08-10-2026, 01:58 PM
Valerie observó a la muchacha sentarse frente a ella. Por unos segundos se mantuvo en silencio, tratando de organizar su propia mente y saber así por dónde comenzar a explicar todo aquello. Volvió a observar a la joven una vez más, con una pequeña mirada algo insegura. Parecía una muchacha pura e inocente aquella que parecía tan dispuesta a ayudarla. Elevó su diestra, con aire pensativo justo debajo del mentón, sin pronunciar todavía nada y observar a la que se había presentado como Shiroi. Su rostro se veía demasiado amable para el tipo de trabajo que parecía estar dispuesta a aceptar. Sin embargo, no fue algo que Valerie fuera a juzgar. Ella misma podría ser algo más dura de lo que aparentaba y, quién sabe, tal vez pudiera llevarse alguna buena sorpresa. Todos tenían cualidades de una u otra forma. Había comprendido bajo su experiencia que las apariencias podrían ser engañosas, y más si había dinero de por medio... Pero la mujer se veía tan buena e inocente que ni ella podía percatarse de que existiera algún modo de que tuviera un carácter o apariencia distintas a lo que apreciaba, siendo que el disfraz de Shiroi era perfecto.
Apartó la mano de su mentón, sonriéndole con la misma amabilidad que la contraria irradiaba, ahora volviendo la mirada hacia los documentos por unos segundos, acercando el asiento que tenía no muy lejos de ella. Primeramente, caminó hasta la entrada del establecimiento, rodeando el mostrador con calma, acercándose a la puerta principal, con un pequeño aviso de “Hora de descanso” en ella. Así se aseguraría de que nadie fuera a interrumpirlas, pero por si acaso, aprovechó para usar la llave que tenía en su bolsillo y cerrar aseguradamente esa puerta. A continuación, dejando la misma llave en el lugar, caminó de vuelta hasta el mostrador, ahora sí, sentándose en la silla, con una mirada algo más segura.
Colocó varios documentos frente a ella, en esta ocasión sin la mirada inicial que parecía delatar el engranaje dentro de su cabeza que parecía buscar una solución a su problema ya que, en esta ocasión, los utilizaba para ordenar la información que iba a contar. —Veamos, veamos... Hmmm. — rascó de forma descuidada un lado de su frente con el dedo índice. —El cargamento salió de aquí hace cuatro días. — Señaló una de las hojas, acercándoselo a Shiroi para que pudiera verlo con más detalle —No era una cantidad especialmente grande, pero sí suficientemente valiosa como para que no me haga ninguna gracia haberla perdido. — Hizo una pequeña mueca de disgusto y cansancio, contemplando la segunda hoja que reposaba entre sus dedos. —Eran varias cajas con mercancía destinada a uno de mis clientes que había hecho el pedido. Nada que pueda considerarse extraño, pero tampoco algo que pueda permitirme regalar. — Deslizó el segundo documento hacia Shiroi para que pudiera verlo. En él aparecían anotados varios datos sobre el envío, incluyendo la cantidad de cajas, el contenido general de estas, el destino que tenían y la ruta que parecía lista. —El transporte estaba a cargo de tres personas que llevan trabajando conmigo desde hace bastante tiempo. Los conozco bien. Nunca había tenido problemas con ellos. — Hizo una pequeña pausa, elevando la mirada para observar el rostro de la mujer pelirroja. —Por eso pensé que simplemente se habían retrasado. — Tomó un tercer documento, esta vez con un pequeño mapita que ella misma había dibujado.
Su dedo recorrió una línea dibujada sobre uno de los papeles frente a ella para que pudiera verlo. —Pero nunca llegaron... Si necesitas un mapa o una copia de esto, te la puedo dar. — La mujer apoyó entonces los documentos sobre la mesa y puso una mano en su mejilla con cierto cansancio. —Primero pensé que alguno de ellos podía haberse equivocado de camino. Después supuse que quizá habían tenido algún problema con el carro, hasta llegué a pensar que podían haber tenido un accidente o algo así... — Valerie negó lentamente con la cabeza, cerrando sus ojos mientras realizaba el gesto. —Luego pregunté por ellos y... Nadie los había visto volver...
Hizo una nueva pausa, quedándose unos segundos contemplando la mesa antes de proseguir, ahora viéndose algo más preocupada. Tomó aire, volviendo la mirada a los documentos como si éstos tuvieran la respuesta. —Esperé unas horas más, intenté ponerme en contacto con ellos y, cuando parecía que no había respuesta... es que empecé a preocuparme de verdad. — Tomó aire, inhalando con cierto cansancio aire en sus pulmones, y luego expulsándolo. —Fui hasta el puerto para preguntar a algunos trabajadores que están por allí, cualquiera que pudiera haberlos visto durante el trayecto... y alguien me dio información de lo más curiosa. — Hizo una pequeña pausa, con una mirada algo más seria dirigida a Shiroi. —Una persona aseguró haber visto a mis trabajadores pasar por una zona que no estaba en su recorrido... Y fue más o menos una hora después de que salieran de aquí con el cargamento. — Esta vez se comenzó a ver algo más molesta, eliminando por un momento la sonrisa con la que había estado cargando, frunciendo el ceño.
Hizo una nueva pausa, respirando profundamente, volviendo la mirada a la hoja que tenía todavía entre sus manos que estaban llenas de anotaciones y tachones por todas partes, fruto de toda la información que había conseguido reunir hasta entonces. —Pero hay algo más... Dos días después de la desaparición, alguien volvió a hablar de mi cargamento. Un hombre dijo haber visto unas cajas con el mismo tipo de marcas que usamos nosotros siendo trasladadas por varias personas y... — despacio, descendió los documentos encima del mostrador de madera y volvió a observar a Shiroi con firmeza.
Una nueva pausa, cruzando sus brazos encima del mismo mostrador. —Tampoco sabía exactamente de dónde venían, solo parecía recordar que las cajas llevaban nuestro distintivo... Y eso me preocupa porque si las cajas solo hubieran hecho “¡puf!” podría pensar que quizás hubo un accidente, pero si alguien más las está trasladando después de que mis trabajadores desaparecieran... — No terminó la frase, no se atrevió a dejar entrever que estaba comenzando a preocuparse seriamente. Quería evitar la sospecha de sus empleados... pero cada vez se le dificultaba más. —No sé qué pasó con ellos ni quién tiene mi mercancía y tampoco sé si ambas cosas están relacionadas. — Valerie juntó las manos sobre el mostrador. —Pero creo que por algún lado hay que empezar. — Elevó su diestra, señalando primero el documento donde estaba indicada la ruta original.
Después señaló el otro papel. —O puedes seguir la pista de las cajas. Si me preguntas a mí, empezaría por hablar con la persona que vio algo. Quizá no parezca gran cosa, pero en este momento es la única pista que tengo y, quién sabe, quizás tú consigas más que yo. Pero claro, eres tú quien va a hacer el trabajo, así que supongo que será mejor que decidas tú misma por dónde quieres empezar. — La mercader volvió a dejar todos los documentos sobre el mostrador, perfectamente ordenados, ya que al ir entregando y revisando, parecía haber vuelto a crear un pequeño desastre. —Puedes preguntarme todo lo que necesites. Si sé algo que se me haya podido pasar por alto, te lo contaré. — Y, en esta ocasión, su expresión parecía mucho más tranquila. Al menos ahora había alguien más intentando encontrar una solución y no parecía estar sola en esto.
Apartó la mano de su mentón, sonriéndole con la misma amabilidad que la contraria irradiaba, ahora volviendo la mirada hacia los documentos por unos segundos, acercando el asiento que tenía no muy lejos de ella. Primeramente, caminó hasta la entrada del establecimiento, rodeando el mostrador con calma, acercándose a la puerta principal, con un pequeño aviso de “Hora de descanso” en ella. Así se aseguraría de que nadie fuera a interrumpirlas, pero por si acaso, aprovechó para usar la llave que tenía en su bolsillo y cerrar aseguradamente esa puerta. A continuación, dejando la misma llave en el lugar, caminó de vuelta hasta el mostrador, ahora sí, sentándose en la silla, con una mirada algo más segura.

