Un vagabundo, un coyote y una chica nueva... [P.R SOCIAL] [PRIV. ARIA ÁSTER]
#12
Aria siguió con la mirada a Vesper mientras este iba a por comida y bebida. Para su sorpresa, él había recordado que no bebía alcohol y le había llevado sin. — Gracias. — Vesper comenzó a hablar nuevamente, advirtiendo que iba a comenzar a lanzarle preguntas, por lo que Aria se preparó.

“...tendrás una cara oculta…”
No pudo evitar dar un respingo en cuanto escuchó eso. Por un momento se sintió descubierta. Pero parecía que simplemente estaba bromeando o haciendo algún tipo de metáfora con el nombre de Luna. — ¿O me ha descubierto? — Se preocupó por un instante. — No, imposible. — No quería echarse flores, pero conocía a Luna al dedillo, era imposible que alguien pudiera descubrir su mentira. Ella era Luna.

“...aparte de carteles de la armada revolucionaria”
Sonrió ante la mención de los revolucionarios, y confirmó que Vesper la había cazado robando el cartel. No parecía que estuviera tratando de extorsionarla o amenazarla, así que decidió dejarlo en el montón de cosas por las que podía preocuparse más tarde. — ¿Robar algo sin que nadie me descubriera…? — Repitió la pregunta para sí misma, para así ganar un poco de tiempo para pensar. Nunca se había parado a preguntarse eso. De todos modos, no era Aria quien tenía que responder. Esbozó una pequeña sonrisa cuando tuvo en mente su respuesta. — Hmm… Si es cualquier cosa, ¡entonces una gran primicia! — Respondió ampliando su sonrisa, tal y como Luna solía hacerlo siempre que hablaba del tema. — Cualquier periodista querría eso… Y si tiene que ser algo físico… — Fingió pensar por unos momentos. — Entonces una cámara, aún no tengo ninguna. — Volvió a beber tras responder. Aunque se arrepintió al instante porque casi se atraganta al escuchar la siguiente línea de Vesper. Dio un corto vistazo alrededor para asegurarse de que no hubiera nadie escuchando su conversación. — ¿Tu padre fue un revolucionario? — Preguntó en el tono más bajo que pudo, conteniendo la emoción que sabía que estaría mostrando fácilmente. No era tampoco un problema grave pues iba en sintonía con Luna. Se cortó a sí misma antes de comenzar a hacer mil y una preguntas, en cambio, apartó la bebida a un lado y recorrió sus anotaciones para añadir todas las preguntas que DEBÍA asegurarse de hacerle.

“...¿Si pudieras presenciar un acontecimiento de la historia, ¿cuál elegirías?”
Aria alzó la mirada hacia Vesper, quien volvía a hablar, mientras volvía a recoger sus apuntes. Acercó su plato y comenzó a comer. No pudo evitar sorprenderse al notar un suave sabor a moras en el plato principal. — Es realmente atento… — Pensó con una sonrisa. — Si es de muy atrás en el tiempo, no sé mucho sobre acontecimientos históricos. — Murmuró haciendo memoria de todos los libros que había leído a lo largo de su vida, desgraciadamente, no había leído tantos sobre historia, no las suficientes veces como para recordar algo exacto… Volvió a mirar alrededor y bajó la voz. Estaba segura que hasta la tonta de Luna llevaba cuidado cuando se disponía a hablar de temas tan sensibles. — Supongo que de todos modos lo mejor sería observar el Siglo Vacío, es de lo que más se desconoce. — Aria sonrió ante la idea, Luna siempre encontraba la manera de hablar de ello. — Sería una gran primicia, perfecta para robarla. — Bromeó, volviendo a un tono de voz normal, y volvió a comer. — Está todo muy bueno, por cierto, muchas gracias.

