Ayer, 01:07 AM
Lo que a mis ojos era un perro grande no tardó mucho en deleitarse con el trozo de cecina que le lancé, alcanzando del trozo al vuelo y todo, y no pude contener una ligera sonrisa por la escena, no es que fuese una persona acostumbrada a tener mascota, pero no me desagradan los animales en sí…por lo general, claro está.
Sin perder mucho tiempo, continué con mi caminata en busca de algún lugar en el que hospedarme mientras estuviese en esta isla, esta vez cruzando los dedos esperando que fuese menos complicado que en Baterilla, algo más probable, pues esta era mi primera vez aquí, así que me tocaría seguir el mayor flujo de gente, y agudizar mi guardia mientras tanto. Entonces fue que me percaté de una cosa..*Acaso…¿me está siguiendo?* Resultaba que el mismo perro de antes me estaba siguiendo el paso, aunque no parecía que fuese porque quisiera otro trozo, sino más bien…acompañándome, por lo que no tenía motivo alguno para intentar que se fuera, no me sería una molestia.
Por sorpresa, sin habérmelo esperado, escuché una voz masculina a mi lado preguntando por alguien, pero para cuando me giré vi al canino que aún seguía a mi vera…ante lo cual arqueé una ceja mientras me preguntaba por el origen de dicha pregunta. Pero solo pensando no sacaría nada en claro, y no apareciese que fuese a encontrar una respuesta preguntándole a un perro…¿Verdad? Por lo que, al igual que esa teoría sin fundamento alguno, deje pasar esa incógnita sin respuesta.
Y entonces volvió a pasar, esta vez fue más fuerte el tono, como si quisiera captar mi atención, esta vez preguntando por un nombre, acompañado de un agradecimiento, y esta vez sí que me cercioné de afinar el oído para saber de dónde venía, y si que era del animal que me acompañaba…Esa idea que había descartado volvió a mi conciencia…y decidí ponerla en práctica rápidamente.- Ahora si que si, fuiste tú quien me habló ¿A que si? - Respondí de vuelta mirando al canino directamente…- O a quien me haya preguntado…me llamo Alfred.- Esta respuesta sí que fue un poco al aire, para que llegase a quien realmente me había preguntado…esperando no haber perdido la cabeza.
Sin perder mucho tiempo, continué con mi caminata en busca de algún lugar en el que hospedarme mientras estuviese en esta isla, esta vez cruzando los dedos esperando que fuese menos complicado que en Baterilla, algo más probable, pues esta era mi primera vez aquí, así que me tocaría seguir el mayor flujo de gente, y agudizar mi guardia mientras tanto. Entonces fue que me percaté de una cosa..*Acaso…¿me está siguiendo?* Resultaba que el mismo perro de antes me estaba siguiendo el paso, aunque no parecía que fuese porque quisiera otro trozo, sino más bien…acompañándome, por lo que no tenía motivo alguno para intentar que se fuera, no me sería una molestia.
Por sorpresa, sin habérmelo esperado, escuché una voz masculina a mi lado preguntando por alguien, pero para cuando me giré vi al canino que aún seguía a mi vera…ante lo cual arqueé una ceja mientras me preguntaba por el origen de dicha pregunta. Pero solo pensando no sacaría nada en claro, y no apareciese que fuese a encontrar una respuesta preguntándole a un perro…¿Verdad? Por lo que, al igual que esa teoría sin fundamento alguno, deje pasar esa incógnita sin respuesta.
Y entonces volvió a pasar, esta vez fue más fuerte el tono, como si quisiera captar mi atención, esta vez preguntando por un nombre, acompañado de un agradecimiento, y esta vez sí que me cercioné de afinar el oído para saber de dónde venía, y si que era del animal que me acompañaba…Esa idea que había descartado volvió a mi conciencia…y decidí ponerla en práctica rápidamente.- Ahora si que si, fuiste tú quien me habló ¿A que si? - Respondí de vuelta mirando al canino directamente…- O a quien me haya preguntado…me llamo Alfred.- Esta respuesta sí que fue un poco al aire, para que llegase a quien realmente me había preguntado…esperando no haber perdido la cabeza.
Resumen