—Bueno, Shiroi... supongo que será mejor empezar por el principio.
Colocó varios documentos frente a ella, en esta ocasión sin la mirada inicial que parecía delatar el engranaje dentro de su cabeza que parecía buscar una solución a su problema ya que, en esta ocasión, los utilizaba para ordenar la información que iba a contar. —Veamos, veamos... Hmmm. — rascó de forma descuidada un lado de su frente con el dedo índice. —El cargamento salió de aquí hace cuatro días. — Señaló una de las hojas, acercándoselo a Shiroi para que pudiera verlo con más detalle —No era una cantidad especialmente grande, pero sí suficientemente valiosa como para que no me haga ninguna gracia haberla perdido. — Hizo una pequeña mueca de disgusto y cansancio, contemplando la segunda hoja que reposaba entre sus dedos. —Eran varias cajas con mercancía destinada a uno de mis clientes que había hecho el pedido. Nada que pueda considerarse extraño, pero tampoco algo que pueda permitirme regalar. — Deslizó el segundo documento hacia Shiroi para que pudiera verlo. En él aparecían anotados varios datos sobre el envío, incluyendo la cantidad de cajas, el contenido general de estas, el destino que tenían y la ruta que parecía lista. —El transporte estaba a cargo de tres personas que llevan trabajando conmigo desde hace bastante tiempo. Los conozco bien. Nunca había tenido problemas con ellos. — Hizo una pequeña pausa, elevando la mirada para observar el rostro de la mujer pelirroja. —Por eso pensé que simplemente se habían retrasado. — Tomó un tercer documento, esta vez con un pequeño mapita que ella misma había dibujado.

