04-10-2026, 01:42 AM
Año 18, Día 69 de Verano
El arquero está comprobando que necesita con urgencia medios para enfrentar enemigos veloces, siendo que en el momento que le agarran se queda completamente indefenso e incapaz de zafarse, con el mink no es tan complicado dado que la fuerza de ambos no está tan separada como en otros casos. Sin embargo, el arquero no tiene tanta fuerza como para zafarse fácilmente de agarres, y si son como los realizados por el mink ahora, menos pues debe encontrar la forma de atacar al enemigo a ciegas. De haber podido disparar habría apuntado a su pierna y se habría librado del agarre, pero en esa situación no se le ocurrió otra forma de atacar que un golpe a la cabeza seguido de un intento de zafarse del agarre con un movimiento arriesgado. Y tan arriesgado fue el movimiento que conforme se eleva el joven escucha las palabras de Kibai mientras nota como se va moviendo a su espalda, notando sus pies, patas nunca sabe como llamar a las extremidades de los mink, en mitad de su espalda y de pronto un potente empujón hace que en lugar de descender, su cuerpo siga subiendo por lo que aprovechando que ya está suelto y el mink no se encuentra agarrado el joven gira mientras su cuerpo se eleva, llegando a ver como Kibai llega al suelo tras empujarlo hacia arriba.
Sin embargo, el joven no solo se gira sino que al mismo tiempo que lo hace toma una flecha y la carga en su arco, activando su pasiva en esa flecha y otra que coloca en su boca para lanzar una rápida sucesión de dos disparos eléctricos al mink al momento en el que lo ve flexionar las piernas para saltar, lanzando una flecha a cada pierna buscando causar una buena cantidad de daño a su compañero que acaba de demostrar astucia y adaptabilidad, algo que el arquero valora con creces pues no siempre tendrás el combate de tu lado o las mejores condiciones para poder vencer. El arquero es consciente de que probablemente esos tres ataques no sean suficientes para hacerle un daño suficiente al mink, por lo que inevitablemente el mink desaparece de la vista del arquero y logra impactar los golpes en su cuerpo, haciendo que caiga al suelo adolorido y casi incapaz de moverse, pero aún dispuesto a pelear y dice
-No está mal sir, astuto y arriesgado como mi intento, pero imagino no contabas con que girara en el momento que me empujaras. Igualmente, pegas unos golpes potentes, seguramente acabaré lleno de moretones por todo el cuerpo, pareceré un jodido dálmata con pelo rojo.-
El joven se mantiene de pie, alejado del mink y con el cuerpo completamente adolorido antes de lanzar una mirada al mar y otra al mink, manteniendo su mirada fija en su compañero para intentar “ver” lo que hará a continuación dándose cuenta de algo que provoca que empiece a reír
-Trehehehehe acabo de darme cuenta de que soy un tanto espeso sir, tanto como un niño tratando de decir un trabalenguas.-
Conforme esa última palabra suena una flecha sale disparada hacia la rodilla izquierda del mink, un último recurso para no caer agotado sin luchar.
Sin embargo, el joven no solo se gira sino que al mismo tiempo que lo hace toma una flecha y la carga en su arco, activando su pasiva en esa flecha y otra que coloca en su boca para lanzar una rápida sucesión de dos disparos eléctricos al mink al momento en el que lo ve flexionar las piernas para saltar, lanzando una flecha a cada pierna buscando causar una buena cantidad de daño a su compañero que acaba de demostrar astucia y adaptabilidad, algo que el arquero valora con creces pues no siempre tendrás el combate de tu lado o las mejores condiciones para poder vencer. El arquero es consciente de que probablemente esos tres ataques no sean suficientes para hacerle un daño suficiente al mink, por lo que inevitablemente el mink desaparece de la vista del arquero y logra impactar los golpes en su cuerpo, haciendo que caiga al suelo adolorido y casi incapaz de moverse, pero aún dispuesto a pelear y dice
-No está mal sir, astuto y arriesgado como mi intento, pero imagino no contabas con que girara en el momento que me empujaras. Igualmente, pegas unos golpes potentes, seguramente acabaré lleno de moretones por todo el cuerpo, pareceré un jodido dálmata con pelo rojo.-
El joven se mantiene de pie, alejado del mink y con el cuerpo completamente adolorido antes de lanzar una mirada al mar y otra al mink, manteniendo su mirada fija en su compañero para intentar “ver” lo que hará a continuación dándose cuenta de algo que provoca que empiece a reír
-Trehehehehe acabo de darme cuenta de que soy un tanto espeso sir, tanto como un niño tratando de decir un trabalenguas.-
Conforme esa última palabra suena una flecha sale disparada hacia la rodilla izquierda del mink, un último recurso para no caer agotado sin luchar.
Carcaj Eléctrico

