ya lo hacia por sus senitos que estar desnalgada por detrás — ¡Unnieeeee! — gritó tirándole la lagartija sin cola al médico que la atacó en el aire mientras María tomaba y apretaba contra su mejilla derecha a la mostiguana — … vuelve a tu forma, dime algo, parpadea 147 veces si no eres tu — se despegó al animal para verlo fijamente, la verdad prefería a esta que al descolado… y si no era… ¿se darían cuenta en su tripulación? ¿Acaso estaba pensando en remplazar a la Valkiria Besada por El Sol con una iguana de verdad? No, no, no…. Bueno, tal vez sí, pero a medidas desesperadas, soluciones igual de alocadas.
Basta María Merlot.
Esa no es tu hermana.
¿Acaso ella te reemplazaría por un atún?
Si, posiblemente sí.
Esa no es tu hermana.
¿Acaso ella te reemplazaría por un atún?
Si, posiblemente sí.
Pero ella entendía el punto del grillo en su cabeza — … lo siento Alexyo, esta tampoco es mi hermana — miró al gigante con pesar en la mirada mientras se inclinaba para dejar al animalito a salvo en el suelo — … VAMOS, SIGAMOS BUSCANDO ALEX-YO, NO PUEDE ESTAR MUY LEJOS… SERÁ LA IGUANA CON CICATRICES Y MAL HUMOR — llevó las manos a su boca para usarlas como megáfono y poder comunicarse con el hombre, a pesar de los altos decibeles, su voz como siempre sonó encantadora.
En ese momento, y como una estrella fugaz y verde, un pequeño proyectil se lanzó contra la cabeza del gigante — Cuid… — no alcanzo a advertirle del ataque de un ser maligno, cuando este reboto contra él y termino siendo encestado en un cubo de basura. La boca de María formo una perfecta “O” mientras veía del recipiente al gigante y viceversa, asombrada por varias razones: 1. Qué gran puntería la del hombre, ese tiró fue muy preciso. 2. Que terrible puntería la de la iguana, seguro era espdachina y no tiradora. 3. Qué fuertes eran los gigantes, no le sorprendía la verdad, Thrym-sama lo era bastante. 4. ¿Acababa de salir del cubo su hermana? — ¡Unnie! — exclamó preocupada corriendo a su encuentro, tirándose a su lado y sujetándola como hizo minutos atrás: sobre sus muslos con la cabeza asfixiándola contra sus senos — Dime algo… ¿Cómo esta tu trasero? ¿Cuántas de mi ves ahora mismo? ¿La raíz cuadrada de tres tristes tigres? — la separó de ella y empezó a zarandearla para obtener alguna respuesta, realmente estaba preocupada, luego se enfocó en el gigante — ¿Por qué le sigues haciendo daño? Era encontrarla, no terminarla de… matarla. Alexyo malo, malo, malo repite despues de mi: No debo interponerme en la trayectora de indefensas y desnalgadas iguanas. Malo, malo, malo — soltó a su hermana para apuntar con ambas manos al gigante, haciendo énfasis en “malo” y echandole la culpa, otra vez, de hacerle daño a la mujer. Cuando María soltó a Maki... la dama cayó al suelo, al duro suelo.
En ese momento, y como una estrella fugaz y verde, un pequeño proyectil se lanzó contra la cabeza del gigante — Cuid… — no alcanzo a advertirle del ataque de un ser maligno, cuando este reboto contra él y termino siendo encestado en un cubo de basura. La boca de María formo una perfecta “O” mientras veía del recipiente al gigante y viceversa, asombrada por varias razones: 1. Qué gran puntería la del hombre, ese tiró fue muy preciso. 2. Que terrible puntería la de la iguana, seguro era espdachina y no tiradora. 3. Qué fuertes eran los gigantes, no le sorprendía la verdad, Thrym-sama lo era bastante. 4. ¿Acababa de salir del cubo su hermana? — ¡Unnie! — exclamó preocupada corriendo a su encuentro, tirándose a su lado y sujetándola como hizo minutos atrás: sobre sus muslos con la cabeza asfixiándola contra sus senos — Dime algo… ¿Cómo esta tu trasero? ¿Cuántas de mi ves ahora mismo? ¿La raíz cuadrada de tres tristes tigres? — la separó de ella y empezó a zarandearla para obtener alguna respuesta, realmente estaba preocupada, luego se enfocó en el gigante — ¿Por qué le sigues haciendo daño? Era encontrarla, no terminarla de… matarla. Alexyo malo, malo, malo repite despues de mi: No debo interponerme en la trayectora de indefensas y desnalgadas iguanas. Malo, malo, malo — soltó a su hermana para apuntar con ambas manos al gigante, haciendo énfasis en “malo” y echandole la culpa, otra vez, de hacerle daño a la mujer. Cuando María soltó a Maki... la dama cayó al suelo, al duro suelo.
Karma Fanático: Hyakinthos.
![[Imagen: mmocheja.png]](https://i.ibb.co/WNPnSwH9/mmocheja.png)
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