—La ruta tampoco era complicada. Salieron desde aquí y tenían que llevar la mercancía hasta otro almacén situado al otro lado del puerto. No deberían haber tardado demasiado.
Su dedo recorrió una línea dibujada sobre uno de los papeles frente a ella para que pudiera verlo. —Pero nunca llegaron... Si necesitas un mapa o una copia de esto, te la puedo dar. — La mujer apoyó entonces los documentos sobre la mesa y puso una mano en su mejilla con cierto cansancio. —Primero pensé que alguno de ellos podía haberse equivocado de camino. Después supuse que quizá habían tenido algún problema con el carro, hasta llegué a pensar que podían haber tenido un accidente o algo así... — Valerie negó lentamente con la cabeza, cerrando sus ojos mientras realizaba el gesto. —Luego pregunté por ellos y... Nadie los había visto volver...
Hizo una nueva pausa, quedándose unos segundos contemplando la mesa antes de proseguir, ahora viéndose algo más preocupada. Tomó aire, volviendo la mirada a los documentos como si éstos tuvieran la respuesta. —Esperé unas horas más, intenté ponerme en contacto con ellos y, cuando parecía que no había respuesta... es que empecé a preocuparme de verdad. — Tomó aire, inhalando con cierto cansancio aire en sus pulmones, y luego expulsándolo. —Fui hasta el puerto para preguntar a algunos trabajadores que están por allí, cualquiera que pudiera haberlos visto durante el trayecto... y alguien me dio información de lo más curiosa. — Hizo una pequeña pausa, con una mirada algo más seria dirigida a Shiroi. —Una persona aseguró haber visto a mis trabajadores pasar por una zona que no estaba en su recorrido... Y fue más o menos una hora después de que salieran de aquí con el cargamento. — Esta vez se comenzó a ver algo más molesta, eliminando por un momento la sonrisa con la que había estado cargando, frunciendo el ceño.

—No sé por qué estaban allí. Tampoco sé si realmente llegaron a pasar por ese lugar o si la persona que me lo contó se equivocó.
Hizo una nueva pausa, respirando profundamente, volviendo la mirada a la hoja que tenía todavía entre sus manos que estaban llenas de anotaciones y tachones por todas partes, fruto de toda la información que había conseguido reunir hasta entonces. —Pero hay algo más... Dos días después de la desaparición, alguien volvió a hablar de mi cargamento. Un hombre dijo haber visto unas cajas con el mismo tipo de marcas que usamos nosotros siendo trasladadas por varias personas y... — despacio, descendió los documentos encima del mostrador de madera y volvió a observar a Shiroi con firmeza.

—No pudo decirme quiénes eran.
Una nueva pausa, cruzando sus brazos encima del mismo mostrador. —Tampoco sabía exactamente de dónde venían, solo parecía recordar que las cajas llevaban nuestro distintivo... Y eso me preocupa porque si las cajas solo hubieran hecho “¡puf!” podría pensar que quizás hubo un accidente, pero si alguien más las está trasladando después de que mis trabajadores desaparecieran... — No terminó la frase, no se atrevió a dejar entrever que estaba comenzando a preocuparse seriamente. Quería evitar la sospecha de sus empleados... pero cada vez se le dificultaba más. —No sé qué pasó con ellos ni quién tiene mi mercancía y tampoco sé si ambas cosas están relacionadas. — Valerie juntó las manos sobre el mostrador. —Pero creo que por algún lado hay que empezar. — Elevó su diestra, señalando primero el documento donde estaba indicada la ruta original.

—Puedes intentar averiguar qué ocurrió con mis trabajadores.
Después señaló el otro papel. —O puedes seguir la pista de las cajas. Si me preguntas a mí, empezaría por hablar con la persona que vio algo. Quizá no parezca gran cosa, pero en este momento es la única pista que tengo y, quién sabe, quizás tú consigas más que yo. Pero claro, eres tú quien va a hacer el trabajo, así que supongo que será mejor que decidas tú misma por dónde quieres empezar. — La mercader volvió a dejar todos los documentos sobre el mostrador, perfectamente ordenados, ya que al ir entregando y revisando, parecía haber vuelto a crear un pequeño desastre. —Puedes preguntarme todo lo que necesites. Si sé algo que se me haya podido pasar por alto, te lo contaré. — Y, en esta ocasión, su expresión parecía mucho más tranquila. Al menos ahora había alguien más intentando encontrar una solución y no parecía estar sola en esto.
Cajita de Tabaco
![[Imagen: WuLqOn8.png]](https://i.imgur.com/WuLqOn8.png)
