04-10-2026, 11:30 PM
En silencio llegó el sonido de una bendición…
Garnet decidió brindarme una hermosa melodía que, lejos de ser triste o melancólica, parecía un tributo a mis dudas, ofreciéndome quizás consuelo ante una preocupación que no llegaba a consumirme ni afligirme, pero que sí mantenía intranquilo mi corazón, por eso, aunque aquella melodía hubiese sido corta para mí fue una dicha dejarme abrazar por tan hermoso sonido, y claro, contemplar al guitarrista escarlata hacer música era algo que guardaría en mi corazón como un tesoro.
Y en medio de la sonata de su melodía, sus palabras llegaron a mis oídos con una respuesta que me pareció curiosa, sobre todo después de haber escuchado su historia con aquella mujer con quien sostuvo una relación quizás complicada pero que finalmente él había considerado, de alguna manera, amor.
Ante lo planteado bajé la mirada para reflexionar el significado, había mencionado sentimientos que yo misma solía experimentar hacia otras personas, todo aquello como admiración, inspiración, anhelo… sí, conocía todas esas emociones, las había sentido con Maki, con Shin, con Enji, con Nyra, con Juan e incluso con él, quien ahora compartía conmigo aquel vínculo nacido de la música. No cuestionaba su explicación, al contrario, podía comprender lo que intentaba decirme, pero aun así algo dentro de mí encontraba discordia, una confusión que terminó reflejándose en mi ceño fruncido mientras mi mirada permanecía perdida.
Si admirar, inspirarse, anhelar y querer a alguien podían confundirse tanto con el amor… ¿cómo se suponía que debía escoger a la persona correcta?, o quizás… ¿todavía no había conocido a esa persona?, podría ser…
“Compartir todo su ser, toda su alma y corazón con la persona a la que amas”
Ciertamente, es lo que siento por todos.
Pero fue encontrar una mirada ciertamente sugerente en Garnet lo que terminó por inquietarme cuando abordó aquel tema sobre lo físico, hablando de cómo, con la persona que amas, también aparece el deseo, ese impulso de querer explorar límites carnales que jamás te atreverías a cruzar con alguien más, y aquellas palabras, aquella mirada suya, fueron una ventana que sin querer se abrió dentro de mi corazón incierto, una ventana hacia una emoción que hasta ese momento ni siquiera había considerado proyectarme tenerlo con alguien, ni siquiera una pizca de mínima curiosidad.
Pero…
¿Con quién?....
¿A quién quiero besar?
¿A quién deseo abrazar?
¿A quién deseo entregarle mi vida?
¿A quién le debo mis sueños?
¿A quién deseo entregarle mi devoción y afecto?
Garnet dice que ese tipo de amor es veneno…
¿Lo es?
Mi rostro se encontraba cubierto por un tenue rubor mientras mi diestra descansaba con cierta tranquilidad sobre mi labio interior al recordar el contacto de un beso, me cuestionaba, quizás más de la cuenta, si algún día sería capaz de atreverme a cruzar por mí misma aquella línea en lugar de ser algo impuesto por otra persona, ¿atracción…? quizás eso era lo que me faltaba sentir por alguien, pero para empezar… ¿Qué clase de personas me atraían?
Después de lo ocurrido con Lana, estaba más que claro que mi orientación sexual no parecía inclinarse por ese rumbo, sin embargo, tampoco podía decir que tuviera una especie de “gusto” establecido cuando se trataba de sentir atracción por un hombre. No sabía qué debía buscar, ¿Una personalidad determinada? ¿una apariencia? ¿una forma de tratarme? ¿o acaso era algo que simplemente ocurría sin que pudiera decidirlo?, y cuanto más intentaba encontrar una respuesta, más confundida terminaba.
Pensé, curiosamente, en los atributos físicos de mis hermanos… pero era como verme a mí misma hecha hombre. Todos son pelinaranjas de ojos azules, así que no tenía una referencia demasiado útil con ellos, por eso decidí observar a quien tenía frente a mí en aquella pantalla del caracol… del otro lado.
Veamos… pelo largo, me es indiferente, aunque supongo que de alguna manera resalta entre otros prospectos, claro, ese tipo de estilo también se lo había visto a Kael, Enji, Eros, Alex e incluso a Hyák, y debía admitir que les quedaba bastante bien.
