Ayer, 04:17 PM
Como cabía esperar, incluso para él mismo, aquel primer intento terminó en un fracaso estrepitoso. Su puño no había llegado siquiera a rozarlo, pues de hecho, ni siquiera había estado cerca. Aún con el sonido de la lluvia golpeando la cubierta, el viento desplazándose sobre la madera y el ruido producido por su propio cuerpo al moverse, Kael había sido capaz de comprender que se había quedado muy lejos de alcanzar a su objetivo. Sus sentidos, sencillamente, no le estaban sirviendo en aquella situación.
No tenía la menor idea de cómo se suponía que iba a desarrollar un sentido completamente nuevo partiendo de aquella idea que su comandante le había llegado a proponer. Podía intentarlo una y otra vez, lanzando golpes al aire hasta quedarse sin fuerzas y esperar que, por alguna clase de milagro, aquella habilidad apareciese de repente, pero aquello no le parecía un método de entrenamiento especialmente sensato. Sencillamente, ese no era su estilo, y Omuyaga sabe perfectamente que los "milagros", por llamarlos de alguna manera, no nacían por el arte de la casualidad, sino que uno mismo debía trabajárselos. Si quería aprender a utilizar algo que todavía no comprendía, primero tendría que averiguar de dónde procedía. Debía encontrar el origen de aquella capacidad antes de intentar dominarla.
Dejó entonces que las palabras de su comandante llegaran a su mente, sopesándolas durante un largo momento. Las repasó una a una con cuidado, tratando de encontrar en ellas alguna pista que se le hubiera escapado durante la explicación.
"Mis sentidos no me permiten localizarlo" A efectos prácticos, aquella venda que cubría sus ojos había convertido a Stroud en alguien invisible para el azabache. Podía escucharle, podía sentir el movimiento de su propio cuerpo a su alrededor e incluso podía intentar deducir dónde se encontraba por los sonidos que producía, pero ninguna de aquellas cosas le permitía verlo realmente.
"Pero entonces... ¿Qué es lo que debo hacer?"
La pregunta permaneció durante unos instantes en su cabeza, hasta que una de las últimas indicaciones de Stroud volvió a hacerse presente.
—Abstráigase. Abstráigase de todo.
Kael permaneció quieto.
¿Dejar de utilizar sus sentidos? Quizá aquella era precisamente la respuesta que todavía no había sido capaz de considerar. Si sus sentidos le estaban fallando, si intentar apoyarse en aquello que ya conocía únicamente estaba consiguiendo que siguiera buscando a Stroud de la misma manera que lo haría si tuviera los ojos abiertos, entonces quizá el problema no estaba en que no pudiera encontrarlo. Quizá el problema era que seguía intentando encontrarlo mediante las mismas herramientas de siempre, con las que había estado trabajando con seguridad y planificación.
Aquellas herramientas que, a la hora de la improvisación, de alguna manera terminaban por fallarle.
Respiró profundamente, comenzando a mentalizarse en aquella nueva idea. Poco a poco, trató de apartar de su mente el sonido de la lluvia cayendo sobre la cubierta, el rumor del mar embravecido, el crujido de la madera bajo sus pies y el viento que se deslizaba sobre su rostro, moviendo su cabello en pequeñas ondulaciones. Todo aquello había formado parte de su percepción desde el instante en que comenzó el entrenamiento y, hasta ese momento, ni siquiera había considerado que pudiera convertirse en un obstáculo. Ahora debía hacer justamente lo contrario: dejar de prestar atención a cada uno de aquellos estímulos, como si pudiera relegarlos poco a poco hasta convertirlos en algo lejano e irrelevante.
"Mis sentidos ya no me sirven. La respuesta que busco es otra."
Intentó aferrarse a aquella idea mientras mantenía los ojos cerrados bajo la tela que los cubría. Sin embargo, pronto comenzó a considerar otro problema todavía más difícil de solucionar. Si sus propios pensamientos podían convertirse en una distracción, si mantener la mente completamente en blanco era la respuesta que necesitaba para poder terminar desarrollando aquella nueva capacidad...entonces se estaba enfrentando al mayor enemigo que un hombre como él jamás podría llegar a enfrentar.
Mientras continuara preguntándose dónde estaba Stroud, mientras intentara imaginar la distancia que los separaba o calcular hacia qué dirección debería lanzar el siguiente golpe, seguiría haciendo exactamente lo mismo que había hecho hasta entonces: buscar una respuesta utilizando aquello que ya conocía.
Y quizá el verdadero propósito de aquel ejercicio no era encontrar a Stroud.
Quizá era aprender a percibir aquello que sus sentidos no podían mostrarle.
Kael permaneció inmóvil durante unos segundos más, dejando que aquella posibilidad terminara de asentarse en su mente. No sabía si estaba interpretando correctamente las palabras de su comandante, ni si aquella era realmente la dirección que debía tomar, pero continuar haciendo lo mismo que había hecho hasta entonces no le había llevado a ninguna parte.
Tenía que probar algo diferente.
