Ayer, 06:13 PM
Claramente parecía idiota, pero hasta a los idiotas hay que trabajárselos.
Estaba convencido de que podía venderle hielo a un esquimal, un peine a un calvo y una hipoteca de tipo fijo a diez años a un niño que sólo quería comprar un caramelo. Pero necesitaba dar en el hueso correcto. No todo iba a ser tan sencillo, y si lo fuera, perdería la gracia. Atuendo hortera de heroína, ambición de salvadora de la humanidad, tono de falsa seguridad, actitud de superioridad moral... toda una ídolo de masas sin masas que la idolatren. Seguramente la gente del pueblo la vieran como una rarita y una friki pretenciosa por la que no dar ni un duro. Sus reverencias y sus alegatos no eran si no gritos en el vacío de una necesidad de atención y de sentirse alguien, seguramente fruto de un poderoso trauma tras sus pies, pero no podría importarme menos. Sólo necesitaba su dinero.
Respiré hondo sin dejar de sonreir, y negué con el dedo índice tras sus últimas palabras.
— ¡Gran error señorita! — no dejé de sonreír ni un sólo momento — Toda heroína que se precie debe de poder apreciar contar con herramientas externas que la ayuden con su trabajo ¡el Señor Tizón puede advertir donde y cuando se darán los crímenes que necesitan que los aplaques! — aquí extendí los brazos a los lados de mi cuerpo y giré sobre mi mismo dándole la espalda a la justiciera de poca monta — ¿Acaso una justiciera hecha y derecha rechazaría conocer los crímenes que van a suceder antes de que surgieran? ¿Será que prefiere que se den para que tooooodos vosotros sufráis las consecuencias? — me giré y volví a mirarla — Eso no es un sentimiento muy justiciero, es más bien búsqueda de reconocimiento y ego ¿eres una heroína justiciera de verdad? — tendí la mano hacia delante ofreciendo un trato a la vista de todo el mundo — ¡Sólo mil berries para poder evitar todos los crímenes de la isla! ¿Hay trato jovencita? — esperé su respuesta.
No sería difícil "predecir" un futuro con el que estuviera conforme y tranquila. Recibir su dinero y salir de ahí tranquilamente y no volver a verla nunca más. Seguramente alguna panda de matones de tres al cuarto acabaría por matarla más adelante en un callejón intentando salvar a cualquier pobre alma en pena... pero ese era su problema y no el mío.
Si tuviese que preocuparme por todos los pobres idiotas que estafaba, entonces el pobre idiota que no tendría donde caerse muerto sería yo, y esto era una cuestión sencilla de 'supervivencia': O ellos, o yo.
Estaba convencido de que podía venderle hielo a un esquimal, un peine a un calvo y una hipoteca de tipo fijo a diez años a un niño que sólo quería comprar un caramelo. Pero necesitaba dar en el hueso correcto. No todo iba a ser tan sencillo, y si lo fuera, perdería la gracia. Atuendo hortera de heroína, ambición de salvadora de la humanidad, tono de falsa seguridad, actitud de superioridad moral... toda una ídolo de masas sin masas que la idolatren. Seguramente la gente del pueblo la vieran como una rarita y una friki pretenciosa por la que no dar ni un duro. Sus reverencias y sus alegatos no eran si no gritos en el vacío de una necesidad de atención y de sentirse alguien, seguramente fruto de un poderoso trauma tras sus pies, pero no podría importarme menos. Sólo necesitaba su dinero.
Respiré hondo sin dejar de sonreir, y negué con el dedo índice tras sus últimas palabras.
— ¡Gran error señorita! — no dejé de sonreír ni un sólo momento — Toda heroína que se precie debe de poder apreciar contar con herramientas externas que la ayuden con su trabajo ¡el Señor Tizón puede advertir donde y cuando se darán los crímenes que necesitan que los aplaques! — aquí extendí los brazos a los lados de mi cuerpo y giré sobre mi mismo dándole la espalda a la justiciera de poca monta — ¿Acaso una justiciera hecha y derecha rechazaría conocer los crímenes que van a suceder antes de que surgieran? ¿Será que prefiere que se den para que tooooodos vosotros sufráis las consecuencias? — me giré y volví a mirarla — Eso no es un sentimiento muy justiciero, es más bien búsqueda de reconocimiento y ego ¿eres una heroína justiciera de verdad? — tendí la mano hacia delante ofreciendo un trato a la vista de todo el mundo — ¡Sólo mil berries para poder evitar todos los crímenes de la isla! ¿Hay trato jovencita? — esperé su respuesta.
No sería difícil "predecir" un futuro con el que estuviera conforme y tranquila. Recibir su dinero y salir de ahí tranquilamente y no volver a verla nunca más. Seguramente alguna panda de matones de tres al cuarto acabaría por matarla más adelante en un callejón intentando salvar a cualquier pobre alma en pena... pero ese era su problema y no el mío.
Si tuviese que preocuparme por todos los pobres idiotas que estafaba, entonces el pobre idiota que no tendría donde caerse muerto sería yo, y esto era una cuestión sencilla de 'supervivencia': O ellos, o yo.
![[Imagen: siCzVIk.png]](https://imgur.com/siCzVIk.png)
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