Los ojos… hay personas que se siente atraídos por los colores de ojos…
Ciertamente, el color de los ojos también me resulta indiferente, puedo encontrar el fuego en unos hermosos ojos escarlata, así como encontrar el amanecer en unos preciosos ojos ámbar, o incluso descubrir el abismo en unos ojos oscuros y profundos, o incluso perderme en el infinito cielo de unos ojos celestes.
Pero… ¿Qué hay de unos ojos esmeralda?, entonces caí en cuenta de que muy pocas veces había visto una tonalidad semejante, sin embargo, tampoco consideraba que aquello fuese suficiente para sentir atracción instantánea por alguien, entonces… ¿Quizás el físico?
Tuve la intención de indagar un poco más en la forma ósea de su cuerpo, pero entonces recordé la ausencia de prendas que cubrían su figura y, de inmediato, desvié la mirada hacia cualquier otro punto de la habitación como también mi rostro volvió a enrojecer, aquella era demasiado impropio de mí. Respiré profundamente, intentando recuperar la compostura.
No…. tampoco me importaba para nada la apariencia física, aunque… debía admitir que un hombre alto se veía bastante bien.
Conclusión: No tengo preferencias…
Eso creo…
“Sólo tienes que tomarte el tiempo en encontrar tu propio tesoro, Miyo-chan, acabará apareciendo y, sabrás que estás pillada hasta los huesos por alguien, tranquila”
Al finalizar su canción, nuestras miradas volvieron a encontrarse, aquella frase había despertado mi interés, y poco a poco, una sonrisa se dibujó en mis labios al sentir que quizás había encontrado una respuesta — No se trata de atracción física entonces… — murmuré en respuesta mientras entrelazaba mis manos sobre mi regazo… — Sino de algo que llega inevitablemente en algún momento.
Sin embargo, lo que escuché a continuación contradecía por completo aquella respuesta, el joven de ojos verdes comenzó a profundizar más en aquella historia que había vivido con la dama de la Marine, explicando cómo aquel desamor había llegado incluso a arrebatarle la inspiración para hacer música, aquello me hizo sentir vulnerable ante su mirada melancólica, ¿cómo podía alguien hacerle daño? ¿cómo podía alguien abandonarlo? ¿Cómo podía alguien simplemente arrebatarle la música que llevaba dentro del corazón?, entonces comprendí que amar a medias también podía significar herir a otra persona, que no siempre bastaba con sentir algo por alguien, también existía la posibilidad de no saber amar lo suficiente y terminar destruyendo la existencia de la otra persona.
Amar da miedo…
Pero entonces escuché algo más, antes de Sabertones había otro instrumento, uno que terminó perdiendo durante una confrontación con otros miembros de la Marine, fue entonces que mi expresión cambió de inmediato, el desagrado se hizo evidente en mi mirada, que destruyan un instrumento era algo que no podía tolerar, sentí mucha impotencia a pesar que ese instrumento no me pertenecía, para mí, los instrumentos también tienen alma, un significado. — Lamento mucho saberlo… — dije finalmente, con un tono de voz mucho más tranquilo, mientras continuaba atenta a su historia, sonreí tenuemente al ver en su rostro el cariño que resiente en sus compañeros, y como un gran amigo le devolvió el amor por la música, aquella historia me conmovía tanto porque no se trataba simplemente de recuperar un instrumento… era recuperar una parte de tu alma y volver a donde perteneces.
¿Tobías?... ¿De dónde me suena ese nombre?
Seguramente de algún otro pirata visto en el periodico de wanteds, Garnet es pirata…
Pero… no suelo recordar nada del periodico a veces.
¿Amor y Música es diferente?
Creo que algo dentro de mí difiere…
Entonces lo escuché disculparse, haciendo que mi atención se centrara en el nerviosismo que parecía apoderarse de sus acciones, sin embargo, negué suavemente con la cabeza haciéndole saber que no había nada de qué preocuparse, ofrecí a cambio una sonrisa cálida hasta que Garnet dijo algo que me hizo sentir de cierta manera feliz, sobre estar toda una vida conmigo hablando, claro, yo también considero que ha sido una noche espléndida al habernos sincerarnos en tantas cosas — Sí, ha sido una noche divertida jajaja
Asentí con la cabeza cuando preguntó si estaba de acuerdo en compartirnos nuestros contactos personales para hablar de una forma más directa la próxima vez, dejando de lado aquel trato comercial relacionado con su negocio de línea caliente, y claro, en ese momento recordé que la llamada que ahora sostenía con Garnet pertenecía precisamente a su servicio dendenfonico, así que me parecía bien intercambiar contactos para algo mucho más cercano, poder hablar como amigos y artistas, sin embargo, fue su segunda frase la que hizo que los latidos de mi corazón diera un brinco.
