29-09-2026, 06:29 PM
(Última modificación: 29-09-2026, 06:46 PM por Kisuke Kageyama.)
Shirohime estaba teniendo dificultades. El golpe de Kisuke, a pesar de haber sido con la mano abierta y con sus propias manos, había hecho mella en el sentido del equilibrio de la muchacha, así como en su capacidad para respirar adecuadamente. El antiguo pescador, podía percibir la frustración y la rabia que sentía la joven ante su falta de poder en aquellos momentos. El Comandante podía entenderla perfectamente; era muy frustrante toparse con un muro enorme que parece infranqueable, pero tenía que aprender, tenía que saber que esto no iba a ser un paseo, que necesitaría de todo su esfuerzo y determinación para, poco a poco, ir escalando esa montaña y alcanzar la cima.
"Vamos, pajarito... muéstrame que lo has entendido..."
Mientras trataba de recuperarse del golpe de su Comandante, Shirohime cerraba los ojos y fruncía el ceño, como si estuviese mareada, aunque murmuraba y cabeceaba, como si tratase de buscar la determinación y la fuerza necesaria para seguir con el entrenamiento. Kisuke la observaba muy atento, esperando en cualquier momento una reacción por parte de la chiquilla. Tras unos instantes más en los que la joven hablaba consigo misma, Kisuke alcanzó a oír lo que decía, a pesar de la distancia que les separaba. Hablaba de sentir, hablaba de envolverse para golpear...
"¿Está tratando de despertar el haki...?"
Aún era demasiado pronto para ella, necesitaba entrenar mucho más para conseguir alcanzar ese poder, aunque avanzaba a pasos agigantados, pero todavía quedaba para que pudiese ser capaz de activar su percepción y su armamento. No obstante, Kisuke sonrió al darse cuenta de que aquella muchacha tenía tantas ganas de ser más fuerte que trataba de imitar y conseguir lo mismo que hacían los que eran su modelo a seguir en el combate, o sea, Panda y él mismo. La joven se había dado cuenta de como usaban el haki, y aunque no era capaz de usarlo, no todavía, si estaba en un buen camino para poder hacerlo en un futuro. La inteligencia bélica de aquella muchacha era increíble y sabía aprovechar muy bien todo lo que, tanto Kisuke como Panda, mostraban en sus entrenamientos con ella. Era una esponja ávida de agua. Aún así, tratando de golpear a Kisuke, erró estrepitosamente, puesto que estaba más lejos de lo que ella pensaba. Quizá era suficiente por aquel día; sería contraproducente que la joven se hiciese daño de verdad por sobrepasarse.
-¿Qué es lo que quieres alcanzar, Pajarito?-dijo Kisuke, aunque bien lo sabía.-¿Acaso intentas despertar tu haki?-dio una calada a un cigarrillo que acababa de prender.-No quieras correr antes de gatear, Shirohime... Aún te falta para poder hacer que florezca tu haki... Pero no te preocupes, vas por muy buen camino...
Acortó la distancia que les separaba hasta que quedó a un metro de ella y le tendió su mano para ayudarla a enderezarse del todo. Ciertamente, había sido un entrenamiento muy productivo, y sin duda había dejado patente que Shirohime estaba más que determinada a ser mucho más fuerte. Con una sonrisa señaló hacia atrás en dirección a Ciudad Kamome, indicando que era hora de regresar.
-¿Te parece si vamos a comer algo, pajarito? Seguro te ayuda a asentar el estómago, y cuando eso pase, tendrás hambre, después de tanto combate... kuhahahaha...
"Vamos, pajarito... muéstrame que lo has entendido..."
Mientras trataba de recuperarse del golpe de su Comandante, Shirohime cerraba los ojos y fruncía el ceño, como si estuviese mareada, aunque murmuraba y cabeceaba, como si tratase de buscar la determinación y la fuerza necesaria para seguir con el entrenamiento. Kisuke la observaba muy atento, esperando en cualquier momento una reacción por parte de la chiquilla. Tras unos instantes más en los que la joven hablaba consigo misma, Kisuke alcanzó a oír lo que decía, a pesar de la distancia que les separaba. Hablaba de sentir, hablaba de envolverse para golpear...
"¿Está tratando de despertar el haki...?"
Aún era demasiado pronto para ella, necesitaba entrenar mucho más para conseguir alcanzar ese poder, aunque avanzaba a pasos agigantados, pero todavía quedaba para que pudiese ser capaz de activar su percepción y su armamento. No obstante, Kisuke sonrió al darse cuenta de que aquella muchacha tenía tantas ganas de ser más fuerte que trataba de imitar y conseguir lo mismo que hacían los que eran su modelo a seguir en el combate, o sea, Panda y él mismo. La joven se había dado cuenta de como usaban el haki, y aunque no era capaz de usarlo, no todavía, si estaba en un buen camino para poder hacerlo en un futuro. La inteligencia bélica de aquella muchacha era increíble y sabía aprovechar muy bien todo lo que, tanto Kisuke como Panda, mostraban en sus entrenamientos con ella. Era una esponja ávida de agua. Aún así, tratando de golpear a Kisuke, erró estrepitosamente, puesto que estaba más lejos de lo que ella pensaba. Quizá era suficiente por aquel día; sería contraproducente que la joven se hiciese daño de verdad por sobrepasarse.
-¿Qué es lo que quieres alcanzar, Pajarito?-dijo Kisuke, aunque bien lo sabía.-¿Acaso intentas despertar tu haki?-dio una calada a un cigarrillo que acababa de prender.-No quieras correr antes de gatear, Shirohime... Aún te falta para poder hacer que florezca tu haki... Pero no te preocupes, vas por muy buen camino...
Acortó la distancia que les separaba hasta que quedó a un metro de ella y le tendió su mano para ayudarla a enderezarse del todo. Ciertamente, había sido un entrenamiento muy productivo, y sin duda había dejado patente que Shirohime estaba más que determinada a ser mucho más fuerte. Con una sonrisa señaló hacia atrás en dirección a Ciudad Kamome, indicando que era hora de regresar.
-¿Te parece si vamos a comer algo, pajarito? Seguro te ayuda a asentar el estómago, y cuando eso pase, tendrás hambre, después de tanto combate... kuhahahaha...
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