04-10-2026, 06:15 PM
La música, las canciones en su mente le impedían ver lo que estaba más allá de sus ojos. Mas allá de lo evidente. Maki paseaba como cualquier otro día por las calles atestadas de seres alados, seres emplumados y otros tantos visitantes del mar azul a unos miles de kilómetros lejos de cualquiera de sus hogares. Aunque era lejos, la hospitalidad de la ciudad, así como también las reglas que le regían era algo que tranquilizaba a todos los que se quedaban en sus posadas, casas asignadas e incluso en las plazas y calles.
No recordaba a mucha gente desde, bueno aquel incidente donde perdió todo, el amor, dinero, una carrera prometedora e incluso ganas de seguir adelante. Afortunadamente había encontrado o más bien reencontrado a algunos Nakamas que en un pasado había congeniado, pero después por azares del destino volvió a encontrar. Estos eran demasiado importantes para ella y aunque nunca lo admitía. Eran todo para completar sus ganas de vivir. Sin ellos. seria menos que polvo en las botas de un aventurero.
Nunca antes se había sentido tan cómoda, solo con su camisa, pantalones oscuros y su guitarra a la espalda, nada de espadas, escudo o dagas. Bueno solo una daga oculta en su pantalón. Nunca asumía nada. siempre podrían atacarla en medio de la noche o en un callejón oscuro y roñoso. Que triste seria eso. Morir so que nadie se enterase de como cuando y por pendeja se moría. La codicia era grande y venida desde el mar azul claro que no se quedaba abajo.
Su den den Sono, uno ajado, cortado y quemado, el mismo que había vivido la misma situación con ella en aquella noche. Aquella donde el fuego casi consumió su alma. Lo miro, no… le apestaba contestar y que la gente se pegara horas y horas en el… la llamada se cayo. Pero una segunda casi de inmediato hizo que apretara al pobre caracol y relajándose un poco atendió la llamada. —Heee… famosa?... ya quisiera… pero si… Zen´in Maki… Fan… fan… es ese calvo hijo de puta que me choco cuando compre esa cerveza rubia y me ofreció plata para no partirle el cráneo?... ha no? claro… eres el amigo de la musa de Bronce… si, algo te recuerdo, el de la superereccion?... claro… to… tomar algo?... a que te refieres? Eres una especie de groupie?... mira si quieres intentar algo raro como cortarme un mechón de cabello, te informo que aún no me crece y si quieres matarme después de pedir mi autógrafo que sepas que no lo tendrás fácil hijo de las mil putas…— Amenazo Maki sin asunto. Estaba enojándose por que la llamaban?... pues claro. Le apestaba hablar por teléfono y todas sus llamadas siempre terminaban en una jodida pelea. —Mira… perdón… espera… esta bien. Disculpa me exhaspere un poco. Solo… solo no me gusta hablar por Den Den… mira encontrémonos en las plumas del séptimo cielo… te parece?. Quizas podamos intercambiar alguna critica musical… me encanta que se burlen de mi música la verdad— Bromeo finalmente para distender el embrollo anterior.
El lugar estaba repleto de gente, muchas plumas, muchas conversaciones interesantes y un sinfín de razas diferentes y de todos los tamaños… mierda… recordaba la situación, pero no a la persona. Que mierda de persona era Maki que citaba a alguien y después se sentaba en un asiento apartado sin reconocer a quien intentaba contactar. Y fue justamente lo que hizo… se sentó en un lugar en la barra… se masajeo la calva completamente hasta atrás. Suspiro un poco consternada por su estúpida memoria y el camarero le consulto… —Solo… algún jugo de frutas… con mucho vodka y sin jugo y sin fruta… ponle algunos hielos y algo de brandy con esas sensuales sombrillas de mierda que le pones a las chicas guapas.— Le pidió con una sonrisa esperando que entendiera que lo vacilaba. Pero con sus quemaduras, cicatrices y su actitud al caminar seguro que el tipo sentía que le pedían algo complicado para iniciar una pelea.
No recordaba a mucha gente desde, bueno aquel incidente donde perdió todo, el amor, dinero, una carrera prometedora e incluso ganas de seguir adelante. Afortunadamente había encontrado o más bien reencontrado a algunos Nakamas que en un pasado había congeniado, pero después por azares del destino volvió a encontrar. Estos eran demasiado importantes para ella y aunque nunca lo admitía. Eran todo para completar sus ganas de vivir. Sin ellos. seria menos que polvo en las botas de un aventurero.
Nunca antes se había sentido tan cómoda, solo con su camisa, pantalones oscuros y su guitarra a la espalda, nada de espadas, escudo o dagas. Bueno solo una daga oculta en su pantalón. Nunca asumía nada. siempre podrían atacarla en medio de la noche o en un callejón oscuro y roñoso. Que triste seria eso. Morir so que nadie se enterase de como cuando y por pendeja se moría. La codicia era grande y venida desde el mar azul claro que no se quedaba abajo.Su den den Sono, uno ajado, cortado y quemado, el mismo que había vivido la misma situación con ella en aquella noche. Aquella donde el fuego casi consumió su alma. Lo miro, no… le apestaba contestar y que la gente se pegara horas y horas en el… la llamada se cayo. Pero una segunda casi de inmediato hizo que apretara al pobre caracol y relajándose un poco atendió la llamada. —Heee… famosa?... ya quisiera… pero si… Zen´in Maki… Fan… fan… es ese calvo hijo de puta que me choco cuando compre esa cerveza rubia y me ofreció plata para no partirle el cráneo?... ha no? claro… eres el amigo de la musa de Bronce… si, algo te recuerdo, el de la superereccion?... claro… to… tomar algo?... a que te refieres? Eres una especie de groupie?... mira si quieres intentar algo raro como cortarme un mechón de cabello, te informo que aún no me crece y si quieres matarme después de pedir mi autógrafo que sepas que no lo tendrás fácil hijo de las mil putas…— Amenazo Maki sin asunto. Estaba enojándose por que la llamaban?... pues claro. Le apestaba hablar por teléfono y todas sus llamadas siempre terminaban en una jodida pelea. —Mira… perdón… espera… esta bien. Disculpa me exhaspere un poco. Solo… solo no me gusta hablar por Den Den… mira encontrémonos en las plumas del séptimo cielo… te parece?. Quizas podamos intercambiar alguna critica musical… me encanta que se burlen de mi música la verdad— Bromeo finalmente para distender el embrollo anterior.
El lugar estaba repleto de gente, muchas plumas, muchas conversaciones interesantes y un sinfín de razas diferentes y de todos los tamaños… mierda… recordaba la situación, pero no a la persona. Que mierda de persona era Maki que citaba a alguien y después se sentaba en un asiento apartado sin reconocer a quien intentaba contactar. Y fue justamente lo que hizo… se sentó en un lugar en la barra… se masajeo la calva completamente hasta atrás. Suspiro un poco consternada por su estúpida memoria y el camarero le consulto… —Solo… algún jugo de frutas… con mucho vodka y sin jugo y sin fruta… ponle algunos hielos y algo de brandy con esas sensuales sombrillas de mierda que le pones a las chicas guapas.— Le pidió con una sonrisa esperando que entendiera que lo vacilaba. Pero con sus quemaduras, cicatrices y su actitud al caminar seguro que el tipo sentía que le pedían algo complicado para iniciar una pelea.

![[Imagen: Maki_NNM.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Maki_NNM.gif)
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