Por unos instantes no supe cómo interpretar aquellas palabras, simplemente me quedé mirándolo detenidamente, completamente desprevenida y él parecía aguardar por una respuesta, mis labios se entreabrieron pero ninguna respuesta salió de ellos de inmediato, incluso desvié la mirada hacia un lado, elevándola hacia el techo como si allí pudiera encontrar el significado de lo que acababa de expresar como deseo. — ¿Mucho más de lo normal? — repetí en un ligero murmullo.
Recordé nuestra conversación y, tan pronto como comprendí lo que realmente quería decir, mis mejillas comenzaron a subir más y más de tono, mucho más que aquella vez en la que sin querer terminé abrumandome por la vergüenza al inicio de la llamada, pero esta vez era diferente, no sentí escalofríos ni aquella sensación de querer desaparecer, era mucho más que eso… — Espera…— mis ojos se abrieron de golpe.
— ¡¡¿E-eso fue una confesión?!! — mis manos fueron directo a mi rostro, cubriéndolo por completo mientras la sorpresa me hacía mostrarme mucho más vulnerable y nerviosa, incluso mi voz se escuchaba temblorosa, se notaba mi inseguridad, quizás Garnet solo estaba tomándome el pelo, como lo había hecho cuando iniciamos la llamada, si, eso debe ser.
– ¿Q-qué se supone que debo decir ahora…? — bajé la mirada, completamente rendida mientras mis dedos se aferraban nerviosamente a la tela blanca de mi vestido, dudé unos instantes antes de atreverme a levantar la mirada, reconozco que también quiero conocerle más, aprender de él, compartir aquello que amábamos como artistas… la música.
— Me encantaría… sí. — Dije al final con una sonrisa dulce de mi parte.
Garnet decidió brindarme una hermosa melodía que, lejos de ser triste o melancólica, parecía un tributo a mis dudas, ofreciéndome quizás consuelo ante una preocupación que no llegaba a consumirme ni afligirme, pero que sí mantenía intranquilo mi corazón, por eso, aunque aquella melodía hubiese sido corta para mí fue una dicha dejarme abrazar por tan hermoso sonido, y claro, contemplar al guitarrista escarlata hacer música era algo que guardaría en mi corazón como un tesoro.
Y en medio de la sonata de su melodía, sus palabras llegaron a mis oídos con una respuesta que me pareció curiosa, sobre todo después de haber escuchado su historia con aquella mujer con quien sostuvo una relación quizás complicada pero que finalmente él había considerado, de alguna manera, amor.
Ante lo planteado bajé la mirada para reflexionar el significado, había mencionado sentimientos que yo misma solía experimentar hacia otras personas, todo aquello como admiración, inspiración, anhelo… sí, conocía todas esas emociones, las había sentido con Maki, con Shin, con Enji, con Nyra, con Juan e incluso con él, quien ahora compartía conmigo aquel vínculo nacido de la música. No cuestionaba su explicación, al contrario, podía comprender lo que intentaba decirme, pero aun así algo dentro de mí encontraba discordia, una confusión que terminó reflejándose en mi ceño fruncido mientras mi mirada permanecía perdida.
Si admirar, inspirarse, anhelar y querer a alguien podían confundirse tanto con el amor… ¿cómo se suponía que debía escoger a la persona correcta?, o quizás… ¿todavía no había conocido a esa persona?, podría ser…
“Compartir todo su ser, toda su alma y corazón con la persona a la que amas”
Ciertamente, es lo que siento por todos.
Pero fue encontrar una mirada ciertamente sugerente en Garnet lo que terminó por inquietarme cuando abordó aquel tema sobre lo físico, hablando de cómo, con la persona que amas, también aparece el deseo, ese impulso de querer explorar límites carnales que jamás te atreverías a cruzar con alguien más, y aquellas palabras, aquella mirada suya, fueron una ventana que sin querer se abrió dentro de mi corazón incierto, una ventana hacia una emoción que hasta ese momento ni siquiera había considerado proyectarme tenerlo con alguien, ni siquiera una pizca de mínima curiosidad.