“...tendrás miedos no? Podrías contarme uno de esos tantos?”
Aria, que estaba observando alrededor, percatándose de que comenzaban a quedarse solos, dio un pequeño respingo ante la mención de los miedos. Era un gran salto, por lo menos para ella. Cuando un líquido rojo espeso y una mirada sin brillo llegaron a su mente, se apresuró a tomar su bebida y calmar sus pensamientos con un sabor dulce. Él había dicho algo más, algo sobre mejillas de algodón de azúcar. ¿Se refería a lo ocurrido cuando la elogió? Decidió ignorar por completo esa parte de su discurso.
Para su desgracia, apartar eso significaba volver al tema del miedo, y no era un tema que le gustase demasiado. Dejó a un lado su bebida y se mantuvo en silencio unos segundos, con una expresión pensativa. ¿Había visto a Luna alguna vez asustada? La respuesta obvia era no, ni siquiera ante la muerte. ¿Tenía miedos? Debía tenerlos. Y estaba segura de que Aria debía conocer al menos uno. — Hmm… Esa es una pregunta un poco difícil… — Respondió mientras pensaba. Había tratado de que la tensión que sentía no se notara, pero estaba bastante segura de que no sería muy difícil notarlo. — El fuego. — Respondió con rapidez y un tono un poco ansioso. Como para dar por finalizado ese tema de una vez. Le preocupó haber matado un poco el ambiente con su reacción, pero no era algo que fuera capaz de ocultar por completo tras una sonrisa. — No me gustan las temperaturas extremas. — Añadió, tratando de quitarle algo de hierro al asunto.

Aria comenzó a reír cuando la siguiente pregunta fue una un poco más de broma. Agradeció la distracción y poder relajarse una vez más. — Hmm… esa también es una pregunta difícil… Estar sola un año en una isla desierta o tener que soportarte… — Bromeó sin borrar del todo una sonrisa divertida. — No has especificado tiempo al viaje contigo, pero elegiré la segunda. No me gustaría estar sola durante tanto tiempo. — Terminó de comer y poco después terminó su bebida. — Si fuese pirata, seguro que sería divertido viajar contigo. — Concedió, porque a decir verdad, debía ser genial viajar por el mar con la libertad de un pirata y con música para disfrutar.

“...¿alguna vez has hecho una estupidez de la que todavía te sientas orgullosa?”
— ¿Alguna estupidez? — Murmuró de vuelta. — He hecho alguna estupidez, pero no creo que pueda sentirme orgullosa de ello… — Razonó mientras se cruzaba de brazos. — A veces peco de optimista, no sé si eso te sirva. — Negó con la cabeza mientras recordaba el suceso más reciente. — Solo a mí se me ocurriría bajar la guardia cerca de un marine… — Siguió dándole vueltas a la pregunta, por si había algo que se le estuviera pasando. — Tal vez de haber comenzado este viaje. Es peligroso, y probablemente una estupidez, pues no conseguiré mucho. — Añadió sin mirar mucho a Vesper. Si Luna hubiera estado cerca, la hubiera acusado de pesimista. Era la primera vez que estaba hablando más como Aria que como Luna, y a decir verdad era algo que le daba algo de miedo. La valiente era Luna, no Aria. — Seguramente seguiré los pasos de Reen y moriré. — Pensó para sí misma. — Pero aún así, no cambiaría mi decisión.

El turno de las preguntas terminó y Vesper comenzó con su concierto. Cuando mencionó las estrellas no pudo evitar sonreír. Su madre le había dicho hacía mucho tiempo que Áster significaba “estrella”.
Por las palabras que utilizó, parecía que hablaba de sí mismo. Llamaba al protagonista loco, y él solía llamarse a sí mismo del mismo modo. Aunque tal vez estaba sobreanalizandolo. Le conmovió que el protagonista continuara luchando por sus sueños pese a las dificultades (y tener el mundo en contra), pero su parte favorita fue sin duda alguna la última. "Qué triste sería morirse sin haber descubierto a qué sabe el más allá." Se quedó con esas palabras en la cabeza más tiempo del que hubiera querido admitir.
Al ver al pirata hacer una reverencia teatral, dejó escapar una pequeña sonrisa y aplaudió un poco. — Ha sido precioso. — Elogió caminando a su lado. — Es un poco triste, pero fue muy bonita. ¿Puedo preguntar en qué está inspirada? Y tal vez algo más. — Dejó caer, con un poco de suerte aun podría hacer alguna que otra pregunta más.

Siguió a Vesper mientras caminaba por la calle, ya oscura por la noche, mientras escuchaba la música que tocaba. — Mi momento favorito del día es la noche, ¿cuál es el tuyo? — Preguntó en un tono de voz bajo sin apartar la mirada del cielo estrellado.




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RE: Un vagabundo, un coyote y una chica nueva... [P.R SOCIAL] [PRIV. ARIA ÁSTER] - por Aria Áster - 29-09-2026, 08:42 AM

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