03-10-2026, 10:51 AM
Al parecer, mi despliegue de habilidades terminó siendo contraproducente, no solo porque termine dañando aún más el inmueble con mis propias manos, sino también por que apenas unos segundos después, antes aún de terminar yo de asimilarlo, pude oír como la misma mujer que trataba de impresionar se reía de lo que acababa de hacer… No solo acabo de romper mi palabra con el camarero, también había quedado en ridículo ante la coneja.
Menos lamentos y más soluciones, Fumi. Si la cagas, lo arreglas lo mejor que puedas. Dije levantándome rápidamente, preparándome para arreglar este desastre, empezando por desencajar al hombre que acababa de dejar metido en el suelo. Tras lo que fueron varios tirones, conseguí sacarlo de ahí y, con una facilidad que sorprendería a cualquier civil que no me conozca, lo levanté sobre mi cabeza y lo lleve a fuera, dejándolo tirado en la calle donde no moleste. Volví a dentro para ver como la Humink se encontraba expropiando todas las pertenencias que podía a los cobradores abatidos, cual señora en las ofertas del mercadillo, así que aproveché para ir sacando a los que iba encontrando con los bolsillos hacía afuera, dejando los dos últimos con los que aún estaba para que se tomara su tiempo tranquila.
Un poco después, mientras colocaba unos taburetes, la mujer se acercó a mí. Una parte de mi creía que sus encantos ya no podrían surtir tanto efecto sobre mi, pero, a medida que se aproximaba, la diferencia de altura entre las dos se iba haciendo más notoria, haciendo que mi corazón acelerara a cada paso que daba. Mientras intentaba mantener la compostura lo mejor que podía, ella comenzó a alabar mi actuación anterior; ante lo cual no pude evitar que mi cara dibujase una pequeña sonrisa. No puedo creérmelo. ¡Piensa que soy medianamente guay! Antes de que mis ojos se iluminase casi como si tuviesen estrellas, como siempre que estoy a punto de desvariar hablando de técnicas con alguien que sabe apreciarlas, la coneja se acercó un poco más, cubriéndome completamente con su sombra y haciendo que me congelara en seco, al mismo tiempo que se me saltaba un latido. Con un tono mucho más bajo, pronunció por primera vez en toda la noche mi alias heroico… Y, Dios mío, en ese momento lo único que todo mi ser estaba deseando era que me llamase así por mi verdadero nombre.
— S-si quieres que te enseñe como hacer buenas poses o t-técnicas heroicas, cuenta conmigo. ¡AHÁ! — le respondí con un tono tembloroso en mi voz, sin terminar de comprender del todo su propuesta.
Tras esa interacción, ella se marchó a hablar con el camarero, mientras que yo decidí seguir ordenando la taberna lo mejor que iba pudiendo, al mismo tiempo que prestaba atención a su conversación. Ahí la pude oír: la triste realidad del pobre camarero. El pobre pidió el préstamo para intentar salvar a su madre enferma. En ese momento, me frene un segundo, pensando en mi madre y recordando como falleció enferma, ya que no pudimos costear su tratamiento. Por muy triste que fuera, su recuerdo traía siempre una sonrisa a mi cara, y eso, junto con el pensamiento de haber podido evitar que la historia se repitiese, esta vez para este pobre hombre, hizo que me renovarse de energías como nunca, todo con un único propósito: ayudar a este hombre todo lo que pueda. Así que comencé a limpiar las manchas de la columna, frotando con todas mis fuerzas, carreteando tablas de madera de un lado a otro y recogiendo todo tipo de jarras y cubiertos del suelo como nunca nadie lo había hecho.
![[Imagen: Mk66qzk.png]](https://imgur.com/Mk66qzk.png)
Tras un rato, mi compañera de combate volvió a ayudarme a volver este desastre lo más ordenado posible, entre todo, tapando el agujero que había hecho anteriormente, llamándome para asegurarse de que lo viera, a lo que simplemente le respondí con un intento de sonrisa que apenas ocultaba la vergüenza que sentía por dentro. Luego de unos minutos que se hicieron eternos, finalmente el desorden estaba ordenado. El lugar seguía siendo un desastre, pero al menos ahora sería mucho más fácil de recoger. Fue en ese momento justo cuando el camarero salió de la cocina con dos estofados, ofreciéndonos uno a cada una. De primeras, me sabría mal aceptarlo después de haberle jodido la entrada del local, pero, como era costumbre, llevaba todo el día sin comer y me moría de hambre.