Pero…
¿Con quién?....
¿A quién quiero besar?
¿A quién deseo abrazar?
¿A quién deseo entregarle mi vida?
¿A quién le debo mis sueños?
¿A quién deseo entregarle mi devoción y afecto?
Garnet dice que ese tipo de amor es veneno…
¿Lo es?
Mi rostro se encontraba cubierto por un tenue rubor mientras mi diestra descansaba con cierta tranquilidad sobre mi labio interior al recordar el contacto de un beso, me cuestionaba, quizás más de la cuenta, si algún día sería capaz de atreverme a cruzar por mí misma aquella línea en lugar de ser algo impuesto por otra persona, ¿atracción…? quizás eso era lo que me faltaba sentir por alguien, pero para empezar… ¿Qué clase de personas me atraían?
Después de lo ocurrido con Lana, estaba más que claro que mi orientación sexual no parecía inclinarse por ese rumbo, sin embargo, tampoco podía decir que tuviera una especie de “gusto” establecido cuando se trataba de sentir atracción por un hombre. No sabía qué debía buscar, ¿Una personalidad determinada? ¿una apariencia? ¿una forma de tratarme? ¿o acaso era algo que simplemente ocurría sin que pudiera decidirlo?, y cuanto más intentaba encontrar una respuesta, más confundida terminaba.
Pensé, curiosamente, en los atributos físicos de mis hermanos… pero era como verme a mí misma hecha hombre. Todos son pelinaranjas de ojos azules, así que no tenía una referencia demasiado útil con ellos, por eso decidí observar a quien tenía frente a mí en aquella pantalla del caracol… del otro lado.
Veamos… pelo largo, me es indiferente, aunque supongo que de alguna manera resalta entre otros prospectos, claro, ese tipo de estilo también se lo había visto a Kael, Enji, Eros, Alex e incluso a Hyák, y debía admitir que les quedaba bastante bien.
Los ojos… hay personas que se siente atraídos por los colores de ojos…
Ciertamente, el color de los ojos también me resulta indiferente, puedo encontrar el fuego en unos hermosos ojos escarlata, así como encontrar el amanecer en unos preciosos ojos ámbar, o incluso descubrir el abismo en unos ojos oscuros y profundos, o incluso perderme en el infinito cielo de unos ojos celestes.
Pero… ¿Qué hay de unos ojos esmeralda?, entonces caí en cuenta de que muy pocas veces había visto una tonalidad semejante, sin embargo, tampoco consideraba que aquello fuese suficiente para sentir atracción instantánea por alguien, entonces… ¿Quizás el físico?
Tuve la intención de indagar un poco más en la forma ósea de su cuerpo, pero entonces recordé la ausencia de prendas que cubrían su figura y, de inmediato, desvié la mirada hacia cualquier otro punto de la habitación como también mi rostro volvió a enrojecer, aquella era demasiado impropio de mí. Respiré profundamente, intentando recuperar la compostura.
No…. tampoco me importaba para nada la apariencia física, aunque… debía admitir que un hombre alto se veía bastante bien.
Conclusión: No tengo preferencias…
Eso creo…
“Sólo tienes que tomarte el tiempo en encontrar tu propio tesoro, Miyo-chan, acabará apareciendo y, sabrás que estás pillada hasta los huesos por alguien, tranquila”
Al finalizar su canción, nuestras miradas volvieron a encontrarse, aquella frase había despertado mi interés, y poco a poco, una sonrisa se dibujó en mis labios al sentir que quizás había encontrado una respuesta — No se trata de atracción física entonces… — murmuré en respuesta mientras entrelazaba mis manos sobre mi regazo… — Sino de algo que llega inevitablemente en algún momento.
Sin embargo, lo que escuché a continuación contradecía por completo aquella respuesta, el joven de ojos verdes comenzó a profundizar más en aquella historia que había vivido con la dama de la Marine, explicando cómo aquel desamor había llegado incluso a arrebatarle la inspiración para hacer música, aquello me hizo sentir vulnerable ante su mirada melancólica, ¿cómo podía alguien hacerle daño? ¿cómo podía alguien abandonarlo? ¿Cómo podía alguien simplemente arrebatarle la música que llevaba dentro del corazón?, entonces comprendí que amar a medias también podía significar herir a otra persona, que no siempre bastaba con sentir algo por alguien, también existía la posibilidad de no saber amar lo suficiente y terminar destruyendo la existencia de la otra persona.
