29-09-2026, 01:12 PM
—...hora
El impacto de la gota en su mano no produjo más que un sonido sordo y apenas perceptible. Kael había reaccionado por puro instinto, extendiendo la palma para dispararla tal y como había considerado. La diferencia con sus intentos anteriores era evidente, pues ya no estaba pensando en la trayectoria, en la postura o en la cantidad de fuerza que debía emplear. Por un instante, simplemente había respondido, dejando que fluyera por su cuerpo como una gota del mar entre todo el oleaje que llegaba hasta la costa.
Sus ojos descendieron ligeramente, quedando pensativo mientras analizaba lo que acababa de ocurrir. No estuvo especialmente mal, pero aún no conseguía el click que necesitaba.
—Pues claro. Jugué con Shin durante varias ocasiones, aunque tampoco puedo decir que hayan sido en exceso. No teníamos mucho tiempo para ese tipo de cosas.—Respondió con naturalidad, sin saber que hasta el momento no le había dicho a ninguno de sus nuevos compañeros que conocía al comandante desde pequeño.
Kael flexionó ligeramente los dedos. La gota volvió a elevarse sobre su mano, queriendo probar un nuevo intento una vez más antes de que se dispusieran a hacer algo distinto...viendo que tendría peor resultado que esta anterior.
—Vale...me queda más de lo que estaba pensando.—Pero aún así, no se iba a echar atrás con el intento.
Su brazo se desplazó hacia atrás. Esta vez no hubo una preparación tan evidente como en sus primeros intentos. No buscó reproducir de manera consciente todos los movimientos que Juan le había mostrado. Su cuerpo empezaba a comprenderlos, o eso creía él, pues de alguna forma, como humano, su cuerpo no parecía estar preparado a la perfección para realizar movimientos como ese.
Lanzó. La pequeña masa de agua salió disparada hacia la masa de resistencia que era Juan, sabiendo que incluso con una impresionante y milagrosa potencia, no le haría ningún daño si lo lograba. Sus ojos siguieron el recorrido de la gota, pero su mente estaba centrada en Juan. Por algún motivo, parecía que iba a sacarle algo más de rendimiento hablando.
Cuando quiso darse cuenta, Juan decidió pasarle una pelota mientras él lanzaba aquella gota de agua, y tuvo que responder tan buenamente como pudo para poder devolvérsela, a pesar de mandarla un poco desviada por la poca capacidad de reflejos que posee el soldado.
Un par de turnos más tarde, la pelota consiguió volver a su curso, y su compañero, tan interesado en conocer a Kael, decidió preguntarle sobre sus orígenes.
Una pregunta con demasiado significado como para ser respondida durante un simple juego.
—Hay varias razones para eso, Juan, pero...—No sabía bien que debía contestar en ese momento.—Siento que en la marina voy a poder lograr ayudar en este mundo más que en ningún otro lugar. Si no formase parte no podría llegar a todos los rincones de este mundo, y no podría verdaderamente intentar conseguir que el mundo sea, de alguna forma, un lugar mejor.
Era lo mejor que le podía dar en ese momento. Una respuesta sincera en sus palabras, mas no en el contenido que otorgan las mismas.
—Tengo yo también curiosidad por saber que le ha llevado a un gyojin como tú a unirse a la marina y consumir una fruta del diablo. ¿No se supone que los gyojin son personas de mar?
El impacto de la gota en su mano no produjo más que un sonido sordo y apenas perceptible. Kael había reaccionado por puro instinto, extendiendo la palma para dispararla tal y como había considerado. La diferencia con sus intentos anteriores era evidente, pues ya no estaba pensando en la trayectoria, en la postura o en la cantidad de fuerza que debía emplear. Por un instante, simplemente había respondido, dejando que fluyera por su cuerpo como una gota del mar entre todo el oleaje que llegaba hasta la costa.
Sus ojos descendieron ligeramente, quedando pensativo mientras analizaba lo que acababa de ocurrir. No estuvo especialmente mal, pero aún no conseguía el click que necesitaba.
—Pues claro. Jugué con Shin durante varias ocasiones, aunque tampoco puedo decir que hayan sido en exceso. No teníamos mucho tiempo para ese tipo de cosas.—Respondió con naturalidad, sin saber que hasta el momento no le había dicho a ninguno de sus nuevos compañeros que conocía al comandante desde pequeño.
Kael flexionó ligeramente los dedos. La gota volvió a elevarse sobre su mano, queriendo probar un nuevo intento una vez más antes de que se dispusieran a hacer algo distinto...viendo que tendría peor resultado que esta anterior.
—Vale...me queda más de lo que estaba pensando.—Pero aún así, no se iba a echar atrás con el intento.
Su brazo se desplazó hacia atrás. Esta vez no hubo una preparación tan evidente como en sus primeros intentos. No buscó reproducir de manera consciente todos los movimientos que Juan le había mostrado. Su cuerpo empezaba a comprenderlos, o eso creía él, pues de alguna forma, como humano, su cuerpo no parecía estar preparado a la perfección para realizar movimientos como ese.
Lanzó. La pequeña masa de agua salió disparada hacia la masa de resistencia que era Juan, sabiendo que incluso con una impresionante y milagrosa potencia, no le haría ningún daño si lo lograba. Sus ojos siguieron el recorrido de la gota, pero su mente estaba centrada en Juan. Por algún motivo, parecía que iba a sacarle algo más de rendimiento hablando.
Cuando quiso darse cuenta, Juan decidió pasarle una pelota mientras él lanzaba aquella gota de agua, y tuvo que responder tan buenamente como pudo para poder devolvérsela, a pesar de mandarla un poco desviada por la poca capacidad de reflejos que posee el soldado.
Un par de turnos más tarde, la pelota consiguió volver a su curso, y su compañero, tan interesado en conocer a Kael, decidió preguntarle sobre sus orígenes.
Una pregunta con demasiado significado como para ser respondida durante un simple juego.
—Hay varias razones para eso, Juan, pero...—No sabía bien que debía contestar en ese momento.—Siento que en la marina voy a poder lograr ayudar en este mundo más que en ningún otro lugar. Si no formase parte no podría llegar a todos los rincones de este mundo, y no podría verdaderamente intentar conseguir que el mundo sea, de alguna forma, un lugar mejor.
Era lo mejor que le podía dar en ese momento. Una respuesta sincera en sus palabras, mas no en el contenido que otorgan las mismas.
—Tengo yo también curiosidad por saber que le ha llevado a un gyojin como tú a unirse a la marina y consumir una fruta del diablo. ¿No se supone que los gyojin son personas de mar?
![[Imagen: jGxJg3p.png]](https://i.imgur.com/jGxJg3p.png)