Tímidamente, acepte su plato y, del mismo modo, me lleve la primera cucharada a la boca. En ese mismo instante, mi cara se iluminó por completo y la timidez desapareció al mismo tiempo que devoraba cucharada a cucharada a toda velocidad. — Guau, señor, esto es una de las mejores cosas que he probado en toda la isla. ¡Muchísimas gracias! —
Con el estómago lleno, me levanté a ver el local y pensar cómo podía seguir ayudando cuando la hermosa mujer conejo se acercó a mí, volviendo a eclipsarme con su sombra, y me volvió a llamar por mi alias. Mientras intentaba que no me diera un sofoco de lo roja que me estaba poniendo, pude asimilar sus palabras: Acaba… ¿¡ACABA DE DECIR QUE SOY DE SU AGRADO!? Y, antes de que me pusiera vergonzosamente a dar saltitos de felicidad, me ofreció un trago de su petaca, el cual casi rechazo instintivamente, pero lo pensé por un segundo y me di cuenta: ¡ESO SERÍA UN BESO INDIRECTO!, mí cara desbloqueo otro tono mayor de rojo y, sin pensárselo dos veces, agarré la petaca con mi mano temblorosa y, tras pararme a mirar la petaca por más segundos de los que se considerarían normales, le di un trago rápido y tímido, devolviéndosela rápidamente sin ser capaz de devolverle la mirada. Ante lo que ella se acercó a mi oído a susurrarme algo. Por un segundo, sentí que me iba a desmayar de tantas emociones seguidas, pero luego me centré en escuchar su preciosa voz atentamente. Me estaba ofreciendo formar equipo para ir a por el jefe de estos canallas. No solo le caía bien, sino que también quiere formar un equipo heroico conmigo. No me lo podía creer, pero, como siempre, antes de que pudiera responder, me guiño un ojo con su picardía habitual y se marchó, dejando la pregunta en el aire. No pude evitar dejar salir una pequeña carcajada pensando en como le gusta hacerse la dura y misteriosa. Solo podía pensar que me parecía adorable. Si se daba la oportunidad, la ayudaría sin dudarlo, pensé brevemente mientras la veía alejarse en la distancia, aunque, en este momento, lo único que podía pensar era que me sentía lo más feliz que me había sentido en muchísimo tiempo.
No fue hasta que desapareció de mi campo de visión que aparte la mirada. El resto de la noche no fue mucho más interesante. Me quedé un rato más ayudando al camarero a recoger y sacar fuera los trozos de desorden que ya habíamos ordenado, despidiendome y agradeciendo nuevamente al hombre por su comida, deseándole lo mejor a él y su negocio.
Aunque esa misma noche, alguna heroína anónima llenó las calles de panfletos publicitando una tal Taberna La Sombra Del Ancla. Quién sabe a lo mejor eso ayudé un poco a su negocio.
![[Imagen: v8YlFEd.png]](https://imgur.com/v8YlFEd.png)
Lo que si os puedo contar es que desde ese día la taberna cuanta con una nueva clienta habitual.
¿¡Acaso puede seguir considerándose una heroína!?
![[Imagen: 9h5b8Vn.png]](https://imgur.com/9h5b8Vn.png)
Menos lamentos y más soluciones, Fumi. Si la cagas, lo arreglas lo mejor que puedas. Dije levantándome rápidamente, preparándome para arreglar este desastre, empezando por desencajar al hombre que acababa de dejar metido en el suelo. Tras lo que fueron varios tirones, conseguí sacarlo de ahí y, con una facilidad que sorprendería a cualquier civil que no me conozca, lo levanté sobre mi cabeza y lo lleve a fuera, dejándolo tirado en la calle donde no moleste. Volví a dentro para ver como la Humink se encontraba expropiando todas las pertenencias que podía a los cobradores abatidos, cual señora en las ofertas del mercadillo, así que aproveché para ir sacando a los que iba encontrando con los bolsillos hacía afuera, dejando los dos últimos con los que aún estaba para que se tomara su tiempo tranquila.
Un poco después, mientras colocaba unos taburetes, la mujer se acercó a mí. Una parte de mi creía que sus encantos ya no podrían surtir tanto efecto sobre mi, pero, a medida que se aproximaba, la diferencia de altura entre las dos se iba haciendo más notoria, haciendo que mi corazón acelerara a cada paso que daba. Mientras intentaba mantener la compostura lo mejor que podía, ella comenzó a alabar mi actuación anterior; ante lo cual no pude evitar que mi cara dibujase una pequeña sonrisa. No puedo creérmelo. ¡Piensa que soy medianamente guay! Antes de que mis ojos se iluminase casi como si tuviesen estrellas, como siempre que estoy a punto de desvariar hablando de técnicas con alguien que sabe apreciarlas, la coneja se acercó un poco más, cubriéndome completamente con su sombra y haciendo que me congelara en seco, al mismo tiempo que se me saltaba un latido. Con un tono mucho más bajo, pronunció por primera vez en toda la noche mi alias heroico… Y, Dios mío, en ese momento lo único que todo mi ser estaba deseando era que me llamase así por mi verdadero nombre.
![[Imagen: kDWjRiF.png]](https://imgur.com/kDWjRiF.png)
— S-si quieres que te enseñe como hacer buenas poses o t-técnicas heroicas, cuenta conmigo. ¡AHÁ! — le respondí con un tono tembloroso en mi voz, sin terminar de comprender del todo su propuesta.