Intentó esta vez no escuchar a Stroud, ni localizarlo, ni anticipar sus movimientos.
Intentaría, simplemente, sentirlo.
Y quizá aquella tarea que se había impuesto fuera mucho más titánica de lo que había imaginado.
No tenía la menor idea de cómo se suponía que iba a desarrollar un sentido completamente nuevo partiendo de aquella idea que su comandante le había llegado a proponer. Podía intentarlo una y otra vez, lanzando golpes al aire hasta quedarse sin fuerzas y esperar que, por alguna clase de milagro, aquella habilidad apareciese de repente, pero aquello no le parecía un método de entrenamiento especialmente sensato. Sencillamente, ese no era su estilo, y Omuyaga sabe perfectamente que los "milagros", por llamarlos de alguna manera, no nacían por el arte de la casualidad, sino que uno mismo debía trabajárselos. Si quería aprender a utilizar algo que todavía no comprendía, primero tendría que averiguar de dónde procedía. Debía encontrar el origen de aquella capacidad antes de intentar dominarla.
Dejó entonces que las palabras de su comandante llegaran a su mente, sopesándolas durante un largo momento. Las repasó una a una con cuidado, tratando de encontrar en ellas alguna pista que se le hubiera escapado durante la explicación.
"Mis sentidos no me permiten localizarlo" A efectos prácticos, aquella venda que cubría sus ojos había convertido a Stroud en alguien invisible para el azabache. Podía escucharle, podía sentir el movimiento de su propio cuerpo a su alrededor e incluso podía intentar deducir dónde se encontraba por los sonidos que producía, pero ninguna de aquellas cosas le permitía verlo realmente.
"Pero entonces... ¿Qué es lo que debo hacer?"
La pregunta permaneció durante unos instantes en su cabeza, hasta que una de las últimas indicaciones de Stroud volvió a hacerse presente.
—Abstráigase. Abstráigase de todo.
Kael permaneció quieto.
¿Dejar de utilizar sus sentidos? Quizá aquella era precisamente la respuesta que todavía no había sido capaz de considerar. Si sus sentidos le estaban fallando, si intentar apoyarse en aquello que ya conocía únicamente estaba consiguiendo que siguiera buscando a Stroud de la misma manera que lo haría si tuviera los ojos abiertos, entonces quizá el problema no estaba en que no pudiera encontrarlo. Quizá el problema era que seguía intentando encontrarlo mediante las mismas herramientas de siempre, con las que había estado trabajando con seguridad y planificación.
Aquellas herramientas que, a la hora de la improvisación, de alguna manera terminaban por fallarle.
Respiró profundamente, comenzando a mentalizarse en aquella nueva idea. Poco a poco, trató de apartar de su mente el sonido de la lluvia cayendo sobre la cubierta, el rumor del mar embravecido, el crujido de la madera bajo sus pies y el viento que se deslizaba sobre su rostro, moviendo su cabello en pequeñas ondulaciones. Todo aquello había formado parte de su percepción desde el instante en que comenzó el entrenamiento y, hasta ese momento, ni siquiera había considerado que pudiera convertirse en un obstáculo. Ahora debía hacer justamente lo contrario: dejar de prestar atención a cada uno de aquellos estímulos, como si pudiera relegarlos poco a poco hasta convertirlos en algo lejano e irrelevante.
"Mis sentidos ya no me sirven. La respuesta que busco es otra."
Intentó aferrarse a aquella idea mientras mantenía los ojos cerrados bajo la tela que los cubría. Sin embargo, pronto comenzó a considerar otro problema todavía más difícil de solucionar. Si sus propios pensamientos podían convertirse en una distracción, si mantener la mente completamente en blanco era la respuesta que necesitaba para poder terminar desarrollando aquella nueva capacidad...entonces se estaba enfrentando al mayor enemigo que un hombre como él jamás podría llegar a enfrentar.
Él mismo.
Mientras continuara preguntándose dónde estaba Stroud, mientras intentara imaginar la distancia que los separaba o calcular hacia qué dirección debería lanzar el siguiente golpe, seguiría haciendo exactamente lo mismo que había hecho hasta entonces: buscar una respuesta utilizando aquello que ya conocía.
Y quizá el verdadero propósito de aquel ejercicio no era encontrar a Stroud.
Quizá era aprender a percibir aquello que sus sentidos no podían mostrarle.
Kael permaneció inmóvil durante unos segundos más, dejando que aquella posibilidad terminara de asentarse en su mente. No sabía si estaba interpretando correctamente las palabras de su comandante, ni si aquella era realmente la dirección que debía tomar, pero continuar haciendo lo mismo que había hecho hasta entonces no le había llevado a ninguna parte.
Tenía que probar algo diferente.
Intentó esta vez no escuchar a Stroud, ni localizarlo, ni anticipar sus movimientos.
Intentaría, simplemente, sentirlo.
Y quizá aquella tarea que se había impuesto fuera mucho más titánica de lo que había imaginado.
![[Imagen: jGxJg3p.png]](https://i.imgur.com/jGxJg3p.png)