Amar da miedo…
Pero entonces escuché algo más, antes de Sabertones había otro instrumento, uno que terminó perdiendo durante una confrontación con otros miembros de la Marine, fue entonces que mi expresión cambió de inmediato, el desagrado se hizo evidente en mi mirada, que destruyan un instrumento era algo que no podía tolerar, sentí mucha impotencia a pesar que ese instrumento no me pertenecía, para mí, los instrumentos también tienen alma, un significado. — Lamento mucho saberlo… — dije finalmente, con un tono de voz mucho más tranquilo, mientras continuaba atenta a su historia, sonreí tenuemente al ver en su rostro el cariño que resiente en sus compañeros, y como un gran amigo le devolvió el amor por la música, aquella historia me conmovía tanto porque no se trataba simplemente de recuperar un instrumento… era recuperar una parte de tu alma y volver a donde perteneces.
¿Tobías?... ¿De dónde me suena ese nombre?
Seguramente de algún otro pirata visto en el periodico de wanteds, Garnet es pirata…
Pero… no suelo recordar nada del periodico a veces.
¿Amor y Música es diferente?
Creo que algo dentro de mí difiere…
Entonces lo escuché disculparse, haciendo que mi atención se centrara en el nerviosismo que parecía apoderarse de sus acciones, sin embargo, negué suavemente con la cabeza haciéndole saber que no había nada de qué preocuparse, ofrecí a cambio una sonrisa cálida hasta que Garnet dijo algo que me hizo sentir de cierta manera feliz, sobre estar toda una vida conmigo hablando, claro, yo también considero que ha sido una noche espléndida al habernos sincerarnos en tantas cosas — Sí, ha sido una noche divertida jajaja
Asentí con la cabeza cuando preguntó si estaba de acuerdo en compartirnos nuestros contactos personales para hablar de una forma más directa la próxima vez, dejando de lado aquel trato comercial relacionado con su negocio de línea caliente, y claro, en ese momento recordé que la llamada que ahora sostenía con Garnet pertenecía precisamente a su servicio dendenfonico, así que me parecía bien intercambiar contactos para algo mucho más cercano, poder hablar como amigos y artistas, sin embargo, fue su segunda frase la que hizo que los latidos de mi corazón diera un brinco.
Por unos instantes no supe cómo interpretar aquellas palabras, simplemente me quedé mirándolo detenidamente, completamente desprevenida y él parecía aguardar por una respuesta, mis labios se entreabrieron pero ninguna respuesta salió de ellos de inmediato, incluso desvié la mirada hacia un lado, elevándola hacia el techo como si allí pudiera encontrar el significado de lo que acababa de expresar como deseo. — ¿Mucho más de lo normal? — repetí en un ligero murmullo.
Recordé nuestra conversación y, tan pronto como comprendí lo que realmente quería decir, mis mejillas comenzaron a subir más y más de tono, mucho más que aquella vez en la que sin querer terminé abrumandome por la vergüenza al inicio de la llamada, pero esta vez era diferente, no sentí escalofríos ni aquella sensación de querer desaparecer, era mucho más que eso… — Espera…— mis ojos se abrieron de golpe.
— ¡¡¿E-eso fue una confesión?!! — mis manos fueron directo a mi rostro, cubriéndolo por completo mientras la sorpresa me hacía mostrarme mucho más vulnerable y nerviosa, incluso mi voz se escuchaba temblorosa, se notaba mi inseguridad, quizás Garnet solo estaba tomándome el pelo, como lo había hecho cuando iniciamos la llamada, si, eso debe ser.
– ¿Q-qué se supone que debo decir ahora…? — bajé la mirada, completamente rendida mientras mis dedos se aferraban nerviosamente a la tela blanca de mi vestido, dudé unos instantes antes de atreverme a levantar la mirada, reconozco que también quiero conocerle más, aprender de él, compartir aquello que amábamos como artistas… la música.
— Me encantaría… sí. — Dije al final con una sonrisa dulce de mi parte.
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Cita Diálogo / Habla / *Piensa*
![[Imagen: file-000000008bfc822faef83e223001f3f5.png]](https://i.ibb.co/WWRcn6nZ/file-000000008bfc822faef83e223001f3f5.png)