Tras esa interacción, ella se marchó a hablar con el camarero, mientras que yo decidí seguir ordenando la taberna lo mejor que iba pudiendo, al mismo tiempo que prestaba atención a su conversación. Ahí la pude oír: la triste realidad del pobre camarero. El pobre pidió el préstamo para intentar salvar a su madre enferma. En ese momento, me frene un segundo, pensando en mi madre y recordando como falleció enferma, ya que no pudimos costear su tratamiento. Por muy triste que fuera, su recuerdo traía siempre una sonrisa a mi cara, y eso, junto con el pensamiento de haber podido evitar que la historia se repitiese, esta vez para este pobre hombre, hizo que me renovarse de energías como nunca, todo con un único propósito: ayudar a este hombre todo lo que pueda. Así que comencé a limpiar las manchas de la columna, frotando con todas mis fuerzas, carreteando tablas de madera de un lado a otro y recogiendo todo tipo de jarras y cubiertos del suelo como nunca nadie lo había hecho.
![[Imagen: Mk66qzk.png]](https://imgur.com/Mk66qzk.png)
Tras un rato, mi compañera de combate volvió a ayudarme a volver este desastre lo más ordenado posible, entre todo, tapando el agujero que había hecho anteriormente, llamándome para asegurarse de que lo viera, a lo que simplemente le respondí con un intento de sonrisa que apenas ocultaba la vergüenza que sentía por dentro. Luego de unos minutos que se hicieron eternos, finalmente el desorden estaba ordenado. El lugar seguía siendo un desastre, pero al menos ahora sería mucho más fácil de recoger. Fue en ese momento justo cuando el camarero salió de la cocina con dos estofados, ofreciéndonos uno a cada una. De primeras, me sabría mal aceptarlo después de haberle jodido la entrada del local, pero, como era costumbre, llevaba todo el día sin comer y me moría de hambre.
Tímidamente, acepte su plato y, del mismo modo, me lleve la primera cucharada a la boca. En ese mismo instante, mi cara se iluminó por completo y la timidez desapareció al mismo tiempo que devoraba cucharada a cucharada a toda velocidad. — Guau, señor, esto es una de las mejores cosas que he probado en toda la isla. ¡Muchísimas gracias! —
Con el estómago lleno, me levanté a ver el local y pensar cómo podía seguir ayudando cuando la hermosa mujer conejo se acercó a mí, volviendo a eclipsarme con su sombra, y me volvió a llamar por mi alias. Mientras intentaba que no me diera un sofoco de lo roja que me estaba poniendo, pude asimilar sus palabras: Acaba… ¿¡ACABA DE DECIR QUE SOY DE SU AGRADO!? Y, antes de que me pusiera vergonzosamente a dar saltitos de felicidad, me ofreció un trago de su petaca, el cual casi rechazo instintivamente, pero lo pensé por un segundo y me di cuenta: ¡ESO SERÍA UN BESO INDIRECTO!, mí cara desbloqueo otro tono mayor de rojo y, sin pensárselo dos veces, agarré la petaca con mi mano temblorosa y, tras pararme a mirar la petaca por más segundos de los que se considerarían normales, le di un trago rápido y tímido, devolviéndosela rápidamente sin ser capaz de devolverle la mirada. Ante lo que ella se acercó a mi oído a susurrarme algo. Por un segundo, sentí que me iba a desmayar de tantas emociones seguidas, pero luego me centré en escuchar su preciosa voz atentamente. Me estaba ofreciendo formar equipo para ir a por el jefe de estos canallas. No solo le caía bien, sino que también quiere formar un equipo heroico conmigo. No me lo podía creer, pero, como siempre, antes de que pudiera responder, me guiño un ojo con su picardía habitual y se marchó, dejando la pregunta en el aire. No pude evitar dejar salir una pequeña carcajada pensando en como le gusta hacerse la dura y misteriosa. Solo podía pensar que me parecía adorable. Si se daba la oportunidad, la ayudaría sin dudarlo, pensé brevemente mientras la veía alejarse en la distancia, aunque, en este momento, lo único que podía pensar era que me sentía lo más feliz que me había sentido en muchísimo tiempo.
![[Imagen: 16Jwx0K.png]](https://imgur.com/16Jwx0K.png)
No fue hasta que desapareció de mi campo de visión que aparte la mirada. El resto de la noche no fue mucho más interesante. Me quedé un rato más ayudando al camarero a recoger y sacar fuera los trozos de desorden que ya habíamos ordenado, despidiendome y agradeciendo nuevamente al hombre por su comida, deseándole lo mejor a él y su negocio.
Aunque esa misma noche, alguna heroína anónima llenó las calles de panfletos publicitando una tal Taberna La Sombra Del Ancla. Quién sabe a lo mejor eso ayudé un poco a su negocio.
![[Imagen: v8YlFEd.png]](https://imgur.com/v8YlFEd.png)
Lo que si os puedo contar es que desde ese día la taberna cuanta con una nueva clienta habitual.
![[Imagen: zv9oejk.png]](https://imgur.com/zv9oejk.png)
— ¡Buenaaaas! ¡Ponme el estofado de siempre por favor! —
Tras la